Cartas a Rebelión
Cartas de la 1 a la 10 de un total de 1057 cartas.


18/07/2016

¿A dónde hemos llegado a parar?

Viernes por la mañana, me despierto y la primera noticia que me aparece es un atentado en Niza. ¿Niza? Por qué Niza? Qué interés puede tener una masacre en Niza, una ciudad alejada del bullicio parisino, lugar idílico para alejarse de la cotidaneidad avasalladora.

Me parece que la misma respuesta está en el enunciado anterior, un lugar idílico. ¿Cuál es la importancia de esta matanza? A nivel societal es simple pero a la vez alarmante e inquietante, estés donde estés no va a ver seguridad. Existe una deshumanización y eres convertido en un blanco. Cualquier persona que odia la sociedad donde te mueves es un peligro, ya que puede terminar realizando una acción que desemboque en una matanza donde, como insistió el presidente de Francia Hollande, había niños, mujeres y ancianos.

La condena a tal matanza es obvia, y unánime. Eso está fuera de discusión. Son personas las que han muerto y eso se tiene que condenar y no empezar a soltar la mierda de que como son franceses se llevarán semanas y semanas de crédito mediático. Me parece un argumento completamente idiota, es decir, las personas muertas estarían, hipotéticamente hablando, contentas por tener el foco de atención en su muerte. Es idiota. De acuerdo, hay miles de muertes y vilezas en el mundo a diario, una vida ha de ser tratada igual en Niza como en Honduras, pero por favor no empecemos a soltar las perogrulladas de que también muere gente en otra parte del mundo y no se dice nada.

Los problemas que suscitan y sobre los cuales sería interesante reflexionar, es que como al final de la Eurocopa de repente sucede ésta matanza, en un país que actualmente se encuentra en el estado de alerta, que está llena de militares y controles. Sobre cómo será utilizado esta horrorosa matanza, por aquellos interesados y canallas, para desligitimizar las protestas por la reforma laboral y la impresionante movilización que se venía desencadenando en las últimas semanas, achacando que lo importante es la seguridad nacional y no estúpidas demandas de una minoría radicalizada, aunque esa minoría suponga más de la mitad de la población francesa. Sobre como el presidente francés ha decidido extender el estado de alerta y militarización del estado por otros tres meses. Sobre como la xenofobia va a estar a la orden del día. Y sobre todo sobre el miedo, no como el miedo en sí, sino más bien: ¿A quién beneficia el miedo y temor de la población?

¿A dónde hemos llegado a parar? Que gracias a una matanza espantosa se logran réditos políticos, se utilizan y tergiversan en beneficio de una u otra causa que de otro modo sería imposible. Como, por ejemplo, una renuncia libre de las libertades propias en pos de una protección eficaz, ya que como decía en el segundo párrafo, ahora mismo la construcción social del discurso es que nadie está seguro en ningún lugar, todos somos posibles blancos.

Mi humilde opinión sobre esto, es que no deshonremos a las víctimas de tan lamentable matanza con las mentiras y medidas que se tomen en pos de la protección nacional de los franceses. Bajo mi perspectiva, lo único que se puede hacer para honrarlos es: Pelear. Exigir la verdad, presionar a las instituciones y que dejen de mentir y utilizar las calamidades ajenas para su propio beneficio. Tal como el pueblo francés se lanzó a la calle para pelear la reforma laboral,  ojala se lancen por miles de millares a las calles para exigir la verdad, va siendo tiempo de tomar las riendas de nuestras vidas y que dejen de manipularnos con el dolor que proviene de nuestros corazones.

Basta de manipulación. Basta de mentiras. Basta Ya.

Martín Rego Fernández
14/07/2016

El ciudadanismo como forma de sumisión


El otro día iba paseando con mi perro por un jardín donde hay un skate park, el perro hizo el gesto de cagar, pero sólo el gesto porque tiene nueve años y también colitis, de manera que a veces hace el amago pero no llega a excretar. Al ver que no me agachaba a recoger nada (porque no había nada) un grupo de adolescentes de unos doce o trece años empezaron a increparme, unos gritaban “¡multa! ¡multa!” y me impelían a recoger… nada. Pasando por alto el hecho de que no había ninguna caca, les intenté explicar de buenas maneras que los excrementos animales son un fertilizante natural que mejora la calidad del sustrato a nivel nutricional y estimula el crecimiento vegetativo. Me llamaron “gilipollas” y amenazaron con avisar a las autoridades.

Pasa que cuando una mujer es expuesta semidesnuda y como si fuera un animal, cual reclamo en un anuncio de una marca comercial para vender cualquier producto, es cívico. Fumar en un garaje de unos grandes almacenes que están saturados de monóxido de carbono, a tan sólo diez kilómetros de una planta incineradora, no lo es, y tu actitud será censurada por algún cliente. Que un anciano sea abandonado por su familia en ese momento de la vida en el que no puede valerse por sí mismo, es cívico. No recoger la caca de tu perro, aún encontrándose en el monte junto a las boñigas de las vacas, no lo es, y tu actitud será censurada por algún vecino. Que una persona migrante y pobre sea despojada de su dignidad y sus derechos más básicos por no tener papeles, es cívico. Que esa misma persona intenté ganarse el pan vendiéndote baratijas mientras te emborrachas en un bar, no lo es, y será deportada por buscarse la vida. Estas hipotéticas situaciones sirven de ejemplo para explicar la hipocresía de una ideología relativamente nueva: el ciudadanismo.

El ciudadanismo no es moral, es un revoltijo de ideas que mezcla los valores cívicos de la tradición republicana con cualquier ley, ya sea la constitución o la ordenanza municipal. Su función es proporcionar una supremacía de tipo moral, a un estado liberal que ya no necesita de las armas para mantener la paz social dentro de sus fronteras, pues ha encontrado en la colaboración ciudadana, en la participación y en la denuncia entre los propios individuos, la mejor fórmula para el control total. Pretende crear un tipo de ciudadano que no conciba más libertad que la supervisada por el poder. Poco tiene que ver esto con la voluntad popular, y menos aún con el respeto hacia el prójimo. Su razón de ser se explica por la degeneración (inducida) del sentido de justicia de los individuos, y dicha degeneración provocada sirve a unos intereses determinados, en concreto, al status quo del sistema político que sustenta unas relaciones sociales que son injustas.

Al elevar al legislador a la categoría de sacerdote, se funda una nueva religión donde el paraíso es el Estado de derecho. Esto es muy pernicioso para el pensamiento crítico de los seres humanos y para la racionalidad misma, pues se confunde la idea de justicia con el derecho, que no es sino el lenguaje con que nos habla el Estado. La sustitución de la ética individual por la palabra de legislador puede provocar situaciones realmente absurdas e injustas como las que he mencionado al principio, pero el verdadero problema es que esta ideología puede atrofiar, de manera permanente, la capacidad de las personas para relacionarse entre ellas y con el entorno. ¿De qué sirve que el niño no tire las cáscaras de las pipas al suelo, mientras se obvian los procesos que hacen posible que ese mismo niño se pase horas frente a la pantalla de su Ipad, y sus consecuencias? Lo que está bien o mal visto en la sociedad moderna, está peligrosamente influenciado por las causas que nos permiten vivir de una manera inconsciente respecto al medio, y a su vez, esta forma inconsciente de vivir es un tipo de alienación que atenta a la cordura.

El caso es que no sé si es cívico o no, pero un par de guantazos a los padres de aquellos skaters, a sus profesores, a su tutor, o a quien quiera que sea responsable de haberles manipulado hasta ese grado de estupidez, sería positivo desde un punto de vista humanístico. Y es que ya son demasiadas las veces en que la idea del bien común no sólo opera al margen de la ley, sino que va directamente en contra de ésta.


Jimmy Muelles
12/07/2016
Lágrimas de cocodrilo

El pasado miércoles 6 de Julio, el “informe Chilcot”, elaborado durante siete años, dictamino, lo que la humanidad entera, con certeza y lujo de detalles conocía, que las acusaciones, adquiridas a través de las “desprestigiadas y mediocres” agencias de inteligencia Británica y Estadounidense, de los gobiernos de W. Bush y Tony Blair, en contra del régimen de Sadam Husein, de que escondía, [poseía] un arsenal de armas de destrucción masiva, eran [Falsas] un cínico y vergonzoso montaje.

Ante tan importante y aclaratorio documento, el criminal de guerra Tony Blair, que ya el pasado mes de Octubre, previniendo “es un pillín” cual iba a ser el resultado del informe oficial Chilcot, de nuevo pidió perdón por todo el daño causado al pueblo Iraquí y al del Reino Unido, por su papel en la guerra de Irak, a la que llevo al país hace 13 años, intentando justificar, por los informes erróneos de las agencias de inteligencia de EE.UU y de Gran Bretaña tamaña barbarie. Blair, cínico e hipócrita donde los haya, afirmando: “fue la decisión más difícil que he tomado, la tome de buena fe. Expreso mi dolor, mi pesar y disculpas etc. etc. ¡Cuanta hipocresía cinismo y menosprecio a la inteligencia de los pueblos!.

Recordemos que con este falso e inmoral pretexto, en nombre de la libertad, la defensa de los derechos humanos, la democracia, etc. unido a que informaciones prefabricadas, “fidedignas de todo crédito” aseguraban que el dictador Husein, hasta hacia muy poco tiempo aliado privilegiado y amado de [Occidente] EE.UU, estaba a punto “era cuestión de horas” de utilizar todas sus armas “químicas” de destrucción masiva, en contra de sus vecinos. Ante lo cual, Bush y su lacayo Blair, dieron, [Marzo del 2006] la orden, por tierra, mar y aire, “aprisa y corriendo” invadir militarmente y saquear a sangre y fuego a Irak. Cuyo resultado o balance es “de momento” de más de 250 mil muertes iraquíes entre civiles y combatientes, varios millones entre heridos y desplazados, etc. etc. unido a decenas de miles de soldados y mercenarios británicos, Estadounidenses y aliados invasores muertos por patriotas iraquíes y por si no bastara destruir y saquear su riquísimo patrimonio histórico, uno de los más ricos y prósperos del Medio Oriente.

“Curiosamente” poco tiempo despues, [Libia, Siria, etc.etc.] la historia se repite el Tío Sam, gendarme del planeta y sus lacayos de nuevo utilizando los mismos argumentos. Defensa a ultranza de la libertad y los derechos humanos, Cumpliendo la “programada-profecía-diabólica” [invadir 7 países] del Departamento de Estado, asesinando, saqueando y destruyendo a sangre y fuego, la práctica totalidad [especialmente Siria] de estos países , con cientos de miles de “asesinados” muertos, millones de desplazados-emigrados-refugiados, etc. etc. ¡Son insaciables!. ¿Cual será el próximo?.

Cuánta razón tenía y tiene el incomodo y prestigioso general ex comandante supremo de la OTAN Wesley Clark. Cuando recientemente ha vuelto afirmar y acusar que los aliados de EE.UU, crearon el Estado Islámico. ¡Más claro ni el agua!

Todo ello evidentemente con la sumisa ayuda y complicidad vergonzosa de gobiernos lacayos como el de Mariano Rajoy, François Hollande, Angela Merkel, etc. etc... y obviamente con la responsabilidad y complicidad en mayor o menor grado a través de un terrorismo mediático sin límites de la gran mayoría de los grandes medios [prensa, radio TV, Etc. etc.] globalizados de difusión, los cuales hay que recordar una y mil veces están al servicio de [Bilderberg] una ínfima minoría de “humanos” que además de decidir que es o no noticia deciden, ¡Increíble pero cierto! Quienes somos o no “humanos” demócratas y dignos. Sin lo cual hubiera sido prácticamente imposible llevar a término tan “exitosa” tamaña e inmoral cacería humana.

Para terminar, nada mejor que recordar y agradecer que gracias a documentos desclasificados, o filtrados por periodistas valientes y honestos como Julián Assange de Wikileaks, o altos funcionarios de la CIA, como Edward Snowden, etc. etc. que renunciado a grandes privilegios materiales y exponiendo en grave peligro sus vidas y la de sus familiares. Deciden denunciar e informar [de no reaccionar a tiempo] el grave peligro que le acecha a la humanidad.

Sin lugar a dudas, el principal [gigantesco] reto “al margen de ideologías” pendiente que tiene la humanidad, es que como sucede a menudo, evitar antes que sea demasiado tarde que teledirigidos enfermizos “monstruos” disfrazados de “caperucitas rojas”, como “el llorón” Tony Blair, o el “pistolero de Texas” W. Bush, etc. etc. rijan los destinos de la humanidad.

De lo contario dios nos coja confesados.




Bartolomé Sancho Morey
12/07/2016
Evo peligra

Tanto mayor ha sido genio y compromiso con el pueblo de cada líder latino caribeño, mayor la amenaza y atentados del imperialismo contra su vida. Cuantos crímenes durante siglos, para  perpetrar el dominio imperial ¿Cuántos atentados a Fidel? Ayer Chávez, hoy Nicolás y Evo. En Caracas, Maduro libra batalla tras batalla contra las acciones del imperio para sepultar a la Revolución Bolivariana, reducir otra vez a América Latina y el Caribe a su dominio, sumergir en la miseria a su población y despojarla de sus riquezas.  

Por su parte, Evo ejecuta una cadena de intervenciones en defensa de la Revolución Bolivariana y la unidad latino caribeña, en la que destaca su llamado para que Uruguay entregue, como corresponde, la presidencia de Mercosur a Nicolás, Presidente de Venezuela elegido en auténtico proceso democrático. El llamado de Evo es más valioso y oportuno por su momento, previo a la acción que intenta justificar el imperialismo, para agredir a Venezuela, asesinar a Maduro  y acabar con la Revolución Bolivariana; más valioso en cuanto desenmascara la doble moral de gobiernos que, como el de Brasil o de Paraguay, proceden de golpes de estado y se oponen a que Venezuela asuma la Presidencia de Mercosur, con la falsa argumentación de la supuesta falta de democracia del gobierno de Maduro.

Evo es, junto a Maduro, el objetivo más importante en América Latina y El Caribe para el imperialismo; en tal sentido, se ha hecho presente la intervención o distracción de monarquías europeas, para facilitar el propósito imperial; algo así como lo que hace Noruega, al distraer a Europa cuando apunta con su dedo hacia una supuesta amenaza rusa, para favorecer el propósito de USA de involucrar y hacer de Europa escenario de una confrontación monstruosa, con armas atómicas; o lo que hizo España en el reciente proceso electoral, durante el cual apuntó con falso dedo acusador a Venezuela, para distraer al pueblo español de sus problemas.

Venezuela ha sufrido una larga Historia de traiciones y asesinatos contra sus más grandes hombres y Maduro sabe del peligro que le acecha; Evo pareciera haber bajado la guardia, Maduro debe advertirlo, en especial de la participación o distracción de tales monarquías, como España o Noruega.



Rafael Flores
11/07/2016

El mecanismo de acción de los silbatos antiacoso

Hubo algún tiempo en algunas ciudades de Rusia en que el seguro contra robo de auto se contrataba directamente con la mafia. El documento que se generaba con esta transacción era una calcomanía. Pegada al coche todo mundo quedaba alertado de que ese vehículo no debía ser robado, vendido ni desmantelado sin castigo de parte del crimen que estaba mejor organizado que la policía. A esto se le llama control social, que como su nombre lo dice es una forma de intentar tener bajo control alguna conducta indeseable. El acoso sexual en el transporte público, ¿debería controlarlo la autoridad, la ciudadanía o la delincuencia que a veces graba, distribuye en redes sociales y capitaliza en likes esas acciones? 

En nuestras sociedades el monopolio de la violencia está en manos del estado. Entonces es la autoridad la única posibilitada para castigar los actos delictivos. Pero no hay que perder de vista que en México sólo se denuncian siete de cada diez delitos y de éstos últimos sólo se castigan 4.6%. Somos el segundo lugar a nivel mundial según el Índice Global de Impunidad, sólo debajo de Filipinas y antes que Rusia. De este modo el acoso sexual en el transporte público se nos aparece como incontrolable. ¿Cómo erradicar una falta tan fugaz como un rozamiento y tan sutil como una mirada? Miradas incomodas y tocamientos que no dejan de ser violencia sólo por ser cotidianas, difíciles de acreditar y naturalizadas. No es difícil trazar una línea imaginaria que conecte estas violencias contra la mujer con otras más graves como lo son las muertas de Juárez, o las de Edomex, de Guanajuato y las de muchas otras partes más. 

Las mujeres usan más el transporte público que los hombres –y esto ya acusa inequidades de género. Según una encuesta en la CDMX 48% de las mujeres y 17% de los hombres han sufrido alguna vez acoso sexual en el transporte. No debería ocurrir que sólo por trasladarse alguien sufra violencia. Entre la víctima y el victimario debería estar la autoridad previniéndolo: policías, cámaras y espacios exclusivos para mujeres no son suficientes. Toca entonces castigar: multas y cárcel para quien acose. Con tales índices de impunidad aumentar las penas sería inútil. Así que cuando ni prevención ni castigo funcionan: pitos en las orejas!

Ya en otros países se han propuesto los rape whistle. En México se les llamó los pitos de Mancera en alusión al jefe de gobierno de la Ciudad de México. El programa ha suscitado variadas críticas: que hace recaer la responsabilidad de la prevención en la víctima; que descuida otros espacios donde también se comenten delitos sexuales; que será insuficiente para eliminar todo el acoso, que es machista y falocéntrico. Todos estos reproches tienen su parte de razón pero a causa de que sólo ven el detalle y no el fondo. En el país campeón del doble sentido quizá goza de poco tino una propuesta contra el acoso basada en pitos. Sin embargo, lo que se está proponiendo es el empoderamiento y la sanción social. El primero no necesariamente deja toda la responsabilidad de la prevención a la víctima, simplemente la dota de una herramienta más, más accesible e inmediata que la denuncia, para hacerle frente a un delito. La herramienta de marras está además legitimada por la autoridad, su propaganda y todo un millón de pesos que costaron los primeros 15,000 silbatos (esto significa que se pagó poco más de $66 por cada uno y esto ya merece reconocimiento en contexto de compras infladas y moches a todo lo largo y ancho del presupuesto gubernamental). Que esté legitimada representa que por lo menos su uso en el sistema de transporte colectivo va a estar bien reconocido su sonido; será un símbolo: de autodefensa, de ejercicio del derecho a la protección, de solidaridad; es una estrategia para contrarrestar el miedo, pasividad y conformidad que derivan de cualquier violencia.  Además prometen que es tan sólo la primera parte de una estrategia más amplia para combatir el abuso en el transporte, no para erradicar la violencia sexual. El gobierno así está cambiando el terreno: ni prevenir ni procesar sino llevarlo a la cancha de la ciudadanía y ahí detectar y sancionar. Aquí ¿claudicó la autoridad o fomenta la ciudadanía?

El estado tenía el trabajo de sancionar, pero en el tema del acoso sexual se muestra prácticamente inútil entre impunidad, normalización y aumento de la violencia de género. Corresponde ahora a la ciudadanía aplicar las sanciones. Ya organizaciones, instituciones y quizá también algo de voluntad política y acción cívica han conseguido hacer visible ésta y otras violencias y ponerlas en la agenda política. Ahora el empoderamiento pasa a un nivel superior y también aplicará el castigo. Sí, sin proceso penal pero también con menos impunidad; quizá con menor poder correctivo pero de reacción inmediata. La apuesta es a que la vergüenza, en los pocos casos en que los acosadores son capaces de ella, sea suficiente castigo como para no arriesgarse a hacerlo de nuevo. Al miedo a ser delatado en público, en el momento. En caso de que esto no sirva, el escándalo de casi cien decibeles por silbato debería ser el castigo y la vez llamado de alerta para la autoridad. A México volvió la picota medieval pero en forma de pito.



Daniel Páramo
07/07/2016

La pena de cárcel como tortura institucional

Las prisiones siguen siendo lugares donde el estado administra no solamente la ejecución de penas privativas de libertad, sino sobre todo la gestión del sufrimiento de los reos, mediante el mantenimiento de unas condiciones de vida que al margen de la legalidad vigente, convierte la pena de cárcel en una pena corporal que lleva consigo el desarrollo de enfermedades graves o incurables, con unos índices de incidencia infinitamente superiores a los de la población general, y a lo que es peor, en demasiadas ocasiones la pena de cárcel se convierte en una pena de muerte anunciada y camuflada.

Uno de los ejemplos más sangrantes de cómo la pena de prisión se convierte en la aplicación de una pena de tortura y priva del derecho a la salud y al trato digno de los reos, es el caso del preso Jose Ramón Lopez de Abetxuko a quien brindaremos nuestro apoyo y solidaridad el próximo 9 de julio tal y como han hecho el propio Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz y los grupos políticos de PNV y EH-Bildu con el apoyo de grupo socialista. Tras 26 años de reclusión sus padecimientos incurables en algunos casos no solo no son motivo para su excarcelación tal y como contempla la ley, sino que siendo el resultado directo de las condiciones de vida durante tantos años en prisión, esta institución del estado niega que ya ha cumplido su condena, niega el traslado a la prisión de referencia alavesa en función de su domicilio de residencia habitual y niega su excarcelación por enfermedad incurable.

Efectivamente existen muchas personas presas que ingresan sanas y contraen muy diversas enfermedades y patologías en prisión: enfermedades pulmonares, cardiovasculares, mentales, hepatitis, etcétera. Ante ello, las instituciones penitenciarias no desarrollan programas preventivos ni de tratamiento para evitar que la cárcel sea una fábrica de enfermedades, y muy al contrario, a pesar de contar con personal sanitario, la forma en que se actúa ante las personas enfermas presas, está caracterizada por el abandono sistemático, no existiendo en muchas prisiones registros epidemiológicos especializados, administrándose medicación estándar para diversas patologías específicas, dándose problemas de retrasos, cuando no negativas, ante las demandas de atención médica, existiendo carencia de servicios básicos como asistencia odontológica, psicológico, de programas de educación para la salud, de prevención de enfermedades infecto-contagiosas y de enfermedades mentales y, lo que es peor, existiendo una condiciones de vida en las dependencias e incluso en las enfermerías de auténtico pavor.


César Manzanos Bilbao, en representación de Salhaketa de Araba.



César Manzanos Bilbao
06/07/2016
¿Qué debemos hacer ante la Junta?

La Junta es la colonia al desnudo y claro está es una manifestación de que los puertorriqueños no tenemos ningún poder sobre nuestro país y sobre nuestro futuro. El striptease deja al gobierno colonial de Puerto Rico como un mero adorno, totalmente inoperante ya que no decide sobre el presupuesto, política educativa, laboral, comercial, en fin nada trascendente. Nunca hubo pacto ni poderes en manos de la nación boricua. Estados Unidos manda en cielo, mar y tierra puertorriqueños. El gobierno de Puerto Rico es un conjunto de funcionarios, elegidos por puertorriqueños, pero no responsables a ellos. No sirve a los intereses de sus electores sino a los de sus amos y sus propios intereses o bolsillos. ¡Sabia es la política yanqui que sabe buscar buenos instrumentos para su ejecución! Decía Pedro Albizu Campos.

Hoy se vive el momento del desencanto con los partidos políticos, con los políticos y el gobierno colonial. Algunos creen que la Junta viene a poner orden al desorden que han creado los puertorriqueños y ven con buenos ojos su presencia. Otros pretenden liderar protestas frente a la Junta, sin tocar la colonia que es la causa de su presencia. Varias organizaciones políticas creen que pueden aprovechar el desencanto para ir preparando el terreno de las próximas elecciones. Cada vez más puertorriqueños se preguntan: si la Junta manda en todo ¿para qué las elecciones, ¿para qué continuar con la ficción de un gobierno propio que perpetúa la colonia?

Frente a la Junta se impone no votar en las próximas elecciones coloniales, no colaborar con el imperio y su política de manipulación. Desarrollar una estrategia liberadora, una revolución pasiva y la denuncia a nivel internacional que la colonia es el mal y la Junta una manifestación de ella. Puerto Rico debe entrar en un verdadero proceso de descolonización que le permita ser dueño de su futuro.


Dra. María Cristina Meneses Albizu -Campos, Socióloga e historiadora

María Cristina Meneses Albizu -Campos
05/07/2016

No hay política de izquierda sin líderes honestos

Es común desconfiar de los discursos y programas. No de quienes los encabezan.

Y deben hacerse ambas cosas.

No es fácil llegar a ver si un político es consecuente. En el mejor de los casos siempre hay un grado de apuesta ciega.

El regreso de China y Rusia al capitalismo fue obra de comunistas de la cúpula. En América Latina hay dirigentes e intelectuales exrevolucionarios que sirven a los capitalistas con ganancias personales.

Quizás muchos de los que llevan el Che en sus poleras no conocen sus ideales pero es seguro que lo sienten un modelo de moral. Existen los Fidel, Allende, Zapata, el tío Ho… Al otro lado recién se ha mostrado un joven que era la esperanza griega.     

Unos llevan un compromiso indeleble de vida solidaria planetaria. Los opuestos buscan un estatus que les permita disfrutar una riqueza de bienes sobre los demás.

Es un problema importante porque los pueblos no harán socialismo sin conductores verdaderamente socialistas.

A los pueblos les corresponde ejercer el control democrático y la valentía para hacer su crítica. Los jefes deben dar cuentas y demostrar su forma de vida.

Hay que aprender de la historia, no todas las promesas de una nueva política son sinceras.

También jóvenes políticos pueden estar mintiendo.

Por un Movimiento para una nueva civilización, sustentable-solidaria


Rómulo Pardo Silva
04-07-2016
Si de verdad los politicos desearan cambiar este mundo que nos rodea para transformarlo en un MUNDO HUMANO PARA TODOS SIN EXCLUSIONES, SIN DESIGUALDAD SOCIAL, SIN DISCRIMINACIÓN, SIN INJUSTICIAS entonces con toda la libertad del mundo podrian hacerlo. Es solo cuestión de realizar unos pasos legislativos y podriamos vivir todos en un planeta HUMANO.
Tenemos que evolucionar del mundo de las CORPORACIONES hacia un mundo de COOPERATIVAS.
Las corporaciones como vemos son un peligro para la humanidad, para nuestro medio ambiente y para nuestro planeta. En lo social nos han llevado hacia un mundo donde la vida humana ya no representa ningun valor, valen mas las cosas que los seres vivos. Han creado un mundo lleno de esclavos endeudados, un mercado donde se inventan necesidades falsas con el solo fin de multiplicar capital. Se han destruido los tejidos sociales que la humanidad con mucho sacrificio y esfuerzo ha creado evolutivamente en su historia y ya nadie es feliz ni con sus ipad, iphones, plasmas, nintendo etc. etc. La gente cada dia rodeada con mas cosas lentamente olvida que es la felicidad.
Creo que LAS COOPERATIVAS deberian ser el futuro del mundo. Asi fue como vivian los Incas donde no existia el hambre ni la pobreza ni el abandono social, muchos pueblos originarios de nuestra LATINOAMERICA PREHISPANICA vivian en comunidades y trabajaban de manera cooperativa. Entonces nadie se olvidaba de los ancianos ni de los enfermos, todos cuidaban a los niños.
En un mundo de cooperativas todos tendriamos trabajo, podriamos producir desde un repuesto para autos hasta cualquier producto farmaceutico sofisticado, toda la producción agricola podria ser producida en cooperativas, el comercio podria ser cooperativo, millones de personas encontrarian trabajo, el precio de los productos no seria elevado, las cooperativas tambien podrian gozar de los avances tecnologicos, de créditos de bajo interes, de la computerización, los propietarios seriamos todos los miembros de cooperativas y despues de pagar los impuestos las ganancias se quedarian en manos de los que producen.
Un mundo de cooperativas seria de todos, no habrian propietarios individuales lo cual seria un golpe para ese 1% de ricos que acumula mas del 50% de nuestras riquezas mundiales. En un mundo de cooperativas cada ser humano tendria valor, se primaria lo comun frente a lo privado, mas importante seria lo que es de todos que los que es de algunos. Las bibliotecas, los colegios, las fabricas, los hospitales, la farmacias, la tierra, el mar y todo lo que nos rodea seria nuestro y de todos, serian bienes comunes.
Entonces cambiaria la mentalidad humana, volveriamos a nuestro estado natural porque somos cooperativistas por naturaleza, la cooperatividad fue la que nos ha permitido sobrevivir durante toda nuestra historia como especie.
No fue la competitividad la que no ayudo a sobrevivir, jamas. Es el espiritu de cooperatividad que nos ha salvado el pellejo cuando nos hemos visto enfrentados a situaciones peligrosas. Ese espiritu de cooperatividad lo vemos en los bomberos, en los enfermeros y medicos, en situaciones de catastrofes naturales cuando en cada uno de nosotros sale a flote nuestra verdadera naturaleza humana, esa que nos ayuda a sobrevivir.
Me parece que es la unica solución verdadera para que salvemos este planeta de la locura, de la codicia, avaricia. El mundo, la naturaleza, el universo jamas ha tenido dueño y no puede tenerlo nunca...
Jimmy Caces
26/06/2016
El futuro ha llegado

Soy “anarquista” desde que me colé con 16 añitos en un ateneo de CNT atraído por los libros; soy “demócrata” desde que Sócrates me hizo las preguntas clave desde las obras de Platón; soy “comunista” desde que el campesino Olmo Dalcó me hipnotizó desde la pantalla allá por el año Novecento; soy “pacifista” desde que me planté en una comandancia de Cádiz a devolver mi cartilla militar; soy “revolucionario” desde que el párrafo final de Lo que está mal en el mundo escrito, aunque parezca mentira, por Chesterton, me dejó literalmente cuajado: “con el pelo rojo de una golfilla del arroyo prenderé fuego a toda la civilización moderna”; soy antisistema desde que la sangre de Carlo Giuliani llegó al teclado de mi ordenador; soy “zapatista” desde que los “hijos de mil derrotas se lanzaron a reescribir la historia”; soy “socialista” desde que la revolución bolivariana comenzó a cambiar el mapa político de una latinoamérica llena de cicatrices de las terribles heridas infligidas por Europa y Estados Unidos; soy “populista” desde que Carlos Fernández Liria empezó a pincharnos para recuperar las instituciones ilustradas secuestradas por el capitalismo...

Cada una de esas etiquetas se sumó a las anteriores mientras por debajo cada estrato ha ido aportándome su aliento de rebeldía: contra el poder, contra los terratenientes, contra los ejércitos, contra el capitalismo, contra el colonialismo, contra el imperialismo... con Agustín García Calvo —que fue a dar sus últimas arengas al campamento del 15M en Sol— aprendí que los descontentos, los desobedientes, los de abajo, solo podemos vivir a la contra.

Dicho de otro modo, eso supone ir a las raíces, que tienen que ver con las estrategias de control que constituyen elementos centrales de la dinámica del poder, no del poder político, institucional, sino del poder de siempre y para siempre, del poder que se ejerce desde el comienzo de la civilización, de las estructuras de carácter que aseguran la servidumbre de las mayorías, de los mecanismos que perpetúan esas estructuras a través de nacimientos traumáticos medicalizados, de una crianza que viola la autorregulación de las criaturas, de una educación para el sometimiento que desborda los límites de la escuela.

Constantemente, los que se ponen nerviosos si no clasifican bien a la gente, los que por encima de todo necesitan un refugio seguro, un clavo ardiendo por mucho que les queme, un rebaño en el que confundirse para no pensar, me han interpelado con vehemencia: ¿pero tú eres anarquista o eres comunista? ¿en qué quedamos, eres anticapitalista o socialista? ¿eres tal o eres cual?... aclárate de una buena vez!

Lo peor de todo es que esta gente empeñada en etiquetar y etiquetarse, ni siquiera se da cuenta de que las propias etiquetas están llenas de contradicciones.

Y es que los seres humanos somos así, contradictorios. Salvo quien se empeña en negarse a sí mismo esa cualidad compleja y maravillosa, esa cualidad que permite sacar jugo a la vida.

Algunos se niegan a votar para no legitimar el Sistema; otros no votan porque saben que las instituciones que van a contribuir a conformar no son el verdadero poder; otros permanecen atrapados en el hastío que la clase política ha venido favoreciendo desde tiempo inmemorial... yo mismo estuve ahí durante muchos años —lo proclaman mis etiquetas— y una parte de mí continúa estando ahí.

Pero he tenido hijos, y nietos. Quiero seguir luchando, quiero seguir viviendo a la contra, quiero seguir alimentando mis sueños... y los de ellos. Pero mientras tanto, quiero hacerlo —y que ellos lo hagan— en un mundo un poquito menos injusto, un poquito menos infame, un poquito más armónico, un poquito más feliz.

Guardo aún un ejemplar de la revista Posible dedicado a las elecciones del 77. El programa del PSOE de Felipe González, Enrique Múgica, Nicolás Redondo y Alfonso Guerra se abría con este “Objetivo último: la conquista del poder político por la clase trabajadora y la radical transformación de la sociedad capitalista en sociedad socialista, sin clases”. En fin, nos ahorra todo comentario sobre la deriva de nuestro contexto sociopolítico. Un contexto en el que no nos queda más remedio que irrumpir con un mínimo de dignidad, de sensibilidad con los que sufren, de propuestas para garantizar las verdaderas líneas rojas: los derechos de la mayoría aplastada por malhechores de toda calaña.

Claro que actuar sobre las causas profundas es mucho más difícil, más laborioso, menos gratificante, pero cualitativamente más importante si queremos transformar la sociedad. Sin embargo, algo me dice que en estos momentos puede hacerse lo uno y lo otro: sí, ya sé que algunos me dirán que es una contradicción. Pero me atengo a lo dicho: asumo mis contradicciones.

Escribió Jesús Ibáñez que la derecha pura y dura está escondida en el pasado, moviendo los hilos de los poderes fácticos, y que la izquierda pura y dura está escondida en el futuro: “son los que sepan interpretar el deseo de cambio de que está preñado el mundo”. Eso fue en 1987; el futuro ha llegado, y tengo muy claro quién ha sabido interpretar ese deseo. Voy a dejarme arrebatar por ellos, pero sin entregárselo todo, reservándome esa parte de mí que, entre abrazo y abrazo, continuará exigiéndoles, interrogándolos, dándoles qué pensar, ofreciendo también posibles respuestas, posibles caminos que conecten lo que aquí y ahora es posible con las batallas del futuro.

Noche de brujas, 2016.


Jesús García Blanca
más cartas...
Mensaje para cartas a Rebelión