Cartas a Rebelión
Cartas de la 21 a la 30 de un total de 1072 cartas.


07/07/2016

La pena de cárcel como tortura institucional

Las prisiones siguen siendo lugares donde el estado administra no solamente la ejecución de penas privativas de libertad, sino sobre todo la gestión del sufrimiento de los reos, mediante el mantenimiento de unas condiciones de vida que al margen de la legalidad vigente, convierte la pena de cárcel en una pena corporal que lleva consigo el desarrollo de enfermedades graves o incurables, con unos índices de incidencia infinitamente superiores a los de la población general, y a lo que es peor, en demasiadas ocasiones la pena de cárcel se convierte en una pena de muerte anunciada y camuflada.

Uno de los ejemplos más sangrantes de cómo la pena de prisión se convierte en la aplicación de una pena de tortura y priva del derecho a la salud y al trato digno de los reos, es el caso del preso Jose Ramón Lopez de Abetxuko a quien brindaremos nuestro apoyo y solidaridad el próximo 9 de julio tal y como han hecho el propio Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz y los grupos políticos de PNV y EH-Bildu con el apoyo de grupo socialista. Tras 26 años de reclusión sus padecimientos incurables en algunos casos no solo no son motivo para su excarcelación tal y como contempla la ley, sino que siendo el resultado directo de las condiciones de vida durante tantos años en prisión, esta institución del estado niega que ya ha cumplido su condena, niega el traslado a la prisión de referencia alavesa en función de su domicilio de residencia habitual y niega su excarcelación por enfermedad incurable.

Efectivamente existen muchas personas presas que ingresan sanas y contraen muy diversas enfermedades y patologías en prisión: enfermedades pulmonares, cardiovasculares, mentales, hepatitis, etcétera. Ante ello, las instituciones penitenciarias no desarrollan programas preventivos ni de tratamiento para evitar que la cárcel sea una fábrica de enfermedades, y muy al contrario, a pesar de contar con personal sanitario, la forma en que se actúa ante las personas enfermas presas, está caracterizada por el abandono sistemático, no existiendo en muchas prisiones registros epidemiológicos especializados, administrándose medicación estándar para diversas patologías específicas, dándose problemas de retrasos, cuando no negativas, ante las demandas de atención médica, existiendo carencia de servicios básicos como asistencia odontológica, psicológico, de programas de educación para la salud, de prevención de enfermedades infecto-contagiosas y de enfermedades mentales y, lo que es peor, existiendo una condiciones de vida en las dependencias e incluso en las enfermerías de auténtico pavor.


César Manzanos Bilbao, en representación de Salhaketa de Araba.



César Manzanos Bilbao
06/07/2016
¿Qué debemos hacer ante la Junta?

La Junta es la colonia al desnudo y claro está es una manifestación de que los puertorriqueños no tenemos ningún poder sobre nuestro país y sobre nuestro futuro. El striptease deja al gobierno colonial de Puerto Rico como un mero adorno, totalmente inoperante ya que no decide sobre el presupuesto, política educativa, laboral, comercial, en fin nada trascendente. Nunca hubo pacto ni poderes en manos de la nación boricua. Estados Unidos manda en cielo, mar y tierra puertorriqueños. El gobierno de Puerto Rico es un conjunto de funcionarios, elegidos por puertorriqueños, pero no responsables a ellos. No sirve a los intereses de sus electores sino a los de sus amos y sus propios intereses o bolsillos. ¡Sabia es la política yanqui que sabe buscar buenos instrumentos para su ejecución! Decía Pedro Albizu Campos.

Hoy se vive el momento del desencanto con los partidos políticos, con los políticos y el gobierno colonial. Algunos creen que la Junta viene a poner orden al desorden que han creado los puertorriqueños y ven con buenos ojos su presencia. Otros pretenden liderar protestas frente a la Junta, sin tocar la colonia que es la causa de su presencia. Varias organizaciones políticas creen que pueden aprovechar el desencanto para ir preparando el terreno de las próximas elecciones. Cada vez más puertorriqueños se preguntan: si la Junta manda en todo ¿para qué las elecciones, ¿para qué continuar con la ficción de un gobierno propio que perpetúa la colonia?

Frente a la Junta se impone no votar en las próximas elecciones coloniales, no colaborar con el imperio y su política de manipulación. Desarrollar una estrategia liberadora, una revolución pasiva y la denuncia a nivel internacional que la colonia es el mal y la Junta una manifestación de ella. Puerto Rico debe entrar en un verdadero proceso de descolonización que le permita ser dueño de su futuro.


Dra. María Cristina Meneses Albizu -Campos, Socióloga e historiadora

María Cristina Meneses Albizu -Campos
05/07/2016

No hay política de izquierda sin líderes honestos

Es común desconfiar de los discursos y programas. No de quienes los encabezan.

Y deben hacerse ambas cosas.

No es fácil llegar a ver si un político es consecuente. En el mejor de los casos siempre hay un grado de apuesta ciega.

El regreso de China y Rusia al capitalismo fue obra de comunistas de la cúpula. En América Latina hay dirigentes e intelectuales exrevolucionarios que sirven a los capitalistas con ganancias personales.

Quizás muchos de los que llevan el Che en sus poleras no conocen sus ideales pero es seguro que lo sienten un modelo de moral. Existen los Fidel, Allende, Zapata, el tío Ho… Al otro lado recién se ha mostrado un joven que era la esperanza griega.     

Unos llevan un compromiso indeleble de vida solidaria planetaria. Los opuestos buscan un estatus que les permita disfrutar una riqueza de bienes sobre los demás.

Es un problema importante porque los pueblos no harán socialismo sin conductores verdaderamente socialistas.

A los pueblos les corresponde ejercer el control democrático y la valentía para hacer su crítica. Los jefes deben dar cuentas y demostrar su forma de vida.

Hay que aprender de la historia, no todas las promesas de una nueva política son sinceras.

También jóvenes políticos pueden estar mintiendo.

Por un Movimiento para una nueva civilización, sustentable-solidaria


Rómulo Pardo Silva
04-07-2016
Si de verdad los politicos desearan cambiar este mundo que nos rodea para transformarlo en un MUNDO HUMANO PARA TODOS SIN EXCLUSIONES, SIN DESIGUALDAD SOCIAL, SIN DISCRIMINACIÓN, SIN INJUSTICIAS entonces con toda la libertad del mundo podrian hacerlo. Es solo cuestión de realizar unos pasos legislativos y podriamos vivir todos en un planeta HUMANO.
Tenemos que evolucionar del mundo de las CORPORACIONES hacia un mundo de COOPERATIVAS.
Las corporaciones como vemos son un peligro para la humanidad, para nuestro medio ambiente y para nuestro planeta. En lo social nos han llevado hacia un mundo donde la vida humana ya no representa ningun valor, valen mas las cosas que los seres vivos. Han creado un mundo lleno de esclavos endeudados, un mercado donde se inventan necesidades falsas con el solo fin de multiplicar capital. Se han destruido los tejidos sociales que la humanidad con mucho sacrificio y esfuerzo ha creado evolutivamente en su historia y ya nadie es feliz ni con sus ipad, iphones, plasmas, nintendo etc. etc. La gente cada dia rodeada con mas cosas lentamente olvida que es la felicidad.
Creo que LAS COOPERATIVAS deberian ser el futuro del mundo. Asi fue como vivian los Incas donde no existia el hambre ni la pobreza ni el abandono social, muchos pueblos originarios de nuestra LATINOAMERICA PREHISPANICA vivian en comunidades y trabajaban de manera cooperativa. Entonces nadie se olvidaba de los ancianos ni de los enfermos, todos cuidaban a los niños.
En un mundo de cooperativas todos tendriamos trabajo, podriamos producir desde un repuesto para autos hasta cualquier producto farmaceutico sofisticado, toda la producción agricola podria ser producida en cooperativas, el comercio podria ser cooperativo, millones de personas encontrarian trabajo, el precio de los productos no seria elevado, las cooperativas tambien podrian gozar de los avances tecnologicos, de créditos de bajo interes, de la computerización, los propietarios seriamos todos los miembros de cooperativas y despues de pagar los impuestos las ganancias se quedarian en manos de los que producen.
Un mundo de cooperativas seria de todos, no habrian propietarios individuales lo cual seria un golpe para ese 1% de ricos que acumula mas del 50% de nuestras riquezas mundiales. En un mundo de cooperativas cada ser humano tendria valor, se primaria lo comun frente a lo privado, mas importante seria lo que es de todos que los que es de algunos. Las bibliotecas, los colegios, las fabricas, los hospitales, la farmacias, la tierra, el mar y todo lo que nos rodea seria nuestro y de todos, serian bienes comunes.
Entonces cambiaria la mentalidad humana, volveriamos a nuestro estado natural porque somos cooperativistas por naturaleza, la cooperatividad fue la que nos ha permitido sobrevivir durante toda nuestra historia como especie.
No fue la competitividad la que no ayudo a sobrevivir, jamas. Es el espiritu de cooperatividad que nos ha salvado el pellejo cuando nos hemos visto enfrentados a situaciones peligrosas. Ese espiritu de cooperatividad lo vemos en los bomberos, en los enfermeros y medicos, en situaciones de catastrofes naturales cuando en cada uno de nosotros sale a flote nuestra verdadera naturaleza humana, esa que nos ayuda a sobrevivir.
Me parece que es la unica solución verdadera para que salvemos este planeta de la locura, de la codicia, avaricia. El mundo, la naturaleza, el universo jamas ha tenido dueño y no puede tenerlo nunca...
Jimmy Caces
26/06/2016
El futuro ha llegado

Soy “anarquista” desde que me colé con 16 añitos en un ateneo de CNT atraído por los libros; soy “demócrata” desde que Sócrates me hizo las preguntas clave desde las obras de Platón; soy “comunista” desde que el campesino Olmo Dalcó me hipnotizó desde la pantalla allá por el año Novecento; soy “pacifista” desde que me planté en una comandancia de Cádiz a devolver mi cartilla militar; soy “revolucionario” desde que el párrafo final de Lo que está mal en el mundo escrito, aunque parezca mentira, por Chesterton, me dejó literalmente cuajado: “con el pelo rojo de una golfilla del arroyo prenderé fuego a toda la civilización moderna”; soy antisistema desde que la sangre de Carlo Giuliani llegó al teclado de mi ordenador; soy “zapatista” desde que los “hijos de mil derrotas se lanzaron a reescribir la historia”; soy “socialista” desde que la revolución bolivariana comenzó a cambiar el mapa político de una latinoamérica llena de cicatrices de las terribles heridas infligidas por Europa y Estados Unidos; soy “populista” desde que Carlos Fernández Liria empezó a pincharnos para recuperar las instituciones ilustradas secuestradas por el capitalismo...

Cada una de esas etiquetas se sumó a las anteriores mientras por debajo cada estrato ha ido aportándome su aliento de rebeldía: contra el poder, contra los terratenientes, contra los ejércitos, contra el capitalismo, contra el colonialismo, contra el imperialismo... con Agustín García Calvo —que fue a dar sus últimas arengas al campamento del 15M en Sol— aprendí que los descontentos, los desobedientes, los de abajo, solo podemos vivir a la contra.

Dicho de otro modo, eso supone ir a las raíces, que tienen que ver con las estrategias de control que constituyen elementos centrales de la dinámica del poder, no del poder político, institucional, sino del poder de siempre y para siempre, del poder que se ejerce desde el comienzo de la civilización, de las estructuras de carácter que aseguran la servidumbre de las mayorías, de los mecanismos que perpetúan esas estructuras a través de nacimientos traumáticos medicalizados, de una crianza que viola la autorregulación de las criaturas, de una educación para el sometimiento que desborda los límites de la escuela.

Constantemente, los que se ponen nerviosos si no clasifican bien a la gente, los que por encima de todo necesitan un refugio seguro, un clavo ardiendo por mucho que les queme, un rebaño en el que confundirse para no pensar, me han interpelado con vehemencia: ¿pero tú eres anarquista o eres comunista? ¿en qué quedamos, eres anticapitalista o socialista? ¿eres tal o eres cual?... aclárate de una buena vez!

Lo peor de todo es que esta gente empeñada en etiquetar y etiquetarse, ni siquiera se da cuenta de que las propias etiquetas están llenas de contradicciones.

Y es que los seres humanos somos así, contradictorios. Salvo quien se empeña en negarse a sí mismo esa cualidad compleja y maravillosa, esa cualidad que permite sacar jugo a la vida.

Algunos se niegan a votar para no legitimar el Sistema; otros no votan porque saben que las instituciones que van a contribuir a conformar no son el verdadero poder; otros permanecen atrapados en el hastío que la clase política ha venido favoreciendo desde tiempo inmemorial... yo mismo estuve ahí durante muchos años —lo proclaman mis etiquetas— y una parte de mí continúa estando ahí.

Pero he tenido hijos, y nietos. Quiero seguir luchando, quiero seguir viviendo a la contra, quiero seguir alimentando mis sueños... y los de ellos. Pero mientras tanto, quiero hacerlo —y que ellos lo hagan— en un mundo un poquito menos injusto, un poquito menos infame, un poquito más armónico, un poquito más feliz.

Guardo aún un ejemplar de la revista Posible dedicado a las elecciones del 77. El programa del PSOE de Felipe González, Enrique Múgica, Nicolás Redondo y Alfonso Guerra se abría con este “Objetivo último: la conquista del poder político por la clase trabajadora y la radical transformación de la sociedad capitalista en sociedad socialista, sin clases”. En fin, nos ahorra todo comentario sobre la deriva de nuestro contexto sociopolítico. Un contexto en el que no nos queda más remedio que irrumpir con un mínimo de dignidad, de sensibilidad con los que sufren, de propuestas para garantizar las verdaderas líneas rojas: los derechos de la mayoría aplastada por malhechores de toda calaña.

Claro que actuar sobre las causas profundas es mucho más difícil, más laborioso, menos gratificante, pero cualitativamente más importante si queremos transformar la sociedad. Sin embargo, algo me dice que en estos momentos puede hacerse lo uno y lo otro: sí, ya sé que algunos me dirán que es una contradicción. Pero me atengo a lo dicho: asumo mis contradicciones.

Escribió Jesús Ibáñez que la derecha pura y dura está escondida en el pasado, moviendo los hilos de los poderes fácticos, y que la izquierda pura y dura está escondida en el futuro: “son los que sepan interpretar el deseo de cambio de que está preñado el mundo”. Eso fue en 1987; el futuro ha llegado, y tengo muy claro quién ha sabido interpretar ese deseo. Voy a dejarme arrebatar por ellos, pero sin entregárselo todo, reservándome esa parte de mí que, entre abrazo y abrazo, continuará exigiéndoles, interrogándolos, dándoles qué pensar, ofreciendo también posibles respuestas, posibles caminos que conecten lo que aquí y ahora es posible con las batallas del futuro.

Noche de brujas, 2016.


Jesús García Blanca
26/06/2016

La honradez intachable de Almagro

El 23 de junio de 2016 Luis Almagro, en insistente intromisión en asuntos venezolanos, instó a que el gobierno de Venezuela “debería expresarse respecto a los presos políticos y los persistentes informes de tortura. Debería apoyar la voluntad del pueblo venezolano en su solicitud de un referendo revocatorio. El Consejo Permanente debe mantenerse del lado correcto de la historia y defender a un pueblo que necesita voz. Sólo volviendo a un ejercicio legítimo y responsable del poder, podrá Venezuela volver a la senda de la paz y de la prosperidad”.

La actitud de este uruguayo no dista de la de Jorge Pacheco Areco, presidente de Uruguay (1967-1972), responsable intelectual del asesinato de los estudiantes universitarios Líber Arce, Susana Pintos y Hugo de los Santos; y de la censura del periódico Época que dirigía Eduardo Galeano. Pero lo peor no fueron estos hechos: en 1969 le dio la bienvenida al agente de la CIA Dan Mitrione.

Eran tiempos de agitación social debido al deterioro económico. En Washington temían una posible victoria de izquierda en las elecciones del 28 de noviembre de 1971. Estados Unidos venía colaborando con la policía uruguaya desde 1965, suministrando armas, entrenamiento y paramilitares. Mitrione era un científico de la tortura. Con ésta deseaba desmembrar a los Tupamaros. Era un estudioso de la anatomía, del funcionamiento del sistema nervioso humano, de la psicología del prófugo y del detenido. Aplicaba electricidad en los genitales. Su lema era "el dolor exacto en el lugar exacto en la cantidad exacta para lograr el efecto deseado". Mitrione usaba pordioseros como experimento docente. Cada clase era pedagogía repulsiva del horror. Mitrione exigía aseo. Era meticuloso en los detalles, exacto en los movimientos. Durante su rutina solía hacer exámenes médicos ya que la muerte del torturado implica la derrota del torturador.

El 10 de agosto de 1972, Mitrione fue encontrado sin vida. Fue ajusticiado por los Tupamaros. Jorge Pacheco Areco decretó duelo nacional. El gobierno uruguayo manifestó su reverencia "ante los restos mortales de este héroe silencioso que actuando con la mayor dignidad en cometidos en pro de la pacífica convivencia entre hombres y naciones representó con honradez intachable al hermano país en el seno de nuestra patria”. ¡Almagro aún lo llora!



Alí Ramón Rojas Olaya

23/06/2016

¿Lazarillos o quijotes?

Siempre he creído en la gente de este país. Con nuestras luces y sombras, claro, pero no más que cualquier otro. Somos el país de Belén Esteban, del cazo y del pelotazo, sí, pero también el que se movilizó para quitar escombros tras el terremoto de Lorca o Haití; el que tomó las costas de Galicia llegado desde todos los puntos de España para ayudar con aquel chapapote de la vergüenza. O el de Angrois cuyos vecinos, sin pensarlo, vencieron al horror de aquella curva maldita bajando mantas, socorro y aliento a las víctimas del Alvia. Escuché decir a socorristas de Zarautz que acudieron a Grecia a rescatar familias sirias: “parecía España. No había más que voluntarios españoles ayudando por todas partes”. Orgullo. Orgullo de gente.

El país que más ayuda económica donó a Ruanda durante el genocidio tutsi y eso cuando apenas sabíamos ni colocarlo en el mapa. Nosotros, un país en el que los salarios no son, ni de lejos, de los más altos de esta Europa desalmada. Pero en el que podemos dar lecciones de dignidad a cualquiera de esos países ‘modelo’ con los que nos comparamos constantemente. Y siempre para mal: nosotros peor; este país peor. Niego la mayor. Aquí nos ‘pone a mil’ hablar de lo malos, envidiosos y ladrones que somos. Todo lo demás lo obviamos. Eso no cuenta. Nos va el rollo masoca. Y flagelarnos con el Lazarillo de Tormes. Con que somos así; que es nuestra cultura; que somos latinos y que no vamos a cambiar. Pero ¿y todo lo demás?, ¿acaso no somos también Quijote? Vivimos tiempos inciertos. Rodeados de molinos de viento. Hay que superar complejos. Y recuperar el orgullo. Y volver a querernos.  Lo necesitamos.



César Fernández Rollán
17/06/2016

Estamos perdidos a base de abandonar nuestro camino

No estamos perdidos porque el final del camino que seguíamos haya cambiado, estamos perdidos porque hemos abandonado ese camino y aún no nos hemos dado cuenta de ello.

El régimen de Estado de Derecho y Estado social del que tan orgullosos nos sentimos los países de Europa occidental, se logró con un camino de lucha contra los privilegiados de los sistemas censitarios que impedían avanzar o vivir en dignidad a la mayoría.

Los excluidos por ese sistema se reivindicaban, salían al espacio público reivindicándose y exigiendo un sistema diferente, tomando como guías otros principios y valores que no permitieran los privilegios ni la exclusión.

Seguían el impulso de unos valores superiores: la creencia en la democracia, el valor del trabajo, los derechos humanos, la solidaridad, los servicios públicos como elementos de justicia y no de limosna, etc... La Europa de la que nos sentimos orgullosos se construyó con estas creencias. La Europa que nos avergüenza está hecha a base de renuncias a estos principios.

Hemos desandado los pasos, cambiado nuestro camino y ya no vamos hacia el futuro que esperábamos y al nosotros que soñábamos ser, sino a algo cada vez más terrible. Nos estamos convirtiendo en sociedades de cuyas actuaciones nos avergonzamos cada día más.

Hemos abandonado los valores de los derechos y la democracia ¿qué nos cabe esperar?. Lo hemos vendido o sacrificado todos.

Parece que ni siquiera nos hemos dado cuenta de cómo se han ido abandonado esos valores que construyeron un camino contra los privilegios de una minoría. Los pasos que andamos hoy van hacia otro lugar diferente donde esos privilegios parecen renacer.

Y nos sentimos perdidos porque no entendemos qué está pasando, por qué el proyecto de vida que teníamos y las aspiraciones que teníamos como colectividad no están al final de nuestros pasos, ¿dónde se ha ido nuestro norte?

Nos dicen que ha cambiado, que esa sociedad que queríamos y esos proyectos de vida ya no están en su sitio, que seguramente, nunca estuvieron porque no son posible. Pero no es así, nos han pervertido los pasosi, nos han llevado por un camino muy distinto, de hecho casi el camino contrario. Y nosotros lo hemos seguido, claro.

Hemos olvidado los principios y los valores que construyeron lo mejor del mundo que hemos heredado. Hemos olvidado reivindicarlos, los hemos vendido por promesas de bienes rápidos o los hemos aparcado por amenazas de miedos inmensos.

Los derechos humanos han caído por la seguridad. La democracia por la eficiencia. El camino del pleno empleo por el castigo y la inversión. La solidaridad por el crédito y la superación. Lo público es despreciado por la iniciativa privada. El trabajo ya no es considerado un valor, sino la inversión financiera...

Hemos dejado de valorar la democracia y no la defendemos, ¿cómo no vamos a perderla?. Aceptamos alegremente que las organizaciones internacionales sean profundamente antidemocráticas y desde allí se tomen las decisiones más importantes sobre nuestras vidas.

Hay muchas personas que dentro de poco votarán a los partidos que han apoyado que se apruebe y negocie en secreto, y sin garantías democráticas un acuerdo de modificación del régimen judicial y político de defensa de los derechos de las personas imponiendo un régimen privilegiado a los derechos del capital sobre los derechos humanos (el TTIP y el CETA). Otros muchos votarán a partidos que van a mantener las leyes mordazas, la criminalización de la protesta.

Hemos dejado de valorar y defender la democracia por miedo, por antagonismo y porque nos hemos creído el cuento de la “eficacia” de lo antidemocrático. Por lo que sea, pero hemos dejado de exigir democracia.

Hemos dejado de creer en los Derechos Humanos como valores primeros de la humanidad, y aceptamos la destrucción de derechos humanos cuando nos presentan cuentas de ventajas e inconvenientes. La destrucción de los derechos por una supuesta ventaja económica, normalmente por el miedo a las mentiras con las que nos asustan. Me refiero a aceptar la anulación de la justicia universal para beneficiar a los socios comerciales de las élites españolas, a defender el expolio de los recursos del pueblo saharaui invadido por Marruecos, a la violación del derecho de asilo de los refugiados contando cuál es el supuesto coste de sus derechos...

Hemos dejado de creer en el trabajo y no defendemos su valor y los derechos de quien trabaja. Destruimos el trabajo pensando que la economía se levantará a base de crédito e inversión y no del hacer de las personas. Despreciamos el valor del trabajo y permitimos que se arrebaten los derechos al trabajador para beneficiar a la inversión financiera.

El trabajo se percibe o se piensa como algo que solo tiene valor si es movido por la inversión. Inversión o “emprendimiento” que son los valores sacrosantos de la moral neoliberal, considerando que es la inversión la que activa el trabajo, y no el trabajo el que sustenta el beneficio de la inversión. Parece que la vieja moral señorial, que ya desde Aristóteles creía que el trabajo manual y de esclavos solo era valioso si era dirigido por una mente desde arriba, ha encontrado una versión 2000.0

El trabajo se presenta como un costo social, un costo para esa inversión que nos va a dar todo. Para que la economía progrese, se dice que es necesario liberar al inversor de un costo excesivo del trabajo, y en caso de crisis, el trabajo y los derechos de los trabajadores deben ser sacrificados para potenciar la inversión.

En general, los derechos, no solo laborales, y los servicios públicos que satisfacen derechos humanos, son presentados como costos. Estamos creando un sistema de privilegio de los derechos del capital a base de destruir los derechos humanos. Los derechos de uno son los límites de los derechos de otros, por lo que los derechos de capital se absolutizan como privilegios con cada destrucción de los derechos humanos, y a eso lo llamamos “beneficio”, o aumento de la productividad.

Creemos en el crédito y la inversión, y no en el trabajo, los derechos y la democracia. Todo lo que beneficie al crédito y la inversión es lo adecuado (hasta cambiar la Constitución o amenazar con incumplir el deber constitucional de mantener un sistema público de pensiones), aunque suponga destruir derechos, apoyar dictadores, hacer la vista gorda a torturas, renunciar a la democracia, regalar millones de euros públicos con subvenciones y rescates, decretar indultos y amnistías fiscales, expulsar inmigrantes, acabar con las garantías judiciales, o abolir los derechos básicos de las personas trabajadores y las familias.

Todo lo que pueda suponer un perjuicio a la inversión financiera o un límite a sus privilegios es presentado como un costo: los servicios públicos, los impuestos progresivos, los derechos de las personas en general, cualquier derecho laboral, etc...

Todo lo que beneficie a la gran inversión financiera es valorado positivamente.

En lugar de ser personas que se identifican en solidaridad con los excluidos, y se enfrentan a los privilegiados con la voz de los de abajo; hemos acabado por asimilar la obediencia, la injusticia, hemos caído en defender la especulación, los privilegios. Estamos arrastrándonos por el lodo fascista de culpar el pobre, al excluido, al de afuera.

No estamos perdidos, ¿Perdidos? No. Constantemente nos dicen que la meta que perseguíamos es imposible, que ya no está o nunca estuvo. Y como no la vemos al final del camino que estamos andando, creemos que puede ser verdad y estamos perdidos. Pero no. Es que nos han cambiado los pasos.

Hemos abandonado tanto el camino que lo hemos olvidado. Democracia, derechos humanos, valor del trabajo, servicios públicos y solidaridad.

Necesitamos recuperar la creencia en esos valores y la identidad que nos guiaba. ¿Sabéis qué tiene en común todos aquellas ideas? Es creer en el valor de las personas de a pie.

La defensa de los derechos humanos efectivos y plenos para todos es creer en la dignidad de todas las personas y sus formas de vida, y se enfrenta a los privilegios de las élites y a sus regímenes absolutos.

La democracia implica creer en que todas las personas deben ser parte en las decisiones y en la construcción de conocimiento para el saber detrás de esas decisiones, mientras la tutela implica la creencia en que una minoría debe decidir por los demás, que necesitan un pastor.

Creer en los derechos del trabajo implica reconocer el valor del trabajo de toda persona y no despreciarlo como se hacía con el trabajo de los esclavos y (se sigue haciendo) con el de las mujeres, como algo que no vale nada sin la dirección de unos señores.

Creer en el valor de la acción colectiva y la cooperación como personas plenas en democracia se opone al individualismo egoísta de la tradición señorial, a que lo colectivo sea señorío de uno solo.

Creíamos en nosotros, nos reivindicábamos a nosotros contra los de arriba, contra los privilegiados, contra los que ostentan el poder, creíamos que había que bajar de su pedestal a los que se coronan a sí mismos como pastores, para lo que nos rebajan a nosotros y nosotras como ovejas o rebaño.

Ser la sociedad que soñábamos y no la que escupe vallas y alambradas de odio, depende de que reivindiquemos los valores que nos hacen lo que queremos ser y que son los ladrillos de la sociedad y el futuro que esperábamos de nosotros mismos.

Volver a creer en nosotros, volver a creer en lo que siempre quisimos creer, volver a andar el camino que nos lleve al futuro que queríamos construir, a ser lo que esperábamos llegar a ser, pasa por levantarnos y reivindicarnos. Contra su desprecio, contra el menosprecio al inmigrante, a la familia ahogada por una deuda hipotecaria, a los trabajadores, a quienes luchan por sus derechos, necesitamos reivindicarnos, decirnos como personas plenas, gritar nuestra dignidad. Los de abajo, los que se ponen en pie sin subirse sobre la explotación de otros y otras nadies. Como Quijotes, mirarnos con unos ojos no contaminados que sepan ver lo que de verdad somos y el valor que hay en nosotros y nosotras.

i Por supuesto, el futuro no es lo que era porque el pasado nos lo han cambiado. Ahora resulta que los derechos y la democracia que se lograron en el siglo XX se lograron por el comercio (sic) que puso las condiciones económicas para que nacieran los derechos y por una especie de consenso pacífico en el que todos buscaban el bien común, no por la lucha contra una minoría privilegiada por los derechos de los oprimidos, no por el levantamiento de esas personas que eran las personas como nadies que servían de púlpito para los privilegios (mujeres, minorías raciales, trabajadores, pueblos colonizados, pueblos indígenas...)



Diego Hidalgo Morgado
12/06/2016
“Medio mundo reforma su cocina, y el otro medio se muere de hambre”

Esa es una frase del escritor norteamericano Don DeLillo. Aunque, desde luego, es mucha menos la gente que puede reformar su cocina. Siendo generoso, puede que solamente un cuarto de los habitantes de este planeta pueda reformar su cocina, porque las otras tres cuartas partes, o tiene hambre, o carece de una casa digna, o no tiene trabajo, o no tiene acceso al agua potable o a educación o a medicinas… El mundo arde en la hoguera de la insolidaridad y, particularmente, de intereses comerciales inhumanos y homicidas. El cambio bioclimático es una prueba de hasta dónde puede llegar la peligrosa irresponsabilidad del ciego sistema de mercado en que vivimos.

Hay quien ha escrito: “En el año 2050 el 50% de los europeos tendrá más de 50 años y se necesitarán más de 50 millones de inmigrantes para mantener el nivel de vida actual”. Otros añaden: “España es uno de los principales países exportadores de armamento del mundo (dependiendo del año, se sitúa entre el sexto y el séptimo lugar). En 2013 se exportaron 3.908 millones de euros en material de guerra, mientras que en 2014 la cifra alcanzó los 3.203 millones de euros. Durante el primer semestre de 2015 se exportó armamento por valor de 1.727 millones de euros…”

En fin, no entretengo más a los lectores y voy al grano: yo votaré a Unidos Podemos porque es la única opción real que tenemos para potenciar políticas de paz y de solidaridad internacional al menos en el ámbito mediterráneo. Así, me opondré a un bipartidismo que amplió las bases, permitió el escudo antimisiles, participó en todas las guerras, gastó miles de millones de euros en programas de armamento inútiles, y olvidó la Educación para la Paz, olvidó acoger a los refugiados, olvidó la Paz y se entregó a la OTAN.

Los derechos sociales, la profundización en la democracia, el respeto al medio ambiente, la escuela pública de calidad, no a la sociedad patriarcal, las leyes electorales justas, la seguridad de nuestro sistema de pensiones, etc., votaré en favor de todo eso, pero también a favor de la Solidaridad y el Desarme.

Cristóbal Orellana
01/06/2016
Realizar la memoria democrática, no marginarla

Afortunadamente, en Cádiz se acaba de aprobar, aparte de otras importantes iniciativas sobre memoria histórica, una moción de pleno -apoyada por el PSOE y el partido gobernante- por la que el Ayuntamiento de Cádiz se adhiere a la llamada querella argentina, es decir, una denuncia internacional -ya que la justicia española, de orden del gobierno, quiere eximirse del caso- por la que se insta al estado español a que no mire a otro lado respecto a las muchas decenas de miles de españoles y españolas que yacen en cunetas, descampados, cruces de caminos, hoyancas y fosas comunes mientras personas como Queipo de Llano duermen dulcemente, en este caso el sueño de los injustos, pero con todos los honores, en la más importante basílica de la capital de Andalucía.

En Jerez mataron, que sepamos documentadamente, a casi 400 personas, aunque todos creemos que fueron bastantes más. Entre otros asesinatos, el comandante Arizón Mejías dio su visto bueno, o muy probablemente una orden concreta y expresa, de fusilar vilmente a 17 concejales y al alcalde de Jerez, Antonio Oliver Villanueva. La masacre, un crimen de lesa humanidad que aún no ha sido juzgado por nadie y que dejó muy honda huella en Jerez, no puede ser olvidada por varias razones. La primera de ellas, y la principal, porque si olvidamos y pasamos página recurriendo a la no objetiva teoría de que “los dos bandos” tenían culpa, entonces la dignidad humana de las víctimas y sus descendientes, y también nuestra propia dignidad humana, sería nada, una peligrosa nada donde la puerta de la posible repetición de los hechos quedaría abierta. Que la justicia no actúe, que el estado español mire para otro lado, es un peligro y una indignidad muy hiriente.

Pienso que en nuestra ciudad, como ha señalado numerosas veces la Plataforma por la Memoria Democrática de Jerez, es necesario avanzar muchísimo más [y muchísimo más rápido] en lo que se refiere a memoria histórica. Concretamente se podrían hacer, entre otras cosas, las siguientes:
1º) una Oficina Municipal de Memoria Democrática,
2º) una denuncia ante los juzgados, con el apoyo decidido de la alcaldesa de Jerez y su equipo de gobierno, para que se busquen los cuerpos de los fusilados en Jerez y de adhesión a la llamada querella argentina,
3º) una instrucción rápida y eficaz de los expedientes de derogación de honores y distinciones a las personalidades del franquismo que aún gozan –según los documentos municipales de la época– de aquellas insignias que en su día Jerez les concedió,
4º) inmediata retirada de símbolos y nombres franquistas del viario de Jerez que aún subsisten,
5º) constitución, aparte de esa Oficina municipal mencionada, de un Consejo Local de Memoria Democrática,
6º) colocación de un monumento digno, visible, céntrico, de homenaje a las víctimas del franquismo y a los valores democráticos, y no ese monolito arrinconado que está en la Alameda Vieja,
7º) que el Ayuntamiento acuda al Registro Civil de Jerez a solicitar la inscripción de aquellos a quienes se les aplicó el bando de guerra y así consta documentalmente.

Por justicia, por dignidad, por compromiso con los valores democráticos, por sentido de la libertad y la solidaridad humanas, y no solamente por defender el modelo de estado de la República que Franco abatió a tiros, es necesario en Jerez realzar la memoria histórica, no marginarla. Quitar a Pemán del Villamarta era una medida necesaria, pero insuficiente.
Cristóbal Orellana González
23/05/2016

Sr. Iglesias, al Senado no Podemos

Sr. Iglesias, le votáramos o no, hemos soportado las consecuencias de sus dos grandes errores antes del 20D: la negativa a un acuerdo con IU y el rechazo a impulsar una coalición al Senado, propuesta que le enviamos en varias ocasiones a partir de mayo de 2015. Sin tales errores, probablemente tendríamos gobierno.

El segundo error no ha querido corregirlo, porque nadie propone honestamente una coalición al socio necesario tres días antes de que finalice el plazo establecido. Como este nuevo error ha sido exclusivamente suyo, pues ha querido protagonizarlo personalmente, no le queda más remedio que pagar las consecuencias si quiere ser coherente con sus palabras cuando afirma que sin el PSOE no podrá gobernar.

Por tanto, conscientes de que al Senado la concentración del voto es imprescindible, le requerimos para que reconozca su error, ordene retirar las candidaturas al Senado de Podemos y solicite el voto para las del PSOE. Nos guste o no, usted ha elegido ese partido como socio y ahora es el único que puede evitar que el PP siga bloqueando los cambios desde el Senado. 

Solo reparando los daños causados se arreglan los errores cometidos.

Firman: Alfredo Barón, Benet Bohigas, Isaac García del Río, Margarita Gómez, Horacio Saínz, Félix Santatecla, Carmen Sanz y Domingo Sanz.



Varios autores
22/05/2016

Gotas de humildad


Aprisa me resguardo, el primer aguacero del año cae sorpresivo en el cruce de la calle treinta y siete de la avenida “Nachi Cocom” de la doblemente blanca ciudad de Mérida, el cielo oscurecido de la tarde deja saber que serán varios minutos los que dure la lluvia. Una vez adentro, me sirvo un café en esas maquinas que van desligando al humano de la producción sin erradicar la explotación, el café es malo, no hay Oxxo que lo comercialice en calidad, secándome un poco el cabello me siento frente a la ventana, puedo apreciar las gotas apaciguar el calor, celebro en primer momento el pronto reverdecer de los montes.

Al cabo de unos sorbos, giro a la izquierda y veo a través del cristal, me sacude una descarga de realidad, un humilde hombre de canas avanzadas se resguarda junto al bote de la basura a un costado de la entrada del comercio, visiblemente mojado y con su mochila en el piso, espera en silencio el fin de la borrasca, desconcertado me pregunto ¿por que no entra a resguardarse como todos hemos hecho? La verdad es que no lo intenta sabedor de que será expulsado por la discriminación imperecedera en nuestra sociedad, irónicamente, el obelisco dedicado al “Mártir del Proletaria Nacional”, la honra del “Apóstol de los Mayas”, atestigua pasivamente la injusticia. ¿Qué diferencia existe entre nosotros? ¿Por que yo pude entrar sin problemas y él ni si quiera puede intentarlo? ¿Cómo permitimos que el prejuicio elimine lo humano? La perpetuidad de la ignominia está tatuada en la hipócrita moral de la soberbia. La humanidad agoniza y somos sus sepultureros.

La vida se rige por lo material, estamos enajenados por los parámetros del valor, no de los valores, vamos despojándonos de lo humano, los derechos de la humanidad no son tema cotidiano, se juzga a la ligera, medimos la dignidad por el costo de las marcas que vestimos, se nos olvida que la mayor pobreza proviene de quien más posee, nada material sustituye al Ser humano, sin embargo, equivocadamente, solemos dejarnos llevar por la marea del desprecio, es más fácil resguardarnos del temporal que mojarnos junto a los desposeídos. La humidad suele presumirse olvidando practicarse. Quien de humildad habla suele carecer de ella.

Hay situaciones y condiciones en la sociedad, que nos guste o no, terminamos aceptando al permanecer inmóviles, la discriminación y el racismo expresan lo injusto de este mundo, si sólo miramos, o peor aún, si volteamos tratando de negar lo que vemos, al fin de cuentas, terminamos siendo cómplices, hay cosas que no pueden aceptar la imparcialidad, la pobreza es una de ellas, el hecho de que unos tengan mucho y otros nada es inaceptable, la condición de superioridad que se agudiza cada día requiere del esfuerzo común para terminarla, nombrar las cosas es un inicio, pero transformarlas necesita de la voluntad conjunta.

Minutos después, la lluvia se profundiza con los truenos que la acompañan, entre la basura busca un poco de comida, algo que pueda ayudarle a apaciguar el hambre, esa plaga mayor que desde tiempos del génesis deambula por el mundo, nuestras calles también las ocupa, no importan los discursos ni las campañas paliativas, hasta que no erradiquemos la inequidad, seguirá recorriendo los senderos del desprecio y la soberbia, mientras practiquemos el silencio, nuestras avenidas del progreso seguirán atestiguando como estatuas el paso desolado de la indiferencia.

Al fin cesa el torrente que sorprende, aplaca el trueno en el sonido de la tarde, las aves vuelven a cantar y, él, recompone la postura, toma la mochila empapada y comienza a caminar. ¿Adónde irá la dignidad vestida de penuria? ¿Qué hogar habita la desdicha de lo injusto? ¿Podrán los monumentos volver a mirar igual la lluvia en la avenida sin memoria? El hombre humilde de avanzadas canas, se retira del mismo modo en que llegó, en silencio apacible de quien el mundo posee. Por mi parte, comienzo a pensar estas líneas, para perpetuar en papel, las gotas de humildad que de su rostro caen.


Cristóbal León Campos
22/05/2016
El desprestigio de la política es utilizado para implementar políticas de derecha.

Los gobiernos son elegidos en función de consideraciones políticas e ideológicas por mas que la derecha machaque la idea de que está mal subordinar lo jurídico a lo político o lo económico a lo ideológico. 
¡Como si lo jurídico y lo económico no fuera político e ideológico!

Por el contrario, la ideología de la derecha (representantes políticos de la burguesía) está formada con las justificaciones que permiten que el 1% de la población acapare el 40% de toda la riqueza (materias primas, tierra, agua, productos manufacturados, etc) y el 42% de todas las acciones e instrumentos bancarios que generan dinero.

Y la casi totalidad de las leyes (salvo las arrancadas por la lucha popular) son la garantía de ese saqueo.

Desde siempre los explotadores buscan presentar su "derecho" a explotar como "natural", pareciera que las leyes crecieran de un árbol y que nada tuvieran que ver con decisiones políticas impuestas a punta de fusil.

Nin Novoa, en representación de TODO el gobierno vuelve a sostener que "vamos a priorizar lo jurídico sobre lo político", esta vez para apoyar el golpe de estado en Brasil, ya se deslizaron también los "intereses económicos" que están en juego.

Y en definitiva TODO el gobierno se justifica y se distancia de la fuerza política en una especie de juego bipolar.

El Frente Amplio, la fuerza política mas importante que crearon lxs trabajadorxs organizadxs en Uruguay está gravemente herido.

Sus militantes se revuelven entre la frustración, la rabia, la apatía, la confortable ignorancia o la asimilación. Es que a diferencia de procesos como el de Brasil, no pierde el gobierno por los ataques desde fuera, lo pierde desde dentro, de la mano de los mismos dirigentes que puso en su representación.

El empate técnico en que se encontraba la correlación de fuerzas entre las clases en América del Sur parece haber llegado a su fin.

El progresismo se esforzó por fortalecer una burguesía que estaba desprestigiada y que ahora, envalentonada, vuelve a ir por todo, incluso por las migajas.

Las fuerzas populares están confundidas, sus dirigentes cooptados, las bases desconcertadas o indignadas.

Pero la memoria histórica de las luchas no fue borrada, apenas empañada y en breve, cuando la derecha pise un poco mas a fondo el acelerador, esa acumulación va a volver a brotar.
La lucha de clases no termina mientras existan las clases, empezaremos desde mas atrás, con mas o menos exito, retomaremos caminos olvidados o crearemos nuevos pero mientras haya explotación lxs explotadxs nos levantaremos.


Gustavo Manfredi
20/05/2016

Me lo contó Irma ayer durante el almuerzo, y no he podido sacármelo de la cabeza.

Me contó que tenía diecisiete añitos, y que era hermosa. Me la imagino esbelta, de largo pelo negro tensionado fuertemente hacia atrás, ampliando aún más su holgada frente y realzando sus gruesas y elegantes cejas. Seguramente se llamaba María Guadalupe, y tenía la piel del color de la jícama recién desenterrada de esta dolida tierra.

Necesitaba los miserables cincuenta o sesenta pesitos, así que estaba parada en el semáforo de una esquina poblana agitando la bandera azul del candidato de los patrones de esa misma tierra.

María Guadalupe seguramente ignora completamente quién es ese señor, y jamás en la vida tuvo la oportunidad de comprender que hay otra manera de concebir la política.

Pero necesitaba los miserables cincuenta o sesenta pesitos.

Necesitaba los miserables cincuenta o sesenta pesitos porque tuvo que dejar los estudios en la prepa.

La madre de María Guadalupe estaba también parada en la esquina de ese semáforo poblano, silenciosamente retirada de las corruptas banderas azules. Observaba a los jóvenenes/niños que se ganaban los miserables cincuenta o sesenta pesitos con la serena mirada de los que están acostumbrados a la resignación.

En sus brazos de abuela sostenía y arropaba exageradamente la tierna razón por la cual María Guadalupe tuvo que dejar la prepa y necesitar los miserables cincuenta o sesenta pesitos.

El producto de ese indeseado embarazo adolescente debería llamarse Libertad, para que crezca sin tener, jamás en la vida, que agitar banderas patronales azules y corruptas en esquinas poblanas por cincuenta o sesenta miserables pesitos.


Rolando "el negro" Gómez
17/05/2016

De la Universida pública a la Universidad de la hamburguesa

Dos acontecimientos: Una movilización de docentes, no docentes, estudiantes y sectores vinculados a la educación marcharon hacia el Palacio Pizzurno, protagonizando el mayor acto del sector desde el 2001, cuando en medio del incendio económico y holocausto social del país se sumó el recorte drástico de los recursos para las universidades. El reclamo fue por mayor presupuesto universitario que - devaluación e inflación mediante- lo redujo a menos del 50 % , salario docente y boleto estudiantil. Esa misma tarde, el oficialismo festejaba la falta de quorum en el parlamento para tratar la ley antidespidos ante más de 120 mil desocupados producidos en los primeros días de la primavera democrática macrista.   A la vez que  anunciaba a través del Jefe de Gabinete, Marcos Peña, ex asesor de la banca Morgan,    un acuerdo con McDonald´s, de primer empleo por 4500 pesos a 5 mil jóvenes, quiénes , a su vez, disfrutarán de un efímero  trabajo precario con una  oferta de capacitación, bajo los paradigmas  de la cadena de comida rápida, ejemplo, en la lógica de la explotación neoliberal, de un modelo norteamericano que nacido tras la segunda guerra, creció hasta crear la Universidad de la Hamburguesa. Desde su fundación en 1961, más de 50.000 personas han recibido sus títulos de Bachiller en Hamburguerología en Hamburger University , el centro de entrenamiento de McDonald s en Oak Brook. Otros centros de entrenamiento se encuentran en Munich, Tokio, Sydney y Londres. Dotados de amplias zonas verdes y cómodas instalaciones al igual que bibliotecas y auditorios los estudiantes se gradúan en hamburguesología. Da pena, indignación y risa. ¿ Será esta la felicidad que tanto nos piden ante tanta demostración de desarrollo?   

Secretaria General de la UTPBA.



Lidia Fagale
14/05/2016
Un pasodoble en Palacio

Su crisis es una oportunidad para nosotros. ¿Por qué no romper las cadenas que nos unen a los de arriba, si los de arriba han roto el contrato que nos unía a ellos?

Ellos lo saben, son la oligarquía de europa occidental incluida la española. Saben que su crisis es grave, también saben de sus contradicciones internas. Contradicciones a las que no es ajena  la propia burguesía española, repartida entre los diferentes centros territoriales de reproducción del Capital: Cataluña y Euskadi, fundamentalmente

El Capital está en crisis y la violencia por acumular, no sólo se da aumentando la tasa de explotación sobre el bloque asalariado del territorio Estatal, también del globalizado.

El no acuerdo entre PP y PSOE en la creación de un gobierno de Concentración Nacional, forma parte de esa lucha interna de la oligarquía. Vamos a unas nuevas elecciones, porque el reparto de la tarta España, que se está llevando a cabo, no satisface a todas las partes de la élite. Los más glotones quieren más de una tarta pero tiene los trozos pequeños y contados; parte de la burguesía vencida en la Segunda República no está de acuerdo en ese reparto: de aquellas aguas estos lodos.

Sería un grave error histórico, aquí y ahora, para las energías realmente revolucionarias no plantear el proceso en que vivimos como una oportunidad, y dedicarse a bailar un pasodoble en Palacio

Es evidente que en momentos como este, lo viejo se resiste a morir y a lo nuevo le cuesta trabajo nacer. El dilema está entre Reforma o Ruptura.

La Reforma supone la continuidad de la corrupción, la expropiación de los Bienes Comunes materiales e inmateriales en el Estado Español. Todo ello en beneficio de una clase dominante que no le ha temblado el pulso al ordenarle a sus lacayos en el parlamento que legislaran contra el Bloque Asalariado condenándolo a la indigencia. La contrarreforma laboral de Zapatero y después del PP es el botón de muestra del robo de derechos a los trabajadores.

Sabiendo además de la posible reacción de las capas populares a sus leyes antisociales, hicieron una ley de acompañamiento: la Ley Mordaza para la represión en masa de los demócratas que se resistieran al robo.

La Reforma también supone continuar con la impunidad del atraco a los ahorros de una mayoría social que los invirtió en adquirir una vivienda para utilizarla,  y se encontró que la banca expoliaba su vivienda y ahorros, mientras a ellos los desahuciaban en masa ,  reflotando el gobierno  con dinero público a sus verdugos: los banqueros.   

La Reforma huele mal, muy mal, siendo inviable un Estado donde se condena a la pequeña y mediana empresa a estar al borde de la ruina mientras a las grandes fortunas se les concede una amnistía fiscal, y los recursos públicos se destinan a las multinacionales, que deslocalizan la producción y generan millones de desempleados.

La Reforma huele muy mal, tanto que,  grandes fortunas de políticos, banqueros y algunos miembros de la corte, se llevan a Panamá o a otros paraísos fiscales sus saqueos, mientras hacienda solo son los del Bloque Asalariado y aledaños.

La Reforma huele a limosna para las personas afectadas por la falta de recursos que les garanticen los suministros básicos de gas, agua y electricidad. Mientras, los consejos de administración de esas mismas empresas estratégicas, privatizadas, están llenos de Expresidentes, Exministros y políticos de turno, culpables de su privatización y ganando además con ello grandes fortunas. Si eso no se llama prevaricación, no sé como se puede llamar.

La Reforma huele a amigo Yogui, a banquillo de los acusados, a aforamiento vía Express del “mata elefantes” y a monarquía hereditaria por razones sexuales, que da la Jefatura del Estado y con esto la de los ejércitos.    

La Reforma supone continuar la Alianza Imperial de la Guerra Mundos y sus instrumentos de poder: OTAN, UE… para la ocupación de los territorios y centros de poder estratégicos en la confrontación por el control de un mundo globalizado.

No, no hay reforma posible que pueda lavar las manos de la oligarquía española de tanta injusticia cometida y diseñada para el futuro. Nosotros no estamos invitados a su baile de salón; ahí sólo van las élites, el aforo es limitado.

Nuestro espacio está en las calles; en las plazas, en los parlamentos si así lo decidimos; está en un proceso constituyente, que garantice a la mayoría social una Democracia Real y los elementos básicos para tener una vida digna dentro de un modelo de producción eco sostenible  y con la garantía de decidir las cuestiones estratégicas de los ciudadanos: los propios afectados.

Vamos de nuevo a las elecciones, pero salga quien salga, incluso los nuestros (si los tenemos), poco podremos hacer sin organización y movilización social desde abajo. Este camino es muy plural, si la Ruptura con el Neofranquismo en su versión Reino de España, es el camino para una vida digna, la generosidad a la hora de articular el bloque social que organice esa Ruptura, va mucho más allá de  acuerdos en unas listas electorales.

No lo olvidemos, su crisis es nuestra oportunidad.



Marcos González Sedano
10-05-2016
Quién es la bestia y quién la alimenta
En Siria, al principio, hubo seis meses de manifestaciones pacíficas. Seis meses en los que lo de ser cristiano, musulmán o ateo no importaba. La gente salió a la calle para pedir un cambio. Mientras tanto, la policía y el ejército sirio mataron y repartieron estopa sin contemplaciones. Pero la gente siguió saliendo a la calle con las mismas consignas.
Durante este tiempo, Occidente, como siempre, miró a otro lado. El mundo está lleno de dictaduras perfectas en países rebosantes de petróleo y otros recursos naturales. Además, supuestamente ayudan a controlar los radicalismos religiosos. Supuestamente, porque lo único que logran es alimentarlos... Y aquí, en Occidente, no actuamos muy diferentemente. Con "lo de Siria", las instituciones europeas claman al cielo ante la barbaries de al-ássad, pero no hacen nada, sólo intervienen para empeorar.
A los meses de empezar "lo de Siria" y cuando ya sí, todo empezaba a salirse de madre, enviaron armas a las incipientes guerrillas que "lo iban a cambiar todo". Armas que no fueron a parar a los rebeldes, no a quienes no entienden sobre diferencias religiosas, no a quienes simplemente reclamaban libertad, sino a ISIS y otras milicias yihadistas...
Dicen que buena parte de ISIS y de esas milicias están integradas por ex-soldados, ex-oficiales y ex-armas de los antiguos ejércitos de Irak, Libia o Afganistan. Qué curioso, escenarios donde Occidente jugó a la guerra sin motivo alguno...
Ahora, Estados Unidos, Turquía, Rusia y la Siria de al-ássad bombardean sin cesar..., dicen que zonas controladas por ISIS. Sí, algunos de estos caen, pero la mayoría de las víctimas son la población civil, los rebeldes de verdad -los que empezaron-, y los kurdos, que precisamente son los únicos que "en aquellas lejanas tierras", están combatiendo de verdad a ISIS y al extremismo religioso. logrando éxitos que luego se atribuyen quienes pretenden su exterminio.
No hay que olvidar nunca. Todo va tan rápido que cinco años atrás son ya pasado remoto. Y sin memoria, no somos nada de nada.
Juan Luis Urchegui Lasarte
09/05/2016
Para las hijas de Berta Cáceres: gracias y adelante

Quiero antes que nada, disculparme por no haber conocido a su madre por ningún medio sino en ocasión de la noticia de su muerte. Su labor fue demasiado importante pero por esa misma razón considero que se hacía lo posible por callarla y por tanto era desconocida para la mayoría de personas, incluso para muchas de los países de la región centroamericana.

Como es común las grandes personas solo se destacan en razón de su muerte, su madre es ahora tanto conocida como reconocida. Se ha vuelto para Centroamérica y posiblemente para el mundo, el símbolo de la lucha contra la industria extractivista, la resistencia indígena, la restitución del derecho a la soberanía de los pueblos sobre los recursos naturales y la entrega incondicional y comprometida por la justicia, solidaridad, dignidad humana y el bien común.

El asesinato de su madre ha puesto de nuevo la atención en Honduras. Con su proceso de golpe y su gobierno impuesto llamó la atención hacia afuera ganándose la censura sobre sus execrables actos. Desde adentro los hondureños y hondureñas son quienes luchan porque los derechos humanos, lejos de ser meras declaraciones románticas e hipócritas se concreticen en cada uno de los ámbitos de la vida nacional.

Su madre tenía una lucha definida y eso la hizo grande: grande frente al nefasto poder estatal hondureño -según la teoría, acá son útiles los derechos humanos, que sirven como frenos a los abusos del poder opresor-; grande frente a los intereses del capital, constituyéndose en un obstáculo para la realización de sus fines; pero para nosotras más grande aún, como lideresa y representante de una lucha que a pesar de incumbirnos a todos y todas, es propia de personas en quienes concurren diversas características, todas ellas causantes de exclusión.

Su madre es ahora un llamado a la reflexión-acción y hoy que no está físicamente, la lucha de ustedes en no dejarla morir realmente. Los pueblos tenemos como dicen algunos, poca o ninguna memoria histórica, por ello, agradezco que se tomen la lucha de su madre como suya, porque haciéndola suya la hacen nuestra.

Ahora me es imposible ignorar lo que pasa en Honduras y cómo la industria extractivista se cobra cada vez más vidas de ambientalistas y personas comprometidas con la idea de un mundo mejor. En El Salvador también tenemos nuestros mártires y desafortunadamente nos olvidamos fácilmente  de ellos porque no comprendemos que no podemos escapar de las consecuencias del capital. Nos afecta o nos afectará a todos y todas de diferentes maneras, pero sin duda lo hará. Por ello, reconozco y admiro en ustedes la continuación de su legado, que no ha muerto, se ha multiplicado.

Su tarea ahora es importante: reivindican a su madre y presionan para conseguir su objetivo. Teniendo descendientes como ustedes el mundo cambiaria definitivamente. Por tanto admiro su valentía de erguirse frente al poder no como víctimas sumisas, sino empoderadas y conscientes de sus derechos. Admiro su labor para poder mantener vigente la imagen de su madre y de convertirla en el icono de la lucha contra la impunidad, la negligencia del Estado y la omisión de la debida diligencia para esclarecer su asesinato. Admiro que se entreguen a la lucha contra el modelo extractivista y la dignificación del pueblo lenca para no dejar el legado de su madre como una lucha ajena a nuestra generación o frente a lo cual debemos carecer de protagonismo. Admiro que su labor sea ya de carácter organizativo, traspasando fronteras y admiro sobre todo  que nos hagan comprender que su lucha es la lucha de todos y todas.

Berta hizo una gran tarea con ustedes. Cambiar sus rutinas y afrontar el dolor de la pérdida con entereza, reivindicando a su madre desde su muerte es una entrega que sólo podemos admirar y celebrar. En medio de tanto dolor, sépanse dignas hijas de su madre y alégrense al ver que cada día está más viva, que hay cada vez más solidaridad con ella, con ustedes, con su pueblo, con sus ríos y sus recursos. Que hay más quienes exigen justicia y que hay más quienes se identifican  y adhieren a una lucha que antes les era ajena.

Dar claveles a los verdugos no es fácil. Por eso hermanas Cáceres: gracias y ¡adelante!



Tatiana María Sibrián
04/05/2016

26J: Fracaso y oportunidad

Pocas dudas caben que el 20D fue un fracaso para la izquierda transformadora del Reino de España, en una coyuntura política como nunca la había tenido de favorable, y lo fue por más que el excelente resultado de Podemos y las confluencias aparenten lo contrario; un fracaso porque la aritmética que dieron las urnas impidió la oportunidad de desalojar del gobierno al PP -lo urgente- y menos todavía de ahormar una mayoría rupturista capaz de dar un vuelco a las políticas ‘austericidas’ de los últimos años -lo necesario-.

Las proyecciones que han realizado distintos medios aseguran que si Podemos e IU hubieran concurrido en coalición el 20D, agrandando el espectro de las confluencias, las suma de los votos y por consiguiente de los escaños de la izquierda y el centro izquierda habría alcanzado los 173 diputados, una mayoría suficiente para gobernar. Sin embargo, la estrategia de Podemos de "fagocitar" a IU para hacerse con sus cuadros políticos y dar el sorpasso al PSOE condujeron a que los 920.000 votos obtenidos por Alberto Garzón se tradujeran por efecto de la ley electoral en tan solo dos diputados y a un resultado total de las izquierdas de 161 escaños, con lo que para conformar gobierno se precisaba incluir en el pacto a los nacionalistas (ERC, DiL y PNV), que en varias legislaturas fueron el complemento-bisagra a cambio de beneficios económicos para su comunidad (singularmente PNV y CiU) y que ahora han transformado en exigencias dificilmente aceptables por el PSOE y menos aún por PP y Ciudadanos, o un acuerdo con el partido de Albert Rivera que éste nunca hubiera aceptado con un gobierno escorado a la izquierda; todo esto aderezado con los errores cometidos tanto por un ‘desnortado’ Pedro Sánchez como por un ‘soberbio’ Pablo Iglesias.

Llamados nuevamente a las urnas, el 26J se presenta para la izquierda rupturista como un fracaso y una oportunidad. Un fracaso, que será realidad si no es capaz de articular, con inteligencia y generosidad partidista, un bloque político y social capaz de generar la ilusión suficiente para provocar un efecto movilizador en el electorado; un bloque en que todo el mundo sea visible y se sienta cómodo, entendiendo que el objetivo no puede ser el sorpasso al PSOE, sino al PP, pues lo primero llevaría irremediablemente a un gobierno con suficiente mayoría de PP y Ciudadanos o a la Gran Coalición, PP, PSOE, con el apoyo o participación de Ciudadanos; un fracaso del que tardaría años en recuperarse una izquierda imposible, incapaz de aprovechar su oportunidad política. Pero también supone una oportunidad; una oportunidad que lo puede ser si ese bloque de izquierdas es capaz de conformar una alternativa movilizadora del voto para superar al PP, posible porque fue el partido que más últimos escaños se llevó el 20D (19), y obligar al PSOE, por el efecto movilizador de la ciudadanía, a pactar a su izquierda o ‘autoinmolarse’; una oportunidad que garantizaría lograr lo urgente e iniciar el camino de lo necesario. En breve, veremos.


Cyrano de Bergerac
03-05-2016
Sobre violencia y democracia

Nunca he sido un gran fan de la democracia, mucho menos de la democracia burguesa, ahora bien, resulta evidente que para que esta (la real) exista -además por supuesto de anular el potencial chantaje del capital mediante la nacionalización de los sectores que permiten el normal desarrollo de la res publica- es necesario algo muy importante: poner fin al monopolio de la violencia que tradicionalmente el estado tiene en las (ahora post)monarquías europeas. Y esto se consigue, naturalmente [re]distribuyendo la violencia potencial. En este sentido -y entendiendola además como uno de los elementos necesariamente constitutivos del poder como estado- no sería de extrañar que cualquier demócrata defendiera la normalización de la violencia al estilo de la segunda enmienda. Habrá quien diga que el único resultado de este derecho es el de repetidas masacres en los colegios, yo le respondería que el problema no es del derecho sino de lo enfermo de algunas sociedades, y que le pregunte a las Panteras Negras de lo que les sirvió cuando entendieron que debían usarlo como propio. La virtud de un estado democrático es cuestionable, lo que no lo parece tanto es la imposibilidad del mismo si el poder no es reclamable por el “demos”. Ya me gustaría a mí haber visto a Wert, a Montoro, al mismo Jefe de Estado o a algunos de los pparlamentarios proponiendo o comentando ciertas cosas (“Qué se jodan” , gracias señora Fabra, admiro su talante democrático) sabiendo que la gente podría responder, y es que es en ese poder, en el de respuesta y control en que consiste la Democracia.
Lógicamente preferiría un escenario el que no existieran las armas, pero claro, en ese caso tampoco el estado las tendría. También habrá quien diga que es razonable que el estado (gobierno) en tanto que no es sino un elemento representativo de la soberanía popular, debe disponer de ciertos elementos para sustentarse, (¿entonces cuando la violencia emana del estado se es justa?, seguramente el Sr. Felipe Galzález diría que sí, pero tampoco es que el hombre un gran dechado de espíritu democrático). Como yo lo entiendo el gobierno no ha de ser sino un servidor que refleje la voluntad de su amo, su dictador, la gente. Y tradicionalmente a los sirvientes, no se les da más poder que el que tienen los amos.
Guillermo López
17/04/2016
Los deshauciadores y su calidad

“Hay hombres que luchan un día y son buenos,

hay hombres que luchan un año y son mejores,

hay hombres que luchan muchos años y son muy buenos´

pero hay los que luchan toda la vida, esos son los imprescindibles.”

Bertolt Brecht

Jamás se hubiera podido pensar que las palabras que tanto citó del dramaturgo comunista alemán fueran susceptibles de ser usadas en la publicidad de un banco, (repugnante publicidad de un banco).

Hay en el mundo hoy más esclavos que en cualquier otro momento histórico, a pesar de que en términos jurídicos ya se sabe todas somos libres, la mayoría de  la gente, en muchas partes del mundo lejanas y cercanas, sólo pueden elegir entre mil maneras de mal vivir y ninguna para vivir dignamente.

A nadie con un mínimo de vergüenza se le ocurriría publicitar las limosnas, las ayudas, las solidaridades o las caridades que se pudieran haber hecho por alguien, y mucho menos cuando se es el culpable de la situación calamitosa.

Pues bien, “La Caixa”, que es la culpable de montones de desahucios, por ejemplo, y que es dirigida por un señor que se hace pagar un indecente “salario” de siete cifras, se permite publicitar a bombo y platillo, que paga el plato de sopa de los desahuciados, o paga programas para sus hijos en riesgo de exclusión social y se permite usar unas palabras que más bien están pensadas para aquellos que luchan contra entidades poderosas como esta, que son el cáncer de cualquier sociedad decente.

Señor traficante de dinero, se podrían poner ejemplos miles, de personas que luchan y han luchado para combatir las consecuencias, los desmanes y los crímenes, que un día sí y otro también cometen las corporaciones como la suya, pero Berta Cáceres es un ejemplo actual, la compañera Berta fue asesinada y ésta sí es de las imprescindibles, en su asesinato es probable que haya algún banco o corporación financiera que directa o indirectamente esté involucrada, sería repugnante que sus asesinos publicitaran que la habían “reconfortado” en su agonía o que ayudan a sus hijas con un plato de sopa.

Es bochornoso que las decisiones que toman todos los días estas corporaciones provoquen guerras, desolación, precariedad, miseria, muerte………y se den besos a sí mismas porque pagan las tiritas y las aspirinas, (por supuesto lo pagan con parte de los recursos que escamotean a la población todos los días).

Las palabras de Bertolt Brecht sobre los hombres y la lucha van dirigidos a derribar de los pedestales de la impunidad a los poderosos y son un homenaje a gente como Berta Cáceres y tantas otras.

Sabíamos que ustedes, señores de “La Caixa”, acumulan montones de poder y de dinero, ahora sabemos que también acumulan toneladas de desvergüenza, que además se permiten escupir a la cara de sus propias víctimas.

NOTA : En la próxima campaña de publicidad, señores traficantes, pueden usar las palabras que le gustaba citar a un tal Karl Marx, que traducidas libremente decían ”la gente, además de pan necesita respeto y algunas veces más que el pan”.



Jesús García Gualdras
17/04/2016

Primero vinieron por la democracia, en Lesbos ya vienen por la vida

Primero vinieron por la democracia. Pero no dijimos nada porque aseguraron que solo era por eficiencia. Pensamos, henchidos de eurocentrismo, que nosotros éramos europeos... ¿qué podía pasar?

Después crearon el mayor sistema de poder bancario de la historia. Crearon el privilegio de monedaje, el euro, el banco central europeo y el señorío de los bancos privados sobre la política monetaria.

Entonces vinieron por los servicios públicos, por la inversión pública. Vinieron por las Constituciones, por las políticas sociales, por los derechos laborales. Impusieron los rescates y las políticas de desigualdad.

Ya han explotado el trabajo y los recursos de hoy y de los años venideros.

Vinieron por el futuro, por el mañana de niños y mayores, por las universidad y las pensiones, por la sanidad y los colegios.

Pero no es suficiente y no les queda más que engullir para salvar su burbuja de privilegios, ni muchos más a quienes culpar para distraer nuestra visión de sus robos.

Ahí están. Ahora vienen a por la vida, en Idomeni. La vida de familias y niños. El mismo fanatismo que anuló los derechos y la capacidad de las personas de tener un futuro con formas antidemocráticas, ahora aniquila solidaridad y cualquier rastro de esperanza con gases y vallas. Vidas lanzadas a la muerte en el mar o a la tortura en territorios hostiles.

Primero vinieron por la democracia, ahora ya vienen por la vida. Pronto vendrán por todo, por lo que quede. Por los restos de nosotros mismos. Quizá ya hayan venido por nosotros cada vez que nos callamos, cada vez que dejó de importarnos, cada vez que dejamos de luchar. Pronto vendrán por todo y quizá en ese momento no quede nada de lo que un día fuimos. Y ya será demasiado tarde.

Ahora es el momento. No hay mañana que nos necesite más que hoy. Ahora es el momento de ser lo que soñamos, lo que esperábamos de nosotros mismos.

Nos toca proteger la vida. Nos toca construir los derechos, destruir los privilegios, recuperar el futuro y la esperanza. Es nuestro momento de alzarnos por la vida, por el futuro, de levantarnos por la democracia.


Diego Hidalgo Morgado
14/04/2016
Mi experiencia en el Pireo como voluntaria

Esta mañana se comentaba que quieren desalojar los campos de Pireo. He estado 10 días en el allí, en el puerto de Atenas, donde he convivido como voluntaria con miles de personas que huyendo del horror, se han quedado varadas en Grecia, sin salida tras el acuerdo de la vergüenza que ha firmado la Unión Europea con Turquía. Es un buen momento para contaros mi experiencia.

Nos encontramos con miles de personas que tienen una mirada perdida, un gesto de desolación, una falta de esperanza, y que encima te sonríen y te dan las gracias porque tú estás allí como voluntaria, intentando que sus necesidades básicas sean cubiertas, cuando debemos ser nosotras/os quien les pidamos perdón.

No hay duchas, pero si hay piojos y sarna, y enfermedades por falta de higiene, y niñas/os descalzas/os y heridos de guerra, que hacen colas infinitas por una ración de comida, o se pasan horas bajo la lluvia por un jersey usado.

La organización del Pireo es gracias a las personas voluntarias, que se reúnen cada mañana para explicar la situación y organizarse ese día. No hay grandes organizaciones presentes y es sola la buena fe de las personas que vamos llegando la que gestiona el almacén de la ropa, los repartos de la comida, organiza las donaciones, entretiene a las/os pequeñas/os, etc.

Hay personas enfermas en tiendas de campaña, mujeres embarazadas sobre una manta en el suelo y demasiadas niñas y demasiados niños corriendo, sin ir al colegio desde hace demasiado tiempo que incluso te piden que les traigan a España para poder volver a clase.

Y hay hombres que se sienten impotentes y lloran en silencio porque se sienten fracasados y hay mujeres que miran a sus hijas/os y no ocultan sus lágrimas de desesperanza. Hay demasiadas personas que perdieron a seres queridos por el camino, o que no saben nada de los que quedaron atrás.

Hay demasiada tensión, desconcierto, mucha desinformación, demasiados días pensando en el futuro incierto y recordando todo lo vivido con la incertidumbre de si valió la pena tanto sufrimiento. Y si tenemos en cuenta, que muchas de ellas ya tenían enfrentamientos previos, la convivencia en estas condiciones hace que las tensiones aumenten y se vivan momentos duros y de enfrentamientos entre ellas/os. Es además bastante culpa nuestra, pues hemos creado refugiadas/os de primera y de segunda categoría, olvidando de nuevo el derecho internacional que bien explica, que todo ser humano tiene derecho al asilo por las razones que sean las que ponen en riesgo su vida.

Los últimos movimientos que viví en el Pireo, fueron la clausura de la cocina en E2 y la gestión de la comida por parte del Ejercito, llegando tarde, con raciones pequeñas y comida en mal estado, mientras llegaban autobuses pidiendo que se marchara voluntariamente a los campos que se han construido por el país. Coincidió en el tiempo, con la clausura del almacén cedido en el Pireo, para las donaciones que se llevan desde el gran almacén de Eleniko donde se gestiona la recepción de las mismas, ¿coincidencia o política de desgaste para desalojar el Pireo antes de la llegada de los cruceros?

Me preocupa una cosa: cuando tengas a todas/os las/os refugiadas/os en los campos militarizados, donde no habrá voluntarios extranjeros que les den voz y difundan lo que ocurre, ¿qué pasara con ellas/os? Dejaran de ser noticia internacional y caerán en el olvido como mínimo y pudiendo ser víctimas de abusos, vejaciones, maltratos, etc., sin que nadie pueda denunciarlo.

En Pireo también hay momentos donde se normaliza la vida, donde un señor griego trae un equipo de sonido y se forma una verbena en el campamento y las personas bailan y ríen como si estuvieran en las fiestas de su pueblo. Y niñas/os jugando con una pelota, y pintando con tizas en el suelo o buscando las palmas de una voluntaria para seguir jugando y utilizando las cajas como coches y corrillos de domino y peluquerías improvisadas y mujeres lavando a sus hijos con botellas de agua mineral o cantándoles nanas a su bebes.

No pensé jamás ser testigo de este “genocidio”, ni que ocurriera en suelo europeo, ni que se grabe en color en pleno siglo XXI y que se difunda por Twitter. Son imágenes que no debieron nunca de existir y que sobre todo no debemos seguir permitiendo. No sé cuál es la solución, pero existe, existen posibilidades materiales para acoger a estas personas, para que tengan una vida digna, para que rehagan su futuro. La historia no nos perdonara jamás, y espero que no lo haga. Que jamás se olvide y que seamos juzgados por esto, por nuestro silencio, por nuestra mirada hacia otro lado.


Mónica Hidalgo Sánchez
31-03-2016
Réquiem para Argentina
Dia de duelo nacional. Réquiem para Argentina.
Hoy los representantes del poder económico, o sea la mayoría de senadores le pondrán un clavo mas al ataúd. Dentro del cajón yace la soberanía y con ella Argentina como país. Mientras el congreso lleva cajoneado desde el año 2000 la sentencia firme de un juez argentino, juez Ballesteros que, entre otras cosas confirma que se probaron 477 actos fraudulentos en el endeudamiento argentino (1976-1983), o sea la deuda es un fraude y el Congreso se apresura a acatar el fallo de un juez de NY.
Salvo excepciones los legisladores de diferentes partidos vienen discutiendo cómo pagar la deuda, jamás su investigación. Se lo llama el partido de la deuda.
Al ceder la soberanía jurídica al CIADI, la Argentina quedó postrada e indefensa. Ecuador salió del CIADI y cuando entró en default, el mismo estado ecuatoriano compró sus bonos por nada (por eso se demoniza a Correa). Mientras en nuestro país, todos los gobiernos y oposiciones guardaron un sepulcral silencio al respecto, quedamos entregados de pies a cabeza.
No solo eso sino que a este fraude se le dio la categoría de soberano y de interés público... ¿qué significa todo esto? La deuda es eterna e impagable. La pérdida de divisas por este rubro es monumental. Ese pago sr. ciudadano sale de su bolsillo, y ud ya tiene y tendrá menos y peor de todo, salud, educación, etc, etc... Y ud la va a tener que pagar con aumentos descomunales de todos los pésimos servicios que nos brindan las privatizadas, que además se llevan los beneficios fuera del país. Ud ciudadano ya lo viene pagando y ahora se produce un aumento en progresión geométrica. Además su salario o ingreso sera brutalmente disminuido. O sea, pagamos con la miseria creciente de gran parte de nuestros hermanos.
Me asombra que la gran mayoría de nuestra población se haya quedado con la burda desinformación y slogans de los diferentes medios y hoy escuchemos por parte de los representantes del establishment (léase legisladores) las más aberrantes excusas para acatar el fallo Griesa. ¿Y el fallo Ballesteros?... Silencio.
Hoy comienza el efecto dominó. El 93% restante con Paul Singer a la cabeza nos caerá como un tsunami. Si no tenemos claro que el proyecto de estos señores es la destrucción de Argentina como estado nación (puesto que de soberano no nos queda casi nada), no entendimos nada. Con otros o parecidos métodos en pocos años ya han destruido, Yugoslavia, Afganistán, Irak, Libia, Siria, Yemen, Ucrania. etc, etc. Solo que aquí no se necesitan guerras, nos suicidamos nosotros mismos en la falsa e hipócrita guerra K-antiK. El promocionado odio de clase ha triunfado. Recordemos la trágica historia del Titanic, salvo unos pocos privilegiados, los artífices de este descomunal desfalco, los demás nos hundimos todos. Y nuestro país, ¿dónde está? ¿o ya no es nuestro? ¿Creemos que nosotros somos diferentes a los pueblos ya destruidos?
Otro paso más hacia el abismo, el saqueo de todo que en algún momento Argentina intentó construir.
Bandera a media asta, ¡réquiem para Argentina!
Arturo Terrizzano
28-03-2016
Europa muerta
Al día siguiente del atentado en Bruselas, leo en un panfleto digital progre que la Comisión Europea culpa a los Estados de no hacer frente adecuadamente a la amenaza terrorista. Algo así como que se han relajado por encima de sus posibilidades.
El argumentario neoliberal sigue en una línea creciente, expansiva e intrusiva, no dejando espacio para la reflexión personal, y mucho menos la colectiva, qué peligro, pues estas palabras fecales no son pronunciadas para políticos ni dirigentes, quienes ya conocen la agenda, sino para temerosos pero honrados ciudadanos a los que adoctrinar.
Efectivamente, vomita Juncker: "creemos que hace falta la unión de la energía, del mercado de capitales, la unión económica, pero también la unión de la seguridad", sostuvo, al tiempo que hace referencia expresa a medidas para mejorar la protección de las fronteras exteriores y para contar con un registro europeo de datos de pasajeros aéreos (PNR).
Ya he unido seguridad, fascismo y tratados de libre comercio en otras líneas anteriores, pero aquí encontramos una nítida e inequívoca declaración de intenciones...
Es curioso que el sabelotodismo patrio no se inmute ante este tipo de declaraciones. O no tanto, si asumimos, de una puñetera vez, que este país es cutre, bruto, ignorante y egoísta.
Cualquiera de los cuatro partidos que no ha sabido ponerse de acuerdo para formar un gobierno, pero sí para irse de vacaciones, está apestado de un acrítico tufo europeísta, tanto por electoralismo como por convicción. Ya sobran las razones para hablar de planes C y D, pero sus ociosas señorías no saben salir del "construyamos más Europa". ¿Más de qué?. ¿De esta infamia?
¿Cómo se puede depositar confianza alguna en cualquiera de estos partidos, cuando tan apenas alcanzan a cuestionar el régimen y, en absoluto, el sistema? ¿Qué parte no se ha entendido de este país y de esta Europa? ¿Cuánto se ha elegido no entender siempre por la cuestión electoral, a pesar de la evidencia de que las renuncias cuestan vidas?
¿Hemos cruzado, ya, la línea de no retorno que ni entre tanta inmundicia somos capaces de reaccionar? Las consecuencias ocultan las causas, que sólo son referidas con mucha tibieza e ingenuidad por algunas formaciones políticas. Y en dichas consecuencias se enmaraña el pensamiento crítico con una empatía absolutamente mercantilizada.
¿Acaso precisa la amoral e hipócrita ciudadanía europea de sufrir atentados en las propias carnes o, no siempre menos aterrador, de ser sistemáticamente desahuciada, despedida, torturada, violada, maltratada, abandonada, desatendida, ignorada, procesada, contabilizada, asaltada, expoliada,... de forma directa, sin distancias ni intermediarios, sin mediar cámaras de televisión ni banderitas en facebook ni cartelitos de "je suis", para tomar conciencia de que algo va muy mal y transformar la poética empatía en acción directa y responsable?
Si la respuesta es afirmativa, y las reacciones y manifestaciones apuntan a ello, es evidente que Europa está muerta y no reacciona ni en su macabra auto-lesión.
Que descanse en paz entonces o, mejor, que deje en paz a los pueblos. A todos los pueblos.
Alejandro Floría Cortés

22-03-2016

Raúl Castro y la grandeza del no-decir

A las preguntas de la prensa norteamericana sobre las violaciones de Derechos Humanos en Cuba, el Presidente Castro dio una respuesta muy general en el sentido de que ningún país los cumple todos, y debe trabajarse por cumplirlos indivisos.

Fue una respuesta delicadísima, teniendo en cuenta todo lo que se puede decir en respuesta a quienes señalan con el índice acusador a Cuba mientras permiten las detenciones por tiempo indeterminado sin previo juicio, la tortura del submarino, los ataques con aviones no-tripulados sobre sus propios ciudadanos en países no legalmente en guerra; a quienes han bombardeado con fósforo vivo en Fallujah, no han pagado las indemnizaciones a los niños víctimas del agente naranja en Vietnam, han absuelto a policías asesinos-racistas… Nada de lo cual ha hecho Cuba.

Pero en ocasiones hay más grandeza en el no-decir. Calma y auto-control que requieren una grandeza de espíritu, más accesible a los ancianos-sabios que a los líderes jóvenes y carismáticos…

Bien por Raúl. “¡Que el silencio resulte aún más bienaventurado!” ["Así habló Zaratustra"].


Douglas Calvo Gaínza
20/03/2016

Preguntas a la izquierda cubana ante la visita a la Habana del Sr. Presidente del Imperio Barack Obama

El domingo 20 de marzo de 2016 llega a la Habana “Julio César”.

¿Nadie en Cuba protestará por la llegada de tan “distinguido” huésped, no me refiero al gobierno o al Partido Comunista y todas sus ramificaciones en otras organizaciones, ya que han sido los que lo han invitado, sino algunos grupos, personas o miembros de la sociedad que tengan plena conciencia de los daños y perjuicios que ocasiona el “emperador romano” al mundo?

¿No habrá nadie que protestará en sus calles por las guerras del jefe imperial en Libia (un estado caotizado y fallido, por causa de la agresión de EE UU de 2011, demostrable en los correos electrónicos recientemente dados a la luz de la antigua Secretaria de Estado de Obama en su anterior mandado, y ahora candidata presidenciable Sra. Clinton); o la guerra en Ukrania (cuya embajadora norteamericana Sra. Nulan ha estado envuelta en todo), o en Siria (país que han destruido, armando y creando milicias terroristas que han desembocado en el Estado Islámico); o por el apoyo de EE UU a Israel en su política genocida contra los Palestinos; o por las agresiones contra Venezuela y su pueblo?

¿Nadie en Cuba protestará por esto ante el “emperador romano”, aprovechando que todo el mundo estará al tanto de todo lo que sucede en la Habana?

¿O es que en Cuba ya no hay nadie capaz de protestar por ello?

¿Y si algún cubano protesta (enarbolando alguna de las cuatro razones anteriores, o cualquier otra (porque razones para protestar contra el imperio americano se sobran en este mundo) lo encarcelarían, lo multarían, será apaleado y/o reprimido por la policía, o habrá una mayoría de cubanos que defenderían a “Julio César” y por eso no se podrán manifestar?

¿Si en otras parte del mundo (en otras épocas, como es lógico) otros pueblos protestaron cuando se agredía a Cuba (siempre que hubo oportunidad de exteriorizar la repulsa a las agresiones norteamericanas a la Isla rebelde de Cuba, que fueron muchas y sangrientas todas), no cree usted compañero héroe cubano, que esta es una buena oportunidad también para que el pueblo de Cuba ayude con su protesta a otros pueblos víctimas de las agresiones imperialistas americanas, no de ayer sino de ahora mismo, saldando su deuda con la humanidad (el prócer cubano Martí decía que “patria era humanidad”)?

¿O es que la protesta de algunos cubanos, no tanto contra la visita de Obama (entiéndase bien esto), sino contra su política genocida en el mundo harían el “juego” a los grupos de Miami que se oponen a la normalización de las relaciones de EE UU y Cuba, y por eso no se puede protestar durante la visita de “cortesía” del emperador a la capital cubana?

¿Dónde está el límite entre lo que es políticamente correcto hacer y la defensa de los pobres, invadidos y masacrados por el imperio yanki por todo aquel que sienta el deber de hacerlo?

¿Como cubanos solidarios y de izquierda de a pie (no como miembro del Partido Comunista cubano al que deben obediencia y disciplina en su comportamiento todos sus miembros) que harían si experimentara aquello que decía Che de sentir en su mejilla cualquier golpe dado a cualquier mejilla de hombre, y en consonancia con ello hacer pública su protesta ante el jefe de las fuerzas más siniestras que hay hoy en el mundo?

¿Y qué haría esa izquierda cubana si viviera en un barrio libio destruido por los cohetes cruceros lanzados desde submarinos americanos en el Mediterráneo, o en los barrios calcinados de tantas ciudades sirias, o en la zona de Donetz Donetsk ametralladas por los intereses geopolíticos americanos en la zona, y ve que unos valientes cubanos salen a las calles de la Habana a protestar (repito no por la visita) sino contra la política norteamericana abusiva en tantas partes del mundo? Y, ¿sí esa izquierda cubana fuese ese libio, ese sirio o ese ukraniano masacrado (y sin esperanza de poder salir del caos donde el imperio yanki lo ha llevado) y ve que unos manifestantes cubanos que hablan en su nombre, no los dejan manifestarse en la Habana contra el mal elegido Premio Nobel de la Paz, o los encarcelan por ello, o los reprime la Policía, o los multan por esa manifestación, qué diría?

¿Tendrá alguna moral las autoridades de Cuba para repudiar cualquier protesta contra Obama en la Habana (si se diera), si el propio Comandante Fidel Castro en los propios EE UU se arrogaba el derecho a hablar “en nombre de los niños que en el mundo no tienen un pedazo de pan… en nombre de los enfermos que no tienen medicinas… en nombre de aquellos a los que se les ha negado el derecho a la vida y la dignidad humana”? ¿Ningún cubano puede protestar por esos mismos principios que el compañero Fidel Castro esgrimía hace 36 años hablando en mandato de la Sexta Conferencia de Jefes de Estado o de Gobierno del Movimiento de los Países No Alineados, ante el XXXIV periodo de sesiones de la Asamblea general de las Naciones Unidas en New York?

Ante todo el rosario de crímenes que EE UU en su fase declinante deja por todo el mundo no vendría mal protestar por ello en la Habana en estos días.



Diosdado Rojas Ferro

11/03/2016

Masas de refugiados se acercan a nuestras fronteras. Los discursos humanitarios se mezclan con el discurso bélico. Los discursos humanitaristas se mezclan con la construcción acelerada de vallas y alambradas. También se negocian las cuotas, las expulsiones. Las masas de refugiados son en un primer momento cifras a repartir. Se habla de invasión como se habla se tragedia. Goteo de muertes que son en este lado de la frontera cifras. Cifra humana, cifra monetaria. La cifra humana que más repercusión tiene es la del muerto. Al muerto se le entierra y se le llora. Cifras de lágrimas. La cifra de la tragedia. Los muertos no hablan y sus costes son limitados. Cifras de vivos que amenazan con desestabilizar la cifra monetaria. La frontera es el dinero. El dinero es la alambrada. Europa se ha puesto a sí misma en cuarentena contra los refugiados, los inmigrantes, contra las cifras vivientes que caminan hacían la alambrada, siempre adelante. Europa desea llorar a los muertos. Europa no quiere acoger a los vivos. El discurso humanitario solo funciona con los muertos. El discurso bélico busca contener a los vivos, esos que caminan, que vienen hacia nosotros. La situación es de alarma. Pero hay dos alarmas. La alarma vital del que viene y la alarma del miedo del que observa a los que vienen. A este lado de la frontera la alarma que se impone es la del miedo. Las masas de caminantes que se acercan solo traen problemas. No hay trabajo para todos. No hay trabajo ni siquiera para los de aquí. No todo el trigo está limpio. Es el discurso de la xenofobia que toma cuerpo en la alambrada. Las alambradas, las concertinas, son el esqueleto de la xenofobia. Vienen hacia nosotros y no les hemos invitado. Pongamos puertas al campo. La alarma que se da con el miedo se implementa con la zombificación del refugiado y justifica la conciencia que se aferra a la alambrada. ¿Quién no se defendería de un zombi? La zombificación tiene que ver con las masas. Masas de refugiados. Antes de ser cifra los refugiados son masa, masas que caminan, que huyen. Masas que apestan a este lado de la frontera. Frente a la masa aquí nos erigimos como individuos. El individuo contra las masas, sin atisbos de solidaridad, ya que la solidaridad está dirigida a los vivos y a los vivos se les opone una valla. El individuo europeo solo se siente movido por el humanitarismo televisado de los muertos.



Juan José Colomer Grau
10/03/2016
Cualquier noche puede salir el Sol

Andaba yo paseando por la playa, cuando me acordé de aquel 15M del año 2015 y de Jaume Sisa; de  él, el titulo del artículo.

Antes de aquel famoso día andábamos un grupo de amigos y amigas sevillanos intentando sacar a la calle nuestra indignación. Hicimos intentos de todos los colores, pero fue en un encuentro en el local alternativo de la Tabacalera, en Madrid, cuando uno de los pocos jóvenes que se encontraba presentes nos hizo la propuesta de formar parte de los convocantes de la movida del 15M. Hubo bastantes reticentes entre la vieja guardia, pero al final acordamos sumarnos.

Lo ocurrido después ya lo conocen ustedes. La Puerta del Sol y miles de asambleas en el conjunto del Estado Español y fuera de él, donde nuestra comunidad de emigrantes lo decidió.

Para mí, aquel día se dio un salto cualitativo y cuantitativo. Pasamos de la indignación y la falta de respuestas, que no obteniamos de los viejos aparatos políticos y sindicales, a encontrarnos en la calle, organizándonos en las plazas.  Habíamos iniciado un proceso de empoderamiento. Nuestro objetivo no era alcanzar las estrellas, sino paralizar las atrocidades que los de arriba, las élites, las clases dominantes, estaban llevando a cabo sobre nosotros: parar los desahucios, las privatizaciones y el deterioro de lo público, la contra reforma laboral en marcha…queríamos una democracia real y decidir nosotros en el marco de un Proceso Constituyente, desde abajo.

Así que después del 15M vino la Marcha de los Mineros sobre Madrid, el día diez de julio de 2015, Rodea el Congreso el 25 de septiembre de 2012, Asedia el Congreso el 25 de abril de 2013, Las Marchas de la Dignidad el 22 de marzo de 2014 y, en medio de todos estos momentos, un sinfín de movilizaciones de Las Mareas, verdes, blancas y sindicatos…

Hasta el 22 de marzo de 2014, millones de personas en el Estado Español, se habían autoorganizado y movilizado, con la colaboración de organizaciones de carácter menor, desbordando a las organizaciones del Régimen Español.

Posiblemente el millón de personas que se  congregaron en Madrid el 22M hizo que las alarmas rojas del Estado y la élite se encendieran. Pero.. ¿qué ocurrió después?

Se paralizaron todas las movilizaciones igual que cuando un árbitro pita el final del partido. Nos fuimos al descanso con unas elecciones europeas, muy deslegitimadas entre los de abajo, pero que sirvieron para el lanzamiento de un nuevo partido, Podemos, que en el imaginario del 15M representaba una forma de canalizar sus aspiraciones.

El 19 de junio de ese mismo año,  tras una larga campaña de desvelar parte de las verdades del Monarca, Juan Carlos I abdica y sube al trono su hijo, Felipe. El joven Felipe VI, llega al trono al mismo tiempo que irrumpen en el escenario político con fuerza, otros dos jóvenes españoles, Albert Rivera y Pablo Iglesias.

En mayo de 2015, parte de las energías del 15M hacen un intento de convertir las elecciones municipales en plataformas de empoderamiento ciudadano dirigido por los movimientos sociales.  Pero la lucha por la hegemonía entre Podemos e IU que se encuentran preparando las elecciones generales, dan al traste con ello en la mayoría de las ciudades, fundamentalmente en Andalucía.

El 20 de diciembre de 2015, se celebran elecciones generales y se rompe el bipartidismo, pasando a ser las formaciones que encabezan Rivera e Iglesias, la balanza de las cortes españolas, uno por la derecha y el otro…

Desde el 20 de diciembre hasta hoy, hemos vivido en torno a la elección del nuevo presidente un folletín por entregas, mañana tarde y noche. Donde todo tipo de posible intervención en el tema por parte de la plebe, la mayoría los de abajo, el pueblo, se reduce a contemplar el espectáculo.

Evidentemente estos no eran nuestros sueños y mucho menos los de Don Quijote.

Después de las elecciones europeas, se terminaron las movilizaciones y la expresión de los de abajo en la calle, para dar paso al partido, a los nuevos líderes.

El 31 de diciembre de 2015 en Madrid, en una acto para mostrar músculo, Pablo Iglesias sentenció: “Hoy no estamos aquí para protestar, estamos aquí para decir que el momento es ahora”, refiriéndose a las elecciones generales.

Dónde quedaban las palabras aquel mismo día de Iñigo Errejón: “Un país sólo se pone en pie si se pone en pie su gente”, o las de Juan Carlos Monedero: “Sabemos que haciendo lo mismo es imposible lograr un cambio”. Y sin embargo, hasta hoy lo que está claro es que estamos dentro de la lógica de la segunda Transición Borbónica. 

En estas circunstancias posiblemente mi amigo Eduardo diría algo así como…” y de lo nuestro que hay”.

Dónde quedó el 15M y nuestras aspiraciones, que no eran las de tomar el cielo, sino tan sencillas como:” No queremos ser marionetas en manos de políticos y banqueros. Democracia real, paralización de los desahucios (solo en Andalucía se han abierto expedientes de ejecución hipotecaria a 18, 623 familias), retirada de la ley mordaza, paralización de la privatización de los servicios públicos y los despidos de los trabajadores, retirada de la contrarreforma laboral, recuperación de la soberanía económica, renta básica, proceso constituyente”…¿Qué hay de lo de los de abajo? ¿Por qué hemos paralizado las movilizaciones, si los de arriba, la oligarquía, sigue con su plan de expropiación de los recursos vitales del Pueblo, los de abajo? ¿Hemos aprendido algo de lo ocurrido con Syrisa? El Pueblo, que es el único soberano, no delega su soberanía; en todo caso, le impiden que la ejerza, y él sólo tiene un par de caminos para expresarse: presionando en la calle a las élites para que cambien sus políticas, o abriendo un Proceso Constituyente. En ambos casos las movilizaciones de los de abajo, el pueblo, son determinantes. Lo demás…ya Bernardo Bertolucci, en su película, Novecento, nos lo explicó.

Cualquier noche de estas, puede que volvamos a Sol.


Marcos González Sedano

10/03/2016

Amigo Jaime Richart: muy agradecido por también interesarte por estos temas y en base a ello te correspondo con mi punto de vista abreviado sobre el particular de los seis puntos que contemplas como destino de los seres humanos tras el fallecimiento (que lo diferencio sobre lo que entiendo como “muerte” y “dejar de ser”).

Cuando hablas de la seis “salidas” deduzco que no te refieres a un “menú” a elegir por todos los humanos para después de la vida, sino lo que se nos plantea a la mayoría de los humanos. Lo deduzco de lo que escribes: “lo que se nos propone para después de la muerte física en las culturas que engloban a la mayor parte de la población del mundo, es una de estas seis "salidas".

Así me gustaría conocer tus respuestas a algunas preguntas que se me plantean al leerte, y por empatía te adelanto mi punto de vista:

Pregunto: ¿Quién nos lo propone y porque solo a la mayoría y no en lo global a todos?

Deduzco que si no es a todos, a una minoría no se le propone, en consecuencia elige y que al resto se le propone ¿no?  Si así fuere, ¿en base a qué se pasa a formar parte de esa minoría espiritualmente autosuficiente y la mayoría, si entiendo que todos partimos de un mismo origen aunque con diferentes Talentos, pero sin jerarquías?

Mi opinión es que en base a los hechos que determinan su memoria vital o balance de vida, cada uno elige su destino en base a las dos opciones del punto 1 y del 6, que este último entiendo como lo que le llamo: “dejar de ser” y para ello tiene que ver la moda cada vez más extendida práctica o última voluntad “moderna” de la incineración de la raíz (cuerpo o puente para el tránsito) de nuestro Árbol de la Vida tras el fallecimiento En ese hecho es donde los Talentos multiplicados quedan restados de nuestro Balance Vital.

Saludos.



Julen Lizaso
más cartas...
Mensaje para cartas a Rebelión