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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-04-2010

Islandia tras la quiebra bancaria

Helgi Gunnlaugsson
Revista Pueblos


En tan solo unos das, los bancos islandeses se vinieron abajo en octubre de 2008. El da 8, el mismo da que quebr nuestro mayor y ltimo banco (Kaupthing), conoc a una profesora danesa de Criminologa que daba una conferencia en Reykjavik, en la Universidad de Islandia. Se mostraba emocionada porque crea que sta era una oportunidad fantstica para que los profesionales de las Ciencia Sociales en Islandia experimentsemos lo que es una sociedad en pleno colapso: una oportunidad para estudiar el impacto que tendra esta crisis en el bienestar de la poblacin durante los prximos aos. Para ser sincero, no estaba preparado para asimilar aquello en ese preciso momento, ya que me encontraba en estado de shock, como todo el mundo en Islandia. An as, en el fondo, supe que ella estaba en lo cierto.

El caos que se produjo a principios de octubre de 2008 nos pill por sorpresa. Pensbamos que los bancos contaban con una buena financiacin pues, durante el verano anterior a la crisis, tenan un alto nivel de rendimiento. De pronto, Islandia, una pequea nacin de tan solo 320.000 habitantes en el Atlntico Norte, apareca en los medios de comunicacin de todo el mundo pero por ser la nacin ms afectada por la crisis mundial. La divisa nacional se devalu drsticamente, pero los bancos an lograron seguir funcionando al mismo ritmo. Desde el colapso, la poblacin islandesa ha discutido vehementemente sobre las causas de la quiebra, sobre si la Administracin y la comunidad empresarial se equivocaron y en qu, sobre el impacto que han tenido los factores externos en la crisis, etc.

Las principales figuras del gobierno y las elites empresariales nacionales culparon a factores externos, como la crisis global y la quiebra de Lehman Brothers; mientras que sus detractores se centraron en la responsabilidad nacional, como el poco acertado proceso de privatizacin de los bancos en 2002 y la laxa normativa de supervisin que se les aplic a partir de entonces (adems de la avaricia y el imprudente comportamiento de banqueros y empresarios nacionales). Las respuestas no estn totalmente claras pero, con suerte, acabarn de perfilarse en un informe que publicar en breve una comisin parlamentaria islandesa. Puedo afirmar sin temor a equivocarme que la causa de la quiebra tiene que ver con factores tanto internos como externos.

Impacto de la crisis

Para nosotros, desde la Universidad de Islandia, era una cuestion importante saber exactamente cmo repercutira la crisis en la poblacion. Cules sern las consecuencias para nuestras instituciones sociales y para nuestra vida diaria? Es el caso, por ejemplo, del impacto de la crisis en el paro, que salt del tradicional uno o dos por ciento a un histrico ocho por ciento en tan slo unas semanas.

Gracias a la Historia y a la Literatura Sociolgica Clsica (por ejemplo, las obras de Emile Durkheim, 1893-1964) se sabe que los cambios sociales repentinos, ya sea bajo la forma de crisis o de boom, tienen un impacto real en la sociedad. Los acontecimientos turbulentos tienden a afectar, de un modo u otro, tanto a las instituciones sociales como a nuestras vidas personales. No es slo el cambio econmico el que afecta, sino que un cambio repentino puede tambin minar los cimientos morales de una sociedad. Lo que solemos calificar como bueno o malo, correcto o incorrecto, lo que se espera de los otros, y lo que los otros esperan de ti. Todo esto puede verse en peligro en tiempos de crisis. En conclusin: se experimenta una creencia reducida en las normas y valores de la sociedad, lo que Durkheim califica de condicion anmica.

Aun as, es importante recordar que los cambios sociales bajo la forma de crisis econmica o expansin no tienen un efecto inmediato: una sociedad no cambia su moral de un da para otro, de la misma manera que los individuos no cambian su comportamiento inmediatamente por el hecho de que cambie su situacin social. La Gran Depresin del 29 en USA, por ejemplo, no tuvo un impacto inmediato en los ndices de criminalidad del pas.

Crisis y solidaridad social

En cuanto a los aspectos positivos, Islandia experiment un incremento de la solidaridad social inmediatamente despus del colapso. Todas las personas compartieron la crisis con otras personas y la sintieron, de un modo u otro, sobre su propia piel. Fue una experiencia que nos ayud a relacionarnos ms unos con otros, descubrimos un vnculo comn (fortaleciendo nuestra conciencia colectiva, como Durkheim habra dicho). Mejor la cohesin social e incluso ayud al mantenimiento del orden social. Durante la protesta pblica seguida a la crisis (ejemplificada por la llamada kitchen revolution, en la que la gente se reuni frente al Parlamento haciendo ruido con cacerolas y sartenes) se seal a pocos (comparativamente) individuos como causantes de la crisis: el gobierno, la direccin del Banco Central y las agencias supervisoras, adems de a un puado de individuos de la comunidad financiera local que, supuestamente, fueron enloqueciendo en su avaricia y excesivas inversiones en el extranjero, hasta el estallido. Esta gente fue culpada de inmediato del destino de nuestra pequea sociedad. Encontramos una voz comn en nuestra condena a estas personas y a ciertas instituciones pblicas, percibidas como culpables por sus acciones y sus no-acciones.

De alguna manera sentamos tambin que formbamos parte de la historia, que vivamos tiempos histricos. Normalmente la historia es algo que sucede en el pasado, pero en ese momento pareca que ocurra ante nosotros y que ramos parte de ella. Una sensacin compartida entre muchas personas y que puede resumirse en frases como: Yo estuve all, en el centro de la ciudad, protestando en enero de 2009, cuando el gobierno fue derribado. Esta experiencia da un sentimiento inmediato de pertenencia histrica y social. Islandia ocupa las primeras pginas en los medios internacionales y, curiosamente, parece que esto nos enorgullece.

Movimientos Sociales

Los movimientos sociales de base que se formaron en aquellos fros das entre el otoo de 2008 y enero de 2009 supusieron un nuevo fenmeno para Islandia. Miles de personas se juntaban cada sbado ante el Parlamento, y cada da ya durante la ltima semana de enero, hasta que el gobierno conservador decidi renunciar. Se form un nuevo gobierno interino y las elecciones celebradas en abril dieron el mandato a los socialdemcratas y al partido de izquierda verde. Fue una protesta pacfica en su mayora que demostr que la gente puede influir en los procesos polticos y no slo durante las elecciones generales.

Sin embargo, tenemos que tener en cuenta que Islandia es un pas prspero a pesar del colapso bancario y que la crisis no se detecta con facilidad en las calles. A quienes visitan Islandia les resulta difcil creer que el pas est en crisis: negocios numerosos, vehculos de motor de lujo y hermosas residencias privadas casi por todas partes. En 2007, Islandia era el pas con mejor nivel de vida del mundo segn la Organizacin de Naciones Unidas (ONU). Hoy el pas se encuentra todava en los puestos superiores de este listado, a pesar de estar gravemente endeudado.

Impacto de la delincuencia

Puesto que mi especialidad es la Criminologa, las cuestiones sobre la delincuencia y la desviacin social llamaron mi atencin de manera especial. Cuando se conoce un acto delictivo atpico en Islandia, o incluso uno tpico, desde los medios de comunicacin se nos hace la misma pregunta: Es este incidente, o el aumento de denuncias de diferentes tipos de delitos, resultado de la crisis? Un incidente violento en el centro de la ciudad, explosiones domsticas, series de asaltos y robos, cultivo domstico de marihuana, etc. Son consecuencia de la crisis? Cmo si no hubiese ocurrido nunca antes! De pronto, la crisis aparece para darnos un significado ms profundo de nuestra existencia social con la que, quizs, podamos vivir ms fcilmente. Al mismo tiempo, la crisis puede convertirse en la cabeza de turco, echndole la culpa de todo descuidamos otras explicaciones plausibles.

A menos de dos aos del colapso, resulta en gran medida prematuro extraer conclusiones firmes sobre el impacto de la crisis en Islandia en cuanto a la delincuencia, de igual modo que en cuanto a otros aspectos de la vida social. Podemos vislumbrar algunos signos de cambio y nuevas tendencias para ciertos tipos de delincuencia, pero es demasiado pronto para saber con certeza si esto se debe a la crisis o si, por el contrario, son simplemente estadsticas coincidentes (porque siempre hay fluctuaciones estadsticas, especialmente en un pequeo pas como Islandia, donde un pequeo cambio en los nmeros afecta notablemente a los porcentajes. Por ejemplo: si durante un ao se produce un homicidio y, durante el siguiente, dos, el incremento porcentual es del cien por cien. El ndice de homicidios es bajo en Islandia (comparativamente), con menos de un homicidio por ao sobre 100.000 habitantes.

Para detectar un cambio social necesitamos tener en cuenta una franja de tiempo ms elevada que uno o dos aos (una dcada, por ejemplo, parece ms apropiado). Pese a esto, se puede asegurar que no hemos experimentado desde el crash un aumento de crmenes conocidos por la polica, u otras desviaciones del comportamiento social. No obstante, el Ministro de Justicia ha designado recientemente a un fiscal para investigar posibles casos delictivos relacionados con la crisis bancaria. En diciembre de 2009, su despacho haba investigado cincuenta casos, lo que podra sugerir una generalizacin de actividades ilegales en la comunidad empresarial local.

Qu depara el futuro a Islandia?

Es necesario tener en cuenta que los islandeses e islandesas siempre han vivido soportando duras condiciones naturales, siempre se han ajustado a lo que tenan. Si las condiciones meteorolgicas eran buenas, la pesca y la cosecha era fcil, pero algunos aos ni siquiera exista el verano. Nos encanta el sol, pero nuestra mente est diseada para saber que puede haber una tormenta en cualquier momento. Mientras dur el impresionante crecimiento econmico... nos divertimos. Pero ahora ms que nunca, cuando hacemos frente a la crisis financiera, Islandia tendr que mantenerse firme en sus virtudes, ocupndose de lo que nos depare el futuro. Pero necesitamos mantener la crisis en perspectiva: no se perdi ninguna vida, los edificios se mantienen intactos y el pas cuenta con ricos recursos naturales, en especial la pesca y las energas renovables.

La reciente solicitud de Islandia para incorporarse a la Unin Europea ha sido percibida por muchos como un oportunista intento de asegurarse ayuda externa para solucionar problemas domsticos. Curiosamente, la oposicin a la UE no ha estado tan extendida en Islandia como lo est ahora en las encuestas locales. Slo aproximadamente un tercio de la poblacin en edad de votar parece estar a favor de unirse a la UE. Islandia, una pequea y relativamente homognea sociedad, geogrficamente aislada, parece decidida a ocuparse de la crisis por s misma. A pesar de todo, es evidente que si Islandia quiere continuar disfrutando de un moderno y elevado nivel de vida, la cooperacin y la asistencia de la comunidad internacional es necesaria.

Helgi Gunnlaugsson es profesor de Sociologa de la Universidad de Islandia. Traducido para Pueblos por Andrea Garca Falces, Jara Campelo y Ana Rivas. Este artculo ha sido publicado en el n 41 de la Revista Pueblos, marzo de 2010.

http://www.revistapueblos.org/spip.php?article1852


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