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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-05-2010

Caractersticas antisistema poltico mexicano
Gobierno autnomo zapatista

Paulina Fernndez C.
El Tlacuache, suplemento cultural de La Jornada-Morelos

Este trabajo es resultado de un esfuerzo colectivo el cual no hubiera sido posible sin la participacin y colaboracin activa de las bases de apoyo y autoridades autnomas zapatistas de comunidades, municipios y Junta de Buen Gobierno de la Zona Selva Tzeltal, Chiapas, Mxico, en el ao 2009.


Se nos ha convocado a reflexionar, a analizar lo que ha sucedido en los dos aos transcurridos desde que en esta misma Universidad de la Tierra, Chiapas, se realizara el Primer Coloquio Internacional In memoriam Andrs Aubry. Planeta Tierra: movimientos antisistmicos

En varias de las intervenciones hechas en ese Primer Coloquio se apuntaban las caractersticas actuales del sistema-mundo, del capitalismo en su etapa neoliberal, y de los movimientos sociales antisistmicos, dando prioridad al enfoque econmico del capitalismo con lo cual se han dejado de lado los aspectos polticos que acompaan a este sistema para preservarse. Quisiera hoy destacar algunos de esos aspectos polticos, tomando como referencia una zona del territorio zapatista de la que se ocupa una parte del texto con el que particip el Subcomandante Insurgente Marcos [1] , esto es, del Caracol La Garrucha, para hacer en voz alta mis reflexiones en torno a la autonoma zapatista como experiencia viva, actuante, en construccin y en movimiento contra el sistema capitalista y su dominacin poltica.

Encuentro en este Seminario Internacional una ocasin propicia para, a la luz de los textos publicados en el libro dedicado a la memoria de Andrs Aubry, y considerando lo acontecido en los ltimos meses, plantear unas preguntas que me han inquietado desde hace tiempo y pienso, sin temor a equivocarme, que muchos de los aqu presentes tambin se las han hecho y tienen sus propias repuestas: por qu desde la izquierda institucional, no slo partidaria, se combate con acciones y omisiones a los zapatistas? Qu significa, qu representa el proyecto zapatista en el espectro poltico nacional e internacional que tanto les molesta? Para contestar estas preguntas hay que dejar hablar, permitirnos escuchar, y darnos la oportunidad de ver lo que estn construyendo las bases de apoyo, las autoridades de las comunidades, de los municipios autnomos y de las Juntas de Buen Gobierno, da a da, todos los das, con particular empeo desde que en el ao 2001 se les negara el reconocimiento formal de sus derechos como pueblos indgenas.

En territorio zapatista encontramos hecho realidad el pensamiento que el filsofo Enrique Dussel expresara en el libro que nos rene, en relacin a la comunidad en tanto sujeto de la poltica. En efecto, como se podr apreciar a lo largo de este trabajo, en el gobierno autnomo zapatista la comunidad es el actor colectivo que ejerce el poder poltico. [2]

La idea de gobierno autnomo que se tiene en los pueblos zapatistas supone una vida comunitaria en la que la democracia no slo se refiere a eleccin de autoridades que son gobierno, sino que es un ejercicio permanente vinculado a la prctica cotidiana de los responsables de todos los cargos que la comunidad necesita para organizarse, para producir y reproducirse como pueblos indgenas, como seres humanos.

Complementariamente al ejercicio de la autonoma, estas mismas comunidades conciben la democracia como un derecho del cual se deriva la posibilidad de defender otros derechos y con ellos exigir a las autoridades que trabajen buscando el bienestar colectivo en todos los aspectos de la vida comunitaria, incluido el cuidado de la naturaleza: buscar el bienestar en lo social, econmico, poltico, y cultural, y comprometiendo a cuidar el medio ambiente, los recursos naturales, y trabajando juntamente

Para hacer la democracia en los diferentes niveles de gobierno autnomo, se parte de la asamblea donde se nombran las autoridades; todas las autoridades son elegidas directamente por su respectiva asamblea, desde las y los Agentes en las comunidades hasta las y los integrantes de la Junta de Buen Gobierno.

En los pueblos autnomos la democracia est asociada a los trabajos colectivos en la comunidad. El pueblo elige quin se va a encargar de los trabajos colectivos y una vez electa, esa autoridad es la que organiza qu trabajo hay que hacer en milpas, frijolares, chile, potreros, y en los colectivos de las mujeres que tienen hortalizas, pollos, y otros animales. Se ha cuidado que tanto los hombres como las mujeres tengan sus respectivos representantes de trabajos colectivos, los cuales adems, se coordinan con las autoridades del pueblo, esto es, con Agentes y Agentas, con Comisariados y Comisariadas. Esta inclusin activa de las mujeres en los trabajos y responsabilidades de la vida comunitaria, es uno ms de los resultados de las prcticas democrticas con sentido de justicia que se pueden encontrar en los pueblos zapatistas.

En territorio zapatista, la organizacin poltica y administrativa del gobierno autnomo est compuesta por tres conjuntos de autoridades que ejercen sus funciones en sus respectivos niveles de gobierno comunidad, municipio y zona-, sin que esto quiera decir que haya lmites o fronteras territoriales absolutos entre uno y otro mbito. En los gobiernos autnomos no encontramos esa distancia que por su dominio y disfrute de privilegios hace ajenos del resto de la poblacin a los gobernantes; tampoco hay una divisin de poderes entre Ejecutivo, Legislativo y Judicial; ni una distribucin de responsabilidades en funcin de conocimientos parciales, supuestamente separados por especialidades. La comunicacin y la colaboracin entre las autoridades autnomas para tratar cualquier asunto son prcticas continuas que facilitan la participacin de los pueblos enteros, sea ocupando temporalmente cargo por eleccin en alguna instancia de gobierno, sea participando en las decisiones y acuerdos que se toman en la Asamblea general de la comunidad, que es la base de toda autoridad.

Conforme van llegando se van sentando: los hombres en las bancas de un lado, las mujeres del otro, todas juntas, con los hijos menores en brazos o en la espalda, y los un poquito mayores parados frente a ellas, al principio, porque despus de un rato ya se ponen a jugar por donde pueden. Los ms grandes, desde los 12 aos de edad participan por propio derecho. As se acostumbra, llegan todos a la Asamblea, porque la Asamblea es la mxima autoridad de participacin, de decisin, de acuerdo. Los jvenes de 12 a 15 aos pueden participar en la Asamblea, dan su punto de vista, tienen voz pero no voto. Para impulsar la participacin de jvenes, los de entre 12 y 15 aos tambin participan en sus comunidades, pero no en cargos de gobierno, sino de educacin u otro en su comunidad. A partir de los 16 aos, hombres y mujeres parejo, tienen voz y voto y tambin pueden recibir cargo. Quienes estn haciendo o cumpliendo su trabajo de castigo, no pierden sus derechos de voz y voto en la Asamblea.

Tanto en las asambleas comunitarias como en las municipales el procedimiento de eleccin de las autoridades autnomas es un ejercicio colectivo que permite examinarse entre s, a los propios habitantes de los pueblos. Asimismo es digno de hacer notar que el proceso de eleccin en la Asamblea de una comunidad autnoma es a la vez un momento de compromisos recprocos entre autoridades y pueblo. Directa y explcitamente autoridades y pueblo se obligan y ofrecen respeto mutuo.

En el proceso de seleccin y de eleccin de las autoridades autnomas en sus diferentes mbitos y niveles de gobierno, las propuestas y resultados pasan siempre por la Asamblea General del pueblo, lo que significa que las autoridades zapatistas surgen de las comunidades, son bases de apoyo, compaeros civiles que no forman parte de la estructura militar. Esta separacin de los gobiernos civiles y el Ejrcito Zapatista ha sido un desprendimiento paulatino que se ha dado conforme se afianza la construccin de la autonoma en municipios y comunidades, llegando al punto de afirmar sin dejar lugar a dudas que en la designacin o destitucin de las autoridades autnomas el EZLN no interviene para nada, y slo se ha limitado a sealar que, puesto que el EZLN, por sus principios, no lucha por la toma del poder, ninguno de los mandos militares o miembros del Comit Clandestino Revolucionario Indgena puede ocupar cargo de autoridad en la comunidad o en los municipios autnomos. Quienes deciden participar en los gobiernos autnomos deben renunciar definitivamente a su cargo organizativo dentro del EZLN. [3]

En las comunidades autnomas zapatistas nadie se auto postula para ser autoridad en el gobierno, ni tienen que ser ni haber sido dirigentes o integrantes de una faccin interna de algn partido poltico para ser candidatos. Quienes son propuestos para ser autoridades no son producto del trfico de influencias y vnculos familiares de los poderosos. No se hacen campaas viajando por todos los poblados ni usando las radios comunitarias para promover candidatos y hacer falsas promesas; tampoco se utilizan los cargos para hacerse fama y propaganda con recursos pblicos y as poder ocupar otro puesto en el siguiente presupuesto de gobierno. A nadie se le ocurre hacer de la pobreza una mercanca con valor electoral. El trabajo en los gobiernos autnomos no es sinnimo de oportunidad para el enriquecimiento individual o para dar proteccin e impunidad personal a malos servidores pblicos. La eleccin de las autoridades en general y de las que de manera especial van a dedicar su tiempo a hacer justicia tanto en las comunidades como en los municipios autnomos y en la zona, est precedida de la observacin cotidiana de las personas en su trabajo, en su participacin en la vida comunitaria, con cargo o si l.

En consecuencia, los requisitos personales que las futuras autoridades autnomas deben reunir, estn muy alejados de la sola experiencia gubernamental y la carrera parlamentaria previa, de la trayectoria en la burocracia del gobierno o en el aparato de una organizacin poltica; de la formacin profesional especializada, y hasta del certificado de la escuela primaria oficial. Aunque no es costumbre, vicio, ni aficin de los zapatistas permanecer indefinidamente en los cargos, o pasar de uno a otro para estar siempre al amparo del gobierno, la historia personal y, en su caso, los antecedentes del trabajo y la conducta mientras se ejerci alguna responsabilidad, s van a ser tomados en cuenta en el momento en que la comunidad tenga que proponer nombres antes de elegir nuevas autoridades.

Hay que tener presente que las propuestas de nombres que se van a someter a votacin, y de ah nombrar a las autoridades, se hacen frente a la comunidad y que es ante esa misma comunidad reunida en asamblea que las autoridades recin electas se comprometen a obedecer el mandato del pueblo. Por ello es que muchas de las razones que se invocan para apoyar a determinadas personas, se relacionan con el desempeo de sus trabajos y el cumplimiento de las obligaciones comunitarias, para lo cual recurren a muy diversas expresiones: Dependiendo cmo camina la persona, conforme su trabajo, cmo lo ha visto el pueblo, de eso depende la votacin. Para otros el requisito no se pide, el requisito es antes, es la confianza de la gente; o lo importante es: su conducta como autoridad en el cargo anterior, el reconocimiento del pueblo de quines estn trabajando, su participacin, los que participan ms, que sea cumplido en las asambleas, que sea de buena conducta (que no sea borracho, que no consuma drogas).

La atencin tambin est puesta en ciertas objeciones: Si esa autoridad empieza a salir a trabajar en Cancn o en Estados Unidos, no son muy aceptados, casi no entran; o en faltas serias: si un compa empieza a venderse con el gobierno, ya no puede ser autoridad, en todo caso tendran que pasar aos, antes de que pudiera ser, y otra objecin igualmente seria: No puede ser el que no obedece el mandato del pueblo o de las autoridades; tendra que esperar a que se componga para que pueda agarrar cargo.

La experiencia previa o la prolongada trayectoria en un mismo puesto, son requisitos que los zapatistas invalidan con el sentido comn: Para empezar un trabajo de por s nadie lo sabe hacer, el pueblo es el que da la orientacin de cmo va a trabajar, cmo debe de respetar en el pueblo, e insisten: Aunque no saben su cargo, van aprendiendo hacindolo, as lo necesita el pueblo. El que lleg al cargo sabe que es muy importante hacer su trabajo, y otros confirman: A travs de la experiencia va aprendiendo el que llega al cargo. Lo que importa es que hace el trabajo.

Para quienes van a ser propuestos como autoridad autnoma, hay cualidades personales que son ms relevantes que los requisitos formales, como si tienen respeto, en un doble sentido: si son respetados por su comunidad, y si son respetuosos hacia las autoridades. Aqu es pertinente recordar que quienes desempean las tareas de Policas son tambin electos en Asamblea Comunitaria y se busca que cumplan los mismos requisitos que cualquier otra autoridad autnoma.

Especial atencin ha merecido en los ltimos aos incentivar e incluir a las mujeres en todas las actividades de la vida comunitaria, por lo que es muy frecuente que ese esfuerzo sea reconocido, como se hace al hablar de los derechos polticos y las responsabilidades de gobierno autnomo: Tambin las compaeras, ya se respeta su voz y su voto, ya tienen derecho de participar como autoridades de diferentes cargo, porque no slo sirve para cuidar las casas y mantener a sus hijos, as cumpliendo con el mandar obedeciendo con nuestros pueblos. [4] En otro momento y lugar se repite la idea con estas palabras: Cuando se nombra una autoridad, no distinguen si es hombre o mujer, aqu en la autonoma no importa, lo que cuenta es que pueda arreglar el problema, as sea [el problema] de otras organizaciones o religiones.

Los valores y las prioridades parecen estar invertidos en el mundo oficial, y el razonamiento de autoridades y bases de apoyo zapatistas se encarga de demostrarlo ante uno de los requisitos obligatorios que se exigen para prcticamente cualquier trabajo, y ms si se trata de una responsabilidad gubernamental. En las comunidades autnomas, para ser propuesto y elegido como autoridad, de cualquier nivel y rea de trabajo, si no sabe escribir o leer, no importa, ah lo va a aprender. No importan estudios, ni papeles porque saber leer y escribir se aprende, pero otras caractersticas como son si obedece al pueblo, si es responsable, esas no. Asimismo, desafiando a la globalizacin neoliberal afirman su cultura: No importa si tienen estudios o no. No vamos a elegir que sepa hablar espaol, porque se va a quedar a trabajar dentro de nuestro pueblo, no afuera.

An en el supuesto de que verdaderamente se respetara el resultado de la voluntad popular, en la historia de las democracias occidentales sobran ejemplos para demostrar que no basta con celebrar peridicamente elecciones de representantes y autoridades para que un gobierno sea democrtico. En la forma de gobierno autnomo zapatista, el mtodo de eleccin directa y abierta en asamblea del pueblo con la participacin de toda la comunidad es condicin suficiente para identificar plenamente a una democracia, mas es el ejercicio cotidiano de la autoridad el que pone a prueba y comprueba continuamente ese fundamento democrtico a travs de las diversas caractersticas que tienen todos los cargos de eleccin en los diferentes niveles de gobierno.

En las comunidades y municipios autnomos zapatistas, adems de la eleccin directa y abierta, es caracterstico de los cargos el ser un servicio gratuito que no engendra la codicia, ni despierta la ambicin de la reeleccin; que por ser ejercido colectivamente, no est jerarquizado; cuya duracin no se subordina a un periodo preestablecido sino que depende siempre del buen desempeo de la autoridad, por lo que puede ser revocado el mandato en cualquier momento; y que no se da por concluido sin haber rendido cuentas del trabajo realizado, lo cual supone que la autoridad saliente transmite toda la informacin necesaria para que la autoridad siguiente inicie el aprendizaje de gobernar. Esta forma de gobierno, y el conjunto de sus caractersticas, no es invencin o aportacin del EZLN. Viene de ms lejos y, cuando naci el EZLN, ya tena un buen rato que esto funcionaba, aunque slo a nivel de cada comunidad. [5]

Conforme ha avanzado la construccin de la autonoma, las caractersticas de esta forma de gobierno se encuentran en todos los niveles. Desde el primer ao de funcionamiento de las Juntas de Buen Gobierno se pudo comprobar la viabilidad del gobierno autnomo como un servicio gratuito de sus autoridades, con lo que adems se ha demostrado al mundo entero que gobernar no tiene por qu ser oneroso [6] y as lo explican: Las autoridades autnomas que se turnan para dirigir las Juntas Buen Gobierno se mantienen de sus necesidades personales, durante los das que despachan en los caracoles, con aportaciones de los pueblos o con apoyo del EZLN. El promedio de gasto personal diario (sin contar lo del pasaje de su comunidad al caracol y de regreso) de un miembro de la Junta de La Garrucha, por ejemplo, es de menos de ocho pesos (en otros lados sube un poco ms). En el caso de Oventic, es de cero pesos, porque las autoridades llevan sus tostadas, su frijol y su caf, si tienen (si no tienen pues t de zacate). [7] Ejemplo actual de la ayuda para el financiamiento de gastos de una autoridad en el cumplimiento de sus funciones se encuentra en la cooperacin del pueblo: No tenemos una ley de cmo se va a hacer el reparto del producto de los trabajos colectivos, pero como tenemos cooperacin, si no tenemos dinero a la mano, hay un fondo colectivo. Tambin el colectivo coopera para los gastos de un autoridad, como viajes a la Junta, o fiesta del poblado.

La gratuidad del servicio de las autoridades autnomas no slo se refiere a los ingresos individuales, sino tambin al producto de su trabajo una vez satisfecha una solicitud de justicia. Cuentan los miembros de la Junta de Buen Gobierno, uno de tantos casos resueltos, para ilustrar la disposicin de la gente que llega de fuera a pagar con dinero la administracin de la justicia: caso, robo de nueve caballos, equipo, monturas, sogas, etctera a un maestro. El Ministerio Pblico nunca pudo encontrar al delincuente. La Junta de Buen Gobierno hizo su investigacin donde se encuentran esos animales. La Junta detect dnde estn, el maestro identific a los animales. Frente a frente, el que roba el animal y el dueo, se le dijo que no lo vuelva a hacer, que le pida una disculpa al maestro. Luego, este maestro pregunt cunto le deba a la Junta por resolver el problema de robo, la Junta dijo que no, que esto es otra justicia. Las autoridades autnomas hacen la diferencia con las autoridades del gobierno.

E n cualquier lugar del territorio autnomo se dice que los cargos son, ante todo, un servicio a los pueblos: Nosotros, como autoridad, estamos bien claro que no recibimos ningn salario porque no somos iguales como los malos gobierno, solamente dando el servicio con nuestros pueblos zapatista y no zapatista. [8] Cuando los cargos, como servicio gratuito que son, se realizan en la comunidad, no se afecta individual ni familiarmente a quienes los ocupan, porque stos no tienen que abandonar ni interrumpir sus labores productivas de todos los das, y en caso necesario los gastos que ocasionan las actividades del cargo, como trabajamos colectivamente, como son tierras recuperadas, salen de la caja colectiva. Si el trabajo de la autoridad debe hacerse fuera del pueblo, entonces se les da apoyo de la comunidad de vez en cuando, slo si hay acuerdo de la comunidad. Ms bien el apoyo es en el trabajo de hacer milpa para sustituir al que sale a hacer trabajo en el municipio, y si es fuera del municipio, en una comisin, se le da un poco para su pasaje.

As como se trabaja la tierra colectivamente, as colectivamente se gobierna en los pueblos y municipios autnomos: El Consejo no es de una persona, todos son tomados en cuenta porque son muchos, es autoridad colectiva. Entre esos muchos, la denominacin de los cargos no significa diferencias de poder, ni establece jerarquas de mando. La diferencia entre Presidente, Secretario y Primer Integrante del Consejo? No hay diferencia de poder, el trabajo es colectivo responden- y en otro lugar, otras autoridades parecen completar la respuesta: No hay un presidente que toma la decisin, el trabajo es colectivo, no hay jerarquas dentro de la autoridad colectiva.

La ausencia de remuneracin econmica aunada al trabajo colectivo, esto es, que la informacin y las decisiones de gobierno no sean exclusivas de una persona, en combinacin con otras caractersticas propias de los cargos en los gobiernos autnomos, como la rotacin continua de autoridades, la costumbre de la no reeleccin, y el conocimiento adquirido por cada vez ms personas mediante la experiencia de gobernar, constituyen barreras a los excesos y las perversiones del poder, al mismo tiempo que dificultan la gestacin de condiciones propicias para la corrupcin.

La rotacin de los miembros de la Junta de Buen Gobierno en la Zona Selva Tzeltal la explican ellos mismos de la siguiente manera: La Junta de Buen Gobierno la integran 24 elementos -6 por cada municipio-, y se turnan 8 elementos cada diez das, de estos 8 son 2 por municipio. Slo hay tres turnos. Los 8 por turno son siempre los mismos. En trminos generales y desde el principio, se trata de que los miembros de las Juntas de Buen Gobierno cambien continuamente, en turnos que van de ocho a quince das, segn la Zona, y que conforme van terminando su turno regresen a sus trabajos en el Consejo Autnomo. As estaba concebido desde el primer ao de funcionamiento, por las razones entonces expuestas: El plan es que el trabajo de la JBG sea rotatorio entre los miembros de todos los consejos autnomos de cada zona. Se trata de que la tarea de gobierno no sea exclusiva de un grupo, que no haya gobernantes profesionales, que el aprendizaje sea para los ms posibles, y que se deseche la idea de que el gobierno slo puede ser desempeado por gente especial. En efecto, casi siempre que todos los miembros de un Consejo Autnomo ya aprendieron lo que es el sentido del buen gobierno, hay nuevas elecciones en las comunidades y cambian a todas las autoridades. Los que ya haban aprendido se regresan a la milpa y unos nuevos entran... y a recomenzar. Si se analiza detenidamente, se ver que se trata de todo un proceso donde pueblos enteros estn aprendiendo a gobernar. [9]

Este aprendizaje que incorpora potencialmente a toda la comunidad es componente fundamental de una nueva forma de hacer poltica, puesto que, mientras ms sepan de qu se trata todo, ms difcil sern el engao y la mentira. Y mayor ser la vigilancia que los gobernados ejerzan sobre el gobernante lo que significar tambin mayores obstculos para cualquier autoridad que pretenda no informar a las comunidades acerca de las decisiones en general, y en especial del destino de los recursos naturales y monetarios.

En consecuencia, la continua rotacin en los cargos hace prcticamente estril la corrupcin al neutralizarla de la siguiente manera, explicada por el Subcomandante Marcos: Si usted logra corromper a un miembro de la JBG, tendr que corromper a todas las autoridades autnomas, o sea a todos los turnos, porque hacer trato con slo una no garantiza nada (la corrupcin tambin necesita continuidad). Cuando usted acabe de corromper a todos los Consejos, tendr que volver a empezar, porque para entonces ya habr cambio de autoridades y lo que arregl con uno ya no funciona. As que prcticamente tendr que corromper a todos los habitantes adultos de las comunidades zapatistas. Aunque, claro, es probable que cuando lo consiga, los nios ya habrn crecido y entonces de nuevo... [10]

Las escasas probabilidades de corromper a las autoridades zapatistas y la ya mencionada ausencia de salario y prestaciones econmicas de quienes ejercen los cargos, dan fluidez a la rotacin facilitando el retorno a las bases de apoyo y la reanudacin de sus actividades productivas en la comunidad, luego de haber desempeado satisfactoriamente sus funciones en el gobierno autnomo. Estas circunstancias explican por qu la reeleccin no es atractiva y s, en cambio, es de gran importancia hacer bien su trabajo cumpliendo el compromiso aceptado ante el pueblo reunido en la asamblea que los eligi.

A diferencia de quienes en el sistema poltico mexicano aspiran a los cargos pblicos oficiales porque los ven como una oportunidad de enriquecimiento personal, rpido, fcil, y con cobertura legal, o como una garanta de ascenso social que con slo pasar de un puesto a otro les asegure poder irse y nunca ms volver al pueblo, al ejido, al barrio, al lugar de donde salieron; o como un medio de acumulacin de poder poltico que pretenden ejercer ms all del periodo que duren en el cargo, en las comunidades zapatistas se sabe que ser autoridad autnoma es un servicio no lucrativo al que no se llega por decisin personal sino por acuerdo de Asamblea, y que una vez cumplida su labor va a regresar como compaero, pero ya no es autoridad, ya no va a ocupar otro cargo. Segn la necesidad que hay en la comunidad, si le dan a algn ex autoridad municipal otra vez cargo, pero ahora en la comunidad. La asamblea puede acordar que ocupe otro cargo, no en el mismo cargo, sea en la comunidad, sea en el municipio.

Tanto la eleccin como la eventual reeleccin de una autoridad autnoma dependen de la Asamblea, el pueblo manda, y la gente individualmente no se auto propone para seguir ocupando cargos. Cuando una autoridad termina su cargo municipal, segn la Asamblea municipal si se puede seguir con otro cargo distinto, nunca con el mismo. Tambin puede ir de un cargo de autoridad municipal a un cargo en la JBG y quienes estn de Agente o Comisariado en las comunidades, si son elegidos para ser Consejo Municipal, se van. Las autoridades de la Junta se regresan de bases de apoyo, igual que las del municipio despus de tres aos se van como bases de apoyo zapatista, hasta que el pueblo lo vuelva a elegir, pero eso se da poco. Tal vez pueda repetir, pero eso nunca se ha dado hasta ahora.

En consecuencia, la posibilidad de la reeleccin existe en tanto no hay interdiccin alguna, pero dado el conjunto de caractersticas que diferencian a los cargos de gobierno autnomo zapatista, no es una prctica conocida, como reiteradamente se explica: Si el pueblo lo nombra, s puede ocupar otro cargo. No est prohibido que pudiera ocuparse por un segundo periodo el mismo cargo de Agente o Comisariado, depende del acuerdo del pueblo, pero no se acostumbra.

Quiz el desinters por la reeleccin est relacionado tambin con la naturalidad con que se acepta el no tener cargo, lo que permite que el final de un periodo no se viva como una prdida, y que regresar como bases de apoyo a su comunidad no sea un sacrificio, porque el ser autoridad del buen gobierno cuesta mucho trabajo, por la chinga, ya se regresan despus de tres aos. En todo caso, el saber que despus de unos aos se va a volver a la base, se va a regresar al lugar de origen, a convivir en igualdad de circunstancias con la gente de su pueblo, hace que la autoridad zapatista trabaje intensamente esos tres aos, sin desarraigarse ni dejar de mirar los problemas como los ven en su comunidad, pues es autoridad al mismo tiempo que sigue siendo pueblo.

Duran en el cargo dos o tres aos, si cumplen bien su trabajo. En los diferentes niveles de gobierno autnomo zapatista la duracin del mandato est siempre acompaada de la posibilidad de revocacin del mismo. Contrariamente a lo que ocurre en los gobiernos basados en la democracia representativa y sus sistemas electorales, en los municipios autnomos los zapatistas no tendran por qu soportar a gobernantes corruptos, incapaces, o dementes, hasta que termine el periodo establecido en la ley.

En el origen de la autoridad y los objetivos de la autonoma se encuentra la explicacin de este vnculo que subordina la duracin de un mandato al cumplimiento del trabajo. Dicho claramente con sus palabras: Porque las autoridades no se pueden auto mandar solos, sin respetar el acuerdo de los pueblos en resistencia, si hay algunas autoridades [que] no respetan la ley zapatista, primero se llamar la atencin, segn la gravedad de su problema. Si nosotros como autoridad cometemos problemas graves, se convocar una asamblea municipal para analizar y discutir con los pueblos porque ellos tienen derecho de cambiar inmediatamente si ya [se] estn desviando conforme el acuerdo de hacer la autonoma. As se cumple el mandar obedeciendo con nuestros pueblos. Nosotros simplemente somos representante de ellos; no suplantarlo ni imponer ideas, slo tenemos derecho de presentar nuestra propuesta de cualquier trabajo dentro de nuestro municipio. Por eso decimos que somos representante de hacer trabajo y eso vemos que nuestro trabajo es construir juntamente con las autoridades del pueblo y con los bases de apoyo de Ejrcito Zapatista de Liberacin Nacional. [11]

Cuando se habla del tiempo que dura cada autoridad en el ejercicio de su cargo hay que tener presentes las condiciones que median entre la duracin formal y la real, y los cambios entre un lugar y otro, porque todo es segn el acuerdo del pueblo: Si hay algn error, en cualquier momento se puede cambiar, si no hay error, dura un ao o dos o tres aos, segn el acuerdo que es diferente en cada pueblo. En algunas comunidades la o el Agente con todo su equipo Suplente, Secretario, Tesorero, Comandante y Policas comunitarios- son elegidos para un periodo de un ao, mientras que el equipo encabezado por la o el Comisariado Consejo de Vigilancia, Secretario, Tesorero- es elegido por dos aos. En otro poblado del mismo municipio autnomo el equipo del Agente se elige por dos aos, en tanto que los integrantes del equipo del Comisariado son elegidos por tres aos. En relacin con las autoridades comunitarias Agente, Comisariado, vara la duracin segn los acuerdos de cada comunidad, pero tratndose de autoridades de municipios y Junta de Buen Gobierno, la duracin del cargo es de tres aos siempre pero dependiendo la decisin y si no cae en algn problema; Dependiendo el cumplimiento del trabajo ratifican en otro municipio.

La estrecha relacin entre autoridades y pueblo, la constante vigilancia de ste sobre los actos de sus representantes, y el derecho de los pueblos a sustituir de inmediato a quien no cumple como debe su trabajo de autoridad, son determinantes en la marcha del gobierno autnomo. No hay que esperar a que se hagan pblicos escandalosos delitos para revocar el mandato de una autoridad; los motivos de los zapatistas suelen ser ms simples y elementales, derivados de su compromiso con la Asamblea del pueblo desde el da de su eleccin: Si una autoridad no respeta el voz del pueblo, las autoridades locales lo llevan a los pueblos, y entonces los pueblos van a decir que hay que nombrar otro. Tambin pueden argumentarse dificultades personales que son atendidas oportunamente, como en el supuesto siguiente: El cargo lo hacen tres aos, si lo hacen bien, si no, si va mal el trabajo, el pueblo lo saca. Algunos compaeros ya en el cargo como que no aguantan, entonces por medio de Asamblea se presenta y expone sus problemas de por qu no puede, y la Asamblea lo escucha y busca otra [autoridad], no porque lo haga mal sino porque no puede hacerlo, y precisan, puede deberse a causas fsicas o emocionales.

El procedimiento que se sigue para revocar el mandato o simplemente sustituir a alguna autoridad, tambin es sencillo y depende de la gravedad del problema de la persona. Si es un problemita de discusin, primero se le hace una llamada de atencin para saber cul es el problema, qu pas con su trabajo, por qu no va, y si de por s ya no quiere, entonces se llama a la Asamblea. No hay sancin, pero no puede quedar abandonado un trabajo. Se convoca a la Asamblea para explicar, y ah nombran el sustituto. A veces se dice que se le acab la conciencia, pero no tiene delito.

En el supuesto de que alguien de la comunidad va con su autoridad a quejarse, se analiza en el pueblo, en la comunidad. Si es slo una comunidad, no procede si todas las dems comunidades no estn de acuerdo en sacar a una autoridad. De lo anterior se desprende que no basta con que unas cuantas personas o una sola comunidad se quejen del trabajo de una autoridad municipal para que sta sea sustituida; se requiere que estn de acuerdo, que coincidan en su crtica o queja las dems comunidades que integran el municipio autnomo.

La sustitucin de alguna autoridad no significa inhabilitarla definitivamente para ocupar cualquier otra responsabilidad; sin dejarla en el cargo que no est cumpliendo bien, se le puede dar otra oportunidad: Si no cumple la autoridad con su cargo, el resto de las autoridades municipales le llaman la atencin, dos, tres veces se le dice, entonces se pone a consulta con los pueblos, ya para sustituir por otro. El Consejo Municipal convoca a Asamblea de todos los pueblos, se presenta la situacin de esta o este compaero y se propone a un sustituto. Puede que la comunidad le d otro cargo de autoridad en [la propia] comunidad, ya no en el nivel municipal porque ya mostr que no cumple el trabajo.

No obstante estar previsto el procedimiento que se sigue y las causas que ameritaran la revocacin de un mandato o la sustitucin de una autoridad por otra, autoridades de diversas comunidades afirman que no ha ocurrido en sus pueblos un caso de suspensin de autoridad en funciones por faltas o incumplimiento en su trabajo. Tampoco llamada de atencin, porque como se dijo antes, se nombra al que tiene buen comportamiento, al que hace lo que dice el pueblo.

Lejos de la simulacin oficial y sus anuales informes de gobierno ante los propios poderes de la federacin o del estado, que sirven ms para encubrir decisiones, ocultar los verdaderos datos, y justificar las cuentas pblicas, el sentido del informe que dan a los pueblos las autoridades autnomas zapatistas es el de preparar, facilitar y proveer a las autoridades entrantes, del material necesario para dar continuidad al trabajo. La frecuente rotacin de las autoridades autnomas hace necesario ese tipo de informes.

Los cambios de turno de las autoridades de la Junta de Buen Gobierno y los lentos plazos casi interminables de los procesos de toda ndole en el sistema oficial, impulsan inevitablemente a preguntar si diez das es tiempo suficiente para resolver problemas como los que atienden las autoridades autnomas de una zona, y si no, qu hacen cuando ya empezaron a tratar un asunto?, a lo que tranquilamente responden: Los problemas que no se pueden solucionar, con los informes se pasan a los [del] nuevo turno, ah se informa qu problemas quedaron pendientes para que los resuelva el siguiente turno.

Igualmente se procede en los otros niveles de gobierno autnomo. Las autoridades salientes dan toda la informacin; [es] deber de autoridad informar al pueblo, porque ste dio el cargo en asamblea. En el informe se dice qu trabajo hizo, qu no hizo, para que el pueblo est enterado porque es su autoridad. En otras comunidades, uno o dos meses antes del fin del periodo de uno o tres aos, segn el cargo-, se elige el relevo y mientras llega la fecha del cambio de autoridad, se informa de todo a la autoridad recin electa, pero no slo a ella, tambin a todo el pueblo: Se hace una reunin, se nombra quin va a quedar. Le entrega informe general de su periodo, lo pendiente, lo solucionado. Se informa al pueblo y pide disculpas al pueblo por lo que no haya hecho bien. No en todos lados es igual, y dan sus razones otras autoridades comunitarias: Las autoridades salientes dan su informe, qu trabajo hizo durante su periodo. No hay dos o tres meses que la autoridad saliente ensea a los entrantes, porque ya lo sabemos qu va a hacer esa autoridad. Por lo tanto nada ms lo que se tarda en informar lo que se hizo y lo que no, lo cual puede ser una hora, e inmediatamente despus de la Asamblea empezar a trabajar las nuevas autoridades.

Una modalidad nica de transmitir informacin entre autoridades comunitarias autnomas sucesoras y de cara al pueblo, es la capacitacin directa que se imparte a la nueva autoridad, la que muy probablemente llega por primera vez a empezar a aprender a gobernar. Una vez electas las nuevas autoridades, las salientes les ensean durante dos o tres meses a las entrantes. Esto constituye un informe. Este informe se da, y se explica a la Asamblea, se dice qu documentos estn entregando en las manos de los entrantes. Si hay un trabajo que queda pendiente se le informa bien para que la nueva autoridad contine atendiendo o para solucionar. A veces las autoridades no saben leer ni escribir por lo que adems de los informes que pueden ser escritos, les explican verbalmente qu hicieron y qu les estn transmitiendo. Todo esto se hace, frente al pueblo reunido en Asamblea general de la comunidad.

Reflexin final

Cunta razn tena Naomi Klein al destacar dos rasgos comunes de los pueblos a prueba de shock: una profunda memoria histrica, y una profunda desconfianza frente al Estado y sus instituciones. [12] Sin duda los zapatistas forman parte de ese conjunto de pueblos que resisten al capitalismo del desastre y le oponen a ste una alternativa. En esta lgica, la autonoma zapatista con sus races culturales y prcticas histricas, y en tanto proyecto anticapitalista en marcha actuando en la realidad mexicana, significa un esfuerzo con los mejores atributos de una izquierda revolucionaria propiamente dicha. Y es precisamente con esas caractersticas distintivas del funcionamiento del gobierno autnomo zapatista en sus diferentes niveles, con las que damos respuesta a nuestras preguntas iniciales.

Como los partidos polticos son parte de las instituciones del Estado mexicano, se benefician y viven de esas instituciones, son correas de transmisin del capitalismo, del neoliberalismo, por eso atacan y tratan de destruir todo aquello que les impide dominar, apropiarse, enriquecerse, eternizarse en el usufructo del poder, por eso no han cesado de agredir a las comunidades y municipios autnomos, y de manera especial a los zapatistas porque su prctica poltica, su democracia comunitaria, evidencian a aqullos en sus verdaderos fines, los cuestiona en sus mentiras, los exhiben en sus contradicciones, los desnuda en sus mezquindades y, de paso, les echa a perder el negocio del monopolio institucional de la representacin poltica de la izquierda.

El proyecto, la lucha, la cultura, la vida, el trabajo, la historia, y la organizacin de los zapatista, son insumos econmica y polticamente contrarios al sistema, y por eso los hostigan, los atacan quienes al mismo tiempo que se autodefinen la izquierda, defienden los poderes dominantes, los privilegios del capital y las condiciones para su incesante reproduccin. Pero a juzgar por las notas que se han publicado en la prensa los ltimos meses, en el caso de Chiapas y especficamente en relacin con los problemas creados a los zapatistas, no se trata slo de una ofensiva del gobierno estatal perredista, ni nicamente de los diputados y el ejecutivo federal panistas, ni tampoco slo de las autoridades locales y los paramilitares pristas; todos los tres y algunos ms- actan de concierto, las fronteras entre un partido y otro desaparecen para fundirse en el sistema poltico mexicano y as dar paso a una identidad que los hace en conjunto representar y defender los intereses del poder poltico y econmico del cual son producto y beneficiarios.

Entretanto -deca John Berger en este mismo espacio hace dos aos- Entretanto, probablemente los zapatistas estn en riesgo. Cualquier ataque sobre ellos vendr de aqullos que en su miopa creen que pueden erradicar su ejemplo. [13]

Seminario Internacional de reflexin y anlisis

En ocasin de la publicacin del libro:

Primer Coloquio Internacional In Memoriam Andrs Aubry.

Planeta Tierra: movimientos antisistmicos

Universidad de la Tierra, San Cristbal de las Casas, Chiapas

31 de diciembre de 2009.

Texto publicado en: http://enlacezapatista.ezln.org.mx



[1] Subcomandante Insurgente Marcos, Ni el centro ni la periferia. Parte IV.- Gustar el caf. El calendario y la geografa de la tierra, en AAVV. Primer Coloquio Internacional In Memoriam Andrs Aubry. Planeta Tierra: movimientos antisistmicos San Cristbal de las Casas, Chiapas, Mxico, Cideci Unitierra Ediciones, 2009, pp. 177-188.

[2] Enrique Dussel, Poder poltico y transformacin de las instituciones, en Ibid., p. 210.

[3] Subcomandante Insurgente Marcos. Chiapas, la treceava estela (quinta parte): una historia en http://palabra.ezln.org.mx/comunicados/2003

[4] Mesa Autonoma. Exposicin del Caracol La Garrucha III, Zona Selva Tzeltal. Sesiones en el Caracol Morelia el 24 de julio de 2007. II Encuentro de los Pueblos Zapatistas con los Pueblos del Mundo. Chiapas, Mxico, del 20 al 28 de julio de 2007. http://zeztainternazional.ezln.org.mx/?p=13 Trascripcin del audio: Paulina Fernndez C.

[5] Subcomandante Insurgente Marcos. Chiapas, la treceava estela (quinta parte): una historia en La Jornada, Mxico, D. F., 28 de julio de 2003.

[6] Subcomandante Insurgente Marcos. Leer un video. Tercera parte: Tres hombros . Agosto de 2004. En : http://palabra.ezln.org.mx/comunicados/2004

[7] Idem.

[8] Mesa Autonoma. Exposicin del Caracol La Garrucha III, Zona Selva Tzeltal. Sesiones en el Caracol Morelia el 24 de julio de 2007. II Encuentro de los Pueblos Zapatistas con los Pueblos del Mundo. Chiapas, Mxico, del 20 al 28 de julio de 2007. http://zeztainternazional.ezln.org.mx/?p=13 Trascripcin del audio: Paulina Fernndez C.

[9] Subcomandante Insurgente Marcos. Leer un video. Segunda parte: Dos fallas . Agosto de 2004. En http://palabra.ezln.org.mx/comunicados/2004

[10] Idem.

[11] Explicacin presentada por autoridades autnomas en la Mesa Autonoma. Exposicin del Caracol La Garrucha III, Zona Selva Tzeltal. Sesiones en el Caracol Morelia el 24 de julio de 2007. II Encuentro de los Pueblos Zapatistas con los Pueblos del Mundo. Chiapas, Mxico, del 20 al 28 de julio de 2007. http://zeztainternazional.ezln.org.mx/?p=13 Trascripcin del audio: Paulina Fernndez C

[12] Naomi Klein, Movimientos antisistmicos y Capitalismo del Desastre, en AAVV. Primer Coloquio Internacional In Memoriam Andrs Aubry. Planeta Tierra: movimientos antisistmicosop. cit., p. 288.

[13] John Berger, Bosquejos para un retrato de Mxico. La hondonada entre la justicia y las promesas rotas en AAVV. Primer Coloquio Internacional In Memoriam Andrs Aubry. Planeta Tierra: movimientos antisistmicos op. cit., p. 260.



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