Portada :: Europa :: El capitalismo devasta Europa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-05-2010

La hereja de los griegos nos da esperanza

John Pilger
Agenda Roja


Mientras que la clase poltica britnica nos quiere hacer ver que el matrimonio concertado entre dos partidos que son dos zapatos del mismo pie es democrtico, para el resto de nosotros la inspiracin est en Grecia. Apenas nos soerprende que Grecia no se presente como un referente, sino como un pas basura que recibe su merecido por su hinchado sector pblico y su cultura de escatimar gastos ( en el Observer ). La hereja de Grecia consiste en darnos una esperanza real tras el levantamiento de su pueblo a diferencia del derroche de la Casa Blanca en el seor de la guerra.

La crisis que ha llevado al rescate de Grecia por parte de los banqueros europeos y el FMI es el resultado de un sistema financiero grotesco que, a su vez, est en crisis. Grecia es un microcosmos de guerras de clase modernas que raramente se presentan como tales y que estn alentadas por la urgencia del pnico entre los ricos imperialistas.

Lo que disingue a Grecia es que entre sus recuerdos ms vivos estn las invasiones, la ocupacin extranjera, la traicin de Occidente, la dictadura militar y la resistencia popular. El pueblo no se deja amilanar por el corporativismo corrupto dominante en la UE. El gobierno conservador de Kostas Karamanlis, que precedi al actual gobierno (laborista) de George Papandreou, fue descrito por el socilogo francs Jean Ziegher como una mquina para saquear sistemticamente los recursos del pas

La mquina tena amistades infames. La Junta de la Reserva Federal de EEUU est investigando la actuacin de Goldman Sachs y otros operadores de fondos de alto riesgo norte-americanos que apostaron por la bancarrota de Grecia al liquidar fondos pblicos y sus ricos evasores de impuestos ingresaron 360 billones de euros en bancos suizos. Los ms grandes propietarios del sector naval transladaron sus compaas a pases extranjeros. Esta hemorragia de capital contina recibiendo el visto bueno de los gobiernos y bancos centrales europeos.

Al 11% el dficit griego no es ms alto que el de EEUU. Sin embargo, cuando el gobierno de Papandreou intent pedir crdito en el mercado financiero internacional, fue de hecho bloqueado por las agencias de evaluacin de riesgo estado-unidenses, que bajaron a Grecia a la categora de basura. Estas mismas agencias le asignaron la calificacin de triple-A a billones de dlares en supuestos ttulos hipotecarios subprime y de esa forma precipitaron el colapso econmico en 2008.

Lo que ha ocurrido en Grecia es un robo de dimensiones picas, pero no por ello desconocidas. En Gran Bretaa, el rescate de bancos como el Norther Rock y el Royal Bank of Scotland ha costado billones de libras. Gracias al anterior Primer Ministro, Gordon Brown, y su pasin por los codiciosos instintos del centro financiero de Londres, estas donaciones de dinero pblico se daban sin poner condiciones, y los banqueros han continuado pagndose unos a otros el botn que denominan bonos. Bajo la monocultura poltica britnica, pueden actuar a su antojo. En EEUU, la situacin es an ms llamativa, segn el periodista de investigacin David DeGraw, [ya que los principales bancos de Wall Street] que destruyeron la economa no pagan impuestos y obtienen 33 billones de dlares en devoluciones.

En Grecia, al igual que en EEUU y Gran Bretaa, se les ha dicho a las clases populares que tienen que pagar las deudas de los ricos y poderosos que las contrajeron. Trabajos, pensiones y servicios pblicas van a quedar arrasados , de ello se encargar el sector privado. Para la Unin Europea y el FMI, se presenta la oportunidad de cambiar la cultura y desmantelar el bienestar social de Grecia, de la misma manera que el FMI y el Banco Mundial han ajustado culturalmente pases en vas de desarrollo (empobrecidos y controlados).

Se odia a Grecia por la misma razn que Yugoslavia tuvo que ser destruida bajo la pretensin de proteger al pueblo de Kosovo. La mayora de los griegos trabaja para el Estado, y tanto jvenes como sindicatos forman una alianza popular que no se ha apaciguado; los tanques en el campus de la universidad de Atenas sigue siendo un espectro poltico. Tal resistencia resulta una abominacin para los bancos centrales europeos y se considera un obstculo para la necesidad del capital alemn de atrapar mercados despus de la poblemtica reunificacin de Alemania.

En Gran Bretaa, ha sido tal la propaganda durante 30 aos de una teora econmica extrema conocida primero como monetarismo, despus como neoliberalismo, que el nuevo Primer Ministro, al igual que su antecesor, puede exigir a las clases populares que paguen las deudas de los estafadores y al mismo tiempo describir esta operacin como fiscalmente responsable. No se mencionan ni la pobreza ni la clase social. Casi un tercio de los nios britnicos viven en la miseria. En la clase trabajadora de Kentish Town en Londres, la esperanza de vida de los hombres es de 70. A 3 kms de distancia, en Hampstead, es de 80. Cuando Rusia fue sometida a una terapia de choque similar en los aos 90, la esperanza de vida cay en picado. Oficialmente unos 40 millones de Norte-americanos empobrecidos reciben en la actualidad bonos de comida: es decir, que no tienen dinero ni para alimentarse.

En los pases en vas de desarrollo, el Banco Mundial y el FMI lleva mucho tiempo decidiendo si la gente vive o muere imponiendo un sistema de tres edades. Siempre que los aranceles y los subsidios para la alimentacin y la energa se eliminan bajo el dictado del FMI, los pequeos agricultores saben que han sido declarados prescindibles. El Instituto de Recursos Mundiales calcula que el ndice de mortalidad infantil alcanza los 13- 18 millones de muertes al ao. Esto, escribe el economista Lester C. Thurow, no es una metfora ni un smil de guerra, sino la guerra misma

Fuerzas imperialistas de este tipo son las que han usado armas militares terribles contra pases asolados cuya poblacin mayoritaria est formada por nios/as, y aprobaron la tortura como instrumento de poltica exterior. En las elecciones britnicas se ha seguido la poltica de la negacin, no permitiendo que estos ataques contra la humanidad, en los que Gran Bretaa toma parte activamente, interfirieran en el proceso.

Quienes han salido a las calles de Atenas no padecen esta enfermedad. Tienen claro qun es el enemigo y se consideran una vez ms bajo ocupacin extranjera. Y, una vez ms, se han levantado con valenta. Cuando David Cameron empiece a recortar 6 billones de libras de los servicios pblicos de Gran Bretaa, les estar haciendo creer a los britnicos que lo sucedido en Grecia no va a darse en Gran Bretaa. Deberamos demostrar que se equivoca.

Traducido por Rosa Moya Snchez

Enlace al artculo original: http://dissidentvoice.org/2010/05/the-heresy-of-the-greeks-offers-hope/

http://www.agendaroja.org/?p=374



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