Portada :: Venezuela
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-09-2010

26 de Septiembre: una batalla decisiva para Venezuela y los pueblos de Nuestra Amrica

Atilio A. Boron
Rebelin


Este domingo el pueblo venezolano ser protagonista de una jornada histrica: o ratifica masivamente con sus votos la continuidad y profundizacin del proceso revolucionario en Venezuela o, en caso de no hacerlo, le estar abriendo la puerta a la restauracin conservadora. Eso es lo que est en juego. Lo segundo puede ocurrir por obra y gracia de dos diferentes eventualidades: una derrota electoral del chavismo (lo que parece como altamente improbable, por no decir imposible) o bien una victoria parcial del gobierno en las urnas pero insuficiente para garantizar el adecuado acompaamiento de la Asamblea Nacional (AN) a las propuestas e iniciativas del presidente Chvez. Estas dos alternativas responden a un mismo factor: la abstencin electoral. Si en esta coyuntura el pueblo chavista no asume al sufragio como un arma revolucionaria y reedita los altos niveles de abstencin registrados el 44 % registrado, por ejemplo, en el referendo constitucional de Diciembre del 2007- entonces el futuro de la Revolucin Bolivariana se ver muy seriamente comprometido. Tal vez, y ojal me equivoque, irreparablemente comprometido.

La estrategia seguida por las clases dominantes venezolanas y sus amos imperiales ha sido muy clara: fracasado el golpe de estado y derrotada la huelga petrolera la opcin escogida consisti en corroer desde adentro a la revolucin, desmoralizar a la poblacin con una fenomenal campaa meditica de una intensidad y cobertura sin precedentes y paralizar la accin del gobierno desde la renovada trinchera de la AN. Saben que en el terreno electoral Chvez es prcticamente invencible: triunf en 14 elecciones generales y slo fue derrotado -por un margen inferior al 1 %- en el referendo constitucional del 2007. Por eso es tan importante esta eleccin: porque en estos aos se desaprovech una magnfica oportunidad cuando debido al boycott de la derecha a las elecciones del 2005 el oficialismo, que dominaba sin contrapeso opositor la AN, no cont con los asamblestas patriticos, lcidos, honestos y revolucionarios que se requeran para aprobar las leyes fundamentales que exiga la construccin del socialismo del siglo veintiuno. Se podrn ahora obtener los dos tercios de los escaos de la AN para aprobar las leyes orgnicas que se requieren para fundar una nueva economa, un nuevo estado, una nueva sociedad? Se podr alcanzar el 60 % exigido para aprobar las leyes habilitantes, que le otorgan al presidente facultades especiales para gobernar por decreto? Si tal como lo sealara hace pocas semanas Ignacio Ramonet la oposicin llegara a elegir 56 diputados esto la facultara para impedir la aprobacin de cualquier ley orgnica; y si lograse aumentar su presencia con 67 diputados la AN no tendra ninguna posibilidad de votar las leyes habilitantes que le permitan a Chvez gobernar. Y hasta ahora las principales reformas de la Revolucin Bolivariana pudieron realizarse precisamente gracias a esas leyes habilitantes. 1 Pero adems hay que tener en cuenta que an cuando la derecha no obtenga ya no digamos 56 sino 50 o 51 diputados, el oportunismo poltico de algunos infiltrados en las filas del PSUV hara que algunos de stos cambiaran rpidamente de bando una vez electos, vendindose miserablemente a la derecha que ya dispone de enormes fondos para sobornar conciencias corruptas y acrecentar su gravitacin en la AN por esta va. Esto corruptela se ha verificado en varios pases de Amrica Latina y el Caribe y nada indica que Venezuela est a salvo de esa peste. Y lo grave del caso es que para lograr tener ese poder de veto la derecha no necesita de un sobresaliente desempeo electoral. El chavismo, a su vez, para conjurar estos nefastos resultados y neutralizar la defeccin de los oportunistas debera elegir un mnimo de 115 diputados. Tal resultado slo ser posible si es que este domingo se registra una muy alta tasa de participacin electoral. Si, en cambio, la abstencin es elevada las chances de lograr un resultado que impida el veto sistemtico de la derecha enquistada en la AN disminuiran dramticamente.

De ah que la nica garanta de triunfo, y de consolidacin de la Revolucin Bolivariana, radica en una masiva concurrencia a las urnas. A votar, y a votar bien, a sabiendas que por muchos problemas que afecten a la gestin del gobierno bolivariano la restauracin oligrquico-imperialista pondra un brutal fin a los significativos progresos anotados en estos aos. Es muy importante recordar lo que hicieron los golpistas, y emitir por la televisin venezolana (si es que an no se ha hecho) aquella infame ceremonia de jura de Pedro Carmona, cuando todos los culpables de la postracin histrica de Venezuela se dieron cita en el Palacio de Miraflores para escuchar como aquel energmeno anunciaba, lleno de odio, la liquidacin sumaria de todas las conquistas populares obtenidas bajo el gobierno de Hugo Chvez. Mediante la infausta Acta de Constitucin del Gobierno de Transicin Democrtica y Unidad Nacional el fugaz dspota se arrogaba amplsimos poderes que utiliz para derogar la constitucin bolivariana, disolver al Poder Legislativo y destituir a todos los diputados a la Asamblea Nacional, suspender a los magistrados del Poder Judicial, al Fiscal General, al Contralor y al Defensor del Pueblo y concentrar la suma del poder pblico en sus manos. La vigorosa e inesperada, para los usurpadores, respuesta popular frustr tan funestos planes.

Esa imagen no debe volver a repetirse, ahora escenificada en el recinto de la Asamblea Nacional. Sera un retroceso terrible para el pueblo venezolano y por extensin para todos los procesos emancipatorios en curso en Amrica Latina que como bien lo ha notado Fernando Buen Abad Domnguez encuentran en la Venezuela bolivariana una llama de esperanza. La rotunda victoria de Chvez es lo nico que garantizar los grandes logros de la Revolucin Bolivariana: los avances en la soberana alimentaria y en el acceso a la salud, la educacin y la vivienda; la consolidacin de las comunas, las empresas socialistas, y la continuidad de las grandes iniciativas geopolticas y geoeconmicas como la creacin de la ALBA, del Sucre, el ingreso de Venezuela al Mercosur, Petrocaribe, el Banco del Sur, Telesur, la Radio del Sur y tantas otras polticas que hicieron de la Venezuela Bolivariana un verdadero manantial de vivificantes innovaciones destinadas a avanzar, resueltamente, por el sendero que nos conduce, como dice Fidel, hacia nuestra segunda y definitiva independencia. Por eso, este domingo, todos los latinoamericanos y caribeos seremos venezolanos y estaremos junto a ese bravo pueblo cuando libre una de sus ms decisivas batallas de los ltimos tiempos. Estaremos a su lado instando a venezolanas y venezolanos a que no bajen los brazos, no se dejen ganar por la apata; a que no se queden en sus casas y, contra viento y marea, salgan, voten por la continuidad de la Revolucin Bolivariana y luego, festejen lo que, de lograrse, ser una victoria decisiva no slo para Venezuela sino para todos los pueblos de Nuestra Amrica.

www.atilioboron.com

 

 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter