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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-10-2010

Los fantasmas de Chile no han sido rescatados

John Pilger
The New Statesman


El rescate de 33 mineros en Chile es un drama extraordinario lleno de herosmo. Tambin es un golpe de suerte meditico para el gobierno chileno, en el que cada acto de bondad es registrado por un bosque de cmaras. Uno no puede dejar de sentirse impresionado. Sin embargo, como todos los grandes eventos mediaticos se trata de una fachada.

El accidente que dejo atrapados a los mineros no es inusual en Chile y es la consecuencia inevitable de un sistema econmico despiadado que apenas ha cambiado desde el fin de la dictadura del general Augusto Pinochet. El cobre es el oro de Chile, y la frecuencia de los desastres mineros en el pas sigue el ritmo de los precios y las ganancias. Cada ao ocurren un promedio de 39 accidentes fatales en las minas privatizadas de Chile. La mina San Jos, en donde el trabajo de los mineros lleg a ser tan inseguro, tuvo que ser cerrada en el 2007, pero no por mucho tiempo. El 30 de julio pasado, un informe de la Direccin del Trabajo advirti nuevamente de "graves deficiencias en la seguridad de la mina", pero el ministro no tom ninguna medida. Seis das ms tarde, los mineros fueron sepultados vivos.

A pesar de todo el circo meditico en el sitio del rescate, el Chile contemporneo es un pas de lo que no se dice. En la Villa Grimaldi, en los suburbios de la capital, Santiago, un letrero dice: "El pasado olvidado est lleno de memoria". Este fue un centro de torturas, donde cientos de personas fueron asesinadas y hechas desaparecer por su oposicin al fascismo que el general Augusto Pinochet y sus aliados trajeron a Chile. Su presencia fantasmal es vigilada por la belleza de los Andes, y el hombre que nos abre la puerta viva cerca de all y recuerda los gritos de las victimas.

Fui llevado all una maana de invierno en 2006 por Sara De Witt, quien ahora vive en Londres pero estuvo encarcelada en ese lugar cuando era una activista estudiantil. Ella fue golpeada y sometida a torturas mediante la aplicacin de corriente elctrica, pero sobrevivi. Ms tarde, nos dirigimos a la casa de Salvador Allende, el gran demcrata y reformador, que pereci cuando Pinochet tom el poder el 11 de septiembre de 1973- el propio 11.9de Amrica Latina. Su casa es un edificio blanco que permanece en silencio, sin un signo o una placa que lo recuerde.

Pareciera que en todas partes, el nombre de Allende hubiera sido eliminado. Slo en un nico monumento en el Cementerio General aparecen grabadas las palabras "Presidente de la Repblica", como parte del recuerdo de los "prisioneros polticos ejecutados. Allende muri por su propia mano cuando las fuerzas de Pinochet bombardearon el palacio presidencial con aviones britnicos mientras el embajador de Estados Unidos observaba los eventos.

Hoy en da, Chile es una democracia, aunque muchos lo discuten, particularmente en los barrios donde la gente esta obligada a buscar comida y 'colgarse' a la electricidad. En 1990, Pinochet dejo como legado un sistema constitucional amarrado como condicin para su jubilacin y el retiro de los militares a las sombras polticas. Esto garantizaba que la coalicin de partidos definidos vagamente como reformistas, conocida como la Concertacin, estuvieran permanentemente divididos o arrastrados a legitimar los designios econmicos de los herederos del dictador. En las ltimas elecciones, la derechista Coalicin por el Cambio, la heredera del idelogo de Pinochet, Jaime Guzmn, asumi el poder bajo la presidencia de Sebastin Piera. La extincin a sangre y fuego de la verdadera democracia, que comenz con la muerte de Allende, fue completada a escondidas.

Piera es un billonario que tiene inversiones en sectores de la minera, la energa y las industrias y el comercio detallista. Hizo su fortuna bajo el amparo del golpe de Pinochet y los "experimentos" de libre mercado de los fanticos de la Universidad de Chicago, conocidos como los Chicago Boys. Su hermano y ex socio, Jos Piera, ministro del Trabajo durante la dictadura de Pinochet, privatiz una gran parte de la minera y del sistema de pensiones del Estado y casi destruy a los sindicatos. Esto fue aplaudido en Washington como un "milagro econmico", un modelo del nuevo culto al neo-liberalismo que barrera todo el continente y garantizara el control del Norte.

Hoy en da Chile es fundamental para el intento del Presidente Barack Obama en revertir la influencia de las democracias independientes en Ecuador, Bolivia y Venezuela. El aliado ms cercano de Piera en el continente, Juan Manuel Santos, el nuevo presidente de Colombia, es tambin uno de los principales hombres de Washington, sede de siete bases de EE.UU. y con un rcord infame en derechos humanos, familiar para los chilenos que sufrieron bajo el terror de Pinochet.

Despus de la salida de Pinochet, Chile ha mantenido la memoria de estos abusos en las sombras. Las familias que siguen tratando de recuperarse de la tortura o la desaparicin de sus seres queridos sufren el prejuicio del Estado y los empleadores privados. Los que no estn en silencio son el pueblo Mapuche, la nica nacin indgena que los conquistadores espaoles no pudieron derrotar militarmente. En el siglo 19, los colonos europeos del Chile independiente libraron su guerra racista de exterminio contra los Mapuche que quedaron relegados como forasteros pobres. Durante los mil das de Allende en el gobierno, esto haba comenzado a cambiar. Algunas tierras Mapuche fueron devueltas y se comenz a reconocer una deuda de justicia.

Desde entonces, una guerra cruel, en gran parte no declarada ha sido librada en contra de los Mapuche. Las empresas forestales fueron autorizados a ocupar sus tierras, y la resistencia fue enfrentada con asesinatos, desapariciones y persecuciones arbitrarias como parte de la "lucha contra el terrorismo" utilizando las leyes promulgadas por la dictadura. En su campaa de desobediencia civil, ningn Mapuche ha matado a nadie. La simple acusacin de un terrateniente o empresario de que los Mapuche "podran" entrar ilegalmente en lo que fueron sus tierras ancestrales suele ser suficiente para que la polica los acuse de delitos que luego dan lugar a juicios kafkianos, con testigos sin rostro y con penas de prisin de hasta 20 aos. Son, en efecto, los nuevos presos polticos.

Mientras el mundo se regocija ante el espectculo del rescate de los mineros, la huelga de hambre de 38 Mapuche no ha sido noticia. Ellos estn exigiendo el fin a las leyes de Pinochet utilizadas en su contra, tales como el "incendio terrorista", y su remplazo por la justicia de una verdadera democracia. El 9 de octubre, todos menos uno de los huelguistas de hambre terminaron su protesta despus de 90 das sin comer. Un joven mapuche, Luis Marileo, dice que va a continuar. El 18 de octubre, el Presidente Piera va a a dar una conferencia sobre "temas de actualidad" en el London School of Economics. Debera recordrsele sobre las razones de esta lucha.

http://www.alborada.net/pilger-chile-mineros-141010

Traducido del ingles para Alborada.net por Roberto Navarrete

Fuente original: New Statesman 

http://www.newstatesman.com/south-america/2010/10/pilger-chile-pinochet-...




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