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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-10-2010

Francia estalla
Sarkozy bajo asedio

Philippe Marlire
CounterPunch

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez


Cuando entr en el Palacio del Elseo en el ao 2007, Nicolas Sarkozy soaba con un destino glorioso. Comentaristas entusiastas predijeron que su eventual populismo modernizara el derecho bonapartista, y que el estilo galo de sus polticas neoliberales vendera el sueo americano a una poblacin desconfiada. Las cosas no se han ajustado a ese plan. Sarkozy quera ser el JFK francs; pero a quien hoy se parece ms es a Luis XVI esperando juicio en 1793. Puede que se escape de la guillotina, pero su presidencia est ahora bajo asedio.

Los franceses se sienten profundamente descontentos por la forma en que les ha gobernado, pero su queja principal es por la reforma de las pensiones, que se considera como una cnica estratagema para conseguir que la gente normal y corriente trabaje ms a cambios de menos derechos, mientras los banqueros reflotados y los ricos consiguen rebajas de impuestos y siguen disfrutando de la buena vida. A lo largo del mes pasado, seis manifestaciones nacionales reunieron a una media estimada de 3,5 millones de personas en cada uno de los das de la protesta. La ms reciente, el pasado martes, fue de nuevo un gran xito.

El movimiento es popular: el 69% de la nacin apoya las huelgas y las manifestaciones; el 73% quiere que el gobierno retire la reforma. Y los alumnos de enseanza secundaria se han incorporado ya a la lucha. Alrededor de 1.000 institutos estn en huelga mientras los adolescentes toman las calles para protestar contra el desempleo masivo y el aumento de la edad de jubilacin. El gobierno les calific condescendientemente de nios manipulados, pero esos comentarios han sido contraproducentes y slo han servido para galvanizar a los jvenes, que han endurecido su resistencia y se han interesado mucho ms por la reforma. Cuando los medios les entrevistan, los alumnos transmiten una posicin articulada y bien informada. Los padres estn preocupados por el futuro de sus hijos, por tanto, no van a impedirles que luchen.

En Francia se valoran las huelgas y manifestaciones como una va civilizada y eficaz para ejercer y desarrollar la propia ciudadana. Se espera que los estudiantes se incorporen a las marchas desde edades tempranas, recibiendo tambin de ese modo educacin poltica. Los gobiernos de Francia han tenido siempre miedo de los jvenes debido a sus potenciales ideas radicales. Las ltimas manifestaciones de estudiantes han sido invariablemente muy populares porque la gente sabe que los jvenes se estn viendo muy afectados por el desempleo desde hace treinta aos.

Los estudiantes de las universidades se preparan tambin para luchar. Sarkozy, como Luis XVI en 1789, no parece captar que la situacin es tremendamente voltil. Debera darse cuenta. Desde mayo de 1968, todos los gobiernos se han visto contra las cuerdas cada vez que los jvenes han participado en un movimiento social. Esta vez podran resultar cruciales para ayudar a alcanzar un punto de inflexin: una etapa en el conflicto en la que el equilibrio del poder se traslade del gobierno hacia quienes se oponen a la reforma de las pensiones.

La pasada semana, Sarkozy tuvo que enviar a la polica antidisturbios para reabrir los depsitos de combustible bloqueados por los huelguistas en diversos lugares. Sin embargo, varios cientos de estaciones de servicio tuvieron que cerrar porque se haban quedado sin suministros. Los conductores de camiones y de trenes estn tambin iniciando acciones de lucha.

Cmo puede interpretarse la situacin actual? Parece indudable que la situacin va a prolongarse y que no se limita a la cuestin de las pensiones. La reforma ha desencadenado una red de acciones colectivas que se estn extendiendo a toda velocidad. El descontento est siendo alimentado por los bajos ingresos y el desempleo, pero tambin por el impacto de la crisis en la vida diaria de la gente, por la arrogancia de la presidencia de Sarkozy, por los casos de corrupcin y por la brutalidad de la polica.

Hay un sentimiento de indignacin moral ante la imposicin de una medicina neoliberal para curar una enfermedad causada por las mismas polticas neoliberales. Los franceses no se muestran hostiles a las reformas: slo piden que se utilicen para redistribuir la riqueza y asignar recursos a quienes ms los necesitan. Sin embargo, cualquier comparacin con Mayo del 68 puede ser apresurada. Entonces, Francia experimentaba un perodo de prosperidad econmica. Actualmente, los acontecimientos se producen en el contexto de una profunda depresin econmica. Esta es la razn por la que la situacin poltica es potencialmente explosiva. Los trabajadores y los jvenes radicalizados estn obligando a los sindicatos a unirse a sus posiciones. El normalmente inofensivo Partido Socialista ha prometido restaurar la edad de la jubilacin a los sesenta si consigue volver al poder en 2012.

Uno puedo contemplar dos posibles escenarios. Que se endurezca la oposicin a la reforma, en cuyo caso Sarkozy puede tener que suavizarla o retirarla. Esto marcara la primera victoria popular importante en Europa contra el orden neoliberal post-2008. O bien, que Sarkozy siga a pin fijo e imponga una reforma profundamente impopular, en cuyo caso el precio poltico a pagar por el actual presidente podra ser muy alto si decidiera presentarse de nuevo a las elecciones en 2012.

Philippe Marlire es profesor de Francs y Poltica Europea en el University College de Londres. Puede contactarse con l en: [email protected]

Fuente:

http://www.counterpunch.org/marliere10202010.html


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