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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-10-2010

Las prdidas de puestos de trabajo en EE.UU. son permanentes
Ahora se pagan las consecuencias de la globalizacin

Paul Craig Roberts
CounterPunch

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


Ahora, cuando unos pocos demcratas y los restos de AFL-CIO se dan cuenta del impacto destructivo de la relocalizacin en el extranjero de puestos de trabajo sobre la economa de EE.UU. y sobre millones de vidas estadounidenses, los propugnadores de la globalizacin han resucitado la conclusin de hace algunos aos del economista de Dartmouth Matthew Slaughter, de que la exportacin de puestos de trabajo por las corporaciones de EE.UU. aumenta el empleo y los salarios en EE.UU.

En aquel entonces desenmascar los errores de Slaughter, pero economistas dependientes de la generosidad corporativa pensaron que era ms rentable tragarse la pldora de Slaughter que decir la verdad. Recientemente la Cmara de Comercio de EE.UU. sac a relucir el falso argumento de Slaughter como arma contra los representantes demcratas Sandy Levin y Tim Ryan, y el Wall Street Journal hizo que el secretario de defensa de Bill Clinton William S. Cohen, regurgitara la afirmacin de Slaughter en su pgina de opinin editorial el 12 de octubre.

Envi una carta al Wall Street Journal, pero a los editores no les interes lo que opinaba un ex editor asociado y columnista del peridico y secretario adjunto del Tesoro para poltica economa del presidente Reagan. Haba que mantener a cualquier precio la fachada de mentiras. No se puede cuestionar que la globalizacin sea buena para nosotros.

Cohen dijo a los lectores del Journal que el hecho es que por cada puesto de trabajo relocalizado en Bangalore, se crean dos puestos en Buffalo y otras ciudades de EE.UU. Apuesto que a Buffalo y a otras ciudades en EE.UU. les gustara saber dnde quedaron esos puestos de trabajo. Tal vez Slaughter, Cohen, y la Cmara de Comercio se lo puedan decir.

En mayo pasado estuve en St. Louis y me impresion vercalle tras calle una sucesin de casas desiertas y selladas con tablones, fbricas y edificios de oficinas abandonados, incluso vitrinas vacas de negocios en el centro.

Detroit trata de reducir su tamao en 100 kilmetros cuadrados. El 25 de octubre, 60 Minutes tuvo un programa sobre el desempleo en Silicon Valley, donde profesionales que antes ganaban altos sueldos han estado sin trabajo durante dos aos y ni siquiera pueden encontrar trabajo a tiempo parcial a 9 dlares por hora en los grandes almacenes.

La afirmacin de que la relocalizacin de puestos de trabajo en el extranjero por las corporaciones estadounidenses aumenta el empleo interior en EE.UU. es uno de los mayores engaos de todos los tiempos. Como demostrentonces en mi columna de distribucin nacional y de nuevo en mi libro How The Economy Was Lost (2010), Slaughter lleg a su conclusin errnea cuando cont el crecimiento de puestos de trabajo multinacionales en EE.UU. sin ajustar los datos para reflejar la adquisicin de firmas existentes por multinacionales y que las firmas existentes se convertan en multinacionales al establecer operaciones en el extranjero por primera vez. No hubo nuevo empleo multinacional en EE.UU. El empleo existente simplemente pas a la categora multinacional por un cambio en el estatus de firmas a multinacionales.

Si Slaughter (o Cohen) hubieran consultado los datos de nminas no agrcolas de la Oficina de Estadstica Laboral [BLS], no habra podido ubicar los 5,5 millones de puestos de trabajo que supuestamente se crearon. En mis artculos he informado durante aproximadamente una dcada sobre los detalles de la creacin de nuevos puestos de trabajo en EE.UU., como revelan los datos de la BLS, tal como lo ha hecho el economista de Washington, Charles McMillion. Durante la ltima dcada, la creacin neta de nuevos puestos de trabajo en EE.UU. no ha tenido nada que ver con las corporaciones multinacionales. Los empleos consisten en camareras y barmans, servicios sanitarios y sociales (sobre todo en atencin sanitaria ambulatoria), vendedores de comercio y mientras dur la burbuja en la construccin.

No se trata de los empleos de alta tecnologa, de alta remuneracin, prometidos por la Nueva Economa, y no son puestos de trabajo que puedan asociarsecon corporaciones globales. Adems, esos empleos de prestacin de servicios en el interior tambin son escasos.

Pero los hechos no tienen nada que ver. Se preguntaron alguna vez Slaughter, Cohen, la Cmara, y el Wall Street Journal cmo fue posible que hubiera simultneamente millones de empleos nuevos de clase media, bien remunerados, y virtualmente la peor desigualdad en los ingresos en el mundo desarrollado, ya que todas las mejoras en los ingresos fueron para los mega-ricos?

A mediados de octubre el secretario del Tesoro y ttere de Goldman Sachs Tim Geithner, pronunci un discurso en California en el patio trasero, o antiguo patio trasero, de los desposedos de la clase media alta de Silicon Valley entrevistados por 60 Minutes, en el que dijo que la solucin es educar ms ingenieros.

Ya tenemos ms ingenieros que puestos de trabajo para ellos. En un reciente sondeo, una firma de mercadeo e investigacin, Twentysomething, estableci que un 85% de los graduados universitarios planean volver donde sus padres. Incluso si los miembros de la generacin del bumern [por su tendencia a volver a casa de sus padres, N. del T.] encontraran empleos, stos no rinden lo suficiente para tener una existencia independiente.

Los medios financieros son intiles. Los periodistas repiten la mentira de que la tasa de desempleo es de un 9,6%. Es una tasa de desempleo especialmente elucubrada, que no cuenta a la mayora de los desocupados. La propia tasa ms inclusiva del gobierno es de un 17%. El estadstico John Williams, quien cuenta el desempleo de la manera que supuestamente se debera contar, establece que la tasa de desempleo debe de ser de un 22%.

La prensa financiera convierte malas noticias en buenas noticias. Recientemente, pregon un aumento mensual de 64.000 nuevos empleos en el sector privado, empleos ms que compensados por la prdida de puestos de trabajo en el gobierno. Adems, se requieren 150.000 nuevos empleos por mes para mantenerse a la par con el crecimiento de la mano de obra. En otras palabras, 100.000 nuevos empleos por mes representaran un dficit de 50.000 empleos.

La idiotez de la prensa financiera se demuestra en los siguientes dos titulares que aparecieron el 19 de octubre en la misma pgina de Bloomberg:

El ndice del dlar mejora al apoyar Geithner la fuerza de la moneda

El dlar dbil de Geithner visto como ruta para la recuperacin de EE.UU.

Para distraer la atencin de la prdida de empleos por la relocalizacin en el extranjero, los polticos y sus aclitos de la prensa financiera culpan por el desempleo en EE.UU. a una supuesta manipulacin monetaria china y a la crisis financiera. Los republicanos culpan por la crisis financiera en s a los estadounidenses que compraron hipotecas que iban ms all de sus medios.

En otras palabras, el problema es China y los codiciosos estadounidenses pobres que trataron de vivir por encima de susposibilidades. Si sta es la forma de pensar estadounidense, es fcil ver por qu no se puede hacer nada para salvar la economa.

Ningn gobierno admitir sus errores, especialmente si puede culpar a los extranjeros. China se convierte en el chivo expiatorio del fracaso de EE.UU. Ha crecido toda una industria que apunta con el dedo a China y no a los 20 aos de exportacin de puestos de trabajo de EE.UU. y 9 aos de guerras costosas e intiles de EE.UU.

La acusacin es manipulacin monetaria. Sin embargo el propsito de la vinculacin china al dlar estadounidense no es manipulacin monetaria. Cuando el gobierno chino decidi convertir su economa comunista en quiebra en una economa de mercado, comprendi que necesitaba confianza en el extranjero para su moneda. La logr vinculando su moneda al dlar, indicando que el dinero de China era tan sano como el dlar de EE.UU. Entonces, China, claro est, no poda dar de manera verosmil un valor ms elevado en dlares a su moneda.

Con el paso del tiempo, las polticas irresponsables y estpidas de EE.UU. han erosionado el valor del dlar, y como la moneda china est vinculada al dlar, su valor ha bajado con esa moneda. Los chinos no han manipulado la vinculacin a fin de lograr que su moneda sea menos valiosa.

Al contrario, cuando estuve en China en 2006, la tasa de cambio era un poco ms de 8 yuan por dlar. Actualmente es de 6,6 yuanes por dlar una revaluacin de 17,5% del yuan.

El gobierno de EE.UU. culpa una moneda china subvalorada por su dficit comercial con China. Sin embargo, la divisa china ha subido un 17,5% respecto al dlar desde 2006, pero el dficit comercial de EE.UU. con China no ha disminuido.

La principal causa del dficit comercial con China es la globalizacin o sea la prctica, impuesta por Wall Street y Wal-Mart, de que corporaciones de EE.UU. relocalicen su produccin para mercados estadounidenses a China en fin de mejorar sus resultados financieros reduciendo los costes de la mano de obra. La mayora de los aranceles que los idiotas del Congreso quieren imponer a las importaciones chinas afectaran, por lo tanto, a la produccin relocalizada de corporaciones de EE.UU. Cuando estos productos de marca estadounidenses, como los ordenadores Apple, se llevan a los mercados estadounidenses, entran al pas como importaciones. Por lo tanto, los aranceles sern aplicados a la produccin corporativa estadounidense subcontratada en el extranjero de la misma manera que a las exportaciones de compaas chinas a EE.UU.

La conclusin correcta es que el dficit comercial de EE.UU. con China es el resultado de la globalizacin o exportacin de puestos de trabajo, no de una manipulacin monetaria china.

Un punto importante, que siempre se pasa por alto, es que EE.UU. depende de China para muchos productos manufacturados, incluidos productos de alta tecnologa que ya no son producidos en EE.UU. La revaluacin de la moneda china aumentara el precio en dlares de esos productos en EE.UU. Mientras mayor sea la revaluacin, mayor ser el aumento de los precios. El impacto sobre los niveles de vida en EE.UU. sera dramtico.

Cuando los responsables polticos estadounidenses arguyen que la solucin a los problemas de EE.UU. es una moneda china ms fuerte, de nuevo estn descargando el peso del ajuste sobre la poblacin estadounidense cesante, endeudada y embargada.

Paul Craig Roberts fue editor del Wall Street Journal y secretario adjunto del Tesoro en el gobierno de Ronald Reagan. Su ltimo libro, How the Economy Was Lost, fue publicado recientemente por CounterPunch/AK Press. Se le puede contactar en: [email protected]

Fuente: http://www.counterpunch.org/roberts10282010.html

rCR



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