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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-12-2010

Cuatro perspectivas para el fin del Siglo Estadounidense antes del ao 2025
La decadencia y cada del Imperio Estadounidense

Alfred W. McCoy
Tom Dispatch

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens y revisado por Caty R.


Introduccin del editor de Tom Dispatch

En el intento de minimizar la importancia de la actual filtracin de Wikileaks de ms de 250.000 documentos del Departamento de Estado, el secretario de defensa Robert Gates brind recientemente el siguiente bocado de sabidura tpica de Washington: El hecho es que los gobiernos tratan con EE.UU. porque les interesa, no porque les gustemos, no porque confen en nosotros, y no porque crean que podemos guardar secretos Algunos gobiernos tratan con nosotros porque nos temen, algunos porque nos respetan, la mayora porque nos necesita. Todava somos esencialmente, como se ha dicho antes, la nacin indispensable.

Ahora bien, ese tipo de sabidura ciertamente suena sobria; es, en definitiva, lo que pasa por realismo geopoltico prctico en la capital de nuestra nacin; y es verdad, Gates no es el primer alto responsable estadounidense que califica a EE.UU. de la nacin indispensable; no dudo de que l y muchos otros protagonistas en la capital estn convencidos de que somos globalmente indispensables. El problema es que las noticias debilitan, casi cada semana que pasa, su versin realista haciendo que parezca an ms fantasmagrica. La capacidad de Wikileaks, una pequesima organizacin de activistas, para burlarse de la superpotencia global, haciendo brillar repetidamente un foco de luz sobre la penumbra del secreto bajo el que a nuestra elite poltica y militar le gusta conducir susasuntos, tampoco ha ayudado. Si nuestra condicin de indispensables no se ha cuestionado, todava, en Washington, lo que pasa en otras partes del planeta es otra cosa.

La ptina, otrora brillante, del alguacil global ha perdido su resplandor, y en Dodge City cada vez hay menos gente que presta el tipo de atencin que Washington cree que merece. A mi juicio, el comentario ms inteligente sobre el ltimo escndalo de Wikileaks viene de Simon Jenkins del Guardian britnico quien, al considerar las diversas revelaciones (por no hablar de los numerosos rumores globales), resumi la situacin como sigue: El derroche de dinero es asombroso. Los pagos de ayuda [estadounidenses] nunca se controlan, nunca se auditan, nunca se evalan. La impresin es que la superpotencia mundial deambula inerme por un mundo en el cual nadie se comporta como debe. Irn, Rusia, Pakistn, Afganistn, Yemen, las Naciones Unidas, todos estn perpetuamente fuera de guin. Washington reacciona como un oso herido en sus instintos imperiales, pero su proyeccin del poder es improductiva.

A veces, para comprender precisamente dnde estamos actualmente, ayuda mirar hacia el pasado en este caso, hacia lo que sucedi con anteriores poderes imperiales indispensables-; a veces no es menos til mirar hacia el futuro. En su ltimo artculo en TomDispatch, Alfred W. McCoy, autor hace poco de Policing Americas Empire: The United States, the Philippines, and the Rise of the Surveillance State, hace las dos cosas. Despus de congregar a un grupo de trabajo global de 140 historiadores para considerar la suerte de EE.UU. como potencia imperial, nos ofrece un vistazode cuatro posibles futuros (prximos). Producen una mirada monumental, incluso indispensable, de la rapidez con la cual es probable que nuestra indispensabilidad se disipe en los prximos aos. Tom

La decadencia y cada del Imperio Estadounidense

Cuatro perspectivas para el fin del Siglo Estadounidense antes del ao 2025

Alfred W. McCoy

Un aterrizaje suave de EE.UU. dentro de 40 aos? No apuestes por ello. La defuncin de EE.UU. como superpotencia global podra sobrevenir mucho antes de lo que cualquiera imagina. Si Washington suea con que 2040 o 2050 sea el fin del Siglo Estadounidense, una evaluacin ms realista de las tendencias interiores y globales sugiere que en 2025, dentro de slo 15 aos, todo puede haber terminado, con la excepcin del gritero.

A pesar del aura de omnipotencia proyectada por la mayora de los imperios, una mirada a su historia debera recordarnos que son organismos frgiles. Tan delicada es su ecologa del poder que, cuando las cosas comienzan a ir verdaderamente mal, los imperios regularmente se deshacen a una velocidad infame: slo un ao en el caso de Portugal, dos aos la Unin Sovitica, ocho aos Francia, 11 aos en el caso de los otomanos, 17 aos para Gran Bretaa, y es muy probable que sean 22 aos para EE.UU., a contar desde el crucial ao 2003.

Es probable que futuros historiadores identifiquen la incauta invasin de Iraq de Bush en ese ao como el comienzo de la cada de EE.UU. Sin embargo, en lugar del derramamiento de sangre que marc el fin de tantos imperios del pasado, con el incendio de ciudades y la matanza de civiles, este colapso imperial del Siglo XXI, podra tener lugar de un modo relativamente tranquilo mediante los tentculos invisibles del colapso econmico o la ciberguerra.

Pero no cabe duda: cuando finalmente acabe la dominacin global de Washington, habr dolorosos recuerdos cotidianos de lo que una prdida de poder significa para los estadounidenses de todas las condiciones sociales. Como ha descubierto una media docena de naciones europeas, la decadencia imperial tiende a tener un impacto notablemente desmoralizador sobre una sociedad, y causa regularmente por lo menos una generacin de privacin econmica. Al enfriarse la economa, las temperaturas polticas aumentan, y provocan a menudo un serio malestar interior.

Los datos econmicos, educacionales y militares disponibles indican que, en lo que tiene que ver con el poder global de EE.UU., las tendencias negativas se sumarn rpidamente antes del ao 2020 y es probable que alcancen una masa crtica como muy tarde en 2030. El Siglo Estadounidense, proclamado de modo tan triunfante al comienzo de la Segunda Guerra Mundial, estar hecho jirones y desvanecindose antes de 2025, su octavo decenio, y podra ser historia antes del ao 2030.

Significativamente, en 2008, el Consejo Nacional de Inteligencia de EE.UU. admiti por primera vez que el poder global de EE.UU. estaba ciertamente en una trayectoria descendiente. En uno de sus peridicos informes futuristas, Tendencias Globales 2025, el Consejo cit la transferencia de riqueza y de poder econmico globales que tiene lugar, a grandes rasgos, de Occidente a Oriente y sin precedentes en la historia moderna, como factor primordial en la decadencia de la fuerza relativa de EE.UU. incluso en el campo militar. Como muchos en Washington, sin embargo, los analistas del Consejo previeron un aterrizaje prolongado, muy suave, de la preeminencia global estadounidense, y albergaban la esperanza de que de alguna manera retendra capacidades militares singulares durante mucho tiempo para proyectar poder militar globalmente durante dcadas.

Qu va! Segn las proyecciones actuales, EE.UU. se encontrar en segundo lugar despus de China (que ya es la segunda economa del mundo por su tamao) en la produccin econmica hacia 2026, y detrs de India en 2050. De la misma manera, la innovacin china se desplaza hacia el liderazgo mundial en ciencias aplicadas y en tecnologa militar en algn momento entre los aos 2020 y 2030, cuando se jubile el actual suministro de brillantes cientficos e ingenieros de EE.UU., sin un reemplazo adecuado por una generacin ms joven sin la formacin adecuada.

Al llegar 2020, segn los planes actuales, el Pentgono har un intento militar desesperado a favor de un imperio moribundo. Lanzar una triple bveda letal de robots aeroespaciales avanzados que representa la ltima esperanza de Washington de retener el poder global a pesar de su decreciente influencia econmica. Antes de ese ao, sin embargo, la red global de satlites de comunicaciones de China, respaldada por los superordenadores ms poderosos del mundo, tambin estar en pleno funcionamiento, suministrando a Pekn una plataforma independiente para la militarizacin del espacio y un poderoso sistema de comunicaciones para ataques de misiles o cibernticos en cualquier cuadrante del globo.

Envuelta en arrogancia imperial, como Whitehall o el Quai d'Orsay antes de ella, la Casa Blanca todava parece imaginar que la decadencia de EE.UU. ser gradual, suave y parcial. En su discurso sobre el Estado de la Unin de enero pasado, el presidente Obama expres las palabras tranquilizantes de que yo no acepto un segundo lugar para EE.UU. Pocos das despus, el vicepresidente Biden ridiculiz la idea misma de que estamos destinados a hacer realidad la profeca de [el historiador Paul] Kennedy de que vamos a ser una gran nacin que ha fracasado porque perdimos el control de nuestra economa y nos extendimos demasiado. De la misma manera, en la edicin de noviembre de la revista del establishment Foreign Affairs, el gur neoliberal de la poltica exterior Joseph Nye descart hablar del ascenso econmico y militar de China, desechando metforas engaosas de decadencia orgnica y negando que haya algn deterioro del poder global de EE.UU.

Los estadounidenses de a pie, que ven que sus puestos de trabajo parten al extranjero, tienen una visin ms realista que sus dirigentes mimados. Un sondeo de opinin en agosto de 2010 estableci que un 65% de los estadounidenses cree que el pas se encuentra ahora en un estado de decadencia. Australia y Turqua, aliados militares tradicionales de EE.UU., ya utilizan sus armas hechas en EE.UU. para maniobras areas y navales conjuntas con China. Los socios econmicos ms cercanos de EE.UU. ya se apartan de la oposicin de Washington a los tipos de cambio manipulados por China. Mientras el presidente volva de su tour asitico el mes pasado, un titular pesimista del New York Times resumi el momento como sigue: La visin econmica de Obama se rechaza en la escena mundial; China, Gran Bretaa y Alemania cuestionan a EE.UU.; Las conversaciones comerciales con Sel tambin fracasan.

Vista histricamente, la cuestin no es si EE.UU. perder su poder global indiscutible, sino cunto de precipitada y desgarradora tendr la decadencia. En lugar de las ilusiones de Washington, utilicemos la propia metodologa futurista del Consejo Nacional de Inteligencia para sugerir cuatro perspectivas realistas de cmo, estrepitosamente o con un quejido, el poder global de EE.UU. podra llegar a su fin en los aos veinte de este siglo (junto con cuatro evaluaciones adjuntas sobre dnde nos encontramos actualmente). Las perspectivas futuras incluyen: decadencia econmica, crisis del petrleo, desventura militar y la Tercera Guerra Mundial. Aunque difcilmente son las nicas posibilidades cuando se trata de la decadencia o incluso del colapso de EE.UU., abren una ventana sobre un futuro que se aproxima rpidamente.

Decadencia econmica: Situacin actual

Actualmente existen tres amenazas principales a la posicin dominante de EE.UU. en la economa global: la prdida de influencia econmica debido a la disminucin de su parte en el comercio mundial, la decadencia de la innovacin tecnolgica estadounidense y el fin del estatus privilegiado del dlar como moneda mundial de reserva.

En 2008, EE.UU. ya haba cado altercer puesto en las exportaciones globales de mercaderas, con slo un 11% en comparacin con un 12% de China y un 16% de la Unin Europea. No hay motivos para creer que esa tendencia se revierta.

De la misma manera desaparece el liderazgo estadounidense en la innovacin tecnolgica. En 2008, EE.UU. ocupaba todava el segundo lugar despus de Japn en las solicitudes mundiales de patentes con 232.000, pero China se aproximaba rpidamente con 195.000, gracias a un fulgurante aumento del 400% desde el ao 2000. Un presagio de ms decadencia: en 2009 EE.UU. lleg al punto ms bajo entre 40 naciones estudiadas por la Fundacin de Tecnologa & Innovacin de la Informacin en cuanto al cambio en la competitividad global basada en la innovacin durante la dcada anterior. Agregando sustancia a esas estadsticas, el Ministerio de Defensa de China present en octubre el superordenador ms rpido del mundo, el Tianhe-1A, tan poderoso, dijo un experto estadounidense, que liquida a la mquina N 1 existente en EE.UU.

Hay que agregar a esta clara evidencia que el sistema educacional de EE.UU., esa fuente de futuros cientficos e innovadores, se est quedando atrs con respecto a sus competidores. Despus de ser lderes mundiales durante dcadas en personas de entre 25 y 34 aos con ttulos universitarios, el pas baj al puesto nmero 12 en 2010. El Foro Econmico Mundial ubic a EE.UU. en el mediocre puesto 52 entre 139 naciones en la calidad de su instruccin universitaria en matemticas y ciencias en 2010. Casi la mitad de los estudiantes graduados en ciencias en EE.UU. son ahora extranjeros, que en su mayora volvern a casa, sin quedarse aqu como hubiera sido el caso en otros tiempos. En 2025, en otras palabras, es probable que EE.UU. enfrente una escasez crtica de cientficos de talento.

Tendencias negativas semejantes alientan una crtica cada vez ms fuerte del papel del dlar como moneda de reserva mundial. Otros pases ya no estn dispuestos a aceptar la idea de que EE.UU. sepa lo que es mejor en poltica econmica, seal Kenneth S. Rogoff, ex economista jefe del Fondo Monetario Internacional. A mediados de 2009, cuando los bancos centrales del mundo posean astronmicos 4 billones [millones de millones] de dlares en valores del Tesoro de EE.UU., el presidente ruso Dimitri Medvedev insisti en que era hora de acabar con el sistema unipolar artificialmente mantenido basado en una moneda de reserva que en otros tiempos sola ser fuerte.

Al mismo tiempo, el gobernador del banco central de China sugiri que el futuro podra ser una moneda global de reserva desconectada de naciones individuales (es decir del dlar estadounidense). Son indicadores de un mundo que viene y de un posible intento, como ha argumentado el economista Michael Hudson, de acelerar la bancarrota del orden mundial financiero-militar estadounidense.

Decadencia econmica: Perspectiva 2020

En 2020, como se esperaba desde hace tiempo despus de aos de crecientes dficit nutridos por incesantes guerras en tierras distantes, el dlar estadounidense termina por perder su estatus especial como moneda de reserva del mundo. Repentinamente, el coste de las importaciones se dispara. Incapaz de pagar los crecientes dficit mediante la venta en el extranjero de valores devaluados del Tesoro, Washington acaba vindose obligado a reducir su inflado presupuesto militar. Bajo presin dentro y fuera del pas, Washington retira lentamente las fuerzas estadounidenses de cientos de bases en ultramar a un permetro continental. Pero ahora, sin embargo, ya es demasiado tarde.

Enfrentadas a una superpotencia decadente incapaz de pagar sus cuentas, China, India, Irn, Rusia, y otras potencias, grandes y regionales, cuestionan provocativamente el dominio de EE.UU. sobre los ocanos, el espacio y el ciberespacio. Mientras tanto, en medio de precios en alza, un desempleo que aumenta continuamente y una disminucin continua de los salarios reales, las divisiones interiores aumentan hasta convertirse en choques violentos y debates divisivos, a menudo por temas notablemente irrelevantes. Aprovechando una ola poltica de desilusin y desesperacin, un patriota de extrema derecha captura la presidencia con una retrica resonante, exigiendo respeto para la autoridad de EE.UU. y amenazando con represalias militares o econmicas. El mundo prcticamente no presta atencin mientras el Siglo Estadounidense termina en silencio.

Crisis del petrleo: Situacin actual

Una vctima del poder econmico debilitado de EE.UU. ha sido su control sobre los suministros globales de petrleo. Acelerando por delante de la economa sedienta de gasolina de EE.UU., China se convirti en el primer consumidor de energa durante este verano, una posicin que EE.UU. ha mantenido durante ms de un siglo. El especialista en energa Michael Klare ha argumentado que este cambio significa que China fijar el ritmo de nuestro futuro global.

En 2025, Irn y Rusia controlarn casi la mitad de todo el suministro de gas natural del mundo, lo que potencialmente les dar una inmensa influencia sobre una Europa hambrienta de energa. Si se agregan a la mezcla las reservas de petrleo, en slo 15 aos, como ha advertido el Consejo Nacional de Inteligencia, dos pases, Rusia e Irn, podran aparecer como elementos esenciales en el campo de la energa.

A pesar de una inventiva notable, las grandes reservas de petrleo de las principales potencias del petrleo que permiten una extraccin fcil y barata se estn agotando. La verdadera leccin del desastre del petrleo de Deepwater Horizon en el Golfo de Mxico no fueron los negligentes estndares de seguridad de BP, sino el simple hecho que todos vieron en la marea negra: a uno de los gigantes corporativos de la energa no le qued otra alternativa que buscar petrleo difcil de extraer a kilmetros bajo la superficie del ocano a fin de mantener el nivel de sus beneficios.

Para complicar el problema, chinos e indios se han convertido repentinamente en consumidores mucho ms fuertes de energa. Incluso si los suministros de combustibles fsiles se mantuvieran constantes (que no ser el caso), es casi seguro que aumente la demanda, y por lo tanto los costes, y lo harn considerablemente. Otras naciones desarrolladas encaran agresivamente esta amenaza lanzndose a programas experimentales para desarrollar fuentes de energas alternativas. EE.UU. ha tomado otro camino y ha hecho muy poco para desarrollar fuentes alternativas mientras, en los tres ltimos decenios, ha duplicado su dependencia de importaciones de petrleo extranjero. Entre 1973 y 2007, las importaciones de petrleo han aumentado de un 36% de la energa consumida en EE.UU. a un 66%.

La crisis del petrleo: Perspectiva 2025

EE.UU. sigue dependiendo tanto de petrleo extranjero que unos pocos acontecimientos adversos en el mercado global de energa en 2025 provocan una crisis del petrleo. En comparacin hace que la crisis del petrleo de 1973 (cuando los precios se cuadruplicaron en unos meses) parezca un grano de arena. Molestos por el valor descendiente del dlar, los ministros del petrleo de la OPEP, reunidos en Riad, exigen que los futuros pagos de energa sea hagan hechos en un canasto de yen, yuan, y euros. Eso slo aumenta an ms el coste de las importaciones de petrleo de EE.UU. Al mismo tiempo, mientras firman una nueva serie de contratos de suministro a largo plazo con China, los saudes estabilizan sus propias reservas de divisas extranjeras cambiando al yuan. Mientras tanto, China invierte innumerables miles de millones en la construccin de un gasoducto masivo trans-asitico y en el financiamiento de la explotacin por Irn del mayor yacimiento de gas natural del mundo en South Pars, en el Golfo Prsico.

Preocupados de que la Armada de EE.UU. ya no pueda proteger los buques tanque que viajan desde el Golfo Prsico para alimentar Asia del Este, se forma una coalicin de Tehern, Riad y Abu Dabi en una inesperada nueva alianza del Golfo y afirman que la nueva flota china de rpidos portaaviones patrullar en el futuro el Golfo Prsico desde una base en el Golfo de Omn. Bajo fuerte presin econmica, Londres acepta cancelar el arriendo por EE.UU. de su base en el Ocano ndico en la isla de Diego Garcia, mientras Canberra, bajo presin de los chinos, informa a Washington de que ya no aceptar que la Sptima Flota utilice Fremantle como su puerto de base, expulsando efectivamente a la Armada de EE.UU. del Ocano ndico.

Con unos pocos plumazos y algunos concisos anuncios, se abandona en 2025 la Doctrina Carter, mediante la cual el poder militar de EE.UU. deba proteger eternamente el Golfo Prsico. Todos los elementos que garantizaron durante mucho tiempo los suministros ilimitados de petrleo a bajo coste de esa regin para EE.UU. la logstica, las tasas de cambio, y el poder naval se evaporan. En esas condiciones, EE.UU. slo puede cubrir un insignificante 12% de sus necesidades de energa con su naciente industria de energa alternativa, y sigue dependiendo de petrleo importado para la mitad de su consumo de energa.

La crisis del petrleo que sobreviene golpea al pas como un huracn y sube los precios a alturas alarmantes, convirtiendo los viajes en gastos asombrosos, causando la cada libre de los salarios reales (que haban estado disminuyendo desde hace tiempo) y haciendo que las exportaciones restantes de EE.UU. pierdan competitividad. Con la baja de las temperaturas, los precios del gas por las nubes y el derramamiento de dlares para pagar petrleo caro, la economa estadounidense se paraliza. Con el fin de alianzas deterioradas hace tiempo y el aumento de las presiones fiscales, las fuerzas militares estadounidenses acaban emprendiendo una retirada por etapas de sus bases en ultramar.

Dentro de unos pocos aos, EE.UU. est prcticamente en bancarrota y el reloj se acerca a la hora cero del Siglo Estadounidense.

Desventura militar: Situacin actual

En contra de la intuicin, a medida que se debilita su poder, los imperios caen a menudo en imprudentes aventuras militares. Este fenmeno es conocido entre historiadores del imperio como micro-militarismo y parece involucrar esfuerzos psicolgicamente compensatorios para salvar el escozor de la retirada ocupando nuevos territorios, por breve y catastrfico que sea. Estas operaciones, irracionales incluso desde un punto de vista imperial, producen frecuentemente gastos que desangran la economa o humillantes derrotas que slo aceleran la prdida de poder.

A travs del tiempo, imperios asediados han padecido de una arrogancia que los lleva a caer cada vez ms profundo en desventuras militares hasta que la derrota se convierte en una debacle. En en ao 413 a. de C., Atenas debilitada envi 200 barcos para que fueran sacrificados en Sicilia. En 1921, la Espaa imperial moribunda despach a 20.000 soldados para que fueran masacrados por guerrilleros bereberes en Marruecos. En 1956, el debilitado Imperio Britnico destruy su prestigio al atacar Suez. Y en 2001 y 2003, EE.UU. ocup Afganistn e invadi Iraq. Con la arrogancia extrema que ha marcado a los imperios durante milenios, Washington aument sus tropas en Afganistn a 100.000, expandi la guerra a Pakistn, y extendi su compromiso hasta 2014 y ms all, exponindose a desastres grandes y pequeos en ese cementerio de imperios infestado de guerrillas y con armas nucleares.

Desventura militar: Perspectiva 2014

El micro-militarismo es tan irracional, tan impredecible, que las perspectivas aparentemente estrambticas pronto son superadas por los acontecimiento. Ya que las fuerzas armadas de EE.UU. se requieren al mximo desde Somalia a las Filipinas, y las tensiones aumentan en Israel, Irn, y Corea, se multiplican las posibles combinaciones para una desastrosa crisis militar en el extranjero.

Estamos a mediados de verano de 2014, y una guarnicin reducida de EE.UU. en la asediada Kandahar en el sur de Afganistn es repentina e inesperadamente invadida por guerrilleros talibanes, mientras los aviones estadounidenses no pueden despegar debido a una cegadora tormenta de arena. Sufre considerables bajas y como represalia, un ezorado comandante estadounidense enva bombarderos B-1 y cazas F-16 a demoler vecindarios enteros de la ciudad que supuestamente se encuentran bajo control de los talibanes, mientras aviones AC-130U con armamento pesado barren los escombros con el devastador fuego de sus caones.

Pronto hay muls que predican la yihad desde mezquitas de toda la regin y unidades del ejrcito afgano entrenadas durante mucho tiempo por fuerzas estadounidenses para cambiar el progreso de la guerra comienzan a desertar en masa. Combatientes talibanes lanzan entonces una serie de ataques notablemente sofisticados contra guarniciones de EE.UU. en todo el pas, causando un gran aumento de las bajas estadounidenses. En escenas que recuerdan Saign en 1975, los helicpteros rescatan a soldados y civiles estadounidenses desde las azoteas en Kabul y Kandahar.

Mientras tanto, molestos por el interminable impassede Palestina que ya dura decenios, dirigentes de la OPEP imponen un nuevo embargo del petrleo contra EE.UU. en protesta por su apoyo a Israel as como por la muerte de innumerables civiles musulmanes en sus continuas guerras en todo Gran Oriente Prximo. Con el aumento de los precios de la gasolina y el agotamiento de las refineras, Washington entra en accin y enva fuerzas de Operaciones Especiales a apoderarse de puertos petroleros en el Golfo Prsico. Esto, por su parte, provoca una serie de ataques suicidas y el sabotaje de oleoductos y pozos de petrleo. Mientras tanto nubes negras suben al cielo y los diplomticos se alzan en la ONU para denunciar amargamente las acciones de EE.UU., comentaristas en todo el mundo vuelven a la historia para hablar del Suez de EE.UU., una referencia contundente a la debacle de 1956 que marc el fin del Imperio Britnico.

La Tercera Guerra Mundial: Situacin actual

En el verano de 2010, las tensiones militares entre EE.UU. y China aumentan en el Pacfico occidental, considerado otrora como un lago estadounidense. Hasta un ao antes nadie habrapredicho un acontecimiento semejante. Tal como Washington aprovech su alianza con Londres para apropiarse de gran parte del poder global de Gran Bretaa despus de la Segunda Guerra Mundial, China utiliza ahora los beneficios de su comercio de exportacin con EE.UU. para financiar lo que probablemente se convertir en un desafo a la dominacin estadounidense sobre vas navegables de Asia y del Pacfico.

Con sus crecientes recursos, Pekn reivindica un vasto arco martimo de Corea a Indonesia, dominado desde hace tiempo por la Armada de EE.UU. En agosto, despus que Washington expres un inters nacional del Mar del Sur de China y realiz ejercicios navales all para reforzar esa afirmacin, el Global Times oficial de Pekn respondi airadamente, diciendo: El combate de lucha libre entre EE.UU. y China por el tema del Mar del Sur de China ha aumentado las apuestas sobre quin ser el verdadero gobernante del planeta.

Entre crecientes tensiones, el Pentgono informa de que Pekn tiene ahora la capacidad de atacar portaaviones [estadounidenses] en el Ocano Pacfico occidental y apuntar a fuerzas nucleares en todo EE.UU. continental. Al desarrollar capacidades ofensivas nucleares, espaciales y de guerra ciberntica, China parece determinada a competir por la dominacin de lo que el Pentgono llama el espectro de la informacin en todas las dimensiones del espacio de batalla moderno. Con el continuo desarrollo del poderoso cohete propulsor Larga Marcha V, as como el lanzamiento de dos satlites en enero de 2010 y otro en julio, para llegar a un total de cinco, Pekn seala que el pas hace rpidos progresos hacia una red independiente de 35 satlites para capacidades de posicionamiento global, comunicaciones, y de reconocimiento hasta el ao 2020.

Para frenar a China y extender su posicin militar en el globo, Washington se propone construir una nueva red digital de robtica area y espacial, capacidades avanzadas de guerra ciberntica y de vigilancia electrnica. Los planificadores militares esperan que este sistema integrado envuelva a la tierra en un enrejado ciberntico capaz de cegar a ejrcitos enteros en el campo de batalla o de eliminar a un solo terrorista en un campo o favela. En 2020, si todo se desarrolla segn el plan, el Pentgono lanzar un escudo de tres niveles de drones espaciales que llega de la estratsfera a la exosfera, armado de misiles giles, vinculados por un sistema satelital modular elstico, y operado mediante una vigilancia telescpica total.

En abril pasado, el Pentgono hizo historia. Ampli las operaciones de drones a la exosfera al lanzar silenciosamente el transbordador espacial sin tripulacin X-37B a una rbita baja a 410 kilmetros sobre el planeta. El X-37B es el primero de una nueva generacin de vehculos sin tripulacin que marcar la militarizacin total del espacio, creando un campo para futuras guerras, diferente de todo lo visto anteriormente.

Tercera Guerra Mundial: Perspectiva 2025

La tecnologa de la guerra espacial y ciberntica es tan nueva e imprevisible que incluso las perspectivas ms extravagantes pueden versepronto sobrepasadas por una realidad que es todava difcil de concebir. Sin embargo, si simplemente empleamos el tipo de perspectivas utilizado por la propia Fuerza Area en su Juego de Capacidades Futuras de 2009, podemos obtener un mejor entendimiento de cmo el aire, el espacio y el ciberespacio se superponen en la guerra, y as comenzar a imaginar cmo podra librarse en realidad la prxima guerra mundial.

Son las 11:59 pm del jueves de Accin de Gracias en 2025. Mientras los compradores aporrean los portales de Mejor Compra a la busca de grandes descuentos de la ms reciente electrnica china, tcnicos de la Fuerza Area de EE.UU. en el Telescopio de Vigilancia del Espacio (SST) en Maui se atoran con su caf cuando sus monitores panormicos repentinamente se ponen negros. A miles de kilmetros de distancia en el centro de operaciones del Cibercomando de EE.UU. en Texas, los ciberguerreros pronto detectan binarios maliciosos que, aunque disparados annimamente, muestran las caractersticas huellas digitales del Ejrcito Popular de Liberacin de China.

El primer ataque abierto no ha sido predicho por nadie. Malware china se apodera del control de los robots a bordo de un drone no tripulado de alimentacin solar Vulture mientras vuela a 21.000 metros sobre el Estrecho Tsushima entre Corea y Japn. Repentinamente dispara todas las cpsulas de cohetes bajo su enorme envergadura de 122 metros, enviando docenas de misiles letales a caer inofensivamente en el Mar Amarillo, desarmando efectivamente esa formidable arma.

Determinada a combatir el fuego con fuego, la Casa Blanca autoriza un ataque en represalia. Confiados en que su sistema satelital F-6 Fraccionado, de Libre Vuelo es impenetrable, los comandantes de la Fuerza Area en California transmiten cdigos robticos a la flotilla de drones espaciales X-37B que vuelan en rbita a 400 kilmetros sobre la tierra, ordenando que lancen sus misiles Triple Terminator contra los 35 satlites chinos. Ninguna reaccin. Cerca del pnico, la Fuerza Area lanza su Vehculo Crucero Hipersnico Falcon en un arco a 160 kilmetros sobre el Ocano Pacfico y luego, slo 20 minutos despus, enva sus cdigos informticos para disparar misiles contra siete satlites chinos en rbitas cercanas. Repentinamente, los cdigos de lanzamiento dejan de operar.

A medida que el virus chino se propaga incontrolablemente por la arquitectura satelital F-6, mientras esos superordenadores estadounidenses de segunda no logran descodificar el cdigo infernalmente complejo del malware, son afectadas las seales de GPS cruciales para la navegacin de barcos y aviones de EE.UU. en todo el mundo. Flotas de portaaviones comienzan a navegar en crculos en medio del Pacfico. Escuadrones de cazas bajan a tierra. Drones Reaper vuelan desorientados hacia el horizonte, y se estrellan cuando se acaba su carburante. Repentinamente, EE.UU. pierde lo que su Fuerza Area ha calificado desde hace tiempo de mxima posicin elevada: el espacio. En pocas horas, el poder militar que haba dominado el globo durante casi un siglo ha sido derrotado en la Tercera Guerra Mundial sin una sola vctima humana.

Un Nuevo Orden Mundial?

Incluso si los futuros eventos resultan ser ms aburridos de lo que sugieren estas cuatro perspectivas, todas las tendencias significativas apuntan a una decadencia mucho ms impresionante del poder global estadounidense hasta 2025 que va ms all de todo lo que Washington parece estar considerando.

A medida que sus aliados en todo el mundo comiencen a reajustar sus polticas para ajustarlas a la percepcin de las potencias asiticas ascendentes, el coste de mantener 800 o ms bases militares en el extranjero llegar a ser insostenible, imponiendo finalmente una retirada por etapas a un Washington todava reacio. Como tanto EE.UU. como China participan en una carrera para militarizar el espacio y el ciberespacio, las tensiones entre las potencias tendern a aumentar, haciendo que un conflicto militar en 2025 sea por lo menos factible, aunque difcilmente seguro.

Para complicar an ms las cosas, las tendencias econmicas, militares y tecnologas antes descritas no tendrn lugar en un aislamiento ordenado. Como sucedi con los imperios europeos despus de la Segunda Guerra Mundial, es dudoso que semejantes fuerzas negativas resulten ser sinergicas. Se combinarn de formas totalmente inesperadas, crearn crisis para las cuales los estadounidenses no estn de ninguna manera preparados y amenazarn con lanzar a la economa a una repentina espiral descendente, condenando a este pas a una generacin o ms de miseria econmica.

A medida que se pierde el poder de EE.UU., el pasado ofrece un espectro de posibilidades para un futuro orden mundial. En un extremo de ese espectro no se puede excluir el ascenso de una nueva superpotencia global, por poco probable que parezca. Sin embargo, tanto China como Rusia manifiestan culturas autorreferenciales, recnditos escritos no romanos, estrategias de defensa regional y sistemas legales subdesarrollados, lo que les niega instrumentos esenciales para la dominacin global. Por el momento, por lo tanto, no aparece en el horizonte ni una sola superpotencia que probablemente llegue a suceder a EE.UU.

En una versin oscura, distpica, de nuestro futuro global, una coalicin de corporaciones transnacionales, fuerzas multilaterales como la OTAN, y una elite financiera internacional podran concebiblemente forjar un solo nexo supra-nacional, posiblemente inestable, que hara que no tuviera sentido seguir hablando de imperios nacionales. Mientras corporaciones desnacionalizadas y elites multinacionales probablemente gobernaran un mundo semejante, desde enclaves urbanos seguros, las multitudes seran relegadas a pramos urbanos y rurales.

En Planeta de ciudades miseria, Mike Davis presenta una visin parcial desde abajo de un mundo semejante. Argumenta que los mil millones de personas (que aumentarn a dos mil millones hasta 2030) que ya estn apiadas en chabolas ftidas al estilo de las favelas en todo el mundo que constituirn las ciudades brutales, fracasadas del Tercer Mundo el campo de batalla caracterstico del Siglo XXI. A medida que la oscuridad cubre algunas futuras sper-favelas, el imperio puede desplegar tecnologas orwellianas de represin como helicpteros artillados parecidos a avispones que acechan a enigmticos enemigos en las estrechas calles de los distritos de chabolas Cada maana los suburbios pobres responden con atacantes suicidas y elocuentes explosiones.

En medio del espectro de posibles futuros, podra aparecer una oligopolia global entre 2020 y 2040, con potencias ascendentes, China, Rusia, India y Brasil que colaboran con potencias en decadencia como Gran Bretaa, Alemania, Japn, y EE.UU., para imponer una dominacin global ad hoc, similar a la inarticulada alianza de imperios europeos que gobern a la mitad de la humanidad hacia 1900.

Otra posibilidad: la aparicin de hegemonas regionales en un retorno a reminiscencias del sistema internacional que oper antes que se conformaran los imperios modernos. En este orden mundial neo wesfaliano, con sus interminables vistas de microviolencia y explotacin descontrolada, cada hegemona dominara su regin inmediata Brasilia en Suramrica, Washington en Norteamrica, Pretoria en Sudfrica, etc.- El espacio, el ciberespacio y las profundidades marinas, removidas del control del antiguo polica planetario, EE.UU., podran incluso convertirse en un nuevo patrimonio comn global, controlado por medio de un Consejo de Seguridad expandido de la ONU o algn organismo ad hoc.

Todas estas perspectivas extrapolan tendencias existentes hacia el futuro sobre la base de la suposicin de que los estadounidenses, cegados por la arrogancia de dcadas de un poder sin paralelos histricos, no puedan adoptar o no adopten medidas para administrar la erosin descontrolada de su posicin global.

Si la decadencia de EE.UU. se encuentra en realidad en una trayectoria de 22 aos de 2003 a 2025, ya habremos desperdiciado la mayor parte del primer decenio de esa decadencia con guerras que nos distrajeron de problemas a largo plazo y, como agua desparramada sobre las arenas del desierto, desperdiciaron billones de dlares desesperadamente necesitados.

Si slo quedan 15 aos, las probabilidades de desperdiciarlos siguen siendo elevadas. El Congreso y el presidente estn ahora paralizados; el sistema estadounidense est inundado de dinero corporativo con el fin de atascar todo; y hay pocas sugerencias para que algn problema de importancia, incluidas nuestras guerras, nuestro inflado Estado de seguridad nacional, nuestro famlico sistema de educacin y nuestros anticuados suministros de energa, se encaren con suficiente seriedad como para asegurar el tipo de aterrizaje suave que podra maximizar el papel y la prosperidad de nuestro pas en un mundo que cambia.

Los imperios de Europa han pasado y el imperio de EE.UU. desaparece. Parece cada vez ms dudoso que EE.UU. tenga algo parecido al xito de Gran Bretaa en la conformacin de un orden mundial futuro que proteja sus intereses, preserve su prosperidad y lleve la huella de sus mejores valores.

Alfred W. McCoy es profesor de historia en la Universidad de Wisconsin-Madison. Es autor de A Question of Torture: CIA Interrogation, From the Cold War to the War on Terror (Metropolitan Books), que tambin existe en traducciones al italiano y al alemn. Su ltimo libro Policing America's Empire: The United States, the Philippines, and the Rise of the Surveillance State , explora la influencia de operaciones de contrainsurgencia en el exterior en la propagacin de medidas de seguridad interior en EE.UU. Tambin convoc el proyecto Imperios en transicin un grupo de trabajo global de 140 historiadores de universidades de cuatro continentes. Los resultados de sus primeras reuniones en Madison, Sydney, y Manila fueron publicados como Colonial Crucible: Empire in the Making of the Modern American State y los resultados de su ltima conferencia aparecern el prximo ao como Endless Empire: Europes Eclipse, Americas Ascent, and the Decline of U.S. Global Power.

Copyright 2010 Alfred W. McCoy

Fuente: http://www.tomdispatch.com/post/175327/tomgram%3A_alfred_mccoy%2C_taking_down_america/#more



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