Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-12-2010

La prxima guerra

Alain Gresh
Le Monde diplomatique

Traducido para Rebelin por Caty R.


La incapacidad del presidente Barack Obama para frenar la colonizacin en Cisjordania y Jerusaln pone de manifiesto la parcialidad de Washington. Confirma la ausencia de una determinacin firme de Estados Unidos para imponer la paz en el frente israel-palestino. Existe un gran riesgo de que esta ausencia de paz se transforme en un conflicto abierto, la nica incertidumbre es dnde tendr lugar la prxima guerra: en Gaza, Lbano o Irn?

El uno de marzo de 1973 el presidente de Estados Unidos Richard Nixon recibi en Washington a la primera ministra israel Golda Meir y le inform de que el presidente egipcio Anuar el Sadat estaba listo para negociar un acuerdo global. Dando a entender que su pas quera la paz, Meir respondi que prefera un acuerdo provisional, que no poda fiarse de las maniobras de El Cairo porque lo que pretenda ste, en primer lugar, era la retirada israel de las lneas del 4 de junio de 1967, seguida de un retorno al Plan de Particin aprobado por las Naciones Unidas en 1947 y una solucin del problema palestino que tendra que negociar con Yasser Arafat y los terroristas.

Aludiendo a esta conversacin, a partir de las grabaciones ya publicadas, el periodista israel Aluf Benn (Netanyahu is telling Obama wat Golda told Nixon Haaretz , 15 de diciembre de 2010) establece un paralelismo entre la situacin de aquella poca, cuando el rechazo israel desembocara en la guerra de octubre de 1973 y el cruce del canal de Suez por las tropas egipcias, y las respuestas dilatorias de Benjamn Netanyahu al presidente Barack Obama. Recuerda que el actual primer ministro, que regres precipitadamente de Boston para montar el frente en octubre de 1973, debera refrescar su memoria escuchando las grabaciones de las conversaciones entre Meir y Nixon y preguntarse qu puede hacer para no repetir los mismos errores y empujar ciegamente a su pas a un segundo desastre de Yom Kipur, una guerra que cost 2.600 soldados al ejrcito israel.

El rechazo de Tel Aviv a la propuesta del presidente Barack Obama de congelar durante tres meses la colonizacin en Cisjordania (pero no en Jerusaln Oriental) a cambio de promesas sin precedentes que el comentarista Thomas Friedman (Reality Check, New York Times, 11 de diciembre de 2010), poco sospechoso de simpatizar con los rabes, compara con un intento de corrupcin pura y simple, confirm no solamente la incapacidad del presidente Obama de ejercer una presin seria sobre Israel, sino tambin el rechazo de Netanyahu al ms mnimo compromiso. Por supuesto, como sus predecesores, Netanyahu pretende querer la paz, pero la paz humillante impuesta por los vencedores, una paz basada en la negacin de los derechos bsicos de los palestinos.

Durante las negociaciones secretas con los palestinos en el ao que termina, Netanyahu ha repetido que cualquier acuerdo requiere la aceptacin por los palestinos del concepto de seguridad israel, lo que significa, entre otras cosas, la aceptacin de la presencia de tropas israeles en el Jordn y a lo largo del muro del apartheid (en el lado palestino, naturalmente) y la continuacin de la ocupacin de una parte no negociable de Cisjordania (San Ephron, 16 hours in September, Newsweek, 11 de diciembre de 2010). Netanyahu no ha fijado ningn plazo de trmino de dicha presencia israel que, por supuesto, deber durar hasta que los palestinos se vuelvan civilizados

Este bloqueo en el frente palestino empuja al ejrcito israel a trazar los planes de sus nuevas guerras, basadas en el citado concepto de seguridad que pretende que todos aqullos que rechazan el dominio de Tel Aviv sobre la regin son terroristas a quienes hay que eliminar. Ningn otro pas, ni siquiera Estados Unidos, tiene una concepcin tan extensiva de la seguridad, una concepcin que convierte a Israel en un fabricante de guerras perpetuas. A quin fulminar el ejrcito israel? Contra quin lanzar sus prximos ataques?

Contra Gaza? Hace dos aos los tanques y la aviacin israel redujeron a cenizas cientos de edificios y mataron a cientos de civiles, perpetrando lo que el Informe Goldstone calific de crmenes de guerra y probablemente crmenes contra la humanidad. Sin embargo Hams contina slidamente instalado en el poder. Cunto tiempo puede resignarse Tel Aviv a esta situacin?

Contra Lbano? En julio y agosto de 2006 el ejrcito israel fracas en su intento de someter a Hizbul, pero consigui destruir el pas, con total desprecio por el derecho internacional; tres aos y medio despus Hizbul es ms poderosa que nunca y el Estado Mayor israel no descarta una importante operacin que amenaza con llevar a la ocupacin de una parte de Lbano (Vase Anshel Pfeffer, Is the IDF prepping for a third war with Lebanon, Haaretz, 19 de diciembre de 2010).

Contra Irn? Arriesgndose a provocar un conflicto enorme que se extendera de Iraq a Lbano, de Palestina a Afganistn?

Nadie puede decirlo, pero en Oriente Prximo la ausencia de paz desemboca forzosamente en la guerra Al contrario que en 1973 es Israel quien tomar la iniciativa directa del conflicto, salvo que choque no slo con enemigos ms eficaces sino, como seala el militante pacifista israel Uri Avnery (Israel navega rumbo al desastre, Gush Shalom, 18 de diciembre de 2010), con una gran hostilidad de la opinin mundial, hostilidad creciente como demuestra el reconocimiento del Estado palestino en las fronteras de 1967 por parte de Brasil, Bolivia y Argentina, o la carta de 26 ex dirigentes europeos (Chris Patten, Giuliano Amato, Felipe Gonzlez, Lionel Jospin, Hubert Vdrine, Raomano Prodi, Javier Solana, etc.) todos, excepto los extremistas- reclamando a la Unin Europea que imponga sanciones si de aqu a la primavera el gobierno israel no cambia de poltica.

La Organizacin de los Derechos Humanos public el 19 de diciembre un informe (Israel/West Banck: Separate and Unequal) que seala que los palestinos son vctimas de discriminaciones sistemticas y llama al gobierno de Estados Unidos a reducir en ms de mil millones de dlares su ayuda anual a Israel (es decir, el equivalente a las inversiones israeles en beneficio de las colonias).

En conclusin, Avnery seala que el apoyo estadounidense a Israel revela la asistencia al suicidio: En Israel, ayudar a cometer suicidio es un delito. El suicidio en s, sin embargo, est permitido por nuestras leyes. Aqullos a quienes los dioses quieren destruir, primero los enloquecen. Ojal recuperemos nuestros sentidos antes de que sea demasiado tarde.

Fuente: http://blog.mondediplo.net/2010-12-22-La-prochaine-guerre



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