Portada :: Ecologa social
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-12-2010

Jugando a ser Dios

Eduardo Montes de Oca
Bohemia


Nada menos que mil 400 kilmetros cbicos de hielo antiguo, el 20 por ciento de la proverbial masa, se haban derretido en el rtico desde 1993 hasta 2009, segn una de esas publicaciones de amplia tirada que suelen soslayar las esencias al menos, ciertas esencias. Porque, si verdaderamente de estas se tratara, habra que ir, por ejemplo, ms all de la mera resea de los logros de la NASA en la cuantificacin de la porcin que se funde, o la que emigra, a travs del estrecho de Fram, entre Noruega y Groenlandia, arrastrada por las corrientes y los vientos.

Y no es que el escribano se gaste ahora una veta irracionalista. Es que, utilizando la inmejorable imagen con que un gran escritor explicaba la poesa, el acercamiento a la realidad deber transcurrir como si un hombre al darle la vuelta al conmutador de su cuarto () inaugurase una cascada en el Ontario. S, se precisa un enfoque multidisciplinario para la comprensin de un mundo diverso pero uno, impensable sin las interrelaciones, que implican el prisma de complementarias miras. No solo las ciencias naturales, exactas, bsicas. Las sociales tambin.

Estas ltimas demuestran con creces lo resumido en un artculo aparecido en la revista Memoria, de Mxico: En el mbito planetario se ha instaurado una dinmica presidida por el deseo de dominar la naturaleza mediante la tcnica, convirtindola en una mercanca ms que podra contribuir a la acumulacin de capital privado. La lgica de las sociedades capitalistas constituye una relacin con la naturaleza que expresa la enajenacin del ser humano, extraado de s mismo y de la naturaleza, a la cual enfrenta como externalidad que le repele. El metabolismo naturaleza-humanidad transcurre as en una dinmica de destruccin y degeneracin, de caos y vaciamiento.

De manera que las distintas crisis -o la crisis multidimensional- que se afrontan en la actualidad comparten una causa: la transformacin de la tierra, el agua, el aire, la naturaleza, los propios seres humanos en valores de cambio, en equivalentes, en aras de la acumulacin de beneficios para unos pocos.

Por ello la cumbre ambiental de la ONU recin celebrada en Cancn no consigui comprometer a los mximos contaminadores a nuevas metas en la mitigacin de las emisiones de gases de efecto invernadero. Naciones como Estados Unidos, Japn, Australia, Canad y Nueva Zelanda se niegan a una extensin del Protocolo de Kyoto, que Norteamrica, responsable del 20 por ciento del entuerto ambiental, con solo el 4,6 por ciento de la poblacin del orbe, contina emperrada en desconocer. Hasta hoy no existe siquiera seguridad del cumplimiento por todos los pases desarrollados del casi simblico 5,2 por ciento de reduccin, acordado en la ciudad nipona.

Pero en descargo de los poderosos apuntemos que s conocen las previsiones de hecatombe generalizada. Solo que, aparte la intrnseca lgica del proceso de acumulacin del capital, de su necesidad de expansin ilimitada -como alguien ha recordado ltimamente, Hegel lo llamaba mal infinito-, quizs los ricos apuesten a que la posibilidad de supervivencia de individuos y especies depende de su capacidad de adaptacin a los cambios del entorno. Si el nivel de los mares aumenta, digamos dos metros, no nos vamos a ahogar todos, sino solo aquellos que no tienen el poder para ocupar o conquistar zonas ms elevadas de su hbitat actual, sugiere Heinz Dieterich que estn tramando, con mal espritu de darwinismo social, unas elites que no vacilaran en hacerse de esos nuevos mbitos mediante el poder militar, el demogrfico y el cientfico-tcnico.

Resulta sintomtico un estudio, realizado por Washington, sobre las consecuencias agrcolas que supondra para Estados Unidos un aumento de la temperatura media global. La merma de reas cultivables sera esencialmente cero. Gracias a la gran extensin del territorio, las que se descontaran en ciertas zonas, por la creciente sequa, se recuperaran en regiones pantanosas y montaosas As de simples, as de rotundas, las conclusiones.

Y as de inspiradoras. Porque inspiran a tomar el toro por los cuernos. A prevenir un pavoroso futuro, desbordado de multitudinarias muertes por hambre, sed, extremo calor o fro extremoso. A bregar por la revolucin, el socialismo universales. Eso s: un socialismo ms francamente ecolgico, que sustituya la letal energa fsil por novedosas fuentes, como el Sol. Con una transformacin total incluso del proceso productivo, una tcnica cuya lgica se construya desde las comunidades y para los intereses de estas. Y junto con un modo nuevo de consumir, una implcita renuencia al alienado anhelo de domear la naturaleza, como si estuviramos planeando sobre ella, cual un dios creador. No, ms bien cual un dios rspido y destrozador.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter