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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-01-2011

WikiLeaks, Obama y Zapatero
La sumisa relacin de Espaa con Estados Unidos

Roberto Montoya
Le Monde Diplomatique


Esta maana, una vez que el ministro de Defensa ha jurado su cargo, le he dado la orden de que disponga lo necesario a fin de que las tropas espaolas destinadas en Irak regresen a casa en el menor tiempo y con la mayor seguridad posibles. Estas fueron las palabras pronunciadas por Jos Luis Rodrguez Zapatero el 18 de abril de 2004, slo un da despus de asumir la Presidencia. Cumpla as su promesa hecha un ao antes.

El 12 de Octubre de 2003, cuando an era candidato, Rodrguez Zapatero no se levant de su silla, como hicieron los dems ministros, polticos, militares y diplomticos, al paso de la bandera estadounidense, durante el desfile por el tradicional Da de la Hispanidad. Pero Washington no crea entonces que ese subversivo socialista pudiera destronar del poder al fiel Jos Mara Aznar. Pero lo destron, en las elecciones del 14 de marzo de 2004, tres das despus de aquel fatdico 11-M.

Slo un mes antes, el 13 de febrero, el entonces embajador estadounidense en Madrid, George L.Argyros, enviaba un mensaje a sus superiores en el Departamento de Estado --revelado recientemente por Wikileasks1-- en el que daba cuenta pormenorizada de las encuestas y probabilidades del PP y el PSOE en las urnas. En l estimaba que, a pesar de que millones de espaoles se haban manifestado un ao antes en la calle contra la guerra, ese no sera un factor importante en los comicios, a menos que Espaa sufra importantes bajas entre los 1.300 efectivos que tienen en Irak.2.

El embajador Argyros mantuvo hasta ltimo momento su esperanza de que el lder socialista no cumpliera su promesa si suceda algo que le permitiera lavar la cara, si la ONU pasaba a jugar un papel importante en Irak, como demandaba Zapatero. As lo expresaba Argyros en otro cable del 18 de marzo de 2004.3

La retirada de las tropas fue el momento ms crtico de las relaciones diplomticas entre Espaa y EEUU desde el Pacto de Madrid firmado en 1953 entre el dictador Francisco Franco y el presidente estadounidense Dwight Eisenhower.

Para Manuel Azcrate, dichos acuerdos supusieron un apoyo abierto al rgimen de Franco, que distanci a Washington de aliados importantes, como Londres y Pars.4

Carlos Alfonso Zaldvar analizaba por su parte aos atrs que aquel Pacto de Madrid hizo que EEUU fuera visto por la opinin pblica espaola como el principal apoyo al rgimen de Franco.

Durante ms de dos dcadas, aada Zaldvar, esta percepcin penetr hondamente en la mentalidad de los espaoles, dando lugar a un proceso de inversin del panorama del siglo XIX: los franquistas -herederos de una derecha histricamente antiestadounidense- aparecen como los amigos de Estados Unidos; y los liberales y demcratas espaoles -cuyos antepasados haban asumido en Espaa la defensa de los valores de la Constitucin de Estados Unidos- se sienten abandonados o traicionados por unos Estados Unidos que pactan con el dictador que los persigue.5

Los acuerdos entre los dos pases llegaban, como deca Zaldvar, Tras un siglo de enemistad abierta, seguido por tendencias al olvido.

Desde la firma del Pacto, Washington no haba experimentado un desaire semejante al que protagonizara Rodrguez Zapatero. Fue el momento ms tenso en la relacin de los dos pases en ms de medio siglo.

EEUU confiaba inicialmente que Rodrguez Zapatero siguiera los pasos de Felipe Gonzlez, recordando que ste, si bien como candidato presidencial abog a inicios de los 80 por el OTAN no, bases fuera, una vez en el poder, terminara teniendo a uno de sus principales colaboradores, a Javier Solana, como primer socialista secretario general de la OTAN. La expectativa a que ese precedente se repitiera se comprueba en el cable del embajador Argyros.antes citado.6

A pesar ello, Rodrguez Zapatero no esperara a la llegada de un demcrata a la Casa Blanca para intentar recomponer las relaciones. El presidente espaol busc rpidamente hacerse perdonar por Bush.

El 15 de enero de 2005, el embajador Argyros escribe un mensaje clasificado en el que detalla los ingentes esfuerzos de Rodrguez Zapatero para recomponer las relaciones con EEUU.7. Entre los esfuerzos que destacaba el embajador figuraban el aporte de Espaa de 20 millones de dlares para las elecciones iraques y su gestin ante pases rabes para incitar a los sunes a participar en los comicios; el ofrecimiento espaol de entrenar personal de seguridad iraqu en Espaa; el aumento de tropas y asuncin de mayores responsabilidades en Afganistn; el discurso del rey Juan Carlos en EEUU resaltando la importancia de las relaciones entre ambos pases, y un largo etctera.

El Gobierno Zapatero acept tambin las presiones de Washington para que el Banco Santander y el Sabadell cerraran sus oficinas en Tehern y que Repsol abandonara un gran proyecto gasstico en Irn.8 .La batalla para aislar a Irn afect entre 2004 y 2008 tambin los intereses de Iberia, Repsol, Telstar y Unin Fenosa. 9

Rodrguez Zapatero hizo tambin, antes de la llegada de Obama al poder, otros gestos con la Administracin Bush, que supusieron lisa y llanamente una complicidad con las violaciones de los derechos humanos de EEUU bajo el paraguas de la guerra contra el terror.

Es el caso de la actitud asumida por el Gobierno frente a las tres causas judiciales abiertas en Espaa que implicaban directamente a militares estadounidenses en asesinatos el caso Couso-- , secuestros y torturas el caso de los vuelos de la CIA, cuyos aviones siguieron haciendo escala en diez aeropuertos espaoles hasta 2007, tal como lo venan haciendo desde 2002 con Aznary el caso Guantnamo, por las torturas y detencin ilegal, entre otros cientos, de prisioneros espaoles.

La complicidad del PP y el PSOE en ocultar estos trapos sucios de sus respectivos gobiernos ya era evidente, pero los cables de la embajada estadounidense revelados por Wikileaks aportan las pruebas y los nombres de la sumisin de las autoridades espaolas ante EEUU. Estos cables, que van desde 2005 hasta 2010 muestran cmo prometen al embajador estadounidense hacer todo lo posible para que se archiven esas causas, desde el propio fiscal general del EstadoA espaol, Cndido Conde-Pumpido y el fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Javier Zaragoza, pasando por la ex vicepresidenta primera, Mara Teresa Fernndez de la Vega, el entonces ministro de Justicia, Juan Fernando Lpez Aguilar, y su directora de Relaciones Internacionales, Cristina Latorre; el ex titular de Exteriores, Miguel Angel Moratinos, Bernardino Len, secretario general de la Oficina del Presidente el chico de oro del Ejecutivo, segn el embajador Solomont- y muchos otros altos funcionarios de Zapatero.

En los cables de la embajada estadounidense en Madrid filtrados por Wikileaks hasta ahora, fundamentalmente los del periodo 2005-2008, mientras la legacin diplomtica estuvo en manos del embajador cubanoamericano Eduardo Aguirre, quedan retratados todos ellos de una manera indiscutible y vergonzosa. De la Vega subray que Espaa no tiene reparos a los vuelos de inteligencia a travs del territorio espaol, dice en un cable del 9 de junio de 2006 el embajador Aguirre. Zaragoza tiene una estrategia para torcer el brazo a Garzn en el caso Guantnamo, se leer en un cable del 4 de mayo de 2009, cuando ya Aguirre haba sido sustituido por el actual embajador, Alan Solomont.

Conde-Pumpido firm en abril de 2010 con su homlogo estadounidense Eric Holder, el Memorando de Entendimiento entre ambas fiscalas, que ampara en los hechos actos de sumisin como los descritos.

 

LA LLEGADA DE OBAMA A LA CASA BLANCA

 

Los cables de Wikileaks muestran cmo en esas tres causas judiciales abiertas en Espaa que molestaban a EEUU, las presiones del Gobierno Obama sobre el de Zapatero fueron similares a las que ya vena ejerciendo la Administracin Bush.

Cuando lleg Barack Obama al poder algunos analistas predijeron que Rodrguez Zapatero intentara tener con Obama la excelente relacin y simpata mutua que tuvieron en los aos 90 Felipe Gonzlez y Bill Clinton, y que permiti, entre otras cosas, la firma en Sevilla de la que se llam Nueva Agenda Transatlntica. Sin embargo, salvo las formas, un talante similar de Obama y Zapatero, nada parece haber variado sustancialmente en las relaciones entre Espaa y EEUU desde el cambio de inquilino en la Casa Blanca.

Tras el primer encuentro entre Zapatero y el embajador Solomont en La Moncloa, en enero de 2010, ste envi un mensaje importante a Washington: Espaa est abierta a incrementar la presencia de EEUU en la base naval de Rota para que sirva a los objetivos del AFRICOM.10 El AFRICOM es el sexto mando militar regional del Pentgono centrado en operaciones en Africa. En realidad, desde 2007 el embajador Aguirre vena negociando la posibilidad de que la base de Rota albergara un componente del AFRICOM, el centro conjunto de operaciones de inteligencia.

Moratinos y Alonso se haban mostrado en 2008 entusiasmados con esa posibilidad, segn el embajador. En la primavera de 2010 Espaa participaba ya junto a EEUU y varios pases del norte de Africa en las maniobras militares antiterroristas Flintlock organizada por el AFRICOM.

Para EEUU, la situacin geogrfica de Espaa y su relacin privilegiada con Marruecos, la convierten en protagonista de primer orden para la lucha antiterrorista y contra el crimen organizado en el Mediterrneo. Mxime cuando cables de la embajada fechados desde 2007 hasta marzo de 2010 ponen la lupa sobre Catalunya, al considerarla el mayor centro mediterrneo del yihadismo. Y fue esa razn la que decidi a EEUU a montar en 2008 un centro de espionaje importante en su Consulado de Barcelona.

El nico punto importante de friccin con la Administracin Obama se produjo poco despus de llegar ste al poder, cuando el Gobierno espaol anunci la retirada de sus tropas de Kosovo. A pesar de que Espaa haba adelantado en 2008 esa decisin, el vicepresidente Joseph Biden reprendi a Zapatero. Segn un cable de la embajada estadounidense en Chile el 201269, del 7 de abril de 2009--, pas donde ambos se vieron, Biden le recrimin por no haber avisado antes a Washington. Acto seguido, sin embargo, Biden dijo: La relacin bilateral con Espaa supera cualquier desencuentro sobre Kosovo.

La Administracin Obama sinti tambin un gran alivio cuando el Parlamento espaol aprob en 2009 recortar drsticamente el principio de jurisdiccin universal, tan valorado por los defensores de los derechos humanos en todo el mundo y que haba permitido juzgar a dictaduras de varios pases. Era una batalla por la que luchaba la embajada estadounidense, como se ve en varios cables, dado que afectaba directamente a las causas abiertas en Espaa contra militares estadounidenses.

El presidente espaol parece insistir en su poltica complaciente con Obama, pese a que esta lo ha llevado hasta ahora no a un trato de igualdad entre ambos pases, sino a ceder y ceder ante las presiones de EEUU en todos los terrenos.

As Obama pidi a Zapatero ms tropas para Afganistn y ste las envi sin dudar en 2006 haba 1.500 soldados espaoles y hoy 3.000-; lo llam personalmente en mayo pasado para urgirle a aplicar un plan de ajuste econmico y financiero drstico y cuando el presidente espaol lo llev adelante lo volvi a llamar para manifestarle su beneplcito. Zapatero no consigui sin embargo intensificar las relaciones comerciales de Espaa con EEUU, que siempre han sido dbiles, ni pudo comprometer a Obama en su Alianza de Civilizaciones, ni ha logrado arrancarle reivindicaciones como la de que EEUU se haga cargo de parte de los costes de limpiar los 50.000 metros contaminados con plutonio en Palomares por el accidente nuclear de 1966.

Pero si es innegable que algo importante une a Zapatero con Obama son sus giros a la derecha, sus respectivas cadas en picado de popularidad y el negro panorama que se les abre para ser reelegidos en las elecciones que tanto EEUU como Espaa celebrarn en 2012.

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* Periodista y escritor. Autor de El imperio global y de La impunidad imperial.

NOTAS

 

1 http://wikileaks.org

2 http://213.251.145.96/cable/2004/02/04MADRID527.html

 

3 http://213.251.145.96/cable/2004/03/04MADRID960.html

 

4 Manuel Azcrate, La percepcin espaola de Estados Unidos, Leviatn, n. 33, otoo 1988.

5 http://www.realinstitutoelcano.org/wps/portal/rielcano/contenido?WCM_GLOBAL_CONTEXT=/elcano/elcano_es/zonas_es/eeuu-dialogo+trasatlantico/dt22-2003

6 http://213.251.145.96/cable/2004/03/04MADRID960.html

 

7 http://213.251.145.96/cable/2005/01/05MADRID171.html

8 Cable 150038 del 16.4.2008

9 Cables 86734, 95027, 170849, 131247, 22850 y 24740.

10 El Pas, 8.12.10



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