Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-02-2011

Hipocresa estadounidense en Oriente Prximo
Las cosas tienen que cambiar para que sigan siendo igual

Paul Craig Roberts

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens y revisado por Caty R.


La hipocresa del gobierno de EE.UU. se ha demostrado una vez ms con toda su fuerza. El gobierno de EE.UU. invadi Iraq y Afganistn, arras gran parte de esos pases, incluidas aldeas enteras y ciudades, y masacr innumerables cantidades de civiles para llevar la democracia a Iraq y Afganistn. Ahora, despus de que los egipcios han estado das enteros en las calles exigiendo que Mubarak se vaya, el gobierno de EE.UU. se mantiene alineado con su gobernante ttere egipcio, sugiriendo incluso que Mubarak, despus de dirigir un Estado policial durante tres dcadas, es la persona apropiada para implementar la democracia en Egipto.

El 30 de enero, la secretaria de Estado de EE.UU. Hillary Clinton, declar que el EE.UU. de la libertad y la democracia no busca ni apoya el derrocamiento del dictador egipcio. El primer ministro israel Netanyahu dijo a EE.UU. y Europa que hay que limitar las crticas contra Mubarak a fin de preservar la estabilidad en la regin.

Cuando dice estabilidad Netanyahu quiere decir la ilimitada capacidad de Israel de seguir oprimiendo a los palestinos y robando su pas. Mubarak ha sido durante tres dcadas el bien remunerado agente de EE.UU. e Israel, aislando Gaza del resto del mundo e impidiendo que la ayuda fluya a travs de la frontera egipcia. Mubarak y su familia se han convertido en multimillonarios gracias al contribuyente estadounidense, y el gobierno de EE.UU., republicanos y demcratas por igual, no quieren perder su considerable inversin en Mubarak.

El gobierno ha corrompido desde hace tiempo a gobiernos rabes pagando a gobernantes instalados por EE.UU. para que representen los intereses estadounidenses e israeles en lugar de los intereses de los pueblos rabes. Los rabes aguantaron la opresin financiada por EE.UU. durante muchos aos, pero ahora muestran seales de rebelin.

El asesino dictador de Tnez, instalado por EE.UU., fue derrocado por la gente que sali a las calles. La rebelin se ha extendido a Egipto y tambin hay protestas callejeras contra los gobernantes apoyados por EE.UU. en Yemen y en Jordania.

Estos levantamientos podrn tener xito en el derrocamiento de gobernantes tteres, pero ser el resultado algo ms que el cambio de un gobernante ttere de EE.UU. por otro nuevo? Mubarak se podr ir, pero quienquiera que ocupe su lugar probablemente portar el mismo arns estadounidense.

Lo que hacen los dictadoreses eliminar el liderazgo alternativo. Los dirigentes potenciales son asesinados, exiliados, o encarcelados. Adems, todo lo que no sea una revolucin genuina, como la iran, deja en su lugar a una burocracia acostumbrada a que las cosas sigan como siempre. Adems, Egipto y los militares de ese pas se han acostumbrado al apoyo estadounidense y querrn que el dinero siga fluyendo. El flujo de ese dinero es lo que asegura la compra del gobierno de reemplazo.

Como el dlar de EE.UU. es la moneda de reserva del mundo, el gobierno estadounidense tiene el dominio financiero y la capacidad de aislar a otros pases, como Irn, en el aspecto econmico. Para liberarse del control de EE.UU. tendra que suceder una de dos cosas. La revolucin tendra que extenderse por el mundo rabe y resultar en una unidad econmica que fomente el desarrollo econmico indgena, o el dlar de EE.UU. tiene que fracasar como moneda de reserva mundial.

La falta de unidad rabe ha sido desde hace tiempo el medio por el cual los pases occidentales han dominado Medio Oriente. Sin esa desunin, Israel y EE.UU. no podran abusar a los palestinos de la forma en que lo vienen haciendo desde hace dcadas, y sin esa desunin EE.UU. no podra haber invadido Iraq. Es poco probable que los rabes se unan repentinamente.

El colapso del dlar es ms probable. Por cierto, la poltica del gobierno de EE.UU. de maximizar los dficit presupuestario y comercial y la poltica de la Reserva Federal de monetizar el dficit presupuestario y los activos fraudulentos de los grandes bancos en papel, hacen que el dlar se dirija hacia su desaparicin.

A medida que crece el suministro de dlares, su valor disminuye. Tal vez no est lejano el da en el que los gobernantes dejen de vender a sus pueblos por dinero estadounidense.

Paul Craig Roberts fue editor del Wall Street Journal y secretario adjunto del Tesoro en el gobierno de Ronald Reagan. Su ltimo libro, How the Economy Was Lost, fue publicado recientemente por CounterPunch/AK Press. Se puede contactar con l en: [email protected]

Fuente: http://www.counterpunch.org/roberts02012011.html



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