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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-02-2011

frica concentra los debates de la crisis mundial

Julio C. Gambina
Argenpress


Es un dato de la realidad que frica concentra en estas horas los debates sobre la coyuntura de la crisis de la economa mundial. Es un hecho la crisis egipcia, y la de los pases vecinos del norte del continente africano y del Medio Oriente, junto a los temas y los desafos que propone la reunin del Foro Social Mundial (FSM) en Dakar, entre el 6 y el 11 de febrero. (1)

Lo que est en discusin en ambos casos, en la crisis egipcia y la de sus vecinos, y en el debate del FSM, es el proceso de alternativas y emancipaciones. Qu rumbo? Hacia dnde se orientan los acontecimientos? Qu futuro para el orden local, regional y mundial?

Est mencionado el problema en plural (alternativas y emancipaciones) ante la ausencia de una sola mirada de superacin sobre la crisis de la economa mundial, de los problemas especficos de cada pas o regin, tanto como por una pluralidad de enfoques de los diferentes actores sociales y polticos, de los movimientos y sujetos que actan en la coyuntura, que son millones movilizados en Egipto para desplazar al dictatorial y corrupto gobierno de Mubarak, y unas cuantas decenas de miles en Senegal (en representacin tambin de millones), en el cnclave mundial de los movimientos sociales que pugnan contra la globalizacin capitalista y por otro mundo posible. Qu futuro para esas luchas y discusiones concretas de estos das?

Por eso, Estados Unidos y la comunidad internacional del poder intenta cambios en Egipto sin ruptura de lo esencial, la funcionalidad de la regin a la acumulacin capitalista. As, resulta imprescindible para los pueblos la discusin asociada a las motivaciones y prcticas sociales para considerar nuevos modelos productivos y de desarrollo; necesidad agigantada por la continuidad y profundidad de la crisis de la economa mundial y el territorio del debate y el conflicto actual, el sur del mundo.

El empobrecimiento es resultado del capitalismo

La continuidad de los efectos regresivos de la crisis mundial, medidos en desempleo y miseria se asocia a lo concreto del empobrecimiento de la mayora de la poblacin africana, continente que concentra el 20% del territorio mundial, un 16% de la poblacin global, ms de 1.200 millones de habitantes, y lidera todas las estadsticas de empobrecimiento en el mbito mundial, siendo una tierra promisoria en recursos naturales o bienes comunes. En el Informe de Desarrollo Humano 2010 del Proyecto Naciones Unidas para el Desarrollo, PNUD se puede observar como las prdidas en el desarrollo humano debido a la desigualdad son ms altas en frica Subsahariana, Asia Meridional y los Estados rabes. (2

El oro, los diamantes, el petrleo y la minera concentran el inters de un territorio escasamente explotado, donde el atraso se vincula a la explotacin de materias primas en condiciones infrahumanas de sus trabajadores y una dependencia de las inversiones del capital transnacional. El resultado en materia de divisin internacional del trabajo es conocido por el balance comercial, de especializacin primaria en las exportaciones e importador de bienes industriales ante un escaso desarrollo industrial propio, adems, concentrado entre los principales pases donde hoy el conflicto es visible. No muy distinto de lo que ocurre en los pases del sur del mundo y que se manifiesta como modelo extractivo o concentrado en la explotacin de recursos primarios en la regin latinoamericana.

Las transnacionales buscan superar sus problemas de rentabilidad, con mayor explotacin de la fuerza de trabajo y de los recursos naturales, sean en la zona del Amazonas, en la Cordillera de los Andes, en el territorio africano, o en cualquier lugar del planeta que le provea los elementos imprescindibles para el proceso de trabajo.

La informacin que hoy se procesa sobre el conflicto en los pases africanos se asocia a las reivindicaciones democrticas y la presencia de regmenes dictatoriales, mucho menos a las discusiones econmicas de un orden socioeconmico funcional a las necesidades del capital transnacional y el poder econmico mundial. Por ello resulta interesante que el FSM vuelva al territorio africano. Antes, en el 2007 en Nairobi, y ahora en Dakar, Senegal.

Ms de 45.000 personas de todo el mundo se renen para considerar el presente y pensar crticamente el futuro. Entre los presentes en el cnclave destacan los presidentes de Guinea (frica al Sur del Sahara), Alpha Cond, y el de Bolivia, Evo Morales. Este ser el onceno FSM, siendo muy distinta la realidad del 2001 cuando la saga se inaugur en Porto Alegre. La situacin de ascenso neoliberal que marcaba el cambio de siglo, del XX al XXI, contrasta con el desconcierto que provoca la crisis mundial. Es cierto que se agigantan las presiones de liberalizacin de la economa mundial, tal como revelan las conclusiones de la reunin de Davos la semana pasada, al mismo tiempo que coloca en discusin el qu hacer de los pueblos.

Es que las resistencias a la globalizacin capitalista generaron una nueva situacin, especialmente en la Amrica Latina, con renovacin de la lucha por el socialismo en Cuba y nuevas significaciones en la lucha por el socialismo, que emergen de los procesos venezolanos y bolivianos. A ello se suma una diversidad de procesos difciles de sintetizar, donde el debate no termina de sustentarse en trminos anticapitalistas, para situarse como mucho en una perspectiva discursiva anti neoliberal. Es un rumbo que no termina de generar las rupturas necesarias con la institucionalidad generada en los 80 y 90. El ex Presidente de Chile Ricardo Lagos sugiere que Lula se encontr con una estrategia impulsada por su antecesor Fernando Henrique Cardoso- quien, ya como ministro de Hacienda introdujo el Plan Real hace veinte aos (3 Ms all de la intencionalidad poltica de Lagos por indiferenciar diferentes momentos del desarrollo histrico del Brasil, lo cierto es la continuidad de una institucionalidad gestada bajo hegemona neoliberal.

Un debate central en el seno del FSM se concentra en la efectividad de la lucha poltica del movimiento global contra el capitalismo. Una parte de la conduccin del movimiento ha sido efectiva hasta ahora para limitar la capacidad de articulacin de una iniciativa poltica compartida. En ese sentido se valora el intercambio y la horizontalidad de unas relaciones mutuas entre los participantes. En aras de esa concepcin de aprendizaje y experiencias a compartir, se resigna la posibilidad de accin colectiva para transformar la agresiva campaa del capital transnacional contra los trabajadores y los pueblos del mundo. El empobrecimiento genera experiencias de desarrollo alternativas y procesos de emancipaciones, que deben articularse para una accin comn. El intercambio es insuficiente. (4

Qu hacer con la hipoteca del endeudamiento externo?

Pese a los programas de disminucin de la deuda africana, de sus pases ms empobrecidos, la carga de intereses y capital ahoga toda perspectiva de superacin del empobrecimiento africano. La discusin sobre la deuda concentra buena parte de las discusiones en Dakar. Los ejemplos latinoamericanos sern de especial consideracin, especialmente el caso de la auditoria ecuatoriana que devino en la anulacin de una parte de las deudas de ese pas. El caso de la negociacin de la deuda argentina merece tambin consideracin, tanto por el largo proceso de cesacin de pagos (que favoreci la posibilidad al crecimiento econmico), como por la quita realizada oportunamente, en 2005 y recientemente en 2010. Claro que pese a los ejemplos mencionados, la cuestin de la deuda subsiste y se convierte en un instrumento de chantaje y condicionamiento de las polticas locales. La mayora de los pases del sur del mundo registran disminuciones relativas del stock de deuda sobre el PIB, en el mismo momento que ocurre lo contrario entre los pases capitalistas desarrollados. (5) Todo indica que el costo de esa situacin es y ser crecientemente transferido a los pases del sur del mundo, elevando la exigencia por argumentar sobre el carcter ilegitimo e ilegal de unas deudas largamente pagadas por los pueblos y que deben ser anuladas.

El endeudamiento est asociado a los instrumentos de disciplinamiento del poder mundial y por eso en el FSM se discutir qu hacer ante los organismos internacionales, revitalizados por el G20 en la coyuntura de crisis. Ms especficamente se analiza el tema del CIADI, destacando la poltica boliviana de denuncia del vnculo de ese pas con un mbito del poder mundial para canalizar las demandas de las transnacionales sobre los pases soberanos. En rigor, no solo se trata de discutir al FMI, al Banco Mundial, al CIADI u otros mbitos del poder mundial, sino de avanzar en perspectivas alternativas, caso de la necesaria nueva arquitectura financiera a escala global, donde el Banco del Sur u otras iniciativas adquieren relevancia, tanto como el debate que habilita la crisis sobre el fin de la hegemona del dlar y la necesidad de analizar soberanamente, nacional y regionalmente los instrumentos de intercambio validados internacionalmente. Ello supone desde la implementacin de tributos globales contra la especulacin, la circulacin de capitales; la eliminacin de los parasos fiscales; y el establecimiento de nuevas relaciones monetarias contra el imperio del dlar o la guerra actual propiciada por las monedas hegemnicas.

Egipto, su rebelin popular en el norte de frica y el debate en el FSM, atraviesan todas las discusiones y reflexiones en torno al momento, del cruce de la crisis y las posibilidades de transformacin social y econmica. Es un debate que se proyecta sobre la distribucin del ingreso y la riqueza socialmente generada, contra la desigualdad y por resolver histricamente el desbalance de las posibilidades del desarrollo econmico contemporneo y las concretas condiciones de vida denunciada por la FAO, donde 1.020 millones de personas del planeta sufren hambre. La discusin es por la democratizacin de la vida cotidiana y el orden social vigente en crisis, del capitalismo en crisis. Ello supone discutir qu hacer con los recursos naturales o bienes comunes. Qu hacer con el agua y la tierra? Quin los explota y cmo? En beneficio de quin o de quines? Cmo se sustenta la vida de las personas, las especies, para hoy y para el futuro? Qu posibilidad de cooperacin, integracin y articulacin de los pueblos del mundo para atender la realidad de crisis y empobrecimiento?

La soberana est en discusin. La soberana alimentaria, energtica o financiera. La capacidad de establecer un orden diferente al de la explotacin que hoy vive una de sus crisis y que desafa a los trabajadores y pueblos del mundo a construir una nueva realidad, que al decir del FSM se manifiesta como el objetivo de otro mundo posible.

Notas:

1) http://www.forumsocialmundial.org.br/

2) Ver figura 5.2, consultado el 6 de febrero de 2011, en: http://hdr.undp.org/es/informes/mundial/idh2010/resumen/desigualdad/

3) Ricardo Lagos. Lula, el obrero que construy el pas. Clarn domingo 6 de febrero de 2011, pgina 32.

4) Emir Sader. El prximo Foro Mundial y los eventos de Egipto. Pgina 12 del Domingo 6 de febrero de 2011. Consultado el 6-02-11 en: http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-161833-2011-02-06.html

5) Amplia informacin en el sitio del Banco Mundial: http://datos.bancomundial.org/

Julio C. Gambina es Profesor de Economa Poltica en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Rosario, UNR. Profesor de posgrado en varias universidades pblicas de la Argentina y del exterior. Presidente de la Fundacin de Investigaciones Sociales y Polticas, FISYP. Integrante del Comit Directivo del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales, CLACSO.

Fuente:
http://www.argenpress.info/2011/02/africa-concentra-los-debates-de-la.html


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