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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-03-2011

El ataque a Libia y el derecho internacional

Curtis Doebbler
Al Ahram Weekly

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


El 19 de marzo de 2011 algunas naciones occidentales comenzaron el tercer conflicto armado internacional contra un pas musulmn en la ltima dcada. Se esmeraron por afirmar que el uso de la fuerza contra Libia era legal, pero si se aplica el derecho internacional a los hechos vemos que en realidad el uso de la fuerza es ilegal.

Este breve comentario evala el uso de la fuerza contra Libia, comenzando por la Resolucin 1973 del Consejo de Seguridad de la ONU que supuestamente lo autoriza y el eventual ataque contra el pueblo de Libia.

LOS HECHOS: A diferencia de las manifestaciones no violentas en Egipto, Tnez, Bahrin, Yemen y otros sitios en el mundo rabe, las manifestaciones que comenzaron en Libia el 17 de febrero degeneraron en unos das en una guerra civil. Ambas partes tenan tanques, cazabombarderos, armas antiareas y artillera pesada. Las fuerzas gubernamentales consistan sobre todo de militares entrenados, mientras la oposicin armada consista de soldados desertores y numerosos civiles que haban tomado las armas.

El nivel de fuerza que cada bando tiene a su disposicin lo sealaron las afirmaciones del sbado 19 de marzo de que tanto un caza del gobierno libio como uno de la oposicin haban sido derribados cerca de Bengasi. A medida que la guerra civil aumentaba en intensidad, la comunidad internacional consider actuar en apoyo a la oposicin armada. El 17 de marzo, el Consejo de Seguridad de la ONU adopt la Resolucin 1973. Y a las 42 horas comenz un ataque contra las tropas del gobierno libio dirigido, segn el ministro de Defensa britnico William Hague, a matar al dirigente libio.

Cerca del medioda hora local en Washington, DC, el sbado 19 de marzo, los cazabombarderos franceses lanzaron ataques contra objetivos descritos como tanques y sistemas de defensa area. Unashoras despus, losbarcos de guerra estadounidenses comenzaron a lanzar misiles de crucero contra objetivos libios.

Aunque pases rabes y musulmanes se haban sumado a la coalicin contra su vecino rabe y musulmn, ninguno de ellos particip realmente en los ataques areos enviando aviones. Inmediatamente despus del inicio de los ataques areos, Rusia, China y el secretario general de la Liga rabe, el egipcio Amr Moussa, condenaron la prdida de vidas civiles causada por los bombardeos.

A pesar de los desmentidos de la intencin de atacar al dirigente libio, atacaron las residencias y complejos utilizados por el coronel Muamar Gadafi. Despus del primer da de bombardeos se inform de la muerte de ms de cuatro docenas de civiles, incluyendo mujeres y nios.

Los ataques tuvieron lugar despus de que el Consejo de Seguridad de la ONU adoptara la Resolucin 1973. Como respuesta a esa resolucin el gobierno libio declar oficialmente un alto el fuego en la guerra civil que libraba contra los rebeldes armados con base en Bengasi. Libia anunci tambin que haba cerrado su espacio areo. Los dirigentes occidentales reaccionaron ante estas acciones del gobierno libio afirmando que no se poda creer en ellas y argumentando que los combates continuaban. Por cierto, fuentes libias confirmaron que la guerra civil continuaba y que ambas partes se seguan atacando.

LA RESOLUCION 1973 DEL CONSEJO DE SEGURIDAD DE LA ONU: La Resolucin 1973 se adopt segn el Captulo VII de la Carta de la ONU con 10 votos a favor, ninguno en contra y cinco abstenciones. A favor votaron los miembros permanentes del Consejo de Seguridad: EE.UU., Gran Bretaa, Francia, y los miembros no permanentes Bosnia y Herzegovina, Colombia, Gabn, el Lbano, Nigeria, Portugal y Sudfrica. Se abstuvieron los miembros permanentes Rusia y China y los miembros no permanentes Alemania, Brasil e India.

La resolucin se adopt el jueves 17 de marzo, despus de las 18:30 hora local en Nueva York. La embajadora de EE.UU. la describi como un fortalecimiento de las sanciones y de la prohibicin de viajes impuesta antes por la Resolucin 1970 del Consejo de Seguridad. Fue promovida por los gobiernos de Francia y el Reino Unida, pero con una fuerte presencia de EE.UU., controlando entre bastidores.

El nuevo ministro de Exteriores francs Alain Jupp, estuvo presente en la reunin del Consejo de Seguridad. Aunque como ex primer ministro no era nuevo en la ONU, lleg unas semanas despus de reemplazar a su predecesor, cesado por haber aceptado favores de un empresario libio, y slo das despus de que su gobierno se convirtiera en el primer gobierno occidental que reconoci a las fuerzas combatientes contra el gobierno en la guerra civil libia como legtimos representantes del pueblo libio.

El gobierno libio no tuvo un representante presente en la reunin despus de que a su embajador oficial, el ex presidente de la Asamblea General Ali Abdel-Salam Treki, se le neg la entrada en EE.UU. No obstante, aunqueoficialmente haba sido relevado de su su cargo ms de una semana antes por desertar a la oposicin, el ex representante permanente adjunto Ibrahim Dabbashi, estuvo presente en la operacin meditica del Consejo de Seguridad del mircoles para hacer una declaracin y responder preguntas.

La Resolucin 1973 contiene 29 prrafos operativos divididos en ocho secciones. La primera seccin exige en su primer prrafo un alto el fuego inmediato y el respeto al derecho internacional incluyendo el paso rpido y sin impedimentos de la ayuda humanitaria.

Un curioso segundo prrafo operacional subraya la necesidad de intensificar esfuerzos para encontrar una solucin a la crisis y pasa a calificar esto de respuesta a las legtimas demandas del pueblo libio y conducente a las reformas polticas necesarias para encontrar una solucin pacfica y sustentable. Un lenguaje tan vago no responde a la pregunta de qu demandas legtimas hay que satisfacer y qu reformas polticas son necesarias. Legalmente esos requerimientos tambin parecen una injerencia directa en los asuntos internos de Libia en violacin del Artculo 2 (7) de la Carta de la ONU, que todas las resoluciones del Consejo de Seguridad deben respetar segn el Artculo 25 de la Carta. Esta discrepancia aparentemente irreconciliable alimenta la especulacin de que la resolucin es otro ejemplo de una poltica que se niega a respetar el derecho internacional.

Los prrafos 4 y 5 tienen que ver con la proteccin de civiles, y este ltimo se concentra en la responsabilidad regional de la Liga rabe.

La parte operacional ms larga de la resolucin se dedica despus a la creacin de una zona de exclusin area en los prrafos 6 hasta el 12. El Artculo 6 crea la zona de exclusin area para todos los vuelos en el espacio areo de la Jamahiriya rabe Libia con el fin de ayudar a proteger a los civiles. Luego el prrafo 7 enumera varias excepciones humanitarias.

El prrafo 8 posiblemente concentrar la atencin de la mayora de los abogados internacionales, ya que menciona que los Estados podrn tomar todas las medidas necesarias para imponer el cumplimiento de la prohibicin de vuelos. El uso del trmino todas las medidas necesarias abre la puerta al uso de la fuerza. Al mismo tiempo, el uso de la fuerza se limita a la imposicin de la zona de exclusin area y no se extiende a intentos de matar al dirigente libio o a apoyar a una parte en el conflicto armado, aunque el hecho de que se impida que el gobierno libio utilice su fuerza area, evidentemente, favorece a la oposicin armada.

El prrafo 8 es inusual porque parece que autoriza el uso de fuerza segn el Captulo VII sin aplicar ninguna de las salvaguardas para el uso de la fuerza que se mencionan en el Artculo 41. No hay ninguna declaracin de que hubieran fracasado otras medidas que no injvolucraban el uso de la fuerza. De hecho, la Resolucin 1973 se adopt despus de que el Consejo de Seguridad de la ONU, el Consejo de Derechos Humanos de la ONU y la Unin Africana decidieron enviar misiones para contribuir a una solucin pacfica, pero antes de que alguna de esas misiones pudiera visitar Libia. Adems, la Resolucin 1973 se adopt despus de que la oferta de renuncia yabandono del pas con su familia del dirigente libio fue rechazada por la oposicin armada sin dejar un margen a las negociaciones.

Los prrafos del 13 al 16 requieren un embargo de armas y deploran el continuo flujo de mercenarios hacia Libia. Al hacerlo, el prrafo 13 decide que el prrafo 11 de la Resolucin 1970 (2011) del Consejo de Seguridad debe ser reemplazado por un nuevo prrafo que autoriza a los Estados Miembros a utilizar todas las medidas conmensuradas con las circunstancias especficas para realizar semejantes inspecciones. De nuevo este lenguaje indica que se podra utilizar la fuerza contra barcos sospechosos de llevar armas a Libia en violacin del embargo.

En los prrafos 17 y 18 se requiere que los Estados nieguen los derechos de despegue, aterrizaje o sobrevuelo a cualquier aeroplano registrado en la Jamahiriya rabe Libia o que sea propiedad o est operado por ciudadanos o compaas libios. Aunque seala claramente que estas provisiones no afectarn a vuelos humanitarios, indudablemente complicarn esos vuelos.

Los prrafos del 19 al 21 extienden la congelacin de activos impuesta por los prrafos 17, 19, 20 y 21 de la Resolucin 1970 (2011) del Consejo de Seguridad [CSONU] a todos los fondos, otros activos financieros y recursos econmicos que son de propiedad o estn controlados, directa o indirectamente, por las autoridades libias o por individuos o entidades que actan por su cuenta o dirigidos por ellas. Los prrafos siguientes, 22 y 23, amplan las restricciones de viajes y la congelacin de activos de la Resolucin 1970 (2011) a todos los individuos en dos anexos. Al hacerlo, estos prrafos impiden esencialmente que los miembros de la familia de Muamar Gadafi salgan de Libia y efectivamente los obligan a combatir a la oposicin armada.

El prrafo 24 crea un nuevo organismo, un panel de expertos, del comit creado en la Resolucin 1970 del CSONU, para reunir, examinar y analizar informacin de Estados, organismos relevantes de las Naciones Unidas, organizaciones internacionales y otras partes interesadas sobre la implementacin de las medidas en la Resolucin 1970 del CSONU, para hacer recomendaciones mejorar la implementacin de las medidas relevantes, y suministrar al Consejo un informe provisional sobre su trabajo antes de 90 das despus del nombramiento del panel, y un informe final del Consejo no despus de30 das antes de la terminacin de su mandato con sus resultados y recomendaciones.

El prrafo 27 dice que todos los Estados incluida la Jamahiriya rabe Libia, debern adoptar las medidas necesarias par asegurar que no haya lugar a ninguna reclamacin, a instancias de las autoridades libias, de ninguna persona o entidad de la Jamahiriya rabe Libia ni de ninguna persona que acte por conducto o en beneficio de esas personas o entidades, en relacin con todo contrato o transaccin cuya ejecucin se vea afectada por las medidas adoptadas por el Consejo de Seguridad en la resolucin 1970 (2011), la presente resolucin y las resoluciones conexas.

Finalmente, en el penltimo prrafo 29, el Consejo decide seguir ocupndose activamente de la cuestin.

PERCEPCIONES PBLICAS: Para cuando la resolucin lleg al dominio pblico, los tabloides y peridicos 'serios' britnicos ya estaban llamando al mundo a la guerra. Los franceses ya haban convocado una reunin descrita como reunin de planificacin para el uso de la fuerza. Y mientras el presidente de EE.UU. se mantena cuidadosamente ambiguo, otros responsables estadounidenses llamaban abiertamente a la intervencin militar en lo que a esas alturas ya se haba convertido en una guerra civil en Libia.

En la furia emocional parece que se haban olvidado del derecho internacional. Un comentarista de la BBC lleg a sugerir que el apoyo poltico a una zona de exclusin area por parrte de la Liga rabe constitua una justificacin legal para el uso de la fuerza. Usos similares de fuerza en Afganistn e Iraq, que estn ampliamente considerados como violaciones del derecho internacional, parece que no han dejado una gran impresin en los periodistas britnicos.

Periodistas de otros sitios parece que tambin han hecho caso omiso del derecho internacional en su consideracin de Libia, llamando frecuentemente a la invasin de un pas soberano por la fuerza, a pesar de que no slo el Artculo 2 (4) de la Carta de la ONU prohbe un uso semejante de la fuerza, sino que tambin lo hace el lenguaje de la propia Resolucin 1973 del CSONU.

Incluso los que se oponen al uso de la fuerza parecen ignorar el derecho internacional aplicable. El parlamentario britnico Jeremy Corbyn, por ejemplo, pregunt en la Cmara de los Comunes que si utilizamos fuerza contra Libia para proteger a una parte en una guerra civil, por qu no la usamos en Bahrin donde docenas de manifestantes desarmados han muerto a manos de fuerzas nacionales y extranjeras, o en Yemen donde unos 50 manifestantes pacficos fueron masacrados por francotiradores del ejrcito. Esta pregunta por lo menos parece comprender el hecho de que el derecho internacional, para tener verdadero valor en las relaciones internacionales, tiene que aplicarse en situaciones similares de una manera similar. El que no se aplique consecuentemente la ley debilita seriamente el derecho y sus restricciones de la accin internacional.

DERECHO INTERNACIONAL: Mientras las decisiones con respecto al uso de la fuerza contra Libia parecen haberse basado ms en emociones que en un entendimiento del derecho relevante, este derecho no es irrelevante. El derecho internacional seguir reflejando las reglas generales que los Estados utilizan en sus relaciones mutuas mucho despus del fin del conflicto armado en Libia. Se podra sugerir que tambin es crucial para la paz y la seguridad en un mundo compuesto de gente con valores e intereses diversos.

Tal vez el principio ms fundamental del derecho internacional es que ningn Estado usar la fuerza contra otro Estado. Este principio se declara expresamente en el Artculo 2, prrafo 4, de la Carta de la ONU. Ningn Estado puede violar este principio del derecho internacional.

Aunque el Consejo de Seguridad de la ONU puede ordenar el uso de la fuerza en circunstancias excepcionales, segn el Artculo 24 (2) de la Carta de la ONU, el Consejo actuar de acuerdo con los Principios y Propsitos de las Naciones Unidas. Esto significa, por lo menos, que las opciones para autorizar el uso de la fuerza estn extremadamente limitadas si los medios pacficos de solucin de disputas siguen siendo posibles. En el caso actual, parece que el Consejo de Seguridad se apresur a utilizar la fuerza.

En el Artculo 51 y en el Captulo VII de la Carta de la ONU se encuentran excepciones limitadas de la prohibicin del uso de la fuerza. Las provisiones de este ltimo, especialmente el Artculo 42, permiten que el Consejo de Seguridad emprenda una accin que pueda ser necesaria para mantener o restaurar la paz y la seguridad internacionales. Las resoluciones 1970 y 1973 sealan ambas que se adoptarn segn el Captulo VII. Ni una ni la otra, sin embargo, cumplen los requerimientos del Artculo 42 de que se haya llegado a la determinacin de que han fracasado las medidas que no involucran el uso de la fuerza.

Es difcil ver cmo se puede llegar a una determinacin semejante en una guerra civil. Parece que por lo menos tendra que basarse en una misin de indagacin en el terreno. Todava no han ido a Libia misiones de indagacin del Consejo de Derechos Humanos de la ONU y del Consejo de Seguridad. Aunque hay poca duda de que los gobiernos occidentales, como el de EE.UU., tienen importantes capacidades para determinar lo que sucede en Libia mediante mtodos de vigilancia a distancia, eso no suministra suficiente evidencia de si el gobierno de Libia cumple las resoluciones del Consejo de Seguridad. Slo observadores en el terreno pueden determinarlo, como hemos visto en la desinformacin propagada sobre las acciones de Iraq basadas en terceras partes y en fuentes de vigilancia distantes.

Adems, la evidencia del cumplimiento por parte de Libia, es variada. Libia anunci casi de inmediato que respetara los trminos de la Resolucin 1973 del CSONU despus de que se adopt. No obstante, en una muestra sin precedentes de intolerancia diplomtica, y sin confirmacin de los hechos en el terreno, los dirigentes occidentales calificaron de mentiroso al dirigente libio.

Libia tambin ofreci aceptar monitores internacionales, y lleg incluso a extender invitaciones para que visitaran el pas. Y en una concesin extraordinaria, el dirigente libio envi un mensaje a la oposicin armada, cuando sta tena la ventaja y se acercaba a Trpoli, en el que ofreca renunciar y abandonar el pas. Las tropas gubernamentales recin lanzaron su ofensiva despus de que esta oferta se rechaz y de que los dirigentes de la oposicin dijeron que no era negociable que el lder egipcio fuera capturado y muerto.

Si el derecho internacional permite que los Estados utilicen la fuerza en circunstancias muy limitadas, hay an menos circunstancias en las cuales se permite que protagonistas no estatales utilicen la fuerza. Una de esas circunstancias es cuando se ejerce el derecho a la autodeterminacin contra una potencia ocupante extranjera y opresiva. Esto podra dar derecho a iraques o afganos a usar la fuerza contra ejrcitos ocupantes, pero no dara derecho al pueblo libio a utilizar la fuerza contra su propio gobierno.

Los rebeldes libios ni siquiera se han basado explcitamente en el derecho extrajudicial de la revolucin, que muchos abogados internacionales admiten que existe cuando se ha llegado a los lmites de la ley. Aunque la participacin en el gobierno de Libia puede haber sido un problema generalizado, el pas tena el mayor ingreso per cpita en frica y uno de los mejores indicadores en los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Adems, Libia ha mostrado en el pasado que respeta el derecho internacional, implementando dictmenes de la Corte Internacional de Justicia en el conflicto con Chad e incluso entregando sospechosos cuando hubo evidencia cuestionable para su juicio en el extranjero en el affaire Lockerbie.

Finalmente, el tema de la autodefensa es irrelevante en el uso de la fuerza contra Libia. Ms bien, en lugar de justificar el ataque occidental contra Libia, parecera justificar una accin emprendida por Libia contra intereses occidentales. En otras palabras, como Libia ha sido objeto de un ataque armado que es probablemente ilegal segn el derecho internacional, tiene derecho a defenderse. Este derecho incluye la realizacin de ataques contra instalaciones militares o personal de cualquier pas involucrado en el ataque. En otras palabras, el ataque contra Libia de Francia y EE.UU. hace que las instalaciones militares y el personal de esos pases sean objetivos legtimos de ataques realizados por Libia en calidad deautodefensa.

Sin tener en cuenta la legalidad del uso de la fuerza por ninguna parte en el conflicto armado, seguirn vigentes el derecho humanitario internacional y las leyes de la guerra. Segn este derecho, todos los Estados involucrados en un conflicto armado deben poner cuidado en no atacar a civiles. Las autoridades libias afirmaron que respetan esta restriccin en la guerra civil, aunque los rebeldes rechazaron esa afirmacin. El derecho humanitario internacional exige que ninguna fuerza militar se dirija contra civiles o instalaciones civiles en Libia.

El derecho internacional de derechos humanos sigue vigente de la misma manera, lo que hace que los ataques a civiles estn sujetos a las restricciones del uso de la fuerza que emanan de las obligaciones internacionales de derechos humanos existentes. Si el uso de la fuerza contra Libia es ilegal, como he sugerido anteriormente, el estndar para determinar si se est utilizando fuerza desproporcionada es aplicable en tiempos de paz. Es el caso porque ningn Estado involucrado en el uso de la fuerza en Libia ha anunciado su derogacin de sus obligaciones de derechos humanos y porque sera contrario al objeto y propsito de todos los tratados existentes de derechos humanos que se permitiera a los Estados que simplemente los derogaran al iniciar un conflicto armado en violacin del derecho internacional.

El uso de la fuerza de manera contraria al derecho internacional existente es tal vez el mayor dao a la humanidad a largo plazo. En el Pacto de Pars en 1928 y de nuevo en la Carta de la ONU de 1945, los Estados acordaron no utilizar la fuerza los unos contra los otros para lograr objetivos de su poltica exterior. El mundo occidental parece que ha cuestionado repetidamente este acuerdo en los ltimos 10 aos, especialmente por su disposicin a emprender accin militar contra Estados predominantemente musulmanes. Al hacerlo ha enviado una seal innegable a la comunidad internacional a travs de sus acciones, y a pesar de algunas de sus palabras, de que el derecho internacional no le importa. Si este mensaje no es respondido por los propugnadores del derecho internacional, los adelantos que se han hecho para asegurar que la comunidad internacional respete el vigor de la ley podran veerse anulados para las futuras generaciones.

El autor es un destacado abogado internacional estadounidense de derechos humanos.

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Fuente: http://weekly.ahram.org.eg/2011/1040/re111.htm

rCR



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