Portada :: Ecologa social
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-05-2011

Vivir del aire?

Eduardo Montes de Oca
Rebelin


Como si definitivamente constituyera un hecho el eterno retorno proclamado por Nietzsche, abierta negacin del optimismo en materia de progreso social, la humanidad vuelve a afrontar la fatdica cifra de mil millones de personas sin acceso a los alimentos Es decir, a la posibilidad de la vida.

S, alrededor de un sexto de los terrcolas est condenado a la inactividad maxilar -el aire no se mastica, no?-, a no ser que la emprenda con el cuero, las cortezas vegetales, algn que otro prjimo. Crisis en cuya constatacin los analistas coinciden, si bien difieren en cuanto a las causas, o a la jerarqua de estas. Porque no todos encuentran la misma fuente en la escalada del dinero necesario para adquirir la cesta global, formada por cereales, oleaginosas, lcteos, carne y azcar, que desde 1990 analiza la FAO, de portavoces posiblemente afnicos de tanta advertencia. En diciembre de 2010 los precios sobrepasaron el nivel de junio de 2008, cuando provocaron protestas en pases tan alejados entre s como Mxico, Filipinas, la India y Egipto. En los ltimos cuatro aos se han disparado nada menos que 47 por ciento!

Algunos observadores, entre ellos el conocido Paul Krugman, juran y perjuran que la situacin responde, primero, a la reduccin de la produccin agrcola por culpa del clima; segundo, al crecimiento de la demanda en China. Factor este ltimo descartado de plano en el diario mexicano La Jornada por Alejandro Nadal, quien nos recuerda que el gigante asitico ha devenido casi autosuficiente en todos los renglones, excepto la soya.

Ciertamente, el clima ha contribuido, entre 2008 y 2011, a la reduccin en 2,6 por ciento de la produccin universal de granos solo la sequa y los consiguientes incendios en Rusia supusieron el retiro de 20 millones de toneladas de trigo del mercado-. Mas ello resulta incomparable con el desvo de maz para la produccin de biocombustibles. En 2007, Estados Unidos se fij la meta anual de 36 mil millones de galones de etanol para 2022. Hoy el 40 por ciento de la cosecha en ese pas, unos 106 millones de toneladas, se destina al sustituto de los hidrocarburos, lo cual argumenta con creces por qu las reservas del grano han descendido al nivel ms bajo desde 1995. Igual poltica de la Unin Europea contribuy a que en 2010 se descartaran unos 250 millones de toneladas de cereales a nivel global.

Pero para muchos entendidos lo ms significativo es que los llamados mercados de commodities (productos bsicos) estn abrumados por la superactividad de los especuladores. Segn la organizacin internacional GRAIN, citada por Prensa Latina, el dinero fruto de ese empeo pas de cinco mil millones de dlares en 2000 a 175 mil millones en 2007.

Nada nuevo, apostillara alguno que otro. Y llevara razn. La especialista Esther Vivas lo subraya en Wordpress: La especulacin de marras es inherente a los mercados de futuros, que comenzaron a funcionar a mediados del siglo XIX, en EE.UU., en garanta de un precio mnimo al productor ante consabidas oscilaciones. El campesino vende a un comerciante la produccin antes de la cosecha para protegerse de las inclemencias del tiempo, por ejemplo, y garantizarse un previo a futuro. El comerciante, por su parte, tambin se beneficia. El ao en que la cosecha va mal, el campesino obtiene buenos ingresos, y cuando la cosecha es ptima, el comerciante an se beneficia ms.

No obstante, convengamos en que el mecanismo est sobreexplotado. Las transnacionales aprovechan la desregulacin de los mercados de materias primas, que, impulsada desde los aos 80 por los Estados Unidos y Gran Bretaa, lleva a comercializar con independencia de las transacciones agrcolas reales. La especulacin alimentaria se ha erigido en una de las ms evidentes concreciones de un sistema -el tardocapitalismo o capitalismo neoliberal- que, con respecto al ao 2000, ha acarreado aumentos del 75 por ciento en la carne, 130 en los productos lcteos, 190 en los cereales y 270 en el azcar. Y el alza estratosfrica del petrleo, haciendo prever una ola inflacionaria en artculos de primera necesidad, como consecuencia de la subida en el transporte.

Salida? Para diversos peritos, la soberana alimentaria. Que los pueblos decidan sobre sus polticas de produccin agropecuaria, la recuperacin de la dimensin local de los mercados y la exclusin del sustento de los mecanismos de especulacin internacional Claro, quizs as dicho esto sera precisamente especular, en otro sentido. Algo que pueden haber intuido los pueblos cuando se lanzan a las calles en protesta, sin reparar en ingrvidas suposiciones de eternos retornos (valga la socorrida analoga), y demostrando lo imprescindible de la soberana poltica. Lo dems vendra por aadidura. Y a otro tema

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter