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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-05-2011

En defensa del mtodo asambleario

Ernest Favil
Rebelin


Hoy es martes, ltimo da de mayo de 2011.

Desde el pasado sbado, la Acampada Sol tiene miedo de que el globo se desinfle, y la caza de brujas comience.

A nuestro modo de ver, el pnico generalizado que nos estamos infundiendo los unos a los otros tiene que ver con una falla metodolgica pequea, pero con repercusiones profundas, alojada en el propio sistema asambleario que la Comisin de Comisiones, el centro neurlgico de la Acampada desde su constitucin durante el pasado fin de semana, ha difundido al resto de las asambleas.

Antes de entrar a analizar el problema, no nos olvidemos de lo ms importante. Es un enorme xito, que merecera estar celebrndose cada minuto que permanezcamos en Sol, el simple hecho de que el mtodo asambleario haya sido el mecanismo de toma de decisiones y de convivencia desde que los hroes de la ciudad Sol, la noche del 15-M, decidieron quedarse a dormir en la superficie del Astro, desacreditando as los mitos sobre su naturaleza abrasadora e inhabitable. No es cierto que el mtodo asambleario sea utpico, o sirva slo para la toma de decisiones. La asamblea es soberana, es el rgano para sacar adelante providencias, y adems es un modo de vivir y una forma de convivencia mucho ms sanos que los que hasta ahora habamos practicado. Lo que pasa es que, con el paso de los das, ese sistema asambleario que nos ilumina se ha ido desvirtuando por culpa de un pequeo error metodolgico, con implicaciones, como digo, mostrencas: se trata de la aversin a utilizar la votacin para resolver los debates intrincados, para desatar los nudos que de tan prietos no se pueden deshacer con el dilogo y el razonamiento colectivo. Hay individuos, en proceso de aprendizaje, que todava no entienden que en una asamblea el bien comn ha de prevalecer sobre sus intereses particulares, y que hay que estar dispuestos a ceder a veces en la demostracin de las diferencias con el fin de que el colectivo salga beneficiado. Ahora mismo, combatir a esos aprendices de asamblearismo, cuando acampan, henchidos de ego (que es ignorancia), en medio de una asamblea, es prioritario. El nico recurso que se me ocurre para hacerlo es apelar a la votacin a mano alzada cuando ellos, siendo minora, no quieren dar su brazo a torcer.

Algunas personas muy queridas, ayer en Sol, se estaban poniendo un poco paranoicas con este asunto. Voluntariamente orilladas de las comisiones de trabajo, comentaban en los corrillos que el batacazo que nos bamos a dar era de escndalo. Sentan una gran desazn al imaginar que haba alguna mente privilegiada queriendo transmitir este mensaje subliminal al colectivo: "Veis que el asamblearismo no funciona a la hora de tomar decisiones? Ya veis que lo que hay que hacer ahora es centralizar, crear un rgano independiente de carcter ejecutivo, un Parlamento, el Partido."

Con todo mi cario, creo que las personas que ayer estaban as rabiosas tambin se equivocan. El descrdito del mtodo asambleario surge de forma espontnea desde la base de las asambleas, que se desesperan con toda la razn al ver que sus acuerdos consensuados quedan desestimados una y otra vez en la Asamblea General y les son devueltos de forma recurrente, mandatndolas para reformularlos. No creo que haya ningn campista con especial nimo de cultivar su persona, desacreditar el asamblearismo e imponer la idea de que el "sufragio directo" es mejor que la bsqueda del "consenso". Es una simple confusin natural entre el "asamblearismo" que nos ilumina y el "asamblesmo", que a mi modo de ver no es, como dice la RAE, 'la tendencia a que los asuntos se decidan a travs de asambleas con demasiada frecuencia', sino 'la tendencia a que todos y cada uno de los asuntos se decidan por narices por consenso absoluto, en vez de por mayora'.

El sbado pasado muchos de nosotros asistimos a una escena dantesca, que nos exasper hasta el hiato. La Comisin de Educacin, bastante morigerada en sus planteamientos por lo general, traslad a la Asamblea General una propuesta de consenso que su delegada plante como el fruto del trabajo deliberativo y cohesionador llevado a cabo por la asamblea a la que representaba durante ms de una semana de arduo trabajo. El punto de consenso que se propuso a la Asamblea Madre, con la intencin de que se incluyera en su tabla reivindicativa final, era el siguiente: "Exigimos una educacin pblica, gratuita y laica", con sus respectivas argumentaciones para defender cada uno de los adjetivos. Una porcin notable de los all presentes, los libertarios, no creen que el modelo educativo ideal deba ser pblico ni privado, sino autogestionado (acaso no funciona la Guardera del Campamento, y los nios all se lo pasan pipa, al tiempo que aprenden cosas ms interesantes que lo que les ensean a diario en sus colegios?). Sin embargo, se callaron la boca y no plantearon ninguna opinin "radicalmente en contra", porque asumieron que el bien comn deba prevalecer, y una propuesta de educacin pblica, gratuita y laica poda servir para aglutinar el sentir de la mayora, indignada con el obsceno proceso de privatizacin de la educacin que la Comunidad de Madrid, sus socios en el gobierno central y los dueos de las empresas constructoras conchabadas estn implementando con descaro en nuestro entorno.

Cuando la delegada de la Comisin de Educacin termin de presentar su propuesta, una amplsima mayora de los brazos de los asambleados se alz, con las manos revoloteando al aire en seal de asentimiento. Si eran 1600 los brazos de los asambleados, me atrevera a decirles que 1598 de ellos estaban a favor de la propuesta. Faltaban dos, los de una mujer con sintomtico aspecto monjil que los cruz enseguida, reclamando de inmediato el megfono para abrir el turno de palabra y expresar su desagrado. Lo que vino a decir en alto fue que ella no poda estar de acuerdo, que crea que las religiones deban incluirse en los currculos, porque eran parte de nuestra cultura y nuestra historia. Se abri el turno de palabra, todas las opiniones eran contrarias a la voz de la discordia, pero aun as el moderador decidi suspender la propuesta de la Comisin de Educacin por no haber encontrado el consenso. El punto del orden del da se zanj conminando a los abnegados asamblestas de Educacin a que volvieran a escribir su propuesta de una manera que dejase contenta a la seora monja.

He aqu el pequeo error monstruo del que les quera hablar hoy. Cuando una persona en medio de una asamblea general no se da cuenta de que ha de sacrificar su inters o sus creencias individuales en favor de una mayora aplastante que no piensa como ella, el moderador tiene que abrir un turno de palabras por el que la voz de la mayora intente, con razonamientos bien construidos, abrir el corazn y el cerebro del elemento discordante. Si con todos los argumentos en su contra, la persona de la discordia sigue en sus trece, entonces el moderador debera pedir una rueda rpida de opiniones por la que todos los asambleados expresen de forma positiva su opinin opuesta a la de la persona enquistada. Si la asamblea es multitudinaria, como la del otro da, se podra seleccionar una serie de voces aleatoriamente. Si ni con esas la voz singular de la zizaa se apaga, entonces hay que recurrir sin miedo ni vergenza a la votacin a mano alzada.

La Comisin de Comisiones, consciente de lo que est pasando, lleva un par de das intensificando sus esfuerzos para que se apruebe una propuesta suya para dinamizar las asambleas, y que alberga como punto principal la "regla" de que los acuerdos puedan quedar aprobados con el voto afirmativo de cuatro quintas partes de los asambleados. Esta propuesta acabar triunfando, por sentido comn y por cordura. La prxima vez que la Comisin de Educacin vuelque a la Asamblea General su propuesta de mnimos en defensa de la enseanza pblica, gratuita y laica, la seora con pinta de monja podr decir misa si quiere. Su opcin de veto absoluto habr desaparecido. Al sentirse excluida y no representada, en un proceso de reflexin personal, ella tendr que plantearse muy seriamente si seguir dentro del Movimiento o volver a su parroquia de origen o intentar entrar como numeraria en el Opus Dei, para poder cambiar las cosas desde dentro de aquellas organizaciones, si es que le dejan. Pero saben lo que les digo? Yo estoy seguro de que, enfurruada y todo, se quedar en nuestro Campamento.

Detrs de todo esto, la cuestin grande que se est planteando sobre el maravilloso solar en donde estamos viviendo consiste en saber si triunfa la pulsin integradora que nos ha llevado hasta este punto, o si por el contrario empezamos a cerrar filas en torno a los que all pasamos la mayor parte de nuestro tiempo. Es evidente que si continuamos con la estrategia integradora, corremos el riesgo de que hordas de seoronas del Barrio de Salamanca tambin quieran venir a participar en nuestra asamblea algn domingo despus de la misa de 7. Y que si ese da estamos un poco cansados o entretenidos en otras cosas, consigan aprobar un punto por el que conste en acta que los de la Comisin de Espiritualidad, que hacen cantos a la Pachamama y al dios Chac todas las maanas cuando amanece el Sol, son unos felones, unos sodomitas, y se van a quemar en el Infierno. Yo personalmente, si se da el caso, me manifestara a favor de la propuesta de las seoras del barrio de Salamanca, porque sinceramente me parece que la espiritualidad es una cosa que se desarrolla, el que la tenga, en el mbito domstico, y no en un territorio polticamente ocupado. Adems, me parecera muy interesante poder asistir a un debate encarnizado entre el chamn que dirige el cotarro en dicha comisin y una firme devota de la virginidad de Mara.

En todo caso, y bromas aparte, es importante saber que ese debate entre los partidarios de seguir haciendo la envolvente y los que prefieren cerrar un poco el crculo en torno al Sol, se est traduciendo, en el espacio fsico, en un debate muy serio sobre cmo gestionar la reestructuracin del campamento supuestamente aprobada por la Asamblea General el domingo por la noche, cuando decidi quedarse "por ahora". Hay una propuesta firme, emanada de la Comisin de Infraestructuras, de reutilizar el material del campamento y fabricar un barracn en el que slo quepan los que vayan a dormir cada noche. El argumento es que las noches son complicadas, personas con problemas de drogadiccin o con ganas de gresca perturban el sueo o el trabajo de nuestros valientes nocherniegos. Habra que hacer un corralito, que en el futuro se convierta en punto de informacin donde arda de forma continua la llama de nuestra rebelda y sirva para iluminarnos en el ignoto camino hacia los barrios. La Comisin de Migracin, con la sensatez y pureza de ideas que ha venido demostrando desde el primer da, ya ha trasladado a las dems comisiones su oposicin decidida a la construccin de un barracn, con lienzos y murallas que nos separen del resto. En Migracin estn pidiendo desde el primer da la libre circulacin de personas por el mundo, sin que ningn ser humano sea ilegal, y no van a consentir que se construyan fronteras dentro de nuestro propio territorio conquistado.

Mi opinin, si es que sirve para algo, es que la Comisin de Migracin y Personas tiene ms razn que un ngel. Recomendara a los bellos durmientes que se comunicasen ms con los vagabundos que llevan pasando las noches de Madrid al raso, no dos semanas, sino muchos aos. Quedarn alucinados, como yo me he quedado estos das, viendo el discurso poltico y la claridad de ideas que tiene la mayora de ellos.

Permtanme que les ponga un ejemplo. El viernes 20 de mayo, despus del subidn del desafo masivo contra la Ley Electoral y el logro de que el Campamento se mantuviera en Sol durante la jornada de reflexin, yo volva a mi casa de amanecida. Al pasar por una plaza cntrica del Distrito de La Latina, propuse, de cansado, hacer una paradilla tcnica en el medio de aquel espacio pblico. Despus de un rato, un hombre llamado Ahmed, con la piel curtida y algunos sntomas de embriaguez, se nos acerc a pedir tabaco. Se lo dimos, le preguntamos de dnde haba aterrizado, y nos cont que haba llegado de Tetun en el ao 1989, que tena 54 aos, que viva de recoger chatarra y que en estos momentos (que por el dolor reflejado en su rostro y la ruina de su dentadura se nos figuraron momentos largos) estaba durmiendo en el parque. Hablamos de lo que estaba pasando en Sol y, aunque l no haba estado, nos deslumbr con sus conocimientos y su sabidura poltica. El Sol brillaba en sus ojos. Nos habl con detalle de la realidad de su pas, dijo que "ellos" (los gobernantes que reinan aqu y all, y sus validos) piensan que nosotros somos dibujos animados. Al despedirse, nos dio un abrazo a cada uno de los tres que all asamblebamos. Mientras se iba, nos record:

- No os olvidis de esto. Ellos se piensan que nosotros (y se sealaba) somos dibujos animados.

Yo creo que si al final se decide construir un barracn, ste debera servir para que Ahmed y los dems personajes que viven en las calles de Madrid, tengan un espacio all, se autoorganicen junto a nosotros y se rearmen contra quienes les han empujado a la vida cruel de la intemperie. No nos olvidemos que ellos son los primeros por quienes estamos luchando y a los que nuestro gesto simblico de ocupacin del espacio pblico ms les sirve. Segn se desprende de las declaraciones hechas por Alberto Ruiz Gallardn el pasado 13 de abril, las milicias fascistas del Ayuntamiento de Madrid, disfrazadas de amarillo fosforescente y tanquetas de agua y desinfectante, a las rdenes de la subcontrata Selur, tenan ya preparada desde hace tiempo una ofensiva para barrerlos del mapa de la ciudad y mandarlos a algn basurero privado y alejado del centro. Nuestro deber es defenderlos.

A ese respecto, vamos a ver si conseguimos proyectar esta noche en el Cine Sol la ltima peli de Jos Luis Guern, que se llama Guest. Nos gustaria mucho pedirles a los acampados que se fijen en lo que dicen los "gamines", los "desechables" que habitan la Plaza de Armas (Tahrir) de la megpolis de Bogot, Colombia. No ser que los que duermen en las calles del mundo desde hace siglos son los primeros convencidos de que la revolucin es posible? Por qu no nos ponemos a escucharlos un poco en serio?

sa fue la historia de hoy, contada de sol a sol. Maana hablaremos de pepinos.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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