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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-07-2011

Un comentario sobre el artculo "El derecho a la informacin", de Anneris Ivette Leyva,publicado por el diario criollo Granma
Cuba, su prensa y "ser culpable el tot?"

Manuel David Orrio
Rebelin


Si se buscan resultados en Google, impacto notorio ha causado la publicacin en el diario Granma del artculo El derecho a la informacin, de Anneris Ivette Leyva. Denuncia brava -merecido aplauso- de las negativas casi kafkianas que los periodistas cubanos enfrentamos al intentar entrevistar a fuentes oficiales y no tan oficiales de toda clase: burcratas, empresarios, directivos, y otros como sos. (1)

Sin embargo, a fuer de franco, el buen ejercicio me ha hecho recordar un refrn criollo: la culpa de todo la tuvo el tot

El tot, o tambin llamado chonchol, es un pequeo crvido de plumaje negro y pico encorvado que se alimenta de semillas e insectos. Don Fernando Ortiz dice en su libro Nuevo Catauro de Cubanismos que este pequeo plumfero haca tanto dao a las cosechas y an al azcar almacenado, que era costumbre en los antiguos ingenios poner a un esclavo a cuidar de que los totes no se acercaran a picotear los sacos de azcar o de granos almacenados Los esclavos, puestos a cuidar lo que a ellos les faltaba, solan robar de los sacos almacenados y echar la culpa de las faltas a los totes, cuando el mayoral o el amo les reclamaban. As surgi la frase la culpa de todo la tuvo el tot, que socorridamente usamos los cubanos para descargar nuestra responsabilidad, cuando somos sorprendidos in fraganti en alguna falta. (2)

Suscribo punto por punto lo apuntado por Leyva, en particular estas palabras: Ms all de las inconformidades que provoca, la obstruccin de los canales de acceso a la informacin viola los principios democrticos propugnados por nuestra legalidad, establecidos en la Constitucin de la Repblica, y la voluntad poltica de nuestro Partido, que en sus documentos rectores viene subrayando la importancia de este tema, cuando desde su Primer Congreso en 1975, defini que en el socialismo, forma superior de democracia, la informacin constituye un derecho del pueblo trabajador.(3)

Una vez afirm en una importante reunin gremial que los cubanos habamos hecho el milagro de crear un Estado de Derecho pese a vivir bajo condiciones de estado de sitio, signadas por la ticamente inaceptable poltica de los Estados Unidos de Amrica (EE.UU.) hacia Cuba, al buen decir de anticomunista probado y confeso como lo fue Juan Pablo II. Prueba al canto: la tanta probada agresin desde el Potomac no ha impedido que la proteccin de las informaciones oficiales est regulada por ley y reglamentos ramales, los cuales claramente estipulan los asuntos sujetos al carcter de secreto, u otras calificaciones de menor cuanta.

Es ah, exactamente ah, donde el artculo de Leyva desva el disparo y no hace blanco en todos los culpables, hasta hacer interrogarme, tercamente, si la culpa de todo la tiene el tot.

As, muchas solicitudes de trabajos periodsticos van a parar a la cargada mesa de directivos, porque no pocas veces fungen como todo lo contrario los supuestos viabilizadores o facilitadores comunicacionales de entidades estatales, incluyendo a los Organismos de la Administracin Central y estructuras de Gobierno locales, y da la impresin de que estn all para entorpecer el flujo de la informacin y hasta de la comunicacin, apunta la periodista en Granma. (4)

Por esa conducta lo merecido primero sera, como versa una popular cancin, que les publiquen la foto en la prensa. Si el ministro de tal o ms cual se niega a conceder informacin legalmente pblica o difiere su entrega, pues a divulgarlo, as de simple. El [email protected] [email protected] de Tal se neg a conceder esta o aquella informacin, pese a no ser secreto o confidencialidad regulada por ley.PUNTO. Que se vean en la picota pblica; que chofer, [email protected] y hasta amante, les miren con cara de [email protected]

Se puede en sta, la tierra de Jos Mart? Pues por lo menos el Cdigo de tica de la Unin de Periodistas de Cuba (UPEC) establece en su artculo 4 que El periodista debe enfrentarse a aquellos actos de entidades o personas que obstaculicen el acceso a la informacin de utilidad pblica o constituyan presiones que limiten en cualquier forma el cumplimiento de su deber profesional y social. En caso de diferendo, para defender su derecho puede apoyarse en la direccin del rgano de prensa, en la Unin de Periodistas de Cuba, o dirigirse a cualquier instancia poltica, estatal o de la administracin pblica. Tambin podr denunciar tales actos en su rgano de prensa si la direccin del medio estuviese de acuerdo. (5)

Tomen nota, damas y caballeros: el periodista podr denunciar tales actos en su rgano de prensa si la direccin del medio estuviese de acuerdo. Ms claro, ni el agua: el periodista propone y la direccin dispone Y proponen los periodistas, y el DIRECTOR DISPONE?

Ay, les dejo, mis lectores! Creo que a la oficina me ha entrado un tot!

Notas:

1.- Anneris Ivette Leyva. El derecho a la informacin.

http://www.granma.co.cu/2011/07/08/nacional/artic11.html

2.- http://imaginados.blogia.com/2007/033101-toti.-pajaro-de-cuba-cubanismos.php

3-4.- Ibdem 1.

5.- Cdigo de tica de la UPEC, artculo 4

http://www.cubaperiodistas.cu/upec/etica1.html


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