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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-09-2011

El 11-S y el efecto bizarro: una contra-narrativa

Justin Raimondo
Antiwar

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


Si tuvierais informacin de que funcionarios de gobiernos extranjeros, utilizando sus recursos en EE.UU., estuvieran conspirando para arrastrar a EE.UU. a una guerra ruinosa, utilizando sus conexiones con legisladores estadounidenses de esencial importancia y los medios para atraer a miembros del Congreso y al pblico, qu harais?

A menos de que seis traidores o cobardes, sacarais el plan a la luz del da y serais hroes, por lo menos a mi juicio. Desde la perspectiva del gobierno de Obama, sin embargo, serais criminales, y la sentencia sera severa.

En un juicio secreto en el que ni siquiera el juez pudo ver la evidencia, el traductor del FBI y bloguero por los derechos humanos Shamai Leibowitz, un abogado israel-estadounidense, fue sentenciado a 20 meses de prisin por el crimen de denunciar los amplios esfuerzos de Israelde influenciar a responsables polticos estadounidenses para que apoyen un ataque a Irn.

Leibowitz, contratado para traducir documentos para agencias del gobierno de EE.UU. que monitorean la embajada israel en Washington, se espant ante lo que lea. Segn el bloguero Richard Silverstein, quien ha visto las transcripciones:

[Diplomticos israeles] hablaban de cosas que no eran necesariamente ilegales, pero que horrorizaran al pueblo estadounidense. Apuntan a formadores de opinin y protagonistas claves en la sociedad y utilizan planes a largo plazo para patrocinar conferencias, procurar escritores fantasma de artculos de opinin e influir en miembros del Congreso. En su conjunto es la imagen de que realmente quieren que EE.UU. vaya a la guerra contra Irn, o que apruebe que Israel lo haga.

Apuntan a formadores de opinin, con qu?

Patrocinar conferencias es una cosa, pero este asunto de apuntar tiene ms que algunas connotaciones aciagas. Van a perseguir los israeles a formadores de opinin y a protagonistas claves que podran no apoyar sus planes blicos, y si es as, de qu manera?

Leibowitz entreg las transcripciones a Silverstein, quien escribi sobre ellas en su blog; esa publicacin se ha eliminado y no puedo encontrarla utilizando el cach de Google (aunque tiene que estar en alguna parte). Desde entonces, Silverstein quem los materiales que le entreg Leibowitz, por un temor bastante justificable de que tambin pudieran llevarle a juicio.

Sin embargo, no cuesta imaginar lo que contenan: calificar de agresiva la campaa de propaganda de Israel en EE.UU. sera un eufemismo. Hay numerosas organizaciones estadounidenses que actan como agentes no registrados del Estado israel, y no solo hablo de AIPAC. El lobby israel, como han demostrado John Mearsheimer y Stephen Walt, es una fuerza poderosa en la poltica de EE.UU., y esa fuerza cruza frecuentemente la lnea que separa la propaganda del espionaje, el caso de Steve Rosen, el ex mximo mandams de AIPAC que fue arrestado por hurtar informacin secreta del analista jefe de Irn del Pentgono, Larry Franklin, es solo un ejemplo. La propaganda efectiva requiere informacin, de preferencia informacin confidencial incluidos secretos extremadamente confidenciales que es lo que buscaban Rosen y sus secuaces de AIPAC.

Apenas constituye un secreto que Israel y sus devotos estadounidenses han estado tratando de provocar un ataque de EE.UU. a Irn. Por otra parte, los extremos a los que son capaces de llegar los israeles para cumplir ese objetivo son considerados tan sensibles por nuestro gobierno que perseguir a cualquiera que trate de revelarlos. Eso nos debera decir algo.

S, EE.UU. espa rutinariamente a todos, incluso a sus aliados aparentes, pero en este caso deberan sonar lasalarmas: claramente nuestros espas estn muy preocupados por lo que se proponen los israeles en este pas, y lo han estado desde hace bastante tiempo. Hay que agregar a esto la naturaleza vindicativa del procesamiento de Leibowitz, y no es ir demasiado lejos si decimos que el gobierno est evidentemente en un estado de pnico por la posibilidad de que las actividades clandestinas de Israel en EE.UU. lleguen a ser de conocimiento pblico. Aunque Silverstein tiene extremo cuidado de no decir nada que pueda llevar a que el Departamento de Justicia lo encierre en una celda junto a la de Leibowitz, su opinin de que las actividades descritas en las transcripciones no eran necesariamente ilegales deja mucho sitio para interpretacin.

No culpo a Silverstein por su reticencia. Como informa Seattle Weekly:

Silverstein no enfrenta actualmente ninguna repercusin legal por publicar los documentos que le entreg Leibowitz. Pero dice que el hecho de que el gobierno de Obama no tenga escrpulos al encarcelar a empleados federales por filtrar informacin significa que no da nada por sentado.

Espero que mi condicin de periodista me ofrezca proteccin bajo la Primera Enmienda, dice, y un dejo de inseguridad se refleja en su voz.

Apuesto a que fue ms de un dejo.

Lo que aparentemente provoc el monitoreo e investigacin de Antiwar.com, por el FBI, incluida mi persona, fue nuestra amplia cobertura de las actividades clandestinas de Israel en EE.UU., en especial una serie de artculos mos al respecto. Estaban tan preocupados que un memorando de la central de contraterrorismo del FBI en Newark instruye a sus oficinas zonales para que realicen una investigacin preliminar sobre la base de que representamos una amenaza para la Seguridad Nacional y somos, sin duda alguna, agentes de una potencia extranjera.

Por qu provocan mis artculos sobre el espionaje israel una evaluacin tan disparatada? Despus de todo, aqu trato de denunciar una amenaza a la seguridad nacional, y el FBI considera que eso constituye de por s una amenaza. Quin es por lo tanto en este caso agente de una potencia extranjera, yo o ellos?

Al parecer el FBI dio con nuestra traicin al investigar cmo su infame lista de sospechosos terroristas, en sus diversas formas, lleg a ser de conocimiento pblico. La respuesta fue fcilmente discernible para cualquiera con medio cerebro: la haban distribuido con bastante generosidad, incluso a un banco italiano y a una institucin financiera finlandesa, que la pusieron rpidamente en lnea.

Es como la encontr en mi investigacin de las actividades de un cierto Dominick Suter, propietario de una compaa de mudanzas de Nueva Jersey, cuyos cinco empleados fueron arrestados el 11-S bajo circunstancias extremadamente sospechosas. Su conducta y actividades al observar la cada del World Trade Center desde un parque que domina el ro Hudson provoc una reaccin policial y los detuvieron para interrogarles. Retenidos durante meses, y duramente interrogados, los cinco fueron algunos de los ms de 200 israeles detenidos, junto con miles de rabes, en la secuela inmediata del 11-S. Suter era dueo y operador de Urban Movers, Inc., y el nombre de su compaa adornaba el camin al que se subieron los cinco mientras, segn se informa, grababan en vdeo la cada de las torres y parecan estar celebrando. Forward inform posteriormente de que era casi seguro que este equipo constitua una operacin dirigida por los servicios de inteligencia israeles, aunque funcionarios israeles y estadounidenses lo desmienten.

En todo caso, cuando buscaba la pista de Suter en Internet tropec con la lista de vigilancia, con el nombre, la direccin y la Seguridad Social de Suter claramente incluidos, junto con informacin semejante sobre su mujer, Ornit.

De modo que el FBI tambin los buscaba.

Nuestros muchachos (y muchachas!) del contraespionaje tienen sin duda bastante quehacer con los israeles. Expertos en seguridad testifican que, en los campos relacionados de espionaje industrial y de otro tipo, estn ah mismo con los chinos y los rusos. Sin embargo, hay que preguntarse si, diez aos despus, habrn logrado encontrado al seor Suter. O tal vez no lo buscan tan intensamente.

En este mrbido aniversario, la Orga del Partido de la Guerra, se nos presenta una racha extraordinariamente grande de diatribas de teoras anti-conspiracin, que desprestigian una tremenda cantidad de teoras que nunca necesitaron que las desprestigiaran. Sin embargo, existe una teora semejante, que no es de ninguna manera una teora, sino simple informacin de Carl Cameron de Fox News, cuya serie en cuatro partes sobre el espionaje israel en EE.UU. debut cuando todava no se haba disipado el humo de los cielos sobre Manhattan. La primera transmisin comenz con la informacin de Cameron:

Desde el 11 de septiembre, ms de 60 israeles han sido arrestados o detenidos, sea bajo la nueva ley antiterrorista Patriota, o por trasgresiones inmigratorias. Un puado de militares israeles en servicio activo se encontraba entre los detenidos, segn los investigadores, quienes dicen que algunos de los detenidos tambin fallaron en preguntas de polgrafo cuando se les pregunt sobre supuestas actividades de vigilancia contra EE.UU en el propio pas.

No existen indicaciones de que los israeles hayan estado involucrados en los ataques del 11-S, pero los investigadores sospechan que los israeles podran haber reunido inteligencia sobre los ataques por anticipado yno la compartieron. Un investigador de alto rango dijo que existen vnculos. Pero cuando se le pidieron detalles se neg rotundamente a describirlos y dijo que: la evidencia que vincula a estos israeles con el 11-S es confidencial. No puedo hablarles de evidencia que ha sido acumulada. Es informacin confidencial.

Despus vino un intercambio entre Cameron y el presentador de Fox News, Brit Hume:

HUME: Carl, qu me dice de este asunto de conocimiento anticipado de lo que iba a suceder el 11-S? En qu medida existe claridad entre los investigadores de que algunos agentes israeles podran saber algo?

CAMERON: Es informacin muy explosiva, obviamente, y existe mucha evidencia que dicen haber acumulado, ninguna necesariamente concluyente. Es ms cuando se ve en conjunto. Una pregunta ms importante es, dicen, cmo pueden no haberlo sabido? Casi una cita directa.

HUME: Hablando del hecho de que estaban espiando a algunos rabes, verdad?

CAMERON: Correcto.

Naturalmente consider rpidamente la informacin nueva que suministr, advertido por un artculo del Washington Post que inform del arresto de 200 israeles junto con los sospechosos rabes despus del 11-S, mis propias investigaciones del tema de quin saba qu, y porqu el 1 de septiembre, haba precedido la emisin de Cameron por cerca de una semana. Eso me condujo a Suter, y la lista de vigilancia, que el FBI utiliz como pretexto para fisgonear en nuestra organizacin y los individuos asociados con ella.

Despus de haber abandonado su investigacin de la operacin de Urban Movers, y concluido que no haba nada que ver y que todos deberamos seguir avanzando, el FBI volvi su Ojo de Saurn hacia Antiwar.com. Es decir, hacia periodistas que haban escrito sobre el tema utilizando informacin a disposicin del pblico, quehaban ejercido sus derechos segn la Primera Enmienda y, a propsito, haban defendido la seguridad nacional de EE.UU. de una amenaza extranjera que el FBI parece determinado a ignorar.

Un artculo que escrib sobre el misterioso vdeo que apareci repentinamente en un sitio en la web, supuestamente dirigido por al-Qaida, que mostraba secuencias desconocidas hasta entones sobre el fin de las torres gemelas, conectndolo con el vdeo que, segn las informaciones, haba sido grabado por los Urban Movers, estaba incluido en el expediente del FBI sobre Antiwar.com. El FBI estaba extremadamente interesado en establecer la existencia del vdeo de Urban Movers, si se lee el resto del material publicado que se preocupa sobre todo por el tema ms amplio del conocimiento previo israel del 11-S. Despus de determinar finalmente que no exista un vdeo semejante, a pesar del preciso testimonio de ms de un testigo presencial, aparentemente el FBI se indign de que yo pudiera sugerir otra cosa. Evidentemente, eso me convierte en una amenaza para la Seguridad Nacional, en el Mundo Bizarro del FBI.

Mundo Bizarro, recordaris de vuestra juventud leyendo comics, era es un universo alternativo en el cual se ponen de cabeza las leyes de razn y la lgica: el agua fluye ascendiendo porlas montaas, lo bueno es malo, la izquierda es la derecha y el FBI, en lugar de proteger la seguridad nacional, est determinado a violarla.

No lo atribuyo a alguna Vasta Conspiracin, y por lo tanto me tengo que declarar inocente de la acusacin de ser un terico de la conspiracin. Aunque Israel, junto con cualquier cantidad de otros protagonistas en el mundo del espionaje, sin duda tiene a sus agentes dentro de los muros del castillo, la verdadera razn del enojo del FBI es un simple intento de autoproteccin. Es la primera regla del manual de supervivencia del burcrata. Todava no conozco toda la historia de cmo es posible que hayan hecho caso omiso de una conspiracin que se organiz durante cinco aos o ms y cuya fase crucial tuvo lugar bajo sus races, y sin embargo, se enfrenta todo intento de investigar con un poco ms de profundidad los numerosos misterios que rodean este evento seminal con gritos de teora de la conspiracin! y el repentino inters policial.

La evidencia compilada por Carl Cameron y otros, incluidos artculos de investigacin verosmiles que aparecieron en Salon y otras publicaciones de la lnea dominante como Le Monde y Die Zeit, convierte en un caso convincente que los israeles, mientras rastreaban a Mohammed Atta y su equipo, supieron del atentado planificado y no nos informaron de la conspiracin. En el dcimo aniversario de esa enorme traicin, que es encubierta incluso por la red noticiosa que anunci la historia, se hace tanto ms urgente una respuesta a la pregunta formulada por un funcionario annimo de la inteligencia Cmo podan no haberlo sabido? .

Sin embargo es precisamente la pregunta que nuestras agencias de mantenimiento del orden no quieren que nadie haga, y menos todava responda, y si preguntas te persiguen. Si, como el seor Leibowitz o yo, denuncias las actividades no necesariamente ilegales de una potencia extranjera, te tratarna como si fueras agente de una potencia extranjera, como el FBI caracteriz al personal de Antiwar.com.

Tiene un sentido Bizarro perfecto: no tanto en nuestro universo. Sin embargo, como he sealado anteriormente en demasiadas ocasiones la terrible fuerza de la explosin que derrib el World Trade Center abri un agujero en el continuo espacio-tiempo, de modo que el Mundo Bizarro se ha filtrado en nuestro propio universo y se apodera lentamente de l.

Esta teora, y, cuidado, solo es una teora, aunque sea una que parece confirmarse de nuevo con cada da que pasa, responde por la inversin moral en efecto desde ese tenebroso septiembre, cuando imperialismo se convirti en liberacin y la tortura se consider un acto patritico. Hay momentos en los que pienso que el Efecto Bizarro retrocede como en la revuelta popular contra la idea Bizarro de que la manera de enfrentar la bancarrota es aumentar los gastos y en otros momentos (debo admitir que ms frecuentes), estoy convencido de que no slo se propaga sino se hace ms intensa.

Estos das, con la revelacin de la investigacin de Antiwar.com por el FBI, y de mi propia persona, me oriento ms que nunca hacia lo ltimo. Me ha llevado a preguntarme si hay regiones del mundo a las cuales no ha llegado todava el Efecto Bizarro, o donde su influencia nunca fue tan fuerte para comenzar. En breve, considero seriamente abandonar este pas.

Por ingenuo que pueda sonar, en especial por provenir de un libertario, pensaba realmente que mi pas era mejor que esto. Me horroriza de una manera como nunca antes: me siento traicionado y vulnerable. Aunque irme no me protegera del Ojo Maligno del FBI, o quien sea, satisfara mi propio deseo de hacer una declaracin sobre el EE.UU. que sola ser y ya no es.

Pienso, tal vez, en Italia, como el sitio perfecto para un expatriado estadounidense de mi herencia cultural: Podra obtener la doble ciudadana italiana-estadounidense, y alojarme con mis parientes en Calabria. Por lo tanto darles un grito, si estn all, en la forma de un SOS: oigan muchachos!, la Mafia que se ha apoderado del gobierno de EE.UU. me persigue aqu, y por lo tanto hago el mismo viaje que mi abuelo inmigrante hizo, solo que al revs tenis una habitacin para arrendar?

Justin Raimondo es director of Antiwar.com. Es autor de An Enemy of the State: The Life of Murray N. Rothbard (Prometheus Books, 2000), Reclaiming the American Right: The Lost Legacy of the Conservative Movement (ISI, 2008), y Into the Bosnian Quagmire: The Case Against U.S. Intervention in the Balkans (1996). Tambin es editor colaborador de The American Conservative, socio snior del Randolph Bourne Institute, y experto adjunto del Ludwig von Mises Institute. Escribe frecuentemente para Chronicles: A Magazine of American Culture.

Fuente: http://original.antiwar.com/justin/2011/09/08/911-and-the-bizarro-effect/

rCR



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