Portada :: Argentina
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-09-2011

Mentiras post y la extraa poltica editorial de los medios en su interpretacin libre de los derechos humanos
El violento oficio de no escribir

Federico Corbire
Rebelin


Septiembre es un mes maldito. El ltimo 16 Argentina conmemor los treinta y cinco aos de la Noche de los Lpices. Slo cuatro de diez estudiantes secundarios sobrevivieron a las torturas y desapariciones de la ltima dictadura. Un 16 de septiembre de 1955 sera derrocado Juan Domingo Pern. Luego vendran dieciocho aos de proscripcin poltica. Tambin un 6 septiembre pero de 1930 sobrevendra el primer golpe militar dirigido por el nacional catolicismo y la restauracin conservadora.

Las omisiones de la prensa a veces resultan sumamente esclarecedoras. El silenciado premio de la Unesco a Las Abuelas de Plaza de Mayo -el pasado 15 de septiembre- ya es parte del anecdotario de diarios de presencia nacional como Clarn y La Nacin, que prefirieren en estos das preelectorales magnificar el derrotero meditico de Sergio Schoklender por cualquier micrfono, hasta su entrada triunfal al Congreso de la Nacin para realizar una absurda reunin secreta con slo 22 diputados presentes.

As son las cosas cuando el orden corporativo se viste de gala para recibir premios auto celebratorios destinados a la libertad de prensa. Frente a tanto oscurantismo, las siguientes lneas recorren, a modo de ejemplo, cmo el diario La Nacin conmemor solapadamente el 81 aniversario del inicio de los procesos dictatoriales en Argentina. Slo falt la semblanza de Agustn P. Justo. Veamos.

Memoria selectiva

El martes 6 el diario La Nacin llen caja de impresin de algo que no ensean en ninguna escuela de periodismo. Un extrao uso de la memoria y distraccin profesional crearon una bonita sucesin de notas que denotan cierta avaricia de la naturaleza en sus editores o, en el peor de los casos, intencionalidades veladas como las operaciones de prensa que caracterizaron la orquestacin de los medios durante la ltima dictadura. Imaginemos que se trat de lo primero, lo cual obliga por deontologa periodstica a realizar algunas aclaraciones.

El 10 de septiembre de 2008, hace tres aos, Las Abuelas anunciaron que haban encontrado a otro joven privado de su identidad. Se trataba del nieto nmero 95, hijo de Liliana Carmen Pereyra y Eduardo Alberto Cagnola. Ambos -militantes de la Juventud Universitaria Peronista e integrantes de la organizacin Montoneros- fueron secuestrados en la pensin donde vivan en Mar del Plata, en octubre de 1977.

Liliana estaba embarazada de 5 meses y rpidamente termin en la pieza de embarazadas de la ESMA. All naci Federico, en febrero de 1978. Los padres integran la larga lista de 30 mil desaparecidos y su abuela Jorgelina Coqui Pereyra debi cumplir el duro recorrido de la bsqueda.

Esta historia suele repetirse con cada uno de los casos detectados por la organizacin Abuelas de Plaza de Mayo, en colaboracin con la exhaustiva tarea desarrollada por la CONADI (Comisin Nacional por el Derecho a la Identidad), que intenta dar respuesta cierta a los familiares -desde la Secretara de Derechos Humanos- por los delitos de lesa humanidad cometidos en tiempo del terrorismo de Estado.

Las notas

El matutino puso en su portada como artculo principal de la edicin impresa un reclamo presentado por el diputado Juan Carlos Vega (Coalicin Cvica-Crdoba) a propsito del pago de indemnizaciones a las vctimas de la ltima dictadura. La tapa acompaaba la foto de la coterrnea del legislador y senadora nacional Norma Morandini -candidata a vicepresidenta por el Frente Amplio Progresista-, junto a la ex dirigente de la Alianza-Frepaso, Graciela Fernndez Meijide.

Un poco ms perdido en la sbana del histrico diario, estaba la noticia sobre una distincin del Instituto de Prensa y Sociedad (IPyS) a la investigacin realizada por Hugo Alconada Mon sobre el funcionamiento de la Unidad de Informacin Financiera (UIF).

Ese mismo martes, public otro artculo sobre un fallo de la Cmara Federal que permite eventualmente a Federico, el nieto recuperado, llevar el apellido de sus apropiadores.

Las dos primeras tienen como foco central denuncias sobre falta de transparencia en el manejo de la cosa pblica. La ltima una omisin bsica a sealar.

Los personajes

Sospechas por los pagos a vctimas de la represin, lleva la firma de Mariano de Vedia. Pluma que tiene en su ADN periodstico a la familia Mitre y que representa la lnea poltica de un diario que supo adecuarse a los gobiernos de facto, como bien analiza Ricardo Sidicaro en: La poltica mirada desde arriba: las ideas del diario La Nacin (1909-1989)

Sus lneas intentan recuperar el cuestionamiento que hizo Meijide sobre la cantidad de desaparecidos con datos que surgen del informe de la Conadep luego de su reaparicin pblica a fines de 2009, cuando interpel al titular de la Secretara de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde, como lo intenta hacer nuevamente Mariano de Vedia.

Aquel suceso termin en la expulsin de Elisa Carri de la APDH (Asamblea Permanente por los Derechos Humanos), a propsito de declaraciones poco felices por la tarea desempeada por Las Abuelas; y el regreso al ostracismo de la ex ministra y diputada nacional.

Premio para investigaciones periodsticas de La Nacin, celebra el reconocimiento, en el tercer puesto, a la investigacin del prosecretario de redaccin del diario Hugo Alconada Mon, respecto a sus escritos acerca de presuntas irregularidades en la Unidad de Informacin Financiera (UIF), un organismo de control de reciente creacin para perseguir el lavado de dinero, que tuvo infinidad de cambios instrumentales en su adecuacin a los estndares del GAFI (Grupo de Accin Financiera Internacional) y que an se encuentra en proceso de consolidacin.

La distincin fue entregada por el Instituto Prensa y Sociedad (IPyS) y Transparencia Internacional. Del Instituto cabe sealar su labor interesante en tiempos de democracia para el financiamiento investigaciones sobre concentracin meditica, pero tambin que entre sus referentes preferidos cuenta con el auspicioso acompaamiento del ex presidente de la SIP (Sociedad Interamericana de Prensa), Danilo Arbilla, un periodista uruguayo que abraz al dictador Juan Mara Bordaberry en el cargo de director de Difusin e Informacin de la Presidencia. Arbilla, nada dijo entonces sobre la clausura de medios ni la persecucin y detencin de periodistas. Tampoco de la muerte tras las torturas de sus colegas.

Un nieto recuperado seguir llevando el apellido de sus apropiadores, no tiene firma. Por tradicin debe atribuirse entonces al director del medio, Bartolom Mitre. El artculo cuenta el derrotero jurdico del caso. Seala la ausencia de una legislacin armnica frente al pedido del joven para mantener el apellido de quienes se lo robaron actualmente procesados en libertad sin cumplir con los procesos de adopcin correspondientes. Lo que se traduce en delitos de lesa humanidad, imprescriptibles y que tornan inconstitucional cualquier falta a la verdad sobre la identidad de las personas. Entre ellas: llevar el apellido de quienes cometieron esos delitos.

Agendas

Los estudios sobre el comportamiento de la prensa tienen muchas clasificaciones. Hay quienes consideran canallescas este tipo de acciones. Sin embargo, en trminos estrictamente acadmicos llevan otro nombre. Segn el reconocido analista de medios Maxwell McCombs tal prctica se corresponde con la metodologa de Agenda cutting. Se quitan selectivamente tems centrales de la agenda de los medios, los cuales son clave en los procesos de formacin de opinin pblica.

Se trata de otro tipo de desapariciones que obedecen sin duda a aquellas forjadas en dictaduras. Esas que sirvieron a los intereses y gestiones poco claras de un diario que an se presenta como tribuna de doctrina, a la que podra agregarse de Seguridad Nacional en nombre de la transparencia institucional.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter