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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-09-2011

La Operacin Causa Justa deba remover a Noriega y garantizar que los ingresos de la droga llegaran a los bolsillos apropiados
Drogas y justicia en Panam

Beln Fernndez
Al-Jazeera

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


Antes de su muerte en 2003, mi abuelo ex oficial de inteligencia en las fuerzas armadas de EE.UU. y veterano del Da-D, Corea, y Vietnam reviva su belicosa carrera a travs de frecuentes recuerdos del pasado.

Se manifestaban de diversas maneras, como ser mediante su sospecha de que otros habitantes de su vivienda para personas con necesidades especiales utilizaban sus tanques de oxgeno para propsitos comunistas. En otros casos, los fundamentos ideolgicos para amenazas vislumbradas eran detectables con menos facilidad, y mostraba una preocupacin intermitente por complots potenciales fraguados por la Fuerza Area Mexicana.

Otro temor recurrente era que fuera lanzado desde un helicptero por el ex dictador panameo Manuel Noriega, quien haba sido en su encarnacin pre-dictatorial un frecuente visitante de mi abuelo en su calidad de director de inteligencia militar bajo Omar Torrijos. Mi abuelo haba sido director de inteligencia de 1976-1976 del Comando Sur de EE.UU.

(SOUTHCOM), que entonces estaba basado en la Zona del Canal de Panam. Las visitas tenan lugar frecuentemente en el Tnel, el bnker nuclear local estadounidense en Ancon Hill, equipado de numerosas comodidades tiles en caso del Armagedn, como ser aire acondicionado, una iglesia, y una trituradora de papel del tamao de un todoterreno.

Aunque algunos lo acusaron de orquestar la muerte de Torrijos en un accidente areo, Noriega no era conocido por lanzar a seres humanos desde naves areas al agua una prctica cuyo arte se limitaba generalmente a dictadores respaldados por EE.UU. en el Cono Sur y corresponda al plan de estudios de la Escuela de las Amricas dirigida por EE.UU., tambin ubicada en la Zona del Canal. Segn mi abuelo, sin embargo, Noriega tambin se interesaba por tcnicas semejantes, aprovechando la conveniente proximidad de la Baha de Panam, antes de ser depuesto por la invasin estadounidense de 1989.

La justicia de Causa Justa

Cuando tuvieron lugar esos encuentros en el Tnel, Noriega ya era un recurso activo establecido de la CIA as como un participante establecido en el narcotrfico internacional. El conocimiento por el gobierno de esta ltima distincin desde por lo menos 1972 solo converta la invasin de 1989, bautizada Operacin Causa Justa, en tanto ms hipcrita.

Causa Justa fue ordenada por el presidente George H W Bush, es decir el mismo personaje quien, como director de la CIA en 1976, asegur que continuaran los pagos a Noriega a pesar de su participacin reconocida en actividades repulsivas. El nombre de la operacin para deponer al repentinamente narco-criminal antidemocrtico Noriega cuya transparente manipulacin fraudulenta de elecciones en 1984 haba sido aplaudida por el gobierno de EE.UU. fue por lo tanto tan aplicable a la situacin como la etiqueta Operacin Reforestacin sera a un incendio forestal.

La justicia de la causa fue pregonada por la prensa estadounidense, que en boca de Noam Chomsky sataniz a Noriega, convirtindolo en el peor monstruo desde Atila el Huno. Sealando que los abusos de los derechos humanos en Honduras en los aos ochenta palidecan en comparacin con las polticas terroristas de los gobiernos respaldados por EE.UU. en Guatemala y El Salvador, Chomsky llama la atencin al hecho de que el heredero nombrado de Atila haba logrado, a pesar de todo, realizar menos atrocidades que el protegido hondureo de la CIA, el escuadrn de la muerte del Batalln 3-16, por s solo.

Fascinado por el poder de fuego

Tan justos como la causa fueron los medios por los cuales fue implementada la Operacin Causa Justa. Incluyeron el bombardeo tanto del corregimiento pobre de El Chorillo que los conductores de ambulancias se referan al rea como Pequea Hiroshima y la difusin de msica heavy metal a un volumen intolerable hacia la embajada del Vaticano donde se haba refugiado Noriega, en un intento de obligarlo a salir.

La exorbitancia de la operacin fue destacada por nadie sino el general estadounidense Marc Cisneros, quien present la siguiente reflexin en honor del dcimo aniversario de la invasin en 1999:

Pienso que podramos haberlo hecho con menos tropas y menos destruccin. Lo hicimos parecer como si estuvisemos combatiendo a Goliat Estamos fascinados por el poder de fuego. Tenemos todos esos nuevos artilugios: misiles guiados por laser y aviones stealth (ocultos), y nos morimos por utilizarlos.

En cuanto a las personas que murieron realmente, hasta ahora EE.UU. prefiere redondear los clculos de 3.000 vctimas civiles de la operacin a algunos cientos. Tuve la oportunidad de discutir cifras de las vctimas antes este ao con un veterano de la Fuerza Area de Causa Justa, a quien encontr en una fiesta de cumpleaos en la localidad panamea de Colorado, donde bailaba con una botella de ron en cada mano. Gritando por sobre la msica, el veterano me inform que l haba respetado personalmente los estndares estadounidenses de bombardeo de precisin quirrgica durante el asunto y haba pedido ataques areos desde tierra a fin de asegurar que solo mataran a los malos.

Cuando le pregunt cmo era posible, entonces, que miles de civiles no hayan escapado a la aplicacin de precisin quirrgica, el hombre pregunt si yo haba odo hablar de la Segunda Guerra Mundial y grit que 3.000 no era nada en comparacin con la cantidad de vctimas civiles que se acumul durante dicho conflicto. La misma cantidad fue, sin embargo, promovida rpidamente al estatus de algo diferente cuando fue considerada en el contexto de las vctimas del 11 de septiembre.

En cuanto a paralelos potencialmente inherentes entre situaciones en las cuales perecen civiles, un panameo que vive cerca de la base militar Ro Hato al oeste de Ciudad de Panam otra rea atacada por Causa Justa me pregunt seriamente si los estadounidenses son incapaces de comprender que inspirar terror a la gente es por definicin terrorismo. Describi que su hija, de tres aos en 1989, le imploraba que la alejara de las bombas. La factibilidad del proyecto fue cuestionada por el hecho de que el hijo adolescente de sus vecinos fue eliminado por un helicptero estadounidense mientras la familia hua del rea en su coche.

Cadveres y tamales

Como fue documentado en un informe de 1990 del grupo de observacin de los medios

Fairness & Accuracy In Reporting [Ecuanimidad y exactitud en la informacin (FAIR, por sus siglas en ingls)] sobre la falta de separacin entre la prensa y el Estado antes y durante la invasin de Panam, los medios serviles de EE.UU. inflaron la repentina amenaza existencial planteada al pblico estadounidense por el gobernante panameo y luego desfiguraron la observacin de Noriega de que EE.UU. haba creado un estado de guerra en Panam mediante un constante acoso psicolgico y militar para que pareciera una declaracin de guerra de Noriega a EE.UU.

FAIR seala que los medios noticiosos estadounidenses, mientras mostraban una falta flagrante de inters en contar las vctimas civiles panameas, exageraron la ridcula nocin ese mismo mes de que 80.000 manifestantes haban sido masacrados de una sola vez en Rumania por el ejrcito de ese pas. Los recuentos oficiales revelaron posteriormente que la cantidad haba sido cercana a 97. Otra manipulacin periodstica de la magnitud del sufrimiento humano en funcin del inters de la conveniencia poltica ocurri con la publicacin de conclusiones de que las familias de cadveres panameos estuvieron, de hecho, alborozadas por el derrocamiento de Noriega.

Los militares de EE.UU., mientras tanto, suministraron a sus aliados en los medios pruebas adicionales de la justicia de la causa, como ser el descubrimiento de 25 kilos de cocana en una casa visitada regularmente por Noriega. El peso fue inflado posteriormente a 50 kilos, antes de que se revelara que el material en cuestin era en realidad un montn de tamales envueltos en hojas de banano. Impvida ante la aparente inocencia de los comestibles aprehendidos, la portavoz del Departamento de Defensa de EE.UU., Kathy Wood, advirti que constituan una sustancia que utilizan en rituales de vud.

La CIA y la droga

Incluso si los tamales hubieran sido realmente cocana, 25 o 50 kilos es una cantidad muy inferior a, digamos, 5.000 kilos el peso aproximado que fue traficado anualmente a Los ngeles a principios de los aos ochenta por exiliados nicaragenses, que entonces estaban canalizando ingresos a las fuerzas de la Contra respaldadas por la CIA, que trataban de derrocar al gobierno izquierdista sandinista de Nicaragua. Como demuestran los periodistas

Alexander Cockburn y Jeffrey St Clair en su indispensable libro: Whiteout: The CIA, Drugs and the Press, durante el perodo en el que la Enmienda Boland limit el apoyo directo de EE.UU. a la Contra, el sistema de justicia penal de EE.UU. permiti que la red de narcos funcionara sin interrupcin:

Por cierto, varios agentes del mantenimiento del orden se han quejado en pblico de que acciones que apuntaban a [el rey nicaragense de la droga Norwin] Meneses fueron bloqueadas por funcionarios del Consejo Nacional de Seguridad en el gobierno de Reagan y por la CIA.

Dado que la epidemia de cocana crack resultante en el Sur de Los ngeles aviv la violencia de pandillas y arruin de otras maneras comunidades afro-estadounidenses, es presumiblemente seguro que se argumente que la seguridad de ciudadanos estadounidenses es puesta frecuentemente ms puesta en peligro por las guerras de EE.UU. contra supuestas amenazas internacionales que por dichas amenazas en s.

En cuanto al aliado de la guerra de la Contra de EE.UU. en Panam, convertido en amenaza. FAIR especifica que la participacin de Noriega en el narcotrfico fue supuestamente ms intensa a principios de los aos ochenta cuando su relacin con EE.UU. era particularmente estrecha. Por desgracia para Noriega, no obtuvo la misma licencia de auto-absolucin que su antiguo socio, ejemplificada en el titular del New York Times en 1997: CIA dice que no ha encontrado ningn vnculo propio con el trfico de crack.

Por qu Noriega?

Como describe Noam Chomsky en su libro What Uncle Sam Really Wants, la necesidad de librarse de Noriega apareci cuando el panameo se hizo menos servil ante las demandas de EE.UU. respecto a la guerra de la Contra as como ante los intereses de negocios en el rea, y su derrocamiento restaur el poder a la elite blanca acaudalada que haba sido desplazada por el golpe de Torrijos [1968] justo a tiempo para obtener un gobierno dcil para la transferencia administrativa del Canal [de Panam] [de EE.UU. a Panam] el 1 de enero de 1990.

Por cierto, la Operacin Causa Justa tambin sirvi como (otra) advertencia a todo el vecindario regional, en caso de que la Operacin Furia Urgente en 1983 no lo hubiera hecho comprender que los presidentes de EE.UU. son guerreros poderosos y capaces y que EE.UU. no dudara en lanzar cantidades innecesarias de poder de fuego para ahogar manifestaciones de izquierdismo, incluso en pequesimas naciones isleas del Caribe de las que la mayora de los estadounidenses nunca haban odo hablar. Dos meses despus de Causa Justa, la poblacin nicaragense que pas aos a la merced de sanciones, escuadrones de la muerte, puertos minados, y otras formas de opresin administrada por EE.UU., y ante el espectro de cosas peores por venir eligi a un gobierno derechista para reemplazar a los sandinistas.

Como seala Chomsky: La victoria de Washington en la eleccin de 1990 hizo posible que Nicaragua se convirtiera en un canal importante para drogas al mercado estadounidense, precisamente tal como la Operacin Furia Urgente posibilit que Granada se convirtiera en un centro importante de lavado de dinero de la droga mientras la Operacin Causa Justa result en el siguiente escenario: EE.UU. puso nuevamente en el poder a los banqueros despus de la invasin. La participacin de Noriega en el narcotrfico haba sido trivial en comparacin con la suya. Cockburn y St Clair confirman en Whiteout:

La mayor irona de todas es que, bajo el sucesor de Noriega instalado por EE.UU., Guillermo Endara, Panam se convirti en provincia del crtel de Cali, que se apresur a llegar despus que el crtel de Medelln fue expulsado junto a Noriega. A principios de los aos noventa, el papel de Panam en el narcotrfico latinoamericano y sus rutas de transmisin a EE.UU. se haban hecho ms cruciales que nunca.

Resumiendo, el sacrificio simblico de Noriega no fue realizado con el objetivo de castigar la criminalidad sino ms bien para asegurar que lucrativos ingresos de la droga llegaran a los destinatarios apropiados.

El limbo internacional de Noriega

Despus de pasar dos dcadas en prisin en Miami por narcotrfico y otras acusaciones, Noriega fue extraditado el ao pasado a Francia, donde fue sentenciado a siete aos de prisin por lavado de dinero, a pesar de su afirmacin de que sus cuentas bancarias francesas simplemente contenan fondos personales y pagos de la CIA. Segn sus abogados, la transferencia a Francia ocurri en violacin de las Convenciones de Ginebra, segn las cuales Noriega debera haber sido repatriado en lugar de ser nuevamente extraditado despus de completar su estada en la crcel estadounidense.

Luego, en julio de este ao, el primer ministro francs aprob el retorno de Noriega a Panam, donde enfrenta acusaciones de asesinato de varios oponentes, incluido el del doctor Hugo Spadafora, cuya familia ha pasado a solicitar que Noriega sea extraditado a Italia para ser juzgado. Despus de muchos retrasos, el ltimo plazo para una decisin francesa sobre el asunto tendr lugar el 23 de septiembre.

Las perspectivas para verdadera justicia en la regin contrariamente a un negligente circo judicial son naturalmente limitadas, en vista de la imposibilidad de, por ejemplo, que se someta al establishment estadounidense a viajes multinacionales de extradicin. La perpetuacin de ciclos perjudiciales en Panam ha sido, mientras tanto, asegurada por la reciente reafirmacin por el gobierno panameo de la importancia de intensa colaboracin con EE.UU. categorizado de amigo muy especial teniendo en cuenta los vnculos histricos y diplomticos as como la ratificacin pendiente de una acuerdo de libre comercio EE.UU.-Panam en la lucha escenificada contra el narcotrfico.

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Beln Fernndez es editora en PULSE Media. Su libro: The Imperial Messenger: Thomas Friedman at Workwill ser publicado por Verso el 1 de noviembre de 2011.

Fuente: http://english.aljazeera.net/indepth/opinion/2011/09/2011918101444299541.html



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