Portada :: Opinin
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-10-2011

Unos s y otros no?

Eduardo Montes de Oca
Bohemia


No me atrevo a suscribir la previsin del inminente fin del capitalismo porque, insisto, anda uno escaldado de que la cclica destruccin de las fuerzas productivas ah, las guerras, las crisis - le sirva de premisa para un nuevo aire, a costa de una humanidad estrujada hasta los huesos, en tanto los patronos indemnes se refocilan con la dizque eterna valorizacin del capital.

Pero comulgo con la visin de quienes justiprecian la debacle explayada desde Europa hasta Japn y los Estados Unidos. Debacle vvida a pesar de las voces empeadas en convencernos de la recuperacin, argumentando que en EE.UU. se amplan las ventas de bienes durables, o perorando sobre el ms lento ritmo de descenso del PIB.

Dnde quedan el despegue del desempleo, a ms del 9 por ciento, y la quiebra en cadena de casi 50 bancos? Acaso pueden soslayarse el ciclpeo dficit comercial, un dficit presupuestal que se pronostica alcance 1,38 billones de dlares (el tercero ms alto en 65 aos) durante el 2011, y el que las exportaciones hayan dejado de constituir una suerte de seguro anticrisis? Claro que no anda descaminado el ensayista y telogo de la Liberacin Frei Betto al sealar que el mundo se puso patas arriba. Europa y los EE.UU. juntos no van a crecer en el 2012 ms del 1,9 por ciento () Y a rengln seguido: Mientras () los pases emergentes avanzarn del 6,1 por ciento al 6,4 por ciento () China, para envidia del mundo, deber pasar a un 9,5 por ciento.

Detengmonos aqu. USA ve hoy amenazada su competitividad econmica por el papel de esa ltima nacin en el planeta, incluida su arrolladora presencia en Amrica Latina, donde desplaz a la potencia como principal socio comercial de Brasil, por ejemplo, y en el 2010 se converta en el mayor inversionista en ese pas.

Por qu unos EE.UU., Japn, la Unin Europea - decididamente no, en tanto otros Brasil, Rusia, China, Sudfrica: los BRICS- evidentemente s? Sucede que frente a la crisis de una formacin que aprendi a acumular dinero pero no a producir justicia, apunta Betto, el FMI, que sufre una crnica falta de imaginacin, saca del sombrero la receta de siempre: ajuste fiscal. Lo que significa recortar los gastos del Gobierno, aumentar impuestos, reducir el crdito, etc. Nada de subsidios, de aumentos de salarios, de inversiones que no sean estrictamente necesarias. Nada de instrumentos como el keynesianismo, conjurador de la hecatombe all por los aos 30 del siglo pasado. Cuando de los intereses inmediatos del capital financiero se trata, la lgica deviene prescindible.

En contraposicin, asistimos al florecimiento de los mercados emergentes, en gran medida gracias a la demanda de China y la India y a una dinmica Sur-Sur generadora de relativa independencia. Conforme al uruguayo Ral Zibechi, con 700 mil millones de dlares de reservas monetarias, 400 millones de habitantes, grandes reservas de hidrocarburos, autonoma energtica, importantes yacimientos mineros, la ms rica biodiversidad del orbe, Sudamrica no tiene motivo para no despegarse de la crisis y no elaborar su propia agenda.

Y la regin parece decidida. Evoquemos medidas como la creacin de la Unin de Naciones Sudamericanas (Unasur), el Consejo de Defensa Sudamericano y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeos; ello, sin contar que la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra Amrica (Alba) ensaya con xito formas de integracin e intercambio fuera del hegemnico libre comercio.

Ahora, existe un obstculo. En el criterio de Zibechi y otros entendidos, la expansin de los monocultivos, de la minera a cielo abierto y de la ganadera convirti al subcontinente en gran exportador de commodities, lo que supone la profundizacin del extractivismo, con desindustrializacin y exclusin de una porcin importante de la poblacin. La incapacidad para superar el modelo neoliberal que viene mostrando el progresismo, en sus diversas variantes, no solo representa un problema en s mismo sino que facilita el crecimiento de las derechas, () y tiende a generar inestabilidad.

Por tanto, cuando los gobiernos se quejan de la actitud de los reaccionarios deberan pensar en quin los alimenta. O sea, reparar en el esquema que, mediante la concentracin de la renta, agudiza todos los problemas sociales, a despecho de las polticas pblicas, y militariza los territorios donde se asienta, criminalizando la protesta, en el peor de los casos; y en el mejor, propiciando el desnimo, la indiferencia, la desmovilizacin.

De todo lo cual podra inferirse que contina en pie la posibilidad del fin del capitalismo, aunque algunos pases hayan logrado sortear la crisis, y los patronos ilesos se deleiten en dizque la eterna valorizacin del capital. Cundo caera? De muchos depende la respuesta.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter