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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-11-2011

Espaa
La transformacin de la Universidad pblica

Alejandro Vidal lvarez
Rebelin


Contexto histrico y poltico.

En los ltimos diez aos la Universidad pblica ha sufrido una transformacin sin precedentes. Despus de la Transicin, en los aos 70 y 80 del siglo pasado, la Universidad pblica se expandi por todo el territorio del Estado crendose nuevos campus, facultades y departamentos, o amplindose los existentes, para dar cabida y permitir el acceso a una educacin superior a toda una generacin de jvenes estudiantes nacidos durante el baby boom de los aos sesenta; una generacin que buscaba acceder a unos niveles de estudios y de formacin superior a los que la gran mayora de sus padres, la generacin anterior, no haba podido acceder.

Por tanto, con la llegada de la democracia se produjo tambin la masificacin de la Universidad pblica y la apertura de nuevos campus y facultades en ciudades pequeas donde antes no existan. Este modelo pretenda sobre todo facilitar el acceso universal, para todo el mundo, a una educacin superior y de paso evitar que millones de jvenes sin estudios superiores engrosaran las filas de un paro creciente. Sin embargo, este modelo de acceso masivo, fcil y barato, a los estudios universitarios pronto entr en crisis. El nmero de estudiantes empez a disminuir paulatinamente hasta alcanzar mnimos histricos en la primera dcada del s.XXI. Por otra parte muchos licenciados se empezaron a encontrar con la dura realidad del paro, o con un puesto de trabajo que no se corresponda con los estudios que haban realizado o que traicionaban sus expectativas laborales. Un ttulo universitario ya no garantizaba un buen puesto de trabajo en los niveles ms elevados del escalafn social!

Con este panorama, a partir de los aos 90 del pasado siglo, como consecuencia esencialmente de un problema en la estructura econmica de Espaa (muy dependiente del sector servicios, del turismo, y cada vez ms de la burbuja inmobiliaria), el mercado laboral ofreca sobre todo empleos de baja cualificacin para los cuales no era necesaria ninguna formacin universitaria (y mucho menos una formacin humanstica) Al mismo tiempo, al disminuir el nmero de alumnos a la vez que se ampliaban algunos campus y servicios pblicos asociados a la educacin superior, las Universidades comenzaron a tener problemas de financiacin, los cuales no fueron compensados ni con una mejora de la gestin y control pblicos ni con un aumento de los recursos por parte de las Administraciones Pblicas responsables de las mismas: los Gobiernos de las Comunidades Autnomas 1 .

Es en este contexto, en el que se da la aparicin y desarrollo vertiginoso de la denominada sociedad del conocimiento (nuevas tecnologas, telecomunicaciones, informtica, internet, etc.), con nuevas exigencias, cuando se produce una crisis de la Universidad pblica en Espaa y en toda Europa; una crisis que va a dar lugar a las importantes transformaciones acaecidas en la ltima dcada, con el denominado Plan Bolonia y su desarrollo posterior, an en ciernes, llamado Estrategia 2015.

Pero ninguno de los cambios espectaculares (y no tan espectaculares) que ha sufrido la Universidad pblica en los ltimos aos se podra comprender sin un adecuado entendimiento de las transformaciones histricas, polticas y econmicas, de finales del s.XX. Al fin y al cabo, la Universidad como institucin histrica de organizacin social de la educacin superior responde, o sera mejor dicho mimetiza las relaciones sociales y econmicas, los principios y valores, la ideologa dominante de la sociedad a la que pertenece, pues en el fondo es un producto de sta, aunque en su seno se pueda realizar una cierta funcin crtica 2 . As, en una sociedad que se rige desde los aos 70, tanto en lo econmico y social como en lo poltico, por la ideologa del capitalismo neoliberal, la estructura y funcionamiento de la Universidad pblica ha tendido inexorablemente desde entonces a configurarse de acuerdo con los principios y las reglas de la ideologa dominante.

Por tanto partimos de una hiptesis, y de una hiptesis razonable: que los profundos cambios de los ltimos aos sufridos por estudiantes, profesores, investigadores y trabajadores, y por el conjunto de la institucin universitaria, nacen y vienen impulsados por unos intereses, por una ideologa, dentro de un modelo econmico y social determinado con unas necesidades propias: el modelo neoliberal.

El hito clave que marca, muy probablemente, un antes y un despus en la implantacin de este modelo es el llamado Acuerdo General de Comercio y Servicios de 1995 (GATS) 3 celebrado en el mbito de los pases miembros de la OMC, entre los cuales se encuentran los pases de la UE, entre ellos Espaa. Este acuerdo de la OMC ha servido y sirve para que mbitos y servicios gestionados hasta entonces de manera pblica, por los Estados de acuerdo con un inters pblico o general (ya sea sanidad, educacin, servicio de aguas, etc.), se abran tambin al mercado privado (se liberalicen) para que puedan ser gestionados y controlados por empresas privadas, pudiendo obtener de tal manera, as tambin, beneficios de esas actividades. Es decir, permite, o mejor dicho obliga a abrir al negocio y a la inversin privadas mbitos de la economa que hasta entonces por su inters pblico (y su relacin con derechos humanos fundamentales tales como el derecho de acceso universal a la sanidad o la educacin) haban permanecido al margen del mercado y de la lgica del beneficio.

Como es obvio la Universidad, la educacin superior 4 , presionada tambin por su propia crisis de modelo anterior, se vio directamente afectada por las nuevas reglas de un mercado cada vez ms competitivo y desregularizado, donde las empresas multinacionales y los bancos (el sector financiero) buscaban desesperadamente reducir costes y nuevos mbitos de mercado para recuperar una tasa de beneficio en decadencia. Consecuentemente, con ello deseaban tambin intervenir la educacin a todos los niveles para adaptarla a sus nuevas necesidades globales, tanto en lo que respecta al contenido de la formacin acadmica como a la relacin y trasiego del estudiante y sus conocimientos del centro pblico al sector privado. Necesitaban conformar y apropiarse directamente de un conocimiento exclusivamente afn a sus intereses privados, sin trabas de ninguna ndole. Y mientras esto ocurra, al mismo tiempo, el sector pblico, el Estado social, se debilitaba, adelgazaba su msculo social y econmico, reduciendo paulatinamente la financiacin de la actividad pblica, o vendiendo directamente aqul, a precio de saldo, a los llamados inversores y agentes privados.

Con todo esto, el panorama de la Universidad pblica, que perda alumnos constantemente como consecuencia del bajn de la natalidad y que se negaba a ser financiada adecuadamente por una Administracin Pblica en retirada, no era muy halageo. Adems, surga la necesidad de adaptar los modelos de enseanza a las nuevas tecnologas, a las nuevas titulaciones, con la mirada puesta en una futura convergencia educativa europea que, supuestamente, permitira convalidar titulaciones y mejorar la movilidad de estudiantes y personal acadmico dentro del continente 5 . Con todo esto nadie pone en duda que la Universidad pblica necesitaba a finales del siglo pasado, como sigue necesitando, una reforma de calado. Ahora bien, cabe preguntarse qu reformas necesita la Universidad y qu reformas se han hecho, con qu fin, y ms importante an, a quin benefician realmente todas las reformas realizadas al amparo del Plan Bolonia en los ltimos aos? Resulta pertinente citar aqu el famoso refrn espaol que dice que a ro revuelto ganancia de pescadores.

Por tanto, una vez descrito de forma detallada el contexto histrico y poltico en el que se ha cocinado la gran transformacin que ha sufrido la Universidad en la ltima dcada es necesario ahora, sin ms prembulos, describir cules han sido esas transformaciones y por qu las mismas han perjudicado, sin ninguna duda, a los estudiantes, docentes y trabajadores, y sobre todo a un concepto de educacin superior entendido como un servicio pblico, de acceso a la cultura universal y de calidad, que debe o debera regirse conforme a criterios de inters pblico, social o general, mediante mecanismos de control y gestin verdaderamente democrticos y participativos, respetando siempre el principio de autonoma universitaria consagrado en el art.27.10 de la Constitucin Espaola (CE)


El inicio de la privatizacin y mercantilizacin de la Universidad pblica.

El punto de partida, o, si se quiere, el punto de inflexin es la llamada Declaracin de Bolonia de 16 de junio de 19996, declaracin conjunta de los Ministros de Educacin de los pases miembros de la UE. Esta declaracin no es estrictu sensu una norma jurdica obligatoria como pueda serlo un reglamento o directiva europeas, pero s contiene el compromiso de los signatarios de alcanzar los objetivos que propone. En este sentido la Declaracin de Bolonia contiene una serie de puntos e ideas muy abstractos sobre un futuro modelo educativo de convergencia europeo (un Espacio Europeo de Educacin Superior) y una serie de objetivos a alcanzar para adaptar el modelo universitario de los Estados miembros a las nuevas necesidades de la sociedad del conocimiento y lograr un sistema de titulaciones fcilmente comprensible y comparable y la promocin de la movilidad, eliminando los obstculos para el ejercicio efectivo del libre intercambio (dice literalmente la Declaracin de Bolonia) Por otra parte, aunque la mayora de las propuestas, ideas u objetivos de esta sucinta declaracin (apenas una hoja), era plenamente suscribible por cualquiera, debido sobre todo a su carcter extremadamente general y abstracto, que estaba an por definir, sin embargo contena ya algunos objetivos y lneas de actuacin que hacan intuir claramente la finalidad inherente a la misma. As, por ejemplo, la declaracin hablaba ya de competencias o de capacidad de obtencin de empleo, concretamente de una Europa del conocimiento [] capaz de dar a sus ciudadanos las competencias necesarias para afrontar los retos del nuevo milenio,... y promocionar la movilidad de los ciudadanos y la capacidad de obtencin de empleo.... Adems, se fijaba tambin como objetivo la transformacin del sistema basado en dos ciclos fundamentales. Sin embargo, a pesar de toda esta retrica, la Declaracin de Bolonia precedida de los Acuerdos de la OMC de 1995, sirvi de pistoletazo de salida para todos los pases de la UE, incluido Espaa, para iniciar una transformacin a fondo de la Universidad pblica, tanto de cuestiones que tienen que ver con los objetivos manifestados por dicha declaracin como de otras cuestiones que no tienen que ver directamente. En realidad, para someterla estructuras de gobierno incluidas a los intereses del poder econmico y financiero y a las necesidades de un mercado laboral cada vez ms precarizado.

Posteriores declaraciones y reuniones de Ministros de Educacin europeos van a hacer un seguimiento continuado de este proceso (Praga, Lisboa, Londres, Berln)

Se inicia as un largo proceso en Espaa que tiene como punto de partida la entrada en vigor de la LOU, la Ley Orgnica de Universidades de 2001 7 . Esta Ley dictada por el PP sent las bases y allan el terreno de las futuras transformaciones, a la espera de una normativa posterior que la desarrollase. Con la LOU se recort el poder de participacin y decisin de los estudiantes en los rganos de gobierno de la Universidad, principalmente el Claustro. As, los estudiantes perdan un poder de participacin ya de por s exiguo. Al mismo tiempo se sentaban los pilares fundamentales de la colaboracin y el entrelazamiento entre la Universidad pblica y la empresa privada. Se modificaron las funciones de los Consejos Sociales, hasta entonces meros rganos de consulta donde estaban representadas las empresas privadas y otros agentes sociales como los sindicatos mayoritarios, para dotarles de funciones decisorias sobre la programacin anual, las lneas de investigacin, la financiacin y los presupuestos 8 . La LOU tambin mantena y acentuaba los privilegios para la creacin y financiacin de Universidades privadas vinculadas a la Iglesia Catlica, lo que supona en la prctica una vulneracin de la laicidad del Estado y un trato de favor hacia la institucin religiosa catlica aunque fundamentado como siempre en los Acuerdos entre el Estado espaol y la Santa Sede de 1979, de dudosa constitucionalidad.

En un principio, el PSOE se opuso a la LOU y convoc, apoy y particip en mltiples manifestaciones y protestas estudiantiles que por aquel entonces luchaban contra su implantacin con el criterio, del todo acertado, de que se iniciaba la mercantilizacin y privatizacin de la Universidad pblica, adems de la prdida de poder estudiantil.

En contrapartida, la ocasin tan propicia, por supuesto, sera aprovechada por las grandes empresas y por el sector financiero (bancos, etc...) para hacer un desembarco definitivo en el mundo universitario. El Informe Universidad 2000 (Informe Bricall) encargado por la Conferencia de Rectores Espaoles, pero financiado por la CEOE y bancos y empresas multinacionales como el Banco Santander o Telefnica, da cuenta y y fe del inters de las mismas por el control y participacin en las estructuras y financiacin de la Universidad pblica, configurando nuevos instrumentos de financiacin tales como las denominadas becas-prstamo. Y es que un nuevo y extenso mbito de negocio privado se abra para las multinacionales y la banca. As, el Banco Santander, de Emilio Botn y compaa, se pondra en la vanguardia de este nuevo modelo de control privado empresarial gracias a su extensa red de cooperacin universitaria Universia y su Fundacin, auspiciando y generalizando el paradjico invento de las becas prstamo y creando un sistema de bsqueda de empleo privado adaptado a las necesidades de las grandes empresas capitalistas colaboradoras 9 .

Con el cambio de Gobierno del PSOE en 2004 se aceler este proceso de privatizacin y mercantilizacin, llamado Plan Bolonia o Espacio Europeo de Educacin Superior.

En esta tesitura, se empezaron a reformar los Consejos Sociales de todas las Universidades pblicas tal y como prevea la LOU. En Castilla y Len un Reglamento autonmico reform el Consejo Social de la ULE en 2004 10 . A partir de entonces los Consejos Sociales donde estaban representadas las empresas y los bancos privados pasaron de ser rganos meramente consultivos a tener funciones y competencias decisorias sobre, entre otros aspectos, la creacin o modificacin de centros o facultades, la programacin plurianual de la Universidad, la financiacin o el presupuesto, fomentndose la figura del mecenazgo y las fuentes privadas de financiacin. De esta forma, se han dado situaciones como las de la Universidad Complutense de Madrid donde un Consejo Social compuesto por multinacionales como Telefnica, Iberdrola o Caja Madrid (hoy Bankia) deciden de manera directa o indirecta la programacin o las lneas de investigacin, es decir en qu se debe gastar el dinero de un centro de enseanza pblico.

Por tanto, esta intervencin directa de la empresa privada en la educacin superior se produce a travs de diferentes mecanismos, adems de los Consejos Sociales:



Una nueva estructura acadmica: Grado y Postgrado (Mster)

Pero los cambios tambin iban a afectar a la estructura clsica de los estudios universitarios en Espaa, que divida los mismos en tres ciclos: diplomatura (3 aos 180 crditos), licenciatura (5 aos 300 crditos) y doctorado (de 3 a 5 aos)

En el ao 2007 el Gobierno dict un Real Decreto 11 configurando la nueva estructura con los nuevos ciclos, dividiendo la enseanza universitaria en dos niveles principales:

En realidad no se trataba, como parecan asegurar tantas y tantas declaraciones institucionales, de crear una estructura equivalente para todo el mbito europeo, sino ms bien para adaptar las enseanzas universitarias a un modelo elitista, a las necesidades y competencias de un mercado laboral cada vez ms precarizado y mejorar la empleabilidad. El Real Decreto 1393/2007 obligaba a adaptar todas las enseanzas a la nueva estructura antes de 2010. El Gobierno y las autoridades acadmicas aseguraban que el GRADO (4 aos) equivaldra a la antigua licenciatura (5 aos), sin embargo esto no es cierto. El GRADO se ha configurado como un ttulo de formacin general (tal y como dice el art.9.1 del Real Decreto), un ttulo con unos contenidos devaluados con respecto a la antigua licenciatura, que por s mismo no habilita para el ejercicio de la mayora de las prcticas profesionales en cualquier mbito, y que solo sirve en la mayora de los casos como llave de entrada a un mercado precarizado. As, por ejemplo, la carrera de Derecho ha pasado de 5 a 4 aos de duracin, pero ahora el simple ttulo de GRADO no permite ejercer la abogaca (antes bastaba con colegiarse una vez licenciado) sino que es necesario un mster en la Escuela de Prctica Jurdica. En este sentido, la devaluacin del ttulo de la licenciatura se desenmascara an ms con la excepcin que supone la carrera de medicina, la cual dura 6 aos (360 crditos), y no 4, debido, como es evidente, a las consecuencias catastrficas que supondra reducir la carrera a solo 4 aos e imponer la necesidad de un caro mster posterior para poder ser mdico. Y es que a pesar de todo los responsables de esta reforma saben que con la vida de las personas no se juega. En contrapartida, otras carreras que antes eran diplomaturas de 3 aos (enfermera o magisterio, entre otras) han visto ampliados sus contenidos sin una necesidad real ni un sentido verdaderamente prctico, solo como consecuencia de la imposicin de la nueva estructura. No parece tampoco lgico que carreras superiores de 5 aos (300 crditos), como Derecho o Biotecnologa, se hayan reducido a tan solo cuatro, comprimiendo y minimizando contenidos y asignaturas esenciales para la correcta y completa formacin de los futuros profesionales. Esto pone a las claras la irracionalidad de la reforma.

Como consecuencia de esa devaluacin, de un ttulo de GRADO cuyos contenidos no aportan los conocimientos suficientes, se impone la necesidad de los msteres, del POSTGRADO. Tenan razn los rectores de las Universidades pblicas cuando aseguraban que ahora todos los estudiantes iban a realizar un Mster, pero no porque fueran a ampliar sus licenciaturas ya habilitantes sino porque no les iba a quedar ms remedio. As, el Mster tiene como finalidad la adquisicin por el estudiante de una formacin avanzada, orientada a la especializacin acadmica o profesional (como dice el art.10.1 del Real Decreto) Es decir, el Mster es el verdadero equivalente de la licenciatura anterior, el verdadero ttulo que habilita para el ejercicio de la prctica profesional (arquitecto, ingeniero superior, veterinario, abogado, profesor de instituto, etc.) y por tanto un paso casi obligatorio para la mayora de estudiantes universitarios en su formacin para poder asegurar una insercin laboral satisfactoria. Sin embargo, el coste prohibitivo de los msteres supone una nueva barrera econmica, un filtro, que permite, por una parte, cargar sobre el estudiante la mayor parte, sino todo, el peso del coste de dicho ttulo y, por otra, que las empresas puedan configurar conforme a sus intereses privados un amplio espectro de ttulos de POSTGRADO (con precios que van desde 3.000 a 30.000), puesto que se obliga a convivir a msteres pblicos y privados 12 . Esto, de hecho, supone elitizar y privatizar en parte el acceso a un ttulo de grado superior, el cual deja de ser un derecho para convertirse en una mercanca cara, muy cara. Los msteres pblicos tienen tambin un coste desorbitado de entre 1.500 y 1.800 de media, no comparable en ningn caso con lo que vena siendo un ltimo ao de licenciatura (el cual poda costar aproximadamente unos 500 o 600) Adems, con los msteres privados las empresas pueden configurar y controlar los mbitos de estudio y adaptarlos a sus necesidades corporativas, determinando qu conocimientos son dignos de especializacin y cules no.

La nueva estructura se ha implantado con la connivencia absoluta de los responsables universitarios (rectores y vicerrectores) y, lo que es an ms grave, con la vergonzosa connivencia de los representantes estudiantiles institucionales (Junta de Estudiantes) Grandes movilizaciones en 2008 y 2009 de profesores, trabajadores (PAS) y estudiantes concienciados se enfrentaron mediante paros, huelgas, manifestaciones y ocupaciones de facultades a las reformas del Plan Bolonia. Todos los rectores de Universidades pblicas salvo, en un primer momento, el rector de la Universidad Complutense de Madrid, Carlos Berzosa (que despus claudicara tambin) pasaron por el aro y transigieron con las exigencias del Ministerio oponindose a la mayora de los estudiantes y profesores que vean con malos ojos, o cuanto menos con desconfianza, la implantacin de la nueva estructura y de los nuevos sistemas de financiacin. Hasta ah llegaba la autonoma universitaria! En casi todas las Universidades se recogieron miles de firmas de profesores y estudiantes exigiendo cuanto menos la paralizacin de la implantacin del Plan Bolonia, un referndum sobre las nuevas medidas y un debate pblico abierto sobre sus consecuencias y sobre el modelo universitario del futuro, exigencias que en la mayora de las Universidades ni siquiera recibieron una respuesta.

Sin embargo, sera faltar a la verdad decir que los estudiantes se oponan a todos los aspectos que configuraban el Plan Bolonia. Aunque ciertas cuestiones positivas de tipo metodolgico que, supuestamente, pretendan reformarse, como la reduccin del nmero de alumnos por clase o una relacin ms directa entre alumno y profesor con un seguimiento ms personalizado de su trabajo acadmico, o simplemente el aprovechamiento de las nuevas tecnologas, se han convertido en una mera quimera, ya que, entre otros despropsitos, con el nuevo modelo de financiacin y la crisis se han despedido a profesores asociados para ahorrar costes y reducido presupuestos en casi todos los departamentos.


Un nuevo modelo de financiacin.

La financiacin se ha convertido en el caballo de batalla por excelencia de la Universidad pblica y tambin en el caballo de Troya de los intereses privados. Agravado si cabe por la crisis econmica el problema de la financiacin, lejos de resolverse con las nuevas reformas, ha puesto en jaque a todo el sistema universitario, sometindolo definitivamente a una dependencia casi vamprica del sector empresarial y financiero. En los ltimos tres aos la financiacin pblica de la Universidad se ha reducido drsticamente con la excusa de la crisis econmica, sobre todo en las Universidades pequeas de provincias 13 . Una financiacin que procede no puede olvidarse de los Gobiernos de las Comunidades Autnomas, gobernadas casi todas por la derecha conservadora neoliberal del PP, y no del Estado central. Por otra parte, en contradiccin, resulta difcil imaginar cmo va a salir un pas de la crisis econmica supuestamente, segn los parmetros productivistas que defienden los actuales polticos y economistas en el poder si no mejora su capital productivo y humano, la formacin acadmica e intelectual de sus ciudadanos para que estos puedan innovar y aportar una mayor plusvala a la produccin.

Un informe del Consejo de Coordinacin Universitaria encargado por el Ministerio de Educacin y Ciencia de 20 de abril de 2007 apuntaba a la necesidad ineludible de aumentar la suficiencia financiera de las universidades en Espaa, cuyos recursos representaban hasta entonces solo un 1,22% del PIB, hasta un 1,5% del PIB, ms acorde con las necesidades y estndares de un pas desarrollado de la OCDE. Es decir, ello supona la necesidad de un incremento anual mnimo de cerca de 3.000 Millones de en recursos para la universidad. Se estimaba que ello era imprescindible para la mejora de la calidad educativa, la equidad en la enseanza superior y una capacidad de innovacin y desarrollo en I+D+i; y se estipulaba tambin que dicha financiacin fuera en un 20% privada y en el 80% restante pblica 14 . Sin embargo, la realidad posterior ha venido a desmentir radicalmente estos planes, pues la financiacin no solo ha disminuido drsticamente en los ltimos aos (tanto cuantitativamente como en relacin con el PIB) sino que adems los escasos recursos provienen en una proporcin cada vez mayor del sector privado, el cual de esta manera tiene una palanca de control directa sobre la educacin e investigacin universitarias.

En el centro del huracn del problema de la financiacin se encuentra la investigacin. Ante una ausencia cada vez ms notable de financiacin pblica las Universidades, sus departamentos, deben buscar sus propios recursos, es decir financiacin privada. Como es evidente esta financiacin de proyectos de investigacin y estudios universitarios slo podrn hacerla aquellos agentes o empresas privadas que tengan una capacidad econmica suficiente para ello; es decir, que solo sern las grandes empresas y los bancos y fondos de inversin los que financien esos proyectos de investigacin. Lgicamente, solo financiarn aquellos departamentos o estudios que les interesen, que les reporten beneficios, quedando excluidos y por tanto abocados a la desaparicin ms all de su posible inters social aquellos que no puedan obtener el beneplcito de sus patrocinadores privados. Esto sucede ya en el sistema universitario de los EE.UU. Por tanto, lo que se considere improductivo para el mercado tender a desaparecer de la oferta acadmica y de los planes de investigacin.

Existe acaso un ejemplo ms claro de esto que la investigacin financiada por las multinacionales farmacuticas? Se dedican acaso stas a la investigacin de las enfermedades que ms muertos y trastornos causan en el mundo, o solo a aquellas de entre los pases ricos que les reportan beneficios econmicos porque sus productos van dirigidos a un consumidor con poder adquisitivo, tales como ansiolticos o antidepresivos? La respuesta cae por su propio peso.

Pero este control directo de la investigacin por parte de las empresas privadas se acenta todava ms cuando encima se pretende subordinar la financiacin pblica a la previa obtencin de una financiacin privada. Esta es una de las reglas de financiacin que se estn implantando con la denominada Estrategia 2015. Es decir, que la financiacin pblica ya ni siquiera va a quedar como una financiacin residual que cubra las necesidades de unas Universidades, carreras o departamentos que no han podido obtener recursos privados, que no han sido atractivos para el sector privado, que no han sabido venderse lo suficientemente bien, sino que se convertir en el apoyo y refuerzo directo de aquellas Universidades, carreras o departamentos que interesen solo y exclusivamente a las multinacionales y al sector financiero.

Este modelo es lo que el profesor de pedagoga de la Universidad de Len, Enrique J. Dez Gutirrez, ha denominado capitalismo acadmico. Segn sus propias palabras:

La financiacin pblica se subordina a la previa obtencin de 'fuentes de financiacin externa', es decir, privadas. La asignacin presupuestaria ya no se hace en funcin del nmero de estudiantes, sino segn los resultados obtenidos por la institucin universitaria. [] se recorta el presupuesto para proyectos 'improductivos' de orientacin humanstica y/o crtica.15

Es fcil imaginar que si la investigacin no se ajusta a los resultados deseados por su financiador privado el departamento y las personas que llevaron a cabo ese estudio dejarn de percibir dinero y corrern el riesgo de desaparecer, puesto que tampoco percibirn recursos pblicos. La lgica es perversa. Y es, sin duda, una forma directa de intrumentalizacin y control de los recursos e instalaciones pblicas por parte de las empresas privadas.

Por otra parte, una de las mximas del nuevo modelo es el traslado de las costes de la educacin superior a los estudiantes. El lenguaje utilizado en documentos oficiales no deja lugar a dudas. Ahora los estudiantes son considerados como clientes o usuarios que pagan por un ttulo (una mercanca) que en realidad es ms una imagen de marca (la imagen de marca de una Universidad que tiene que competir con todas las dems, como si de una empresa se tratara, para ser un campus de excelencia que atraiga o capte a sus clientes en un verdadero mercado del conocimiento) La lgica del mercado que ha provocado la mayor crisis econmica de la historia despus del Crack del 29 se impone ahora tambin en la Universidad.

Por tanto, sobre todo desde comienzos del s.XXI, se est dando un paulatino traslado de los costes de la enseanza universitaria al estudiante, mientras al mismo tiempo la clase trabajadora, sobre todo en los ltimos aos, ha visto disminuir su poder adquisitivo, su salario real (no salario nominal) 16 Los costes de la enseanza aumentan mientras que los salarios reales se reducen o se mantienen igual. En la ltima dcada las tasas de matriculacin de primer ao han subido una media aproximada del 55-60%, con variaciones entre Universidades, mientras que en 2, 3, 4 y 5 curso el coste total de los crditos ha subido una media del 40-45%; es decir han subido una media aproximada del 5% anual. Esta subida anual del 5% es superior a la subida del IPC (ndice de Precios al Consumo), la cual ha sido en la ltima dcada de un 3-3,5% aproximadamente, salvo los dos ltimos aos (2009, 2010) en los que los precios de la cesta bsica han bajado. En principio, en Castilla y Len al igual que en otras Comunidades Autnomas, la Ley obliga a las Universidades pblicas a actualizar cada ao los precios de las matrculas conforme a la subida del IPC, debiendo subirse las tasas un porcentaje igual o superior al del IPC, pero nunca inferior. Y las Universidades, por supuesto, en su afn recaudatorio, han subido las tasas de matrcula un 5% muy por encima del 3% de media del IPC al que estaban obligadas por ley, y por tanto han encarecido an ms el acceso a la educacin superior. Pero si adems tenemos en cuenta, como hemos dicho anteriormente, que los salarios reales han disminuido o permanecido estancados durante la ltima dcada el encarecimiento es an ms notable: en relacin al salario real implica una subida de ms del 50% del coste para los estudiantes, empobreciendo an ms sus ya de por s escasos recursos.

A todo ello hay que aadir la subida, a veces repentina y escandalosa, de otras tasas universitarias como las que se pagan por la expedicin de ttulos o certificados (No es normal, por ejemplo, que por un ttulo de Licenciado en Derecho en la Universidad de Len una simple hoja de papel, despus de todo lo que se ha pagado a lo largo de la carrera, se deban pagar 160), o tambin las que se pagan por el Centro de Idiomas de la Universidad, cursos de verano, seminarios, etc.

A corto plazo se quiere que los estudiantes clientes asuman la mayor parte, o incluso la totalidad, del coste de la enseanza universitaria, lo que supondr nuevas y significativas subidas de las tasas. Los responsables polticos de la Universidad quieren que el precio del crdito suba en segundas matrculas ms de un 50% y en terceras matrculas hasta un 300%!, con la idea de que dicho pago cubra el supuesto coste total individualizado de ese servicio. Un brbaro retroceso, sin duda alguna, en la universalidad e igualdad de acceso a los estudios superiores.


Las becas.

  Durante estos ltimos aos, durante todo el proceso de implantacin del Espacio Europeo de Educacin Superior, se ha repetido hasta el hartazgo que el encarecimiento del acceso a la Universidad, a un ttulo superior universitario (como consecuencia del prohibitivo precio de los msteres y de las subidas de las tasas, matrculas, servicios, etc.), vendra compensado por un aumento de las becas. Pareca que el Rey Midas se iba a instalar en la corte y que el Estado y las Comunidades Autnomas seran poco menos que la gallina de los huevos de oro. El propio Ministerio de Ciencia e Innovacin (a la sazn el responsable de la reforma universitaria), presionado por las protestas anti-Bolonia, trat de vender la reforma con una campaa publicitaria que llevaba el solo en apariencia didctico ttulo de Qu es el Proceso de Bolonia y en qu afecta a los estudiantes?. Uno de los prrafos explicativos trataba de eliminar la incertidumbre que se haba creado en torno a las becas y los prstamos-renta, o becas-prstamo:

 

Desaparecen las becas

para ser sustituidas por

prstamos renta?

En absoluto. El Gobierno se ha comprometido a mejorar el sistema

actual de becas tanto en financiacin como en nuevas modalidades. Desde 2007 ofrece tambin prstamos renta a inters 0 para msteres. Pero es una opcin ms, que no sustituye a las becas que se seguirn concediendo e

incrementndose como hasta ahora. 17

Pero la aciaga realidad pronto vino a desmentir tantas vagas e inconsistentes promesas. Si las becas iban a mejorar, si el acceso a un ttulo superior no se iba a encarecer y los estudiantes iban a tener ms libertad y flexibilidad para definir sus estudios, por qu los bancos de pronto percibieron la emergencia de una gran negocio con los prstamos-renta a los estudiantes? Es que de pronto los estudiantes iban a necesitar dinero de los bancos que antes no necesitaban? Si el Estado no tena dinero para financiar la Universidad iba a aumentar las becas? La realidad cay por su propio peso y los jvenes estudiantes que se incorporaron al nuevo plan el primer ao pronto comprendieron el sarcasmo inherente a semejante propaganda.

En los ltimos aos las becas pblicas ya existentes se han reducido cuantitativa y cualitativamente, sobre todo las becas de movilidad SNECA y ERASMUS. En general, han disminuido en los tres ltimos aos con el estallido de la burbuja inmobiliaria en Espaa, curiosamente cuando ms falta hacan, puesto que con el paro y la recesin los recursos econmicos de las familias y de los trabajadores se redujeron, a veces drsticamente. Por otra parte las necesidades de financiacin de los estudiantes con los msteres y el aumento de las tasas han provocado que muchos de ellos hayan tenido que abandonar sus estudios.

Sin embargo, aunque las becas de investigacin posteriores a la licenciatura (becas de doctorado) no han visto aumentar su nmero, s que es cierto que la situacin de los becarios de investigacin pblicos ha mejorado de unos aos a esta parte. Durante un tiempo estos becarios de facultad lucharon con denuedo, entre otras cosas, porque se les reconocieran los aos de investigacin como aos cotizados a la Seguridad Social. Y en recompensa a esa lucha se reform hace poco el estatuto del becario de investigacin reconocindoles al menos los dos ltimos aos (de los 4 de doctorado) como aos cotizados; pudiendo incluso cotizar por los 4 aos completos si el propio becario pagaba de su bolsillo las cuotas de los dos restantes.

Por otra parte, el Prembulo del Real Decreto 1393/2007 hablaba ya de la posibilidad de introducir prcticas externas en empresas durante la carrera como una forma de enriquecer la formacin de los estudiantes. Esta posibilidad parece repercutir en un principio positivamente sobre la formacin del estudiante una forma de acercarle a la prctica del mundo laboral y adquirir experiencia, pero al tratarse de prcticas esencialmente no remuneradas, por el contrario, supone en s mismo un modo apenas encubierto de que los estudiantes trabajen gratis en las empresas aportando sus conocimientos sin ser apenas conscientes de la explotacin. Incluso como dichas prcticas externas forman parte del currculum acadmico, y suponen crditos, los estudiantes tendrn, en muchos casos, que pagar por ellas.

En este sentido se ha terminado de configurar y generalizar uno de los pilares esenciales de la nueva filosofa de colaboracin pblico-privada inherente a la reforma: las Fundaciones universitarias ligadas al mundo empresarial, principalmente Fundaciones Universidad-Empresa, entidades privadas con personalidad jurdica propia que sirven como nexo de vinculacin entre el mundo universitario y el mundo empresarial privado 18 . Estas entidades tienen un cometido muy especfico que se ha visto definitivamente reforzado gracias a las nuevas necesidades de financiacin de la Universidad pblica, y que no es otro que el de garantizar la adecuada transferencia de conocimiento del mbito pblico al sector privado. Las mismas han pasado a disear, gestionar y en suma controlar directamente reas tan importantes del mbito universitario como son las escuelas y cursos de verano, los centros de idiomas, seminarios y la formacin del profesorado. Por otra parte, las Fundaciones Universidad-Empresa en colaboracin con las entidades pblicas ofrecen becas para la formacin, para trabajar en el sector privado, a los estudiantes recin graduados. La promesa de tener una beca remunerada se cumple pero, sin embargo, este sistema encierra una realidad muy distinta y desalentadora para los jvenes estudiantes. Lo que realmente se esconde tras este sistema de colaboracin es un mecanismo para suministrar a las empresas privadas patrocinadoras mano de obra barata precaria recin graduada. Estos becarios de colaboracin trabajan, en la mayora de los casos, realizando las mismas tareas que un trabajador asalariado normal pero cobrando mucho menos, una remuneracin inferior al SMI 19 , normalmente de apenas unos 500 al mes (se puede vivir con 500 al mes?) Adems, al no tratarse de una relacin laboral sino de una beca el becario no se rige por el Estatuto de los Trabajadores y por tanto, en principio, no puede ejercer ninguno de los derechos laborales del mismo (horarios, huelga, despido, indemnizaciones, permisos, etc.), los cuales quedan al libre albedro del empresario y sin posibilidad jurdica de defenderlos ante el Juzgado de lo Social; a este respecto la beca que firma el estudiante se encarga de recordarle que su contrato no es una relacin de trabajo con la empresa. El tiempo que el becario pasa en la empresa no cotizaba tampoco hasta ahora a la Seguridad Social, lo que supona un ahorro tambin para la empresa en relacin con un trabajador normal, al menos hasta noviembre de 2011, aunque el Gobierno del PSOE sin duda presionado por la creciente contestacin social a sus polticas anticrisis realiz este otoo una reforma legislativa 20 para que todas las empresas con becarios empezaran a cotizar a la Seguridad Social a partir del 1 de noviembre, pudiendo rescatarse adems el periodo de beca anterior no cotizado.

Sin embargo, a pesar de este guio a algunas de las reivindicaciones de los estudiantes, este tipo de becas para la formacin en empresas privadas tienen incuestionables ventajas para el empresario empleador, entre otras, y la ms obvia, la del ahorro de costes que supone en detrimento de los trabajadores asalariados de la empresa, adems del poder de deshacerse del becario al cabo de los 6 meses o 1 ao que dure la beca, sin estar obligado en ningn caso a realizarle un contrato fijo laboral o a pagar indemnizacin de ningn tipo. Esto supone en la prctica una cadena bien engrasada de trabajo temporal extremadamente precario sin derechos laborales donde los becarios-trabajadores, constantemente renovados, realizan las tareas y funciones de un trabajador normal asalariado (el cual ahora, o ser despedido o no ser contratado puesto que su trabajo ya lo realiza el becario) con un sueldo inferior al SMI, inferior a los 640,40 mnimos que exige la ley. De hecho, gran parte de la remuneracin de la beca la realiza una entidad pblica, por lo que el coste real para la empresa privada de ese becario-trabajador es mnimo 21 ; ms an, se puede decir sin riesgo de caer en un sofisma, que la Administracin Pblica est sufragando la mano de obra de muchas empresas con este invento. Y el porcentaje de estos becarios que se queda luego en la empresa con un contrato ahora s laboral, fijo o eventual, es mnimo, o incluso ridculo. Este es sin duda el glorioso cumplimiento de la gran promesa hecha por los rectores de que todos los estudiantes iban a tener una beca que les iba a permitir acceder al mercado laboral con una experiencia adquirida! Y tal y como est el panorama econmico y social los jvenes seguro que hasta agradecern ser partcipes de semejante forma de explotacin para ausentar, al menos por un ao, el fantasma terrible del paro y la exclusin social.

As, sobre todo en el sector tecnolgico, nos encontramos, por ejemplo, con becarios (ni siquiera recin salidos de la Universidad) que son puestos al frente de departamentos enteros de grandes empresas, con las mismas funciones y responsabilidades de un trabajador asalariado cualquiera, con el mismo horario y jornada laboral, haciendo horas extras sin cobrar, y realizando en muchos casos proyectos de investigacin y desarrollo que luego se apropia dicha empresa a precio de saldo. Pero, claro est, todo ello con la msera remuneracin que perciben, sin derechos laborales y hasta hace dos das sin cotizar tampoco a la Seguridad Social. Existen innumerables ejemplos significativos de esta realidad, generalizada y agravada por la crisis econmica, cuyo anlisis supera con creces el objeto y los medios de este ensayo. Citaremos tan solo un par de situaciones paradigmticas. As, por ejemplo, en Madrid, la empresa aeronutica ITP, que fabrica componentes de motores Rolls-Royce para avin, ha reducido y reestructurado significativamente departamentos enteros en su sede en Madrid a cambio de aprovechar el trabajo de investigacin barato de los becarios que le proporciona la Facultad de Ingeniera Aeronutica de la Universidad Politcnica de Madrid para proyectos de fin de carrera (los becarios tienen que fichar, minutos incluidos; se les descuenta del sueldo si llegan un minuto tarde; no se les suministra transporte ni comida, etc...) La empresa jams contratar a nuevos trabajadores mientras estos nuevos becarios le proporcionen lo mismo a un precio mucho ms barato. Otro ejemplo significativo se encuentra en Len, donde la prestigiosa empresa tecnolgica INTECO 22 (participada pblicamente) ha puesto a becarios al frente de departamentos enteros de traduccin de francs e ingls, como responsables principales y nicos de esos departamentos. No es que se d una beca a un estudiante, o recin graduado, para que, tutelado por un responsable de la empresa, realice y aprenda tareas sencillas, profundice en una prctica que le permita adquirir una experiencia de otro trabajador ms preparado y experimentado, en suma se familiarice con el mundo laboral, sino que se da una beca para que la empresa privada pueda explotar su trabajo sin apenas costes y sin responsabilidad laboral alguna. Una forma interesante, sin duda, de mejorar la competitividad de nuestras empresas! Lstima que el beneficio de todo este entramado sea solo corporativo privado.

Y esta es la desagradable y falseada realidad que se esconde tras estas becas.

 


La transferencia de conocimiento.

 

Finalmente, no podemos dejar sin explicar uno de los conceptos clave de toda esta transformacin de la Universidad pblica, recogido tanto en las mltiples declaraciones europeas e informes como en las diversas leyes estatales, LOU de 2001, LOMLOU de 2007 y dems normas. Es la denominada transferencia de conocimiento, que supone de hecho la privatizacin del conocimiento, su transferencia del mbito pblico al sector privado, y que realmente es el eje y clave de bveda de esta reforma. En palabras de Enrique J. Dez Gutirrez que sintetizan a la perfeccin todo lo que hemos venido diciendo hasta ahora:

La investigacin se convierte as en una apropiacin privada de recursos pblicos, tanto a travs de la subvencin pblica de los costes de proyectos de investigacin, encargados por empresas privadas, como a travs de la transferencia de personal, recursos y resultados de la investigacin de centros pblicos a empresas privadas derivadas de ellos ('spin-off') para la explotacin privada de esos resultados de investigaciones financiadas con fondos pblicos.23

El eufemismo de la transferencia de conocimiento encierra simple y llanamente la idea de que el conocimiento cientfico y tcnico desarrollado en una institucin pblica, son recursos pblicos, se transfiere sin apenas contraprestacin a manos privadas para su explotacin. Esto supone hacer propia la frmula de inversin pblica y beneficios privados.

Esta cooperacin y transferencia se hace a travs de diversos mecanismos como la financiacin directa de la investigacin o el llamado spin-off. El spin-off es un trmino anglosajn que, aplicado al mbito de la Universidad, se refiere a la derivacin o extensin de un proyecto nacido de la investigacin pblica universitaria al sector privado mediante el aprovechamiento del trabajo ya hecho. Las spin-off son empresas privadas que se crean en el seno de otra entidad ya existente, la Universidad pblica o los centros de investigacin pblicos, sirviendo de apoyo a las mismas y aprovechando sus recursos. Normalmente se produce cuando una persona individual que trabaja en ese mbito pblico decide aprovechar los recursos a su alcance para fundar una empresa privada, independiente de la matriz pblica de la que nace, y que le reporte a partir de entonces un beneficio privado. Tienen apoyo institucional, pero sin embargo persiguen intereses privados. Es, sin duda alguna, una frmula ideal para que las Universidades pblicas, con dinero de todos, ayuden a transferir el conocimiento y la investigacin cientfica al mundo empresarial. Es decir, cmo privatizar un conocimiento cientfico y tcnico que, en principio, es pblico. Para ello las Leyes de Propiedad Intelectual e Industrial favorecen con su sistema de patentes y modelos de utilidad una apropiacin privada para uso y beneficio privado exclusivo de ese conocimiento cientfico generado con recursos pblicos. Excelente inversin pblica: pagar de nuestro bolsillo para que otros se enriquezcan! Y por qu no crear empresas pblicas con esa investigacin pblica? Porque legalmente ya casi no se puede, las leyes del mercado y de la libre competencia lo impiden. Y aunque haya personas que defiendan este modelo de las spin-off, no se puede negar lo que es.

Con estas frmulas nuevas de privatizacin se dice e insiste en que solo se pretende facilitar la transmisin de la cultura y del conocimiento, aunque curiosamente nunca ha sido tan difcil acceder a la Universidad por su alto coste, nunca ha sido tan difcil para los estudiantes y profesores decidir y participar en las decisiones sobre la estructuracin de los estudios y el contenido y forma de la investigacin (cada vez ms dependiente de lo que decidan financiar las empresas privadas) y nunca ha sido tan complicado acceder siquiera al contenido de un simple libro puesto que, desde hace dos aos, un estudiante ya ni siquiera puede fotocopiar una hoja de un libro o un cdigo! (tiene que pedir permiso a un profesor o catedrtico porque sino vulnerara las espantosas leyes de propiedad intelectual)

Por otra parte, esa relacin cada vez ms cercana entre los intereses privados empresariales y la Universidad se hizo patente durante el Gobierno del PSOE con el polmico traslado de la Secretara General de Universidades desde el Ministerio de Educacin al Ministerio de Ciencia e Innovacin, muy estrechamente vinculado al lobby industrial y tecnolgico de capital espaol, y a otros grupos y empresas privados. Con este traslado la ltima Ministra de Ciencia e Innovacin del PSOE, Cristina Garmendia, qued como responsable ltima de la implantacin final y definitiva de la reforma universitaria. Lo que mucha gente no saba es que Cristina Garmendia hasta el ao 2008 en que fue nombrada ministra era una empresaria con fuertes intereses en el sector biotecnolgico y formaba parte de la junta directiva de la CEOE 24 . De hecho, la incompatibilidad de sus intereses empresariales privados debieron haberla impedido el ejercicio de cualquier cargo pblico con responsabilidad poltica. El colocar a una empresaria directiva de una multinacional del sector de la biotecnologa y consejera de la patronal CEOE como responsable de la reforma universitaria levant una sonora polvareda puesto que desenmascaraba, ya sin ningn tapujo, al servicio de quin y de qu intereses se haca la reforma. Tanta fue la polmica al respecto que el Gobierno, tratando de lavar su imagen, no tard ni un ao en trasladar de nuevo la Secretaria de Universidades al Ministerio de Educacin, al frente del cual coloc a un filsofo, ngel Gabilondo, cuya retrica conciliadora y perfil acadmico, al margen de sus verdaderas intenciones, pretendi serenar los nimos caldeados y acallar las crticas 25 . El baile de ministros vena a ejemplarizar las propias dudas de la izquierda institucional del PSOE para justificar el Plan Bolonia.

Por tanto, la insistencia hasta el hartazgo en la expresin transferencia del conocimiento por parte de los responsables de estas reformas revela los objetivos reales de las mismas, y pretende convertirse en el leitmotiv que de tanto repetirlo acabe por hacernos asumir dicha transferencia como un sacrificio necesario, y hasta positivo, para el desarrollo econmico en los aos venideros.


Conclusin

Los descontentos sociales que estn generando estas reformas, el Plan Bolonia ya implantado y la Estrategia 2015 que los desarrolla, son innumerables. Se empiezan a percibir los efectos negativos de estas transformaciones. Muchos estudiantes y profesores han reaccionado en toda Europa contra estos cambios; en Francia, Italia y Grecia; en Inglaterra durante 2010 con fuertes movilizaciones en la calle por el aumento del coste, ya de por s prohibitivo, de la enseanza universitaria; en Alemania, donde despus de varios aos de rodaje del nuevo modelo se est demostrando su absoluto fracaso; y en Espaa, donde las movilizaciones alcanzaron su cnit en el curso 2008-2009 con un sin fin de huelgas, parones, ocupaciones, asambleas, debates y puestos de informacin por toda la geografa del estado.

Entre las quejas ms comunes est la de la bajada del nivel y de los contenidos con los grados (4 aos y 240 crditos), lo que obliga en muchos casos a cursar un mster con posterioridad (para obtener una ventaja competitiva), puesto que el grado no es equivalente, en absoluto, a la antigua licenciatura de 5 aos y 300 crditos. Por otra parte, al convertirse todos los grados en presenciales el alumno est obligado a acudir a todas las clases, como en el instituto, no pudiendo organizar su tiempo de estudio libremente, y dificultando mucho la realizacin de otras actividades, ya sean de formacin complementaria, culturales, polticas, deportivas o de simple ocio. Adems, los horarios estn ahora sujetos a cambios arbitrarios que obligan al estudiante a amoldar todo su tiempo e intereses a las clases, sin que pueda dedicar su tiempo a otras necesidades o decidir qu clases le interesan y cules no. Todo esto es una forma sin duda de atar al estudiante a una rutina arbitraria de obediencia y sumisin que le despoja de herramientas esenciales para su libre formacin y desarrollo intelectual y personal, con una finalidad: prepararle para un mercado laboral altamente precarizado y exigente . Una de las consecuencias directas de este sistema de clases presenciales absurdo para la mayora de las carreras, no tanto para otras como enfermera o medicina en los que ya exista es que ahora se hace prcticamente imposible compatibilizar el estudio de una carrera con el trabajo. A este respecto hay que tener en cuenta que hasta la entrada en vigor del Plan Bolonia aproximadamente un 30% de los estudiantes compatibilizaba el estudio con algn tipo de trabajo o actividad remunerada, que normalmente les permita costear la carrera. Ahora con las clases presenciales eso va a ser prcticamente imposible. Entonces, qu harn los jvenes estudiantes? abandonar los estudios por el trabajo? Pero si no hay trabajo! Dedicarse a estudiar? No van a poder pagrselo! Qu salidas tienen entonces los jvenes en Espaa? Tres, sin duda: por tierra, por mar y por aire...

Por otra parte, aunque algunas carreras o estudios hayan podido salir beneficiados coyunturalmente por algn aspecto concreto y aislado del proceso de Bolonia, nadie a estas alturas se atreve a negar que incluso aquellos aspectos de la reforma que mejor supieron venderse como la mejora de la movilidad, la posibilidad de compatibilizar y convalidar todos los ttulos fcilmente, etc... han sido un completo fraude.

Por ltimo, pero no por ello menos importante, no se puede olvidar al personal asalariado de la Universidad (PAS), que ha sufrido tambin en carne propia un proceso de privatizacin y recorte de recursos. La progresiva externalizacin de servicios universitarios (desde la limpieza, hasta el servicio de fotocopias o de seguridad) es un proceso que viene de largo, pero que se ha agudizado en los ltimos aos. La externalizacin ha supuesto la entrada de la subcontratacin lo que ha ido en detrimento de la calidad de los servicios, recortndose muchos de ellos y empeorando las condiciones laborales de los trabajadores y trabajadoras. Con la excusa de la crisis econmica y la merma de recursos financieros se han degradado y recortado, de una manera msera y cicatera, servicios esenciales para el correcto funcionamiento de una Universidad. As, por ejemplo, en muchas facultades, sin disminuir el nmero de alumnos, se ha pasado en apenas un par de aos de tener un servicio de fotocopias de maana y tarde, a solo de maana, y de tener dos o tres fotocopiadoras en reprografa a solo una, lo que provoca colas, retrasos y problemas que merman la calidad de la enseanza.

Finalmente, y ya para concluir definitivamente este extenso anlisis, hay que decir que las luchas de los estudiantes, profesores y PAS contra el denominado Proceso de Bolonia durante estos ltimos aos han estado ms que justificadas. En este sentido, la denominada Estrategia 2015 desarrolla y refuerza todos los propsitos y objetivos del Proceso de Bolonia, agravando an ms si cabe la situacin: control directo de la gestin y de los rganos de gobierno de la Universidad por las empresas privadas, mayor control de los planes de estudios y de la investigacin por las empresas patrocinadoras, elitizacin con Universidades de primera y de segunda, financiacin pblica subordinada a los intereses privados, aumento exponencial de las tasas para trasladar el mayor coste posible a los estudiantes, becas-prstamo con intereses, etc... 26 En suma una privatizacin y mercantilizacin definitiva de la Universidad pblica, rendida a los pies de los intereses de los mercados y del mundo privado empresarial.

Por todo ello la lucha debe continuar. Es necesario cambiar por completo el modelo universitario que se est implantando. Es imprescindible defender una educacin superior pblica de acceso libre y universal, entendida como un servicio pblico de calidad y gratuito o al menos con un coste para el estudiante que no le impida por ningn motivo de carcter econmico acceder al mismo. Y sobre todo una educacin que sirva a los intereses generales de la sociedad, eficiente y racional, con un control democrtico y participativo de la misma, donde intervengan y decidan profesores, alumnos y trabajadores junto con los responsables polticos pertinentes en vez de capitalistas y patrocinadores privados.

Notas

1Salvo la UNED, Universidad Nacional de Educacin a Distancia, que depende del Estado central.

2Aunque es cierto que la Universidad ha sido desde la fundacin de la primera en Bolonia en el s.XI, Italia, una institucin de la que han partido casi siempre las grandes ideas que han transformado la sociedad (como por ejemplo la Reforma protestante), no es menos cierto tampoco que, a pesar de su autonoma, esa funcin crtica que tantas veces se ha desplegado en su seno lo ha hecho lastrada u obstaculizada por unas estructuras, un control y una dependencia, a veces casi absoluta, de los poderes y la ideologa dominantes en cada poca. La Iglesia Catlica en la Edad Media, o el Estado liberal nacionalista a partir del s.XIX.

3GATTS: General Agreement on Trade in Services Acuerdo General sobre Comercio en los Servicios, de 1995. Acuerdo internacional celebrado entre los pases miembros de la OMC Organizacin Mundial de Comercio para abrir al mbito de la competencia comercial y econmica privada los servicios pblicos de los Estados. Pretende que se desmantelen esos servicios pblicos estatales para que los mismos sean suministrados por empresas privadas con la intencin de obtener un beneficio econmico de esa actividad, aplicando as las tesis ms ortodoxas de liberalizacin y privatizacin del neoliberalismo econmico.

4Pero tambin la educacin primaria y secundaria.

5Este es el objetivo que han pretendido vender con el intento de conformar el llamado EEES, Espacio Europeo de Educacin Superior, basado, entre otras cosas, en un sistema nico de crditos europeos: los crditos ECTs. Sin embargo, la realidad es que despus de varios aos siguen existiendo los mismos problemas para convalidar ttulos y asignaturas, incluso ahora tambin entre Universidades de un mismo Estado por culpa de planes de estudios diferenciados; y, por otra parte, la movilidad enmascara la pretensin de que las Universidades que tengan mayor financiacin privada puedan apropiarse de los mejores profesores en detrimento del resto, concentrando as en unas pocas instituciones a la lite acadmica.

6La Declaracin de Bolonia de 1999 tiene, no obstante, un precedente en una declaracin anterior, tambin de Ministros de Educacin europeos: la Declaracin de la Sorbona de 1998.

7LEY ORGNICA 6/2001, de 21 de diciembre, de Universidades; la cual entr en vigor en enero de 2002.

8En el art.14 LOU el Consejo Social se configura ahora como el rgano de participacin de la sociedad en la Universidad (lase de las empresas privadas), al cual le corresponde la aprobacin del presupuesto y de la programacin plurianual de la Universidad, entre otras funciones. Este Consejo Social (con representacin empresarial) ser el embrin de un futuro rgano de gobierno dominado por las empresas privadas que sustituya en la prctica a los rganos clsicos de representacin democrtica: el Claustro y el Consejo o Junta de Gobierno.

9Algunas empresas colaboradoras en el proyecto de Universia del Banco Santander en 2011: KPMG, Bankinter, Banco Popular, Banesto, Ericsson, Indra, HP, Vodafone, Accenture, Deloitte, Ersnt & Young, Cepsa, EADS, Eulen, Acciona, entre otras (casi todas grandes multinacionales y empresas financieras, bancos y auditoras)

10Acuerdo 98/2004, de 15 de julio, por el que se aprueba el Reglamento de Organizacin y Funcionamiento del Consejo Social de la Universidad de Len (Se puede consultar en BOCYL, n.139)

11Real Decreto 1393/2007, de 29 de octubre, por el que se establece la ordenacin de las enseanzas universitarias oficiales (Se puede consultar en BOE n 260 de martes 30 de octubre de 2007)

12Aunque, si bien es cierto, que los Mster pblicos se diferencian de los privados en que aqullos permiten acceder directamente a otros ttulos como los de Doctorado mientras que stos no. Pero quizs sean diferencias que el tiempo, por otra parte, no tardar en suprimir.

13En la Universidad de Len (ULE) el presupuesto ha sufrido una reduccin consecutiva del 20% en los dos ltimos aos, 2009 y 2010.

14Financiacin del Sistema Universitario Espaol, CONSEJO DE COORDINACIN UNIVERSITARIA, Comisin de Financiacin; Madrid, 20 de abril de 2007, p. 52-56: Propuestas de financiacin de la Comisin Universitaria. Se puede consultar en la pgina de la CRUE: http://www.crue.org/

15DEZ GUTIRREZ, ENRIQUE J. Mercantilizacin universitaria y capitalismo acadmico. Len, 2009.- Ponencia realizada en mayo de 2009 en el Aula Magna de la Facultad de Biologa y Ciencias Ambientales de la Universidad de Len. Se puede consultar en internet un artculo similar basado esencialmente en esta ponencia en la siguiente pgina web: http://www.revistadefilosofia.com/23-05.pdf

16El salario nominal es la cantidad exacta de dinero que cobra un trabajador, en cifras, sin aplicarle ningn factor corrector. Por el contrario el salario real es aquel que tiene en cuento el aumento (inflaccin) o disminucin de precios (entonces se le aplica el factor corrector del IPC), o el aumento o disminucin de la produccin (en cuyo caso se le aplica el factor de correccin del PIB). El salario real, por tanto, refleja de manera clara y directa la prdida o aumento de poder adquisitivo de los asalariados, es decir su capacidad real de compra, mientras que el salario nominal es una mera cifra vaca. Ver el excelente estudio comparativo entre salarios reales y nominales Evolucin de los salarios en Espaa (1978-2010): http://www.agarzon.net/?p=949

17Esta campaa sali en toda la prensa escrita nacional. Ver, por ejemplo: EL PAS, lunes 9 de marzo de 2009 (p. 37)

18En la Universidad de Len se cre en 2007 la FEGULEM (Fundacin General de la Universidad de Len y de la Empresa). La misma se define como: Fundacin docente privada, con personalidad jurdica propia y sin nimo de lucro, para la promocin de la cultura, la educacin y a la investigacin cientfica y tcnica de la Universidad de Len, y sus relaciones con la sociedad y el mundo empresarial. (...) pretende convertirse en un instrumento capaz de poner a disposicin de la sociedad, todo el potencial de la universidad y sus recursos, tanto humanos como materiales () Ver: http://www.fgulem.es/ Entre otras Fundaciones ya existentes con anterioridad destaca la Fundacin General de la Universidad Complutense de Madrid, creada en 1984, y patrocinada entre otras multinacionales y empresas privadas por el Banco Santander, Caja Madrid, ACS, Ferrovial o Iberia. Ver: http://www.ucm.es/info/fgu/

19SMI: Salario Mnimo Interprofesional. Salario mnimo fijado por el Gobierno cada ao por debajo del cul est prohibido contratar a un trabajador a tiempo completo, es decir es el salario que debe cobrar todo trabajador como mnimo por la jornada legal de trabajo . Para el ao 2011 el SMI era de 641,40 al mes.

20Real Decreto 1493/2011, por el que se regula la inclusin en el Rgimen General de la Seguridad Social de las personas que participan en programas de formacin (Se puede consultar en BOE de 27 de octubre de 2011)

21As, por ejemplo, las becas de la FEGULEM de la Universidad de Len la remuneracin que recibe el becario es pagada en una proporcin de casi el 50% por la Junta de Castilla y Len. Por tanto, en realidad a la empresa privada el trabajo del becario apenas le cuesta, en muchos casos, ms que 200 escasos (por poco le sale gratis!)

22INTECO: Instituto Nacional de Tecnologas de la Comunicacin.

23DEZ GUTIRREZ, ENRIQUE J. Op. cit.

24De hecho Cristina Garmendia ha sido presidenta y consejera delegada de Genetrix, una importante empresa biotecnolgica espaola, y ha estado y contina directamente vinculada al sector empresarial de la biotecnologa (a travs de fundaciones y acciones, principalmente) Ver: http://es.wikipedia.org/wiki/Cristina_Garmendia

25ngel Gabilondo, ltimo ministro de educacin del Gobierno del PSOE y hermano del conocido periodista y presentador televisivo Iaki Gabilondo, era el Rector de la Universidad Autnoma de Madrid (UAM) en el momento de su designacin para el cargo.

26Para ms informacin sobre la Estrategia 2015 consultar las siguientes pginas: http://dosmilquince.blogspot.com/   http://www.kaosenlared.net/noticia/estrategia-universidad-2015...a-vueltas-bolonia

*Alejandro Vidal lvarez. Licenciado en Derecho.



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