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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-11-2011

Potencialidades de las cooperativas para la actualizacin del modelo econmico cubano
Y las cooperativas, cundo?

Camila Pieiro Harnecker
Palabra Nueva No. 211


Cuando se me pidi que escribiera sobre las cooperativas para los lectores de Palabra Nueva , no me extra el inters en el tema. La Iglesia Catlica ha sido una de las instituciones que ms ha apostado por esas formas de organizacin socioeconmica en Latinoamrica. Algunos estudiosos plantean que en los aos sesenta y setenta esto no fue ms que una estrategia para contrarrestar el trabajo de movimientos sociales que buscaban acceder al poder poltico para realizar cambios ms radicales. Pero esto no significa que personas dentro de la Iglesia, sobre todo la orden franciscana, s hayan visto en las cooperativas una forma de acercar el cielo a la tierra.

Siendo consecuentes con el deseo de fraternidad entre los hombres y las mujeres, muchos cristianos reconocen que en las cooperativas las personas pueden liberarse de aquellos pecados a los que nos empuja la manera en que generalmente nos relacionamos unos con otros en nuestras sociedades, y en particular en los lugares de trabajo. Sugieren, incluso, que si se impulsa la formacin de cooperativas en comunidades con siglos de marginacin y bajos niveles de e ducacin formal y autoestima, puede revelarse la capacidad de esas personas para aprender a administrar una empresa. De hecho, lderes religiosos han promovido la idea de la empresa cooperativa como una escuela no slo de conocimientos tcnicos, tambin de valores y habilidades ciudadanas para vivir en armona con los dems.

Pero la utilidad de las cooperativas tambin es reconocida por otras personas menos idealistas que defienden la posibilidad de articular intereses (necesidades y aspiraciones) individuales con colectivos y sociales. La Organizacin de Naciones Unidas (ONU) declar el 2012 como Ao de las Cooperativas, con el objetivo de subrayar la contribucin de las cooperativas al desarrollo socioeconmico, en particular para reconocer su impacto en la reduccin de la pobreza, la generacin de empleo y la integracin social e instando a los Estados a que promuevan la formacin y expansin de esas organizaciones. i

Qu es una cooperativa?

Una cooperativa no es ms que un grupo de personas que se unen voluntariamente para satisfacer necesidades y aspiraciones comunes por medio de una empresa que les pertenece a todos por igual y que debe ser administrada o controlada democrticamente por sus socios o asociados. Se le llama cooperativa de produccin o de trabajo, cuando es creada para que sus asociados produzcan colectivamente bienes y servicios, por ejemplo, las Cooperativas de Produccin Agropecuarias (CPA) en Cuba. Tambin existe la modalidad de cooperativas de consumo, la cual permite que sus asociados consuman bienes y servicios en mejores condiciones que las ofrecidas por el mercado para el consumo individual. Son las que conocemos en nuestro pas como Cooperativas de Crditos y Servicios (CSS). Existen tambin cooperativas mixtas, donde los socios adems de producir de forma colectiva se encargan de abastecer a sus miembros de algunos productos.

Por tanto, una cooperativa es una asociacin de personas y una empresa a la vez. Pero es una empresa donde lo asociativo, lo social, es lo que gua el funcionamiento de lo empresarial. Cada persona, independientemente de lo que haya aportado al capital, tiene el mismo poder de toma de decisiones. Por eso, el rgano supremo de la cooperativa donde se toman las decisiones ms importantes (las normas de funcionamiento, la eleccin de directivos, los planes, la distribucin de excedentes, etc.) es la asamblea de todos los asociados: todos tienen voz y voto en igualdad de condiciones.

El rgano ejecutivo principal, generalmente conocido como junta directiva, consejo de direccin o bajo una visin menos verticalista rgano de coordinacin, est subordinado a la asamblea general, y sus integrantes son elegidos por ella. Generalmente, este rgano ejecutivo principal, en lugar de asumir la administracin directamente, propone o asigna un administrador o consejo de administracin, que sera el rgano ejecutivo de una empresa convencional, el cual puede contar con personas externas a la cooperativa contratadas para realizar algunas de esas funciones. Resulta recomendable tambin que la cooperativa establezca un rgano dedicado a la fiscalizacin o control interno, que sea elegido por la asamblea y, como los otros rganos ejecutivos, le rinda cuentas a ella. Dependiendo de los intereses de los miembros de la cooperativa, pueden crear comisiones permanentes o temporales para atender asuntos importantes como la educacin de los asociados, su vivienda, entre otros.

Es importante resaltar que la diferencia fundamental entre una cooperativa de produccin y una empresa convencional (capitalista o estatal, administrada de manera autoritaria) no es si la propiedad legal de los medios de produccin (local, tierra, equipos, cuentas bancarias) est en manos del colectivo de trabajadores. Aunque s es recomendable que aporten la misma cantidad de dinero definido por ellos, y que puede descontarse gradualmente de sus ingresos a un fondo de reserva colectivo o patrimonio social, no todas las cooperativas exigen que sus nuevos miembros aporten medios de produccin como ocurri con las CPA. Muchas arriendan los medios de produccin, aunque generalmente han preferido comprarlos para asegurar su acceso a ellos y evitar que el arrendador decida dejar de arrendrselos.

Lo definitorio, lo que caracteriza a una cooperativa, es que ella sea gestionada democrticamente por sus trabajadores, es decir, que las decisiones sean tomadas directamente por todos en asamblea o por los representantes elegidos por ellos para los rganos ejecutivos, y bajo las normas que ellos hayan aprobado. Mientras que, en la empresa convencional, los trabajadores, a cambio de un salario, ceden a los dueos del capital sus capacidades de participar en la administracin; las relaciones de los trabajadores con los administradores son de subordinacin. Como veremos, el hecho de que en las cooperativas los directivos hayan sido elegidos o aprobados, no quiere decir que no tengan autoridad o que no existan reglas de funcionamiento que todos deban cumplir, pues ello sin dudas resultara en una organizacin inefectiva e ingobernable.

As, puesto que son dirigidas democrticamente, el objetivo que busca una cooperativa es la satisfaccin de las necesidades de sus asociados, identificadas por ellos mismos; y no la mera maximizacin de la ganancia. Los cooperativistas buscan tener ganancias o excedentes pero solo en la medida que eso les permita satisfacer sus necesidades materiales y espirituales, pues no todas se satisfacen con dinero o el consumo individual. Dentro de lo posible, buscan que el imperativo de ser rentables no se realice a costa de sus necesidades como seres humanos creativos, miembros de familias, seres sociales, profesionales; es decir, de las otras dimensiones de sus individualidades.

Las primeras cooperativas que se reconocieron como tales, como organizaciones alternativas a las empresas capitalistas, caracterizadas por la subordinacin de los trabajadores a los dueos del capital, surgieron con la consolidacin del capitalismo en Europa a finales del siglo XVIII. Pero organizaciones socioeconmicas esencialmente iguales a las cooperativas han existido desde los orgenes del hombre. La cooperativa es la figura legal ms comn que han utilizado organizaciones autogestionarias para registrarse y obtener personalidad jurdica, pero existen otras empresas autogestionarias como las mutuales, los partnerships y distintas variantes de co-gestin que utilizan otras figuras legales.

LAS COOPERATIVAS EN EL MUNDO

En la actualidad, segn la Alianza de Cooperativas Internacional (ACI) ii , ms de una dcima parte de la poblacin mundial (800 millones) forma parte de algn tipo de cooperativa. iii En pases como Canad o Francia, es ms de una tercera parte. Debe tenerse en cuenta que las cooperativas ms comunes y con mayor cantidad de socios son de consumo de servicios como la comercializacin (empresas que se unen slo para comercializar y no producen de forma colectiva) y el ahorro y crdito (bancos o cajas de ahorro).

Solo algunos datos evidencian la importancia econmica de las cooperativas: ellas controlan ms de la mitad del mercado de productos agrcolas en Europa, ms del 90 por ciento de los lcteos en Finlandia y Uruguay, ms del 40 por ciento de la produccin de alimentos, agrcolas y no agrcolas en Francia. En 2009, esas organizaciones contribuyeron el 5. 4 por ciento del PIB total brasileo (37. 2 por ciento del PIB agrcola) y cerca del 5 por ciento del colombiano (ACI, 2010).

Las cooperativas con membresas ms grandes son las de consumo. Las actividades productivas ms comunes que realizan son los servicios profesionales. Pero existen algunas que producen incluso complejas mquinas herramientas (industria pesada) con miles de asociados. Aunque no hay lmites para la complejidad del proceso productivo que puedan realizar estas organizaciones empresariales ni para su tamao, a medida que aumenta el nmero de asociados resulta ms difcil una participacin substantiva de ellos. Las grandes cooperativas de produccin son en realidad la unin de varias cooperativas ms pequeas en cooperativas de segundo o tercer grado.

Sin embargo, debe tenerse en cuenta que un nmero c onsiderable de empresas que se identifican como cooperativas en realidad no practican los principios de cooperativismo y slo se denominan como tales para acceder a beneficios que el Estados les otorga y no son supervisados efectivamente. Otras s se preocupan por mantener su esencia en medio de un contexto para nada propicio, como es la competencia de mercado que inevitablemente lleva a la reduccin de costos a toda costa. Pero algunas, montadas en la lgica que les impone el mercado, han terminado ms preocupadas por lo econmico que por lo social, distinguindose poco de las empresas capitalistas.

El nuevo cooperativismo transformador

Es por esto que en los ltimos aos han surgido nuevas organizaciones socioeconmicas que, rechazando el comportamiento de las cooperativas ms conocidas (contratacin de trabajo asalariado de forma permanente; poca participacin de los asociados en la gestin ms all de elegir a sus directivos y aprobar planes de gestin anuales sin mucha informacin; poca responsabilidad social manifestada en despreocupacin por la situacin fuera de las cooperativas) se han dado el apellido de revolucionarias, socialistas, solidarias o sociales, y algunas han preferido autodenominarse empresas o empre ndimientos con esos apellidos.

Pero as como el socialismo o la democracia no pueden rechazarse por lo acontecido en pases que se declaran socialistas o democracias, el cooperativismo o en sentido ms amplio la autogestin empresarial tiene plena vigencia. De hecho, los principios que guan el funcionamiento de estas organizaciones ms emancipadoras coinciden totalmente con los que deberan guiar a una genui na cooperativa :

1) Membresa voluntaria y abierta.

2) Gestin democrtica (un voto por asociado, para tomar decisiones como elegir su directiva, normas de funcionamiento, planes, distribucin de excedentes, etc.).

3) Participacin econmica de los asociados (deben contribuir al menos su trabajo, y se benefician de los excedentes que genere la cooperativa).

4) Autonoma e independencia.

5) Educacin, formacin e informacin.

6) Cooperacin entre cooperativas.

7) Compromiso con la comunidad. iv

Las organizaciones empresariales que se han autotitulado solidarias, revolucionarias o socialistas, s se empean por materializar en la prctica estos principios identificativos del modelo de gestin de las cooperativas. Ellas intentan crear las condiciones para que la participacin de los asociados no sea solo formal, y organizan los procesos productivos y de gestin de manera que exista realmente un ambiente de igualdad de derechos y deberes. Tambin enfatizan y concretan en acciones su responsabilidad con las comunidades aledaas y aquellas ms distantes que se ven afectadas por su actividad econmica o necesitan su cooperacin.

POTENCIALIDADES DE LAS COOPERATIVAS PARA CONTRIBUIR AL DESARROLLO SOCIOECONMICO

A continuacin se mencionan algunos de los resultados ms importantes que se tienen en toda cooperativa genuina cuya organizacin y funcionamiento es consecuente con los principios del modelo de gestin cooperativo anteriormente mencionado s y que evidencian su superioridad respecto a la empresa privada, e incluso la empresa estatal convencional, para lograr un desarrollo econmico ms humano y justo:

1. Tiene sus propias fuentes de motivacin para el desempeo empresarial: La participacin en la gestin verdadera, de forma substantiva y no mera formalidad, es una fuente importante de motivacin para elevar el desempeo de la empresa autogestionada como la cooperativa. Ello incentiva a los trabajadores a aumentar su productividad, la calidad y la innovacin, porque ellos se sienten y lo son realmente dueos o en control de todo lo que ocurre en ella.

a. Ingresos y beneficios de acuerdo a desempeo individual y colectivo: Entre las decisiones ms importantes que toman los trabajadores en las empresas autogestionadas, est cmo distribuir los excedentes de la manera ms justa, segn criterios establecidos democrticamente.

b. Motivacin para prevenir el acomodamiento y desvo de recursos: En las cooperativas la igualdad de derechos viene acompaada de la igualdad de deberes. Los comportamientos parasitarios o delictivos son evitados mediante mecanismos de autocontrol o supervisin colectiva que aseguran que cada cual cumpla con sus responsabilidades y sancionar a los que no lo hagan.

c. Se superan las contradicciones que afectan la productividad, calidad e innovacin en empresas convencionales: Cuando los dueos de los medios de produccin, administradores y trabajadores de la cooperativa son tambin miembros de ella y por tanto con iguales condiciones, se superan las contradicciones que surgen entre los dueos y los administradores y entre los administradores y los trabajadores (conocidos como problemas principal-agente).

2. Mayor productividad sin concentracin de la riqueza: El hecho de que los medios de produccin que administra una cooperativa estn bajo control (con propiedad legal o no) colectivo y no de una sola persona o un grupo reducido, permite que se realicen actividades econmicas de escala mediana o grande al mismo tiempo que se evitan los riesgos sociales asociados a la concentracin de la riqueza.

a. Mayores escalas de produccin manteniendo la flexibilidad: Ms an, la tendencia de las cooperativas, siguiendo su sexto principio de intercooperacin, a la integracin horizontal con organizaciones similares permite combinar las ventajas de mayores escalas que generan ms productividad y eficiencia en el uso de recursos, junto con las de actividades descentralizadas que permiten una mayor adaptabilidad.

b. Integracin vertical con distribucin ms justa del valor agregado: Las cooperativas estn tambin mejor preparadas para organizarse en cadenas de valor donde aquellas que comercializan o realizan las actividades mejor remuneradas por el mercado no se queden con la mayor parte del valor agregado.

3. Permiten satisfaccin de necesidades de las personas: La administracin o gestin democrtica que debe ocurrir en las cooperativas y en otras empresas autogestionadas es imprescindible para que las personas puedan desarrollarse como seres humanos plenos, satisfaciendo no slo sus necesidades materiales, sino tambin sus necesidades espirituales.

a. Conocimientos y habilidades tcnicos y gerenciales: En empresas autogestionadas como las cooperativas, los trabajadores saben que su desempeo y por tanto sus ingresos depende de las decisiones que tome la asamblea o sus representantes, por lo que tienen especial inters en comprender cmo funciona la empresa y cmo podra funcionar mejor.

b. Habilidades y actitudes democrticas: En particular, la participacin en la toma de decisiones en un ambiente de igualdad de derechos y deberes que experimentan los miembros de una cooperativa facilita que ellos desplieguen habilidades y actitudes democrticas como la consideracin de los intereses de otros, la construccin de consensos que articulan intereses individuales con colectivos, la solidaridad, el respeto a los otros, la responsabilidad por las decisiones tomadas, etctera.

c. Protagonismo en lugar de apata: Saberse en control de procesos que inciden sobre sus vidas, y con capacidades o habilidades para ello, promueve que las personas asuman una posicin proactiva y creativa ante los asuntos que les afectan en lugar de esperar que los resuelvan otros.

4. Promueve un nuevo paradigma de riqueza: El desarrollo o mejoramiento humano que favorecen las instituciones gestionadas democrticamente promueve que las personas redefinan su concepcin de la riqueza, de manera que no se limite a la acumulacin de bienes materiales o su consumo por l o un grupo reducido de personas.

a. Responsabilidad hacia otros y hacia la naturaleza: En la medida que las personas descubran sus otras dimensiones humanas, adems del instinto de supervivencia, y conozcan sus interrelaciones con otros, buscarn la felicidad en relaciones ms armnicas con otros seres humanos y la naturaleza.

5. Contribuye a la equidad y justicia distributiva: El reparto de los excedentes de las cooperativas segn los criterios definidos por sus asociados v resulta en una distribucin del ingreso ms equitativa y justa, al interior de ellas. Siguiendo su principio de compromiso social, y lo que generalmente establece la legislacin cooperativa, esas organizaciones tambin favorecen una mayor equidad y justicia fuera de ellas mediante la utilizacin que hacen de sus fondos sociales contribuyendo a satisfacer las necesidades de las comunidades que les rodean.

6. Proporciona un empleo ms estable: Son una fuente ms estable de empleo porque las cooperativas no pueden separar a un asociado por razones que sean ajenas a su comportamiento. En situaciones en que se ven obligadas a reducir sus niveles de operacin, ellas buscan distribuir equitativamente entre todos los miembros las consecuencias negativas en lugar de despedir a unos asociados.

a. Capital o patrimonio menos vulnerable: Mientras que las empresas donde el capital pertenece a ms de un accionista son vulnerables a la retirada de sus socios, la cooperativa puede protegerse para exigir que al retirarse un miembro debe buscar un reemplazo o que no puede llevarse sus aportes al patrimonio si no cumple con ciertas condiciones.

7. Mejor equipadas para contribuir al desarrollo local: Las cooperativas son propensas a ser socialmente ms responsables que las empresas privadas. Pueden internalizar intereses sociales ms amplios que los intereses grupales del colectivo de asociados, pues su lgica de funcionamiento no es la maximizacin de la ganancia sino la satisfaccin de sus necesidades.

8. Claves para establecer relaciones sociales ms humanas: Las relaciones de trabajo asociado que se establecen en empresas gestionadas democrticamente son un punto de partida imprescindible para generalizar relaciones de asociacin o cooperacin a nivel social. Si, adems de cumplir con sus principios autogestionarios y obligaciones tributarias, las cooperativas participaran en espacios de coordinacin o planificacin democrtica con las comunidades que impacta con su actividad, ello les permitira responder a intereses sociales ms amplios y por tanto ser verdaderas empresas socialistas.

a. Se evita la explotacin del hombre por el hombre: Aunque en las cooperativas puede sin dudas ocurrir la autoexplotacin, los trabajadores no son subordinados de los directivos elegidos por ellos, y ellos mismos son los que definen sus ritmos de trabajo, ingresos y otros beneficios.

VENTAJAS DE LAS COOPERATIVAS PARA CUBA

En Cuba, la existencia de una figura legal para las cooperativas, no limitadas al sector agropecuario, tendra ventajas adicionales. Ello permitira que personas afines se juntaran para realizar actividades como las que hoy realizan los cuentapropistas, pero con niveles de productividad ms altos y sin tener que recurrir a la concentracin de la riqueza ni a relaciones de explotacin. Para ello, sera recomendable crear cooperativas tanto de produccin (tipo CPA) como de consumo de bienes y servicios (tipo CCS). Las primeras facilitaran lo que ya viene ocurriendo de manera no legal entre algunos productores de zapatos y de ropa, e incluso oficios de la construccin, que producen colectivamente para poder disfrutar las ventajas de la especializacin y las de mayores escalas de produccin. La existencia del segundo tipo permitira que productores aislados se asociaran para disfrutar algunas de las ventajas de escalas mayores y de la cooperacin; lo que ya viene ocurriendo en alguna medida entre vendedores ambulantes y transportistas que compran juntos para reducir costos, fijan precios y se distribuyen territorios o rutas de manera informal.

Es cierto que estas formas de cooperacin van a ocurrir de forma espontnea aun sin figuras legales para cooperativas fuera del sector agropecuario -, pero su existencia permitira consolidar las relaciones de cooperacin que ya vienen ocurriendo y facilitara que otros grupos de personas que se tienen menos confianza (como para confiar en contratos verbales y/o en el manejo de fondos comunes en una cuenta bancaria a nombre de una sola persona) se decidan a hacerlo. Adems, la existencia de asociaciones de productores individuales, o incluso de cuentapropistas que contratan trabajo de forma permanente, facilitara la coordinacin entre sus intereses y los intereses sociales representados en rganos de gobierno municipales; papel que no le corresponde a los sindicatos.

Es importante notar que, en la medida que la oferta de empleos en instituciones estatales disminuya como se tiene previsto, la ausencia de la figura legal de cooperativas de produccin para actividades no agropecuarias resultar en que muchas personas se vern obligadas a aceptar las condiciones que pongan los cuentapropistas interesados en contratar su fuerza de trabajo. Si bien es cierto que en muchos casos la relacin entre un cuentapropista y sus trabajadores contratados tiene componentes de asociacin y no solo de subordinacin, esto se debe a que los trabajadores contratados pueden exigir ciertas condiciones y beneficios bajo la amenaza de buscar trabajo en el sector estatal.

Por otro lado, la posibilidad de crear cooperativas en el sector de los servicios o incluso en el de la industria ligera, le permitira al Estado deshacerse de la manera ms socializada posible de aquellas actividades no estratgicas hoy administradas por instituciones estatales (ministerios, gobiernos provinciales y municipales) y que, dada su naturaleza, requieren de una gestin descentralizada y con altos niveles de autonoma para ser efectivas y resultar en mayores beneficios sociales al brindar productos de mejor calidad y precio y contribuir al presupuesto estatal. El Estado podra transferir la gestin a aquellos colectivos de trabajadores que estn dispuestos de forma voluntaria y conscientes de las responsabilidades y derechos que adquieren a crear cooperativas que arrienden o compren los medios de produccin (locales, equipos, herramientas), en dependencia de lo que resulte conveniente para ambas partes e intereses sociales a largo plazo.

En una sociedad comprometida con la equidad y la justicia social, en aquellos casos donde existan las condiciones requeridas, esto sera ms adecuado que transferir la gestin a una empresa privada, como ha sido propuesto por instituciones estatales que alegan la ausencia de una figura legal cooperativa y de voluntad poltica para comenzar a experimentar con esas formas empresariales. Si los trabajadores de una unidad empresarial estatal u otras personas, pero dando prioridad a los que ya trabajan en ella estn dispuestos a formar una cooperativa, no tendra sentido dividirles y crear relaciones de subordinacin entre ellos, como pareciera que se est proponiendo. La transferencia de gestin a una cooperativa parece, incluso, una solucin ms pragmtica para el Estado, porque permitira una relacin contractual ms estable que con un empresario privado.

Esto resultara en una situacin ganar-ganar tanto para el Estado como para los trabajadores hoy estatales, y potencialmente en la medida que se logre orientar las actividades no estatales hacia intereses sociales tambin para los consumidores y las comunidades donde operen. Los nicos perdedores seran los burcratas y administradores que prefieren liderazgos autoritarios a participativos, o los que utilizan esas posiciones para beneficiarse individualmente a costa del Estado y, realmente, de todos los cubanos y cubanas.

Y ENTONCES, QU ESPERAMOS PARA PROMOVER LA CREACIN DE COOPERATIVAS DE TODO TIPO?

Por qu entonces no ha sido ni es poltica del Estado cubano promover las cooperativas ms all del sector agropecuario, y esas han tomado formas tan desvirtuadas por la excesiva intervencin estatal? Sin dudas, esto se debe a la visin estatista de socialismo que ha predominado en nuestro pas, y a que muchos no ven cmo los intereses grupales de las cooperativas se pueden articular con intereses sociales ms amplios sin la intervencin directa del Estado.

Sin embargo, la forma en que internamente estn organizadas las cooperativas las hace no solo compatibles con un socialismo democrtico, sino que imprescindibles, aunque por supuesto no son suficientes, ni la mejor manera de organizar todas las actividades econmicas. Estaremos avanzando en la construccin de un nuevo orden econmico y social en nuestro pas en la medida en que, por un lado, aumente el nmero de cooperativas genuinas y las empresas estatales y privadas democraticen su gestin, y, por otro lado, todas las empresas internalicen intereses sociales mediante mecanismos de regulacin sobre todo indirecta, pero acompaados de espacios de coordinacin. De hecho, para Marx el modo de produccin socialista se caracterizaba por productores libremente asociados unidos por un plan, mientras que para Lenin el socialismo era esencialmente una sociedad de cooperativistas cultos.

Otra razn por la que pareciera que los cambios actuales favorecen a las empresas privadas sobre las cooperativas, puede ser que la intencin de privilegiar a las ltimas (por ejemplo, con exencin de impuestos y crditos con intereses ms bajos, contratacin prioritaria, programas de educacin e informacin sobre ellas) requiere de una institucin que vele porque aquellas empresas que se registran como tales sean realmente cooperativas. Aunque la tarea de esa institucin sera sencilla, pues es suficiente revisar las actas de las asambleas y asegurar mediante campaas publicitarias y educacionales que todos los miembros de cooperativas sepan sus derechos, ello requiere de funcionarios fiscalizadores en dependencia del nmero de cooperativas que surjan. Idealmente, ese rgano de supervisin de las cooperativas podra ser financiado por ellas mismas (una contribucin obligatoria) y administrado en coordinacin con los rganos de representacin que creen las propias cooperativas (consejos o federaciones).

Es cierto tambin que si el Estado asume el compromiso de promover las cooperativas, debera apoyar los procesos de educacin que ellas requieren, debido a las particularidades ticas y organizativas de su dimensin social, ausente en empresas privadas. Pero los costos requeridos inicialmente que despus pasaran a ser financiados por las propias cooperativas seran menores que los costos sociales resultantes de relaciones de explotacin, y seran recuperables mediante los resultados de las potencialidades de las cooperativas vistas anteriormente.

No debemos ignorar que el rechazo a las cooperativas en nuestro pas se debe tambin a la penetracin del pensamiento neoliberal hegemnico en el mundo, un paradigma invalidado por los resultados que ha tenido su aplicacin, y cuya debilidad cientfica o falta de objetividad ha sido demostrada por pensadores reconocidos mundialmente como Stiglitz, Ostrom, entre otros. Sin embargo, desde el Estado y los medios de comunicacin parece estarse trasmitiendo la idea de que la empresa privada que contrata fuerza de trabajo es la nica forma de gestin eficiente. Ese planteamiento pareciera corroborarse con los resultados que han obtenido las cooperativas agropecuarias en nuestro pas. Sin embargo, debe tenerse en cuenta que si bien ellas han sido menos exitosas que los campesinos individuales que contratan fuerza de trabajo, esto se debe en gran medida a que realmente no han sido cooperativas, pues no han contado con la autonoma elemental para ejecutar compras, decidir producciones y ventas, e incurren, adems, en gastos considerables para satisfacer necesidades de las comunidades como generar electricidad, bombera agua, abastecer comedores de escuelas).

Bajo anlisis superficiales e influenciados por lo anterior, muchos en Cuba consideran las cooperativas como una utopa irrealizable. Se asume que las personas prefieren trabajar solas o con trabajadores contratados antes que en colectivo. Se piensa que no ocurre explotacin cuando un cuentapropista contrata a otras personas como trabajadores contratados. Aunque en el discurso oficial de varios ministros se siguen mencionando a las cooperativas como formas ms socializadas, y que por tanto merecen un tratamiento preferencial por el Estado, esta visin est ausente en los Lineamientos y no se ha visto plasmado en ninguna poltica pblica hasta el momento.

Sin embargo, el trabajo en colectivo ha sido la mejor opcin para aquellas actividades que es menos factible realizar de forma individual y cuando las personas se reconocen como iguales (en derechos y deberes). Ms an, las cooperativas han sido la nica opcin para los que, an sin esa tica igualitaria y solidaria, no cuentan con recursos para contratar la fuerza de trabajo de otros. Son las reglas de funcionamiento de nuestras sociedades las que provocan que los comportamientos individualistas aparezcan como lo racional o natural, aunque despus a muchos nos deje el peso de saber que fuimos injustos y que deberan existir mejores alternativas.

Cuba tiene condiciones que otros pases no han tenido para promover las cooperativas y otras formas autogestionarias. Precisamente porque los cubanos y cubanas hemos sido expuestos a una prctica cotidiana relativamente ms solidaria e igualitaria que en otros pases aunque sin dudas disminuida considerablemente desde los aos noventa, es probable que la organizacin en cooperativas (reales, y por tanto autnomas) sea ms atractiva. Adems, en Cuba ya la mayora de las personas est relativamente bien calificada profesionalmente. Sin dudas, hay grandes vacos en materia de gestin empresarial, pero esas habilidades pueden ser aprendidas rpidamente y suplidas en el intertanto por servicios de consultora y administracin. Otra ventaja importantsima con que contamos son los niveles de confianza y transparencia o extroversin que nos distinguen de otros pueblos, lo que nos adelanta en un requerimiento ineludible a la hora de crear una cooperativa: las personas deben tenerse ciertos niveles de confianza y empata. Ms an, en algunas empresas estatales y en algunas empresas informales, ya vienen dndose procesos, en gran medida autogestionarios, que veran en la cooperativa la forma ms deseable de organizacin.

Por eso, algunos de nosotros no perdemos la fe en que, una vez que se permita en nuestro pas la creacin de cooperativas de forma espontnea como se ha permitido a los cuentapropistas, muchos grupos de personas van a estar listos para crear sus cooperativas y poner en prctica los valores de solidaridad e igualdad que tan enraizados tienen. El xito ser mayor si el Estado cubano decide que prefiere un desarrollo ms social y, consecuentemente, implementa polticas para privilegiar a las empresas que sean gestionadas democrticamente por sus trabajadores y que coordinen sus actividades con representantes de intereses sociales ms amplios.

Medidas para promover las cooperativas

1. Realizar una campaa de educacin e informacin sobre las caractersticas principales de las cooperativas y cmo pueden ser creadas, sus derechos y responsabilidades.

a. Explicar de forma clara por qu la cooperativa es una forma ms socializada y por tanto preferible, en algunos casos, a la empresa privada.

b. La alta direccin del pas debera hacer pblica su decisin de promover o al menos permitir la creacin de cooperativas, de manera que aquellos que hoy lo obstaculizan no tengan pretextos para ello.

2. Pasar una ley general de cooperativas, y su reglamento.

a. Debera ser precedido por un proceso de consulta, al menos con las cooperativas agropecuarias, pero idealmente lo ms abierto posible, para que la nueva legislacin supere las limitaciones de la ley de cooperativas agropecuarias vigente y sea lo ms efectiva posible.

b. Los funcionarios de instituciones estatales a cargo de la implementacin de las nuevas polticas pblicas relativas a las cooperativas, y en particular los gobiernos locales, deberan ser capacitados sobre las especificidades y ventajas de esas organizaciones empresariales.

c. Mientras tanto, debera pasarse un decreto ley o algn instrumento legal que permita la creacin de cooperativas, y establezca sus derechos y deberes. Se podra utilizar quizs alguna de las figuras legales establecidas en el Cdigo de Comercio vigente.

3. Establecer una institucin que supervise y apoye a las cooperativas existentes, as como que facilite su creacin y registro, provea informacin sobre ellas, y les sirva de puente entre ellas y con otras instituciones o empresas estatales.

a. Trabajar junto con las universidades para que los profesores y estudiantes asesoren a las nuevas empresas en materia de gestin, contabilidad, estrategia y especificidades de las cooperativas; as como para que promuevan la creacin de nuevas cooperativas en los territorios de mayores necesidades y grupos de personas con condiciones propicias.

b. En la medida que aumente el nmero de cooperativas, esta institucin debera ser financiada por las propias cooperativas y su ejecutivo debera estar compuesto en gran medida por representantes elegidos por ellas.

4. Establecer polticas tributarias y de contratacin de instituciones estatales que prioricen a las cooperativas sobre las otras empresas no estatales, sin que esto signifique que no deban pagar impuestos ni que los bienes y servicios que se les contraten sean de menor calidad.

5. Promover que los gobiernos locales establezcan espacios de coordinacin con cooperativas y otras empresas no estatales en su territorio, de manera que estas contribuyan al logro de sus objetivos estratgicos.

Camila Pieiro Harnecker es Investigadora y consultora de empresas. Compiladora del libro Cooperativas y Socialismo: Una Mirada desde Cuba. Ed. Caminos, La Habana, 2011.

Notas

i United Nations General Assembly Resolution   A/RES/64/136  on the Proclamation of 2010 as International Year of Cooperatives. Ver http://social.un.org/coopsyear .

ii La ACI es la organizacin que desde el ao 1895 aglutina y promueve el movimiento cooperativo en el mundo . Ver http://www.ica.coop

iiiACI. 2010. Statistical Information on the Co-operative Movement http://www.ica.coop/coop/statistics.html.

iv Para un anlisis del significado prctico de cada uno de estos principios, ver Qu es una cooperativa? en Camila Pieiro Harnecker (comp.) Cooperativas y Socialismo , pp. 31-54.

v  Las cooperativas generalmente distribuyen parte de los excedentes entre los asociados teniendo como criterios generalmente aprobados en asamblea el trabajo aportado medido en horas de trabajo y las caractersticas de las labores realizadas. Hay casos en que se distribuye por igual asegurando que todos contribuyan al mximo de sus capacidades y realicen tareas semejantes. Tambin en algunas cooperativas se tienen en cuenta las necesidades particulares de los asociados: nmero de hijos menores, si es madre sola, etctera.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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