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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-12-2011

La tendencia de EE.UU. a satanizar e instigar intentos de asesinato contra Fidel Castro muestra un flagrante doble rasero
Lecciones de Democracia para Fidel Castro

Beln Fernndez
Al Jazeera

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


En los aos cincuenta, el to de mi padre, Benito, fue llamado a La Habana por Santo Trafficante Jr, jefe de la mafia para el sudeste de EE.UU. y Cuba y amigo de la infancia de Benito en el vecindario de Ybor City en Tampa, Florida.

En La Habana, Benito estuvo encargado de deberes de vigilancia en el club nocturno y casino Sans Souci dirigido por Trafficante, cercano amigo del dictador cubano pro estadounidense, Fulgencio Batista. Trafficante haba heredado el puesto de su padre,

Santo Trafficante Sr, nacido en Sicilia, quien haba sido nombrado por los iconos del crimen organizado, Meyer Lansky y Lucky Luciano, para supervisar las operaciones de juego y de droga en la capital cubana, que serva como lugar de almacenamiento de herona en camino desde Europa a EE.UU.

Las responsabilidades de Benito en el Sans Souci incluan hacer sonar la alarma si la mujer de un cliente habitual del casino u otro personaje relevante llegaba en un momento inoportuno. Sin embargo, las perspectivas de seguridad del puesto desaparecieron con el triunfo de la Revolucin Cubana en 1959, y Benito volvi a Florida para vender muebles mientras Trafficante realzaba su currculo convirtindose en cmplice de la CIA en la misin de asesinar a Fidel Castro.

Como sealan los periodistas Alexander Cockburn y Jeffrey St Clair en su libro Whiteout: The CIA, Drugs and the Press, los complots contra Castro fraguados por la Agencia iban de tratar de imaginar una manera de saturar el estudio de radio desde el cual Castro transmita sus discursos con una forma de aerosol de LSD y otros alucinadores psquicos para sabotear su aparicin ante las Naciones Unidas en Nueva York en 1960, a colocar sales de talio en los zapatos de Castro y sobre su velador en la esperanza de que los venenos causaran la cada de la barba del lder.

En cuanto a las contribuciones de Trafficante al esfuerzo: entreg seis pldoras letales de botulinum fabricadas por la CIA, as como una caja de cigarros txicos a un aliado dentro del gobierno cubano en 1961. El plan fracas.

Segn Cockburn y St Clair, el Fiscal General de EE.UU., Robert Kennedy, quien estaba obsesionado con la eliminacin de Castro, dijo al [director de la CIA] Allen Dulles que no le importaba si la Agencia empleaba a la Mafia para el ataque siempre que lo mantuvieran totalmente informado.

Por si los contribuyentes estadounidenses se preocuparan de que se hayan desperdiciado gastos del gobierno con el pasar de los aos en proyectos que no refuerzan la seguridad nacional, un artculo en The Guardian en 2006 titulado 638 maneras de matar a Castro describe otras confabulaciones de la CIA:

Conociendo la fascinacin [de Castro] por el buceo frente a la costa de Cuba, la CIA invirti en un tiempo en un gran volumen de moluscos del Caribe. La idea era encontrar una concha suficientemente grande como para contener una cantidad letal de explosivos, que entonces sera pintada con colores suficientemente sensacionales y brillantes como para atraer la atencin de Castro cuando estaba bajo el agua. Documentos publicados durante el gobierno de Clinton confirmaron que el plan fue considerado pero, como muchos otros, no lleg mucho ms all del tablero de dibujo. Otro complot abortado relacionado con las actividades submarinas de Castro fue la preparacin de un traje de buzo que sera infectado con un hongo que causara una enfermedad crnica y debilitadora de la piel.

Dejando de lado su valor como entretencin, semejantes esfuerzos podran ciertamente ser interpretados como ilegales segn el derecho internacional como la explosin que mat a 73 personas a bordo de un vuelo de Cubana de Aviacin podra cualificar como terrorismo.

El cerebro acusado por este ltimo evento, que ocurri en 1976, es Luis Posada Carriles: ex agente de la CIA, veterano de Playa Girn [Baha de Cochinos], autor de un atentado contra un hotel en La Habana, y potencial asesino de Castro. Exiliado cubano, y nacional venezolano, Posada fue recientemente absuelto por un tribunal en Texas de acusaciones no relacionadas con terrorismo, sino con haber mentido a las autoridades de inmigracin de EE.UU. sobre cmo entr al pas.

A pesar del pedido de extradicin de Venezuela en 2005 para juzgar a Posada por 73 acusaciones de asesinato, el New York Times dijo el ao pasado que vive libremente en Miami desde 2007 y pasa sus das pintando paisajes, que son vendidos por docenas en exhibiciones en Miami frecuentadas por un grupo cada vez menor, pero poderoso, de aguerridos exiliados anticastristas.

Se puede especular sobre cul sera la reaccin de EE.UU. si, por ejemplo, Mohammed Atta hubiera sobrevivido el 11-S, huido a Caracas, e iniciado una vida tranquila como pintor de acuarelas.

Se puede especular sobre cul sera la reaccin de EE.UU. si, por ejemplo, Mohammed Atta hubiera sobrevivido el 11-S, huido a Caracas, e iniciado una vida tranquila como pintor de acuarelas, interrumpida solo por un juicio, en el que fue absuelto, por haber mentido a funcionarios venezolanos dicindoles que haba nadado al pas desde Nueva Jersey.

Entre las filas de los cubanos que no han escapado a un castigo a largo plazo por el sistema judicial estadounidense, entretanto, estn los Cinco Cubanos reducidos ahora a Cuatro por la liberacin condicional de Ren Gonzlez que fueron encarcelados en 1998 por acusaciones de espionaje contra EE.UU., despus que infiltraron grupos dedicados al derrocamiento de Castro basados en Miami.

Como ha sealado Noam Chomsky, los Cinco estaban en realidad sacando a la luz ante el gobierno de EE.UU. crmenes que eran cometidos en suelo estadounidense, crmenes que el gobierno de EE.UU. tolera y que en teora debiera estar castigando. Tambin vale la pena reiterar que los cubanos no han imaginado 638 maneras de asesinar al presidente de EE.UU.

En octubre pasado, Mary OGrady del Wall Street Journal fantica del libre mercado, apologista del extremismo derechista en Latinoamrica, y alucinadora de una alianza entre Castro y el Departamento de Estado de EE.UU. detect ms pruebas de la superior determinacin cubana de subvertir la democracia. En un artculo titulada La represin en Cuba aumenta, se quej: La organizacin no gubernamental Cubanos de Capitol Hill ha informado que en los primeros 12 das de septiembre, las autoridades [cubanas] detuvieron a 168 activistas pacficos.

Es aproximadamente la misma cantidad de personas que, segn un cable de WikiLeaks publicado en abril, estaban encarceladas durante diferentes cantidades de aos en una cierta instalacin ilegal de EE.UU. en suelo cubano, a pesar de que se conoce su inocencia.

Tal vez sea an ms impresionante que el artculo de OGrady fue publicado el da despus que la polica de Nueva York arrest a 700 manifestantes contra Wall Street en el Puente Brooklyn.

Beln Fernndez es editora en PULSE Media. Su libro: The Imperial Messenger: Thomas Friedman at Work est en venta en Verso, Amazon y muchos otros sitios.

Fuente: http://www.aljazeera.com/indepth/opinion/2011/12/2011122593235903169.html



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