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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-01-2012

Nuestras sociedades, en el brete de decidir cmo afrontar un futuro de escasez
Decrecimiento, te guste o no

Serge Latouche
Diagonal

Segn este economista, el decrecimiento ya est teniendo lugar. Pero no es lo mismo buscar el decrecimiento que sufrirlo.


Los partidarios del decrecimiento escuchan a menudo cosas como "el decrecimiento ya est teniendo lugar!". Es un poco apresurado. Nuestro crecimiento puede ser dbil, pero todava no hemos entrado en crecimiento negativo. Con un PIB demil billones de euros, un 1% de crecimiento sigue siendo diez billones, lo que equivale al 10% del PIB de un pas con slo cien billones de euros (niveles en los que se mueven los pases del Sur). Esto sigue siendo demasiado para la regeneracin de la biosfera. Pero, lo que es ms importante, un proyecto de sociedad de decrecimiento es radicalmente diferente al crecimiento negativo. Lo primero sera comparable a un austero tratamiento al que nos sometemos voluntariamente para mejorar nuestro bienestar ante la amenaza de la obesidad por un consumo excesivo. Lo segundo sera una dieta forzosa que nos puede matar de hambre. Se ha dicho una y otra vez: no hay nada peor que una sociedad de crecimiento sin crecimiento.

Sabemos que si el crecimiento simplemente se ralentiza, nuestras sociedades se sumen en la confusin por causa del paro, el aumento de la brecha entre los ricos y los pobres, el descenso del poder adquisitivo de los ms pobres de la sociedad y por el abandono de los programas sociales, sanitarios, educativos, culturales y medioambientales que aseguran un mnimo nivel de vida. Si tenemos que cambiar de direccin, este ser el retroceso social y cultural al que nos tendremos que enfrentar. En una conferencia de 1974 titulada Su ecologismo y el nuestro, Andr Gorz afirm: "Esta cada en el crecimiento y la produccin que hubiera podido ser buena en otro sistema (menos coches, menos ruido, ms aire, jornadas laboralesms cortas, etc.) tendr efectos completamente negativos: la produccin contaminante se convertir en un producto de lujo fuera del alcance de las masas, aunque seguir estando al alcance de quienes se lo puedan permitir; las desigualdades crecern, los pobres sern relativamente ms pobres y los ricos, ms ricos".

El decrecimiento tan slo puede tenerse en consideracin en una "sociedad de decrecimiento", es decir, como parte de un sistema basado en otra lgica. La alternativa es, por tanto, decrecimiento o barbarie. Una sociedad que elija vivir con sobriedad como sugieren aquellos que estn en contra de las sociedades de crecimiento, implicara trabajar menos para vivir mejor, consumir menos pero mejor, producir menos residuos y reciclar ms. En pocas palabras recuperar el sentido de proporcionalidad y una huella ecolgica sostenible. Buscar la propia felicidad en la interaccin social y no en la acumulacin frentica. Todo esto requiere una seria descolonizacin de nuestras mentes, pero las circunstancias nos pueden ayudar a conseguirlo. Los adictos al sistema ciertamente dirn que ya no volvern a ir de vacaciones a las Seychelles. Tendrn que conformarse. La edad de oro del consumismo en kilmetros ha quedado atrs. El deseo de viajar y la necesidad de aventura estn, sinduda, inscritas en la esencia del hombre y son fuentes de enriquecimiento que no deberan desaparecer, pero la industria del turismo ha convertido la legtima curiosidad y la investigacin educativa en una industria de consumo destructiva. Lo mismo le ha sucedido a la cultura y el tejido social de los pases "de destino". El vicio de viajar cada vez ms lejos, ms rpido, ms a menudo (y siempre con los precios ms bajos) se debe reconsiderar a la baja. Ante la falta de petrleo y el desequilibrio climtico, los viajes sern cada vez ms cerca, menos frecuentes, ms lentos y ms costosos en dinero. A decir verdad, este vicio es tan serio nicamente por el vaco y el desencanto que nos hace vivir cada vez ms virtualmente y viajar, en realidad, a expensas del planeta.

Woody Allen dijo que hemos llegado a una bifurcacin decisiva. Un camino nos lleva a la extincin de la especie y el otro a la desesperacin. Aade: "Espero que seamos capaces de tomar la decisin correcta". El primer desvo es el que hemos tomado. El segundo es el del crecimiento negativo que genera hambre, guerras, pandemias y que probablemente est controlado por un poder ecofascista o ecototalitario, cuyas premisas estamos ya experimentando. El decrecimiento representa una tercera va: elegir la sobriedad. Para eso tenemos que crear otramanera de relacionarnos con el mundo, con la naturaleza, con las cosas y los seres que pueda ser universalizada en una escala humana. Las sociedades que autolimitan su capacidad para producir tambin son sociedades alegres.

Serge Latouche, profesor emrito de economa de la Universidad de Orsay

Fuente: http://www.diagonalperiodico.net/Decrecimiento-te-guste-o-no.html

Texto traducido por AEIOU



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