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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-02-2012

La utilizacin del antisemitismo como estrategia para la dominacin e impunidad sionista

Rubn A. Hernndez A.
Rebelin


No han transcurrido ni dos meses desde que se retiraron los ltimos soldados estadounidenses del territorio iraqu, y ya el sionismo, mediante la intervencin de los ejrcitos de Israel, Estados Unidos y sus aliados globales, hace los ltimos preparativos para la inminente agresin directa a Irn, la amenaza islmica. De nueva cuenta una de las principales estrategias con la que cuentan los sionistas en su afn por someter al Medio Oriente, acrecentar su poder en el planeta y perpetuar su impunidad en materia humanitaria, es valerse de la supuesta hostilidad y repudio mundial contra los judos, desempeando muy bien el rol victimista surgido tras el llamado holocausto nazi. En el presente escrito demostraremos de forma breve que no hay tal antisemitismo en el orbe, sino una crtica contra el accionar inmoral, prepotente y violento del movimiento sionista, que si bien engloba a numerosos judos, no representa a la mayora de stos.

En primer lugar es importante abordar algunos conceptos, especficamente judasmo, semita y sionismo. El judasmo, en trminos estrictos, hace referencia a una religin y no a una raza, etnia o a un Estado, an cuando Israel es su representacin poltico-territorial-administrativa (por ahora) en el planeta. Insistir en darle una connotacin racial o tnica al judasmo no es ms que repetir necia o malintencionadamente la misma falacia, considerando, por ejemplo, que numerosos judos actuales no tienen nada que ver con aquellos hebreos que vagaron mucho tiempo por el desierto, quienes tampoco constituan una etnia diferenciadora o algo por el estilo. En definitiva el judasmo es una religin y nada ms, tal como lo es el cristianismo, el islamismo, el budismo y otros conjuntos de creencias espirituales.

En cuanto a la palabra semita, tngase en cuenta que engloba a los descendientes de Sem, (hijo de No segn la Biblia), hablantes de lenguas pertenecientes a la familia semtica: hebrea, rabe, aramea y otras. Como se aprecia, no slo los judos hablantes de hebreo se pueden considerar semitas, por lo que el antisemitismo equivaldra a odiar prcticamente a todos los habitantes del Cercano y Medio Oriente. Por esta razn algunos judos sionistas de manera inteligente han optado por calificar como judeofobia y no como antisemitismo a lo que ellos consideran como odio por los judos.

Respecto al sionismo, es importante su correcta definicin para diferenciarlo del judasmo. A grandes rasgos se trata de un movimiento que trasciende el mbito religioso, y en teora defiende los derechos de los judos en el mundo entero; de esta manera su origen como organizacin poltica, a finales del siglo XIX, habra respondido a las continuas agresiones y persecuciones sufridas por los judos, especficamente en el continente europeo. Entre sus principales objetivos figuraban la unidad de los judos y el establecimiento de un Estado judo, lo que finalmente lograron en la Tierra Prometida, actual Israel. Considrese, no obstante, que el sionismo estuvo integrado desde sus comienzos por una minora con notable influencia en Europa, y su verdadero fin abarc en lo sucesivo mucho ms que el simple altruismo pro-judo, como ya veremos. En nuestros das el sionismo agrupa mayoritariamente a judos con gran influencia econmica, poltica, social, acadmica y militar en el orbe; tambin hay algunos no judos que simpatizan de alguna manera con el judasmo. Eso s, hay que advertir que la mayor parte de los judos no comulga con el sionismo, considerando que en el mismo Israel hay quienes rechazan de plano al movimiento sionista. De acuerdo a lo que se aprecia en este prrafo, la diferencia clave entre el sionismo y el judasmo, adems de que el primero trasciende el mbito religioso, radica en que ni todos los sionistas son practicantes de la religin juda, ni la mayora juda apoya al sionismo. Queda claro, entonces, que sionismo y judasmo no son sinnimos, aunque ciertamente hay judos sionistas en diversos puntos cardinales.

Ahora bien, a pesar de que se evidencia que sionismo y judasmo no son lo mismo, toda aquella crtica que a nivel global se emprende contra el poder de los sionistas, es calificada por stos, e incluso por algunos judos indiferentes al sionismo, como antisemita o judeofbica. Si bien las crticas apuntan en buena medida a judos prominentes (obviamente partidarios del sionismo) no significa en modo alguno que se ataque al judasmo per se; solamente la discriminacin practicada por algunos grupos numricamente insignificantes, como los neonazis, puede considerarse en trminos estrictos como judeofobia. Entonces, por qu insiste la maquinaria propagandstica del lobby sionista en hacer creer que a la mayora de los judos se les odia en diversas partes del mundo? Por qu se sigue explotando al holocausto nazi y otros episodios de sufrimiento judo en beneficio de intereses mezquinos?. Para responder a esto es necesario comenzar con un bosquejo de lo que representa el sionismo en la actualidad.

Entender lo que significa el sionismo en nuestros das es entender la evolucin del movimiento desde el mismo siglo XIX. En este contexto es importante sealar que los sionistas fueron ganando notoriedad global en los diversos mbitos de la vida, desde la posesin de un importante capital financiero, industrial y comercial, hasta una influencia marcada en la geopoltica planetaria. Desde el punto de vista econmico los sionistas, en su mayora judos, sacaron bastante provecho del capitalismo, entendiendo casi a la perfeccin que la explotacin bestial del hombre, las elevadas tasas de ganancia y la irracional destruccin del medio geogrfico, conducan ineludiblemente a una enorme acumulacin de capital y a la consiguiente riqueza. Es as como los sionistas han llegado a ser protagonistas de la corporocracia que domina al mundo actualmente, y que intenta implantar un Nuevo Orden Mundial capitalista. De hecho, los judos sionistas son, hoy por hoy, propietarios, gerentes o accionistas importantes de grandes bancos y de empresas petroleras, comunicacionales, informticas, automotrices, farmacuticas, alimentarias y otras:

Los directivos y accionistas de las primeras treinta megaempresas trasnacionales y bancos (las ms grandes del mundo) que cotizan en el indice Dow Jones de Wall Street, son mayoritariamente de origen judo.

Megacorporaciones del capitalismo sin fronteras como Wal-Mart Stores, Walt Disney, Microsoft, Pfizer Inc, General Motors, Hewlett Packard, Home Depot, Honeywell, IBM, Intel Corporation, Johnson & Johnson, JP Morgan Chase, American International Group, American Express, AT & T, Boeing Co (armamentista), Caterpillar, Citigroup, Coca Cola, Dupont, Exxon Mobil (petrolera), General Electric, McDonalds, Merck & Co, Procter & Gamble, United Technologies, Verizon, son controladas y/o gerenciados por capitales y personas de origen judo.

(Manuel Freytas, El poder oculto: De donde nace la impunidad deIsrael. http://danipirata80.wordpress.com/2011/11/10/el-poder-oculto-de-donde-nace-la-impunidad-de-israel/).

Mediante este notable poder econmico los sionistas llegaron a tener gran influencia en la geopoltica global, surgiendo de esta manera el lobby sionista, que tiene entre sus principales representantes al Gobierno de Estados Unidos y a ciertos sectores poderosos en el pas norteamericano y en Israel. Ha sido tan relevante la participacin de este lobby en Estados Unidos, que ha determinado en buena medida la poltica interna y externa de esta nacin desde hace un buen tiempo. Al respecto el intelectual estadounidense James Petras indica lo siguiente:

Aqu en el Congreso norteamericano los sionistas han conseguido ms de tres cuartas partes del Congreso para repudiar el informe de 500 pginas documentado por Goldstone que no slo es un juez respetado sino que l mismo es un judo que incluso apoya a Israel en trminos generales. Y eso otra vez muestra el tremendo poder que tienen los sionistas controlando toda la conducta y poltica norteamericana en relacin con el Medio Oriente, en particular cualquier cosa vinculada con Israel ()

Hay 51 organizaciones sionistas en EE.UU. que representan un 25 30 por ciento de lo que llaman judos (), entre aproximadamente 6 millones hay organizados 2 millones pero entre ellos hay muchos multimillonarios fanticos que tienen dinero para financiar campaas. Y segundo, hay un compromiso ideolgico entre muchas personas organizadas a favor de Israel, que esta red se apoyan unas a otras en el avance y ubicacin de sionistas en el gobierno. No es simplemente casual, no es una decisin individual. Hay un nepotismo que opera porque comparten una ideologa. Hay una militancia muy fuerte, hay autodisciplina y organizacin que pasa lnea.

(James Petras, El sionismo se ha adueado de los centros de poder en Estados Unidos. http://www.aporrea.org/ddhh/n144951.html).

Como uno de los principales objetivos logrados por los sionistas en el siglo XX, est haber creado el Estado de Israel a finales de la dcada de 1940, naturalmente con el apoyo decidido de Estados Unidos. Desafortunadamente la creacin de esta entidad signific una nueva desgracia en la historia tortuosa del pueblo palestino, con la prdida territorial progresiva y el confinamiento de sus pobladores. Hoy da Israel avanza con la ocupacin de tierras palestinas mediante la poltica de estmulo al asentamiento de colonos, mientras que su ejrcito contina reprimiendo a quienes se rebelan frente a la dominacin judeosionista. Por esto se considera a Israel como un Estado terrorista, y en su rol de representante de los oscuros intereses sionistas en el Medio Oriente, se enfoca ahora en agredir de lleno a Irn y otras naciones de la regin, intentar un control territorial mayor y tener acceso fcil a recursos energticos.

En los prrafos precedentes se aprecia de forma sucinta todo el poder global que caracteriza a los sionistas, situacin que ha generado durante los ltimos aos una serie de crticas, en especial contra el dominio econmico y el terrorismo que el Estado de Israel ha ejercido contra algunos pueblos del Medio Oriente. Es evidente que quienes luchan por un mundo anticapitalista y libre del terrorismo estatal propio del establishment democrtico, han sido los principales detractores de la opresora poltica sionista, y por tanto considerados como antisemitas o judefobos en potencia. En trminos generales la supuesta judeofobia manifestada por diversos crticos, ha sido bien explotada por los sionistas en dos sentidos: 1) Desviar la atencin que se ha prestado al creciente dominio capitalista de los judos sionistas, y por tanto a la influencia del lobby sionista en el orbe; y 2) Restar valor a las numerosas denuncias que se han hecho en materia de Derechos Humanos, particularmente en el caso del terrorismo continuo ejercido por Israel contra mujeres, nios y ancianos palestinos.

En el primer caso el antisemitismo ha sido utilizado como una estrategia para ocultar a las masas el dominio creciente de los sionistas en el contexto de la corporocracia, y en el segundo como estrategia para perpetuar la impunidad del Estado terrorista de Israel en la agresin sistemtica contra los pueblos vecinos, fundamentalmente contra los palestinos. Y vaya si en el segundo caso ha funcionado la estrategia para el lobby sionista, considerando que sucesivos Gobiernos de Israel incluso han hecho caso omiso de sendas resoluciones de la ONU en materia humanitaria, asunto en el que no parece haber fuerza humana capaz de meter en cintura a los sionistas. Ms an, cuando el ejrcito israel masacr a civiles en Gaza a finales del 2008, fueron tildados de terroristas nada ms y nada menos que los propios palestinos, y toda denuncia surgida contra el sangriento hecho fue calificada como antisemita no slo por los sionistas, sino por algunos judos no sionistas ignorantes del nefasto papel jugado por Israel en el Medio Oriente:

() comunidades y organizaciones judas a escala planetaria apoyaron explcitamente la masacre de civiles en Gaza argumentando que se trataba de una guerra contra el terrorismo.

A pesar de que Israel no invadi ni perpetr un genocidio militar en Gaza con la religin juda, sino con aviones F-16, misiles, bombas de racimo, helicpteros Apache, tanques, artillera pesada, barcos, sistemas informatizados, y una estrategia y un plan de exterminio militar en gran escala, quien cuestione esa masacre es condenado por antisemita por el poder judo mundial distribuido por el mundo.

Las campaas de denuncia de antisemitismo con las que Israel y las organizaciones judas buscan neutralizar a las crticas contra la masacre, abordan la cuestin como si el sionismo judo (sostn del estado de Israel) fuera una cuestin racial o religiosa, y no un sistema de dominio imperial que abarca interactivamente el plano econmico, poltico, social y cultural, superando la cuestin de la raza o de las creencias religiosas.

(Manuel Freytas, El poder oculto: De donde nace la impunidad de Israel. http://danipirata80.wordpress.com/2011/11/10/el-poder-oculto-de-donde-nace-la-impunidad-de-israel/).

Para que la estrategia del antisemitismo haya tenido tan significativo impacto a nivel mundial, los sionistas han tenido que apelar a ciertos recursos y acciones:

  1. Estigmatizacin. En este sentido de trata de avergonzar e intentar hacer aflorar un sentimiento de culpa en los crticos al poder sionista, explotando en este aspecto las agresiones masivas y persecuciones sufridas por los judos a lo largo de la historia, en especial durante el holocausto nazi. Aqu los sionistas se han apoyado en el control que tienen de una parte de la mass media, para crear una imagen victimista y distorsionada (eminentemente positiva) de sus miembros dispersos en el planeta y del Estado de Israel. A manera de ejemplo, considrese que la gran industria del cine estadounidense, asentada en Hollywood, ha sido un ente propagador de las bondades del sionismo global, y en las pelculas all producidas jams se ha hecho referencia a la perniciosa influencia mundial del lobby sionista, y menos an al terrorismo ejercido por Israel contra los pueblos vecinos. Ha sido tan efectivo este recurso, que ante la simple idea de ser juzgados moralmente como judefobos, muchos han preferido no opinar.

  2. Intimidacin y agresin. Cabe destacar en este contexto la creacin de organizaciones pro-sionistas y la utilizacin del antisemitismo como justificativo de asesinatos selectivos y de acciones militares. Por un lado es importante tener en cuenta que en casi todas aquellas naciones con presencia de judos poderosos, fueron creadas organizaciones que representaran sus intereses. Una de sus funciones, bien aprovechada por los sionistas, es la de replicar a cualquier opinin o hecho que sus dirigentes consideren como antisemita, regularmente a escala judicial. De manera que cualquier individuo que ose atacar con su pluma o con su discurso oral al poder sionista en cualquier rincn de la Tierra, pudiera ser obligado a acudir a un tribunal y condenado por un delito existente slo en la mente de oscuros personajes. Incluso en Estados Unidos hay un organismo, conocido como Liga Antidifamacin, que se dedica exclusivamente a amenazar a todos los detractores del lobby sionista. Por otro lado los sionistas se han escudado en el supuesto antisemitismo para amenazar y actuar de una forma mucho ms directa y siniestra contra sus enemigos; es as como las agencias de inteligencia y fuerzas armadas subyugadas a sus intereses han secuestrado y torturado a supuestos terroristas, han ejecutado asesinatos individuales y masivos, y actualmente preparan la agresin contra Irn, a cuyo Gobierno lo acusan de represivo y antisemita, y por tanto de ser un peligro para la existencia de los pueblos vecinos, incluido obviamente Israel. Tngase en cuenta que el sionismo es uno de los artfices de una matriz de opinin bien difundida en el orbe, segn la cual Irn estara fabricando armas nucleares no slo para acabar con Israel, sino con media humanidad.

  3. Otros.

Ha sido tan importante la utilizacin del antisemitismo como estrategia para favorecer los intereses sionistas globales, que la necesidad de mantener su impacto permanente sobre las masas ha impulsado la realizacin de propaganda judeofbica por parte de los mismos sionistas, de la que evidentemente han responsabilizado a quienes han denunciado al lobby. En este contexto han sido bien eficaces las campaas mediticas y el papel desempeado por supuestos detractores del sionismo, quienes al atacar indiscriminadamente a todos los judos, han servido en bandeja de plata una excusa perfecta para perpetuar el dominio sionista escudado en la victimizacin.

Para finalizar el presente escrito, es necesario advertir que debemos estar en permanente estado crtico y reflexivo frente a las pretensiones cada vez ms nefastas del sionismo y sus aliados en el planeta entero. Por mucho que se nos considere como antisemitas, judefobos o como les venga en gana a instituciones, medios e individuos pro-sionistas, no podemos hacernos de la vista gorda ante la triste realidad actual, que a decir de algunos analistas podra incluso desembocar en una tercera Guerra Mundial, si es que ya no la estamos viviendo.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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