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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-02-2012

Educacin para la ciudadana, marcha atrs en el tiempo e imposicin de una minora

Mary C. Bolaos Espinosa
Rebelin


Saba que el gobierno del Partido Popular iba a legislar en beneficio de los intereses del capital especulativo y financiero, saba que iba a priorizar el pago de la deuda a la creacin de empleo, y que iba a hacer recaer las consecuencias de la crisis sobre la clase trabajadora y en especial sobre las mujeres. Saba que iba a avanzar en el desmantelamiento de los servicios pblicos, y concretamente de la enseanza pblica. Saba que muchos de los derechos civiles alcanzados, al menos en las leyes, tras muchos aos de lucha de los movimientos sociales, y particularmente del feminista, estaban en peligro si llegaban al poder. Saba que este gobierno iba a apoyar a las ideas conservadoras, a la Iglesia catlica y a las sectas catlicas ultrarreaccionarias. Sin embargo, reconozco que no estaba preparada para la rapidez desencadenada en esta supresin de derechos, para el torrente de reformas anunciadas. En un mes, el PP ha programado enterrar aos de conquistas sociales, con una contrarreforma nacionalcatlica que pretende imponer la doctrina moral de la Iglesia a travs de las leyes civiles, atendiendo a las exigencias de los sectores ms reaccionarios de la derecha y, en especial, de la Conferencia Episcopal.

Marcha atrs en el tiempo

La regulacin del aborto de 2010 se va a revocar, penalizndolo excepto en algunos ajustados supuestos que determinar la autoridad competente, regresando a la situacin anterior a 1985. La pldora del da siguiente se limitar, a pesar de haber evitado miles de abortos y de embarazos no deseados entre las jvenes, a las que, eso s, se les explicar y apoyar para que sean responsables, continen con su embarazo y den su hijo en adopcin.

Y la Educacin para la ciudadana y los derechos humanos se sustituir por la asignatura Educacin Cvica y Constitucional, (tremendo juego de palabras!), en la que se suprimir el bloque de contenidos 2 dedicado a las relaciones interpersonales y en el que se contempla deben comprobarlo ustedes mismos en el Real Decreto 1631/2006, de 29 de diciembre contenidos tan peligrosos como La autonoma personal y las relaciones interpersonales, los afectos y emociones, las relaciones entre hombres y mujeres y relaciones intergeneracionales. La familia en el marco de la Constitucin espaola. El desarrollo de actitudes no violentas en la convivencia diaria. Cuidado de las personas dependientes. Ayuda a compaeros o personas y colectivos en situacin desfavorecida. Valoracin crtica de la divisin social y sexual del trabajo y de los prejuicios sociales racistas, xenfobos, antisemitas, sexistas y homfobos. La participacin en el centro educativo y en actividades sociales que contribuyan a posibilitar una sociedad justa y solidaria.

La imposicin de las minoras ultraconservadoras

El ministro Wert quiere eliminar Educacin para la Ciudadana porque adoctrina y trata temas controvertidos. Esta asignatura, obligatoria desde 2007 en Primaria y Secundaria, fue boicoteada por la jerarqua catlica y el Partido Popular a pesar de haber sido enmendada, rebajada y consensuada con los representantes de los colegios catlicos. La patronal de los centros religiosos concertados -pagados con fondos de los Presupuestos Generales del Estado- exigi, para no sumarse a la beligerante campaa orquestada contra el Gobierno, que se permitieran textos elaborados a gusto de cada corriente de pensamiento, que "la vida de los santos", como dijeron los responsables de la FERE (Federacin Espaola de Religiosos de la Enseanza), pudiera inspirar la asignatura. Y el PSOE, aunque ello signific desvirtuar la asignatura, lo permiti.

El dato utilizado por Wert en torno a las protestas formuladas por las familias ante esta asignatura, para justificar su eliminacin, procede del recuento publicado por la organizacin ultraconservadora Profesionales por la tica, que ha sido una de las principales promotoras de la objecin y de las denuncias en los juzgados, muchas de ellas preventivas (de familias cuyos hijos/as no reciban Educacin para la Ciudadana). An con todas estas reservas, la cifra de objeciones manejada por el Ministro apenas llegara al 2% de la poblacin estudiantil de Secundaria.

Comparto la necesidad del respeto a las minoras, que es una de las cuestiones que, por cierto, intentamos desarrollar en el alumnado con esta asignatura. Pero otra cosa es la imposicin de los planteamientos ideolgicos de los grupos minoritarios de presin a la mayora de la poblacin. Parece que el Gobierno ha entendido, de forma equivocada, que contar con la mayora en el Parlamento, que, por cierto, no corresponde con la mayora de las personas con derecho a voto del Estado espaol, les otorga el poder para imponer a la ciudadana una ideologa de raz catlica y ultraconservadora.

Lo verdaderamente preocupante es lo que pretenden hacer con el modelo de enseanza pblica

Ya en su poca, insistimos en que la Educacin para la Ciudadana reducida a una asignatura, con una o dos horas semanales, servira para poco si los centros educativos no llevaban a la prctica los valores democrticos en sus actividades cotidianas y lo hacan de forma compartida con la comunidad y el entorno. Por ello, lo verdaderamente preocupante no es lo que el Partido Popular ha hecho con la asignatura Educacin para la Ciudadana, sino lo que piensa hacer con el modelo educativo que desarrollamos actualmente en la enseanza pblica.

La nueva materia nacer de eliminar todo lo que no tenga que ver con el conocimiento de la Constitucin y sus valores y las instituciones de cualquier sociedad democrtica y de la Unin Europea. Pero, es que para cumplir con este desatino del ministro que no quiere que tratemos las relaciones humanas en la educacin de nuestros jvenes, habra que cambiar la Constitucin y la Ley Orgnica de Educacin.

Cmo desarrollaremos una Educacin Cvica y Constitucional sin tocar todos los artculos relacionados con la igualdad de derechos individuales y el reconocimiento de las diferencias, con el rechazo a las discriminaciones o con el fomento de la solidaridad? Tendremos que seguir con mucha atencin los valores que quita o aade el seor ministro en su nueva asignatura, porque todos los que se desarrollan en Educacin para la Ciudadana son elementalmente constitucionales. Probablemente intente manipular la informacin al alumnado en relacin al concepto de familia, las opciones sexuales reconocidas, los avances logrados en relacin a la igualdad de gnero, pero, la sociedad evoluciona y los avances experimentados no van a poder pararlos ni ocultarlos. Pretenden dar una marcha atrs en el tiempo demasiado peligrosa, porque pueden atentar a los valores bsicos de una sociedad que ansa la democracia.

Suprimirn la Educacin para la Ciudadana porque tienen mayora absoluta en el Congreso, pero lo harn desde la imposicin, sin fundamento alguno. La argumentacin que el ministro hace del supuesto adoctrinamiento no convence a ninguna persona sensata. Mientras se suprimen estos contenidos que califican de adoctrinadores, en nuestras aulas, en la asignatura de religin se adoctrina durante dos horas a la semana, transmitiendo que la homosexualidad es una enfermedad, el aborto un asesinato, explicando las carencias de la familia que no disponga de un padre y una madre o el papel subordinado de las mujeres en la sociedad, contradiciendo todos los prembulos de las leyes educativas, que se pronuncian por desarrollar un espritu crtico y valores democrticos en nuestro alumnado. La derecha poltica y social entiende que educar para la democracia es un riesgo intil.

Pero somos muchas las personas que defendemos una enseanza para todas y todos

La realidad es que somos muchas las familias que queremos que nuestros hijas e hijos reciban una formacin para ser ciudadanos y ciudadanas crticos, participativos y transformadores, a la par que trabajador as y trabajadores dignos, satisfechos y responsables, una formacin que les ayude a ser personas, a tener confianza en s mismas, a saber convivir , a defender derechos, a ser solidarios, tolerantes, a resolver conflictos de forma pacfica, a vivir bien, a buscar la felicidad, una formacin que los prepare para ser protagonistas de su propia vida.

Quienes dirigen el destino de un pueblo no pueden hacerlo bajo la presin de ningn poder fctico, no pueden actuar bajo el amparo de una sola moral que desconoce y oculta la realidad y los derechos humanos bsicos. El hecho de que una creencia moral sea defendida y justificada por un grupo de personas, no significa que sea razonable y asumible para la esfera pblica de un estado plural y aconfesional.

No podemos permitir estas imposiciones, estas intromisiones. La jerarqua eclesistica no tiene legitimidad para erigirse en voz de todas las conciencias particulares. Queremos vivir en una sociedad plural. Las confesiones religiosas y las convicciones morales, por su carcter particular, conciernen nicamente a sus fieles o seguidores.

La nica tica aceptable y necesaria en el sistema educativo es la que es comn a todas y todos: la fundamentada en la nocin de ciudadana, que permite la convivencia en el mbito de la sociedad civil de no creyentes y de creyentes de diferentes confesiones, en plenas condiciones de igualdad para acceder al disfrute de los derechos fundamentales. Necesitamos seguir confiando en una sociedad que defienda un modelo de convivencia democrtico, solidario y plural.

Si una minora de alumnado/familias han objetado, una mayora la hemos apoyado; hemos apostado por un modelo de enseanza pblica donde cabemos todas y todos: las mujeres y los hombres, las personas creyentes y las que no lo son, las negras, las blancas y las amarillas, las listas, las muy listas y las que no lo son tanto, las que perciben los colores y las que slo los intuyen, las que se expresan con las palabras y las que hablan con sus manos, las que aman a las personas de su mismo sexo y las que suspiran por el otro sexo, las que viven en el centro de la ciudad, en el extrarradio o en el pueblo...

Un modelo de enseanza pblica protectora e integradora, una enseanza para todas y todos.

Mary C. Bolaos Espinosa es miembro del Colectivo Harimaguada

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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