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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-03-2012

Pornografa blica: el nuevo sexo seguro

Pepe Escobar
Rebelin

Versin muy abreviada de una conferencia en el XII Seminario de Solidaridad Poltica en la Universidad de Zaragoza, Espaa, 27 de marzo de 2012. Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


Los principios del Siglo XXI son adictos a la pornografa blica, el principal espectculo deportivo consumido por el silln global y las patatas digitales. La pornografa blica se rob el centro de atencin en la noche del 11 de septiembre de 2001, cuando el gobierno de Bush lanz la Guerra Global contra el Terror (GWOT, por sus siglas en ingls), que fue interpretada por muchos de sus practicantes como una sutil legitimizacin del terror estatal de EE.UU. en particular contra los musulmanes.

Tambin fue una guerra DE terror, una manifestacin de terror estatal oponiendo el poder urbano de alta tecnologa bsicamente contra la astucia rural, de baja tecnologa. EE.UU., por cierto, no ejerci ese monopolio; Pekn lo practic en Xinjiang, su Lejano Oeste, y Rusia en Chechenia.

Comola pornografa convencional, la pornografa blica no puede existir sin basarse en una mentira, una representacin obscena. Pero a diferencia de la pornografa convencional, lablica es autntica; a diferencia de obscenas, baratas pelculas snuff, la gente en la pornografa blica, muere realmente, en masa.

La mentira para rematar todas las mentiras en el centro de esta representacin se estableci definitivamente con la filtracin del memorando Downing Street de 2005, en el cual el jefe del MI6 britnico confirm que el gobierno de Bush quera eliminar a Sadam Hussein relacionando el terrorismoislmico conarmas de destruccin masiva (inexistentes). Por lo tanto, como deca el memorando: la informacin y los hechos se estn amaando en torno a esa poltica.

A fin de cuentas, George ests con nosotros o contra nosotros Bush fue la estrella de su propia snuff de proporciones histricas, que tambin al mismo tiempo tuvo la doble funcin de ser la invasin y destruccin del flanco oriental de la nacin rabe.

La nueva Guernica

Irak se puede verciertamente como la Guerra de las Galaxias de la pornografa blica, una apoteosis de secuelas. Por ejemplo la (segunda) ofensiva de Faluya a finales de 2004. Entonces la describ como la nueva Guernica. Tambin me tom la libertad de parafrasear los escritos de Sartre sobre la Guerra de Argelia; despus de Faluya basta con que se renan dos estadounidenses para que haya entre ellos un cadver. Citando Apocalipsis Ya, de Coppola, haba cuerpos, cuerpos por doquier.

El Francisco Franco de Faluya fue Iyad Allawi, el primer ministro interino instalado por EE.UU. Fue Allawi el que pidi al Pentgono que bombardeara Faluya. En Guernica, como en Faluya, no hubo distincin entre civiles y combatientes: fue la regla de Viva la muerte!

Los mandos de los marines estadounidenses dijeron oficialmente que Faluya era la casa de Satn. Franco neg la masacre de Guernica y culp a la poblacin local, tal como Allawi y el Pentgono negaron las muertes de civiles e insistieron en que los culpables eran los insurgentes.

Redujeron Faluyaa escombros, por lo menos 200.000 residentes se convirtieron en refugiados y mataron a miles de civiles con el fin de salvarla (ecos de Vietnam). Por cierto, en los medios corporativos occidentales nadie tuvo la valenta de decir que en realidad Faluya fue el Halabja estadounidense.

Quince aos antes de Faluya, en Halabja, Washington era un proveedor entusiasta de armas qumicas a Sadam Hussein, quien las utiliz para matar con gas a miles de kurdos. Entonces la CIA dijo que no fue Sadam; fue el Irn de Jomeini. Pero fue Sadam el que lo hizo, y deliberadamente, como EE.UU. en Faluya.

Los doctores de Faluya identificaron cadveres hinchados y amarillentos sin ninguna herida, as como cuerpos fundidos, vctimas del napalm, el cctel de poliestireno y combustible jet. Los residentes que lograron escapar hablaron de gases venenosos y extraas bombas que producan humo como nubes en forma de hongos y que luego pequeos trozos caan del aire con largas colas de humo. Los trozos de esas extraas bombas estallaban en grandes fuegos que queman la piel incluso cuando les arrojas agua.

Es exactamente lo que sucede a la gente bombardeada con napalm o fsforo blanco. La ONU prohibi bombardear a los civiles con napalm en 1980. EE.UU. es el nico pas del mundo que sigue utilizando napalm.

Faluya tambin suministr un xito de mini snuff; la ejecucin sumaria de un iraqu herido eindefenso en una mezquita por un marine estadounidense. La ejecucin, filmada y vista por millones en YouTube, represent grficamente las reglas especiales de enfrentamiento. Los mandos de los marines estadounidenses de la poca decan a sus soldados que dispararan contra todo lo que se mueve y todo lo que no se mueve; que dispararan dos balas en cada cuerpo; si vean a cualquier hombre de edad militar en las calles de Faluya, que "le derribaran" y que rociaran todas las casas con fuego de ametralladoras y de tanques antes de entrar en ellas.

Las reglas de enfrentamiento en Irak se codificaron en un manual de campo de 182 pginas distribuido a todos y cada uno de los soldados y publicado en octubre de 2004 por el Pentgono. Este manual de contrainsurgencia subray cinco reglas: proteger ala poblacin; establecer instituciones polticas locales; reforzar gobiernos locales; eliminar capacidades insurgentes y explotar informacin de fuentes locales.

Ahora, de vuelta a la realidad. No se protegi a lapoblacin de Faluya; la expulsaron de la ciudad a fuerza de bombas y la convirtieron en una masa de miles de refugiados. Las instituciones polticas ya estaban establecidas: la Shura de Faluya diriga la ciudad. Posiblemente ningn gobierno local puede gobernar un montn de escombros que tienen que recuperar ciudadanos enfurecidos, por no hablar de reforzarlo. Las capacidades insurgentes no se eliminaron; la resistencia se dispers por otras 22 ciudades fuera del control de la ocupacin estadounidense y se propag al norte hasta llegar a Mosul; y los estadounidenses se quedaron sin informacin de fuentes locales, porque convirtieron en enemigos a todo corazn y mente posibles.

Mientras tanto, en EE.UU., la mayor parte de la poblacin ya era inmune a la pornografa blica. Cuando estall el escndalo de Abu Ghraib, en la primavera de 2004, yo iba conduciendo por Texas, explorando Bushlandia. Prcticamente todas las personas con las que hable atribuan la humillacin de los prisioneros iraques a unas pocas manzanas podridas, o la defendan por motivos patriticos (tenemos que impartir una leccin a los terroristas).

Adoro a un hombre en uniforme

Tericamente, existe un mecanismo aprobado en el Siglo XXI para defender a los civiles de la pornografa blica. Es la doctrina R2P responsabilidad de proteger. Se trata de una idea del gobierno canadiense y algunas fundaciones que ya circul en 2001, pocas semanas despus de que se lanzara la guerra contra el terror. La idea era que el concierto de las naciones tena un deber moral de desplegar una intervencin humanitaria en casos como Halabja, por no hablar de los Jemeres Rojos en Camboya a mediados de los aos setenta o el genocidio de Ruanda a mediados de los noventa.

En 2004, un panel en la ONU codific la idea, crucialmente con el pensamiento de que el Consejo de Seguridad pueda autorizar una intervencin militar solo como ltimo recurso. Entonces, en 2005, la Asamblea General de la ONU apoy una resolucin a favor de R2P y en 2006 el Consejo de Seguridad de la ONU aprob la resolucin 1674 sobre la proteccin de civiles en un conflicto armado; deban ser protegidos contra genocidio, crmenes de guerra, limpieza tnica y crmenes contra la humanidad.

Ahora aceleremos hasta fines de 2008, comienzos de 2009, cuando Israel utilizando aviones caza estadounidenses para crear un verdadero infierno desencaden un ataque en gran escala contra la poblacin civil de la Franja de Gaza.

Y la reaccin oficial en EE.UU.?: Obviamente Israel decidi protegerse y protegera su pueblo, dijo elpresidente Bush. El Congreso de EE.UU. vot con abrumadores 390 contra 5 votos por reconocer el derecho de Israel a defenderse de los ataques de Gaza. El gobierno entrante de Obama guard un estruendoso silencio. Solo la futura secretaria de Estado, Hillary Clinton, dijo: apoyamos el derecho de Israel a la autodefensa.

Por lo menos 1.300 civiles incluidos numerosas mujeres y nios fueronasesinados por el terrorismo de Estado en Gaza. Nadie invoc la R2P. Nadie apunt a que Israel no cumpli con su responsabilidad de proteger a los palestinos. Nadie pidi una intervencin humanitaria frente a Israel.

La simple nocin de que una superpotencia y otras potencias menores tomen sus decisiones de poltica exterior con base en motivos humanitarios, como proteger a gente sitiada, es un chiste absoluto. Por lo tanto ya entonces aprendimos cmo se implementara la R2P. No se aplicaba a EE.UU. en Irak o Afganistn. No se aplicaba a Israel en Palestina. Finalmente se aplicara solo para entrampar a gobernantes canallas que no fueran nuestros hijueputas, como en el caso de Gadafi en Libia en 2011. Intervencin humanitaria s; pero solo para librarse de los malos. Y la belleza de R2P era que se poda aplicar al revs en todo momento. Bush llam a "liberar" a los afganos que sufran, especialmente a las mujeres vestidas con burkas, de los "malvados" talibanes, configurando en realidad la invasin de Afganistn como una intervencin humanitaria. Y cuando se desenmascararon las afirmaciones engaosas sobre los vnculos entre al Qaida y las inexistentes armas de destruccin masiva, Washington comenz a justificar la invasin, ocupacin y destruccin de Irak mediante R2P: responsabilidad de proteger a los iraques frente a Sadam y luego frente a s mismos.

El asesino despert al alba

El episodio ms reciente de la serie de lapornografa blica es la masacre de Kandahar cuando, segn la versin (o encubrimiento) oficial del Pentgono un sargento del ejrcito estadounidense, francotirador y veterano de la guerra de Irak un asesino altamente calificado mat a tiros a 17 civiles afganos, incluidas nueve mujeres y cuatro nios, en dos aldeas a tres kilmetros de distancia, y quem algunos de sus cuerpos.

Como en el caso de Abu Ghraib, hubo el acostumbrado torrente de desmentidos del Pentgono, como no somos nosotros o no hacemos las cosas de esa manera; para no mencionar un tsunami de historias en los medios corporativos estadounidenses humanizando al hroe-convertido-en-asesino masivo, comoen es un muchacho tan bueno, un hombre de familia. Al contrario, ni una sola palabra sobre Los Otros, las vctimas afganas. No son personas; y nadie conoce sus nombres.

Una seria investigacin afgana estableci que unos veinte soldados pudieron participar en la masacre, como en My Lai en Vietnam; y eso incluy la violacin de dos de las mujeres. Tiene sentido. La pornografa blica es una subcultura letal y de grupo, junto con asesinatos selectivos, muertes por revancha, profanacin de cuerpos, recoleccin de trofeos (dedos u orejas cortados), quema de Coranes y orinar sobre cadveres. Esencialmente es un deporte colectivo.

Equipos de asesinato estadounidenses han ejecutado deliberadamente al azar a civiles afganos inocentes, sobre todo adolescentes, por deporte, colocaron lasarmas sobre sus cuerpos y luego posaron con sus cadveres como trofeos. No es por accidente que hayan estado operando desde una base en la misma rea de la masacre de Kandahar.

Y no debemos olvidar al antiguo mximo comandante de EE.UU. en Afganistn, elgeneral Stanley McChrystal, quien el 10 de abril de 2010 admiti, brutalmente: Hemos matadoa una cantidad increble de personas que NO constituan una amenaza para EE.UU. o la civilizacin occidental.

El Pentgono sesga y publicita en Afganistn lo que ya mercade en Irak (e incluso mucho antes en Vietnam, en realidad); la idea es que se trata de una contrainsurgencia centrada en la poblacin, o COIN, para ganar corazones y mentes, y que forma parte de un gran proyecto de construccin de una nacin. Es una mentira monumental. La oleada de Obama en Afganistn basada en COIN fue un fracaso total. Lo que la reemplaz fue una guerra dura, encubierta, tenebrosa, dirigida por equipos de asesinato de las Fuerzas Especiales. Eso implica una inflacin de ataques areos e incursiones nocturnas. Para no hablar de ataques de aviones no tripulados, tanto en Afganistn como en las reas tribales de Pakistn, cuyos objetivos preferidos parecen que son las bodas pastunas. A propsito, la CIA afirma que desde mayo de 2010, los aviones sin tripulacin ultra-inteligentes han matado a ms de 600 objetivos humanos cuidadosamente seleccionados y, milagrosamente, ni a un solo civil.

Pronto veris este gran espectculo de pornografa blica celebrado en una orga de prximos xitos conjuntos del Pentgono y Hollywood. En la vida real, es amaado por gente como John Nagl, quien estuvo en el equipo del general David Petraeus en Irak y ahora dirige el think tank pro Pentgono Centro para la Nueva Seguridad Estadounidense.

Los nuevos sper machos estelares podran ser los oficiales del Comando Conjunto de Operaciones Especiales (JSOC). Pero se trata de una produccin del Pentgono, que ha creado, segn Nagl, una mquina letal de contraterrorismo de dimensin industrial. La realidad, sin embargo, es mucho ms prosaica. Las tcnicas de COIN, aplicadas por McChrystal, se basaban en solotres componentes: vigilancia permanente por parte de aviones sin tripulacin (drones); monitoreo de telfonos mviles y localizacin de la ubicacin fsica de los telfonos por sus seales. Eso implica que cualquiera en un rea vigilada por drones que utilice un telfono celular era identificado como terrorista, o por lo menos como simpatizante terrorista. Y entonces el enfoque de las incursiones nocturnas en Afganistn pas de objetivos de alto valor miembros de alto nivel y mediano nivel de al Qaida y talibanes a cualquiera marcado como colaborador de los talibanes.

En mayo de 2009, antes de la llegada de McChrystal, las Fuerzas Especiales de EE.UU. realizaban 20 incursiones mensuales. En noviembre eran90 al mes. Al llegar la primavera de 2010, eran 250. Cuando despidieron a McChrystal por un artculo en Rolling Stone (compiti con Lady Gaga por la portada y gan Lady Gaga) y Obama lo sustituy por el general David Petraeus en el verano de 2010, eran 600 incursiones mensuales. En abril de 2011, llegaron a ms de 1.000 al mes.

As funcionan las cosas. No se te ocurra utilizar un telfono celular en Kandahar y otras provincias afganas. De otra manera, los ojos del cielo acabarn contigo. En el mejor de los casos te enviarn a la crcel, junto con otros miles de civiles marcados como simpatizantes de terroristas, y los analistas de los servicios de inteligencia utilizarn tus datos para compilar su lista de muerte/captura y capturarn an ms civiles.

En cuanto a losdaos colaterales civiles de las incursiones nocturnas, siempre fueron presentado por el Pentgono como terroristas. Ejemplo: en una incursin en Gardez el 12 de febrero de 2010, mataron a dos hombres: un fiscal local del gobierno y un funcionario de los servicios de inteligencia afganos. As como a tres mujeres (dos de ellas embarazadas). Los asesinos dijeron al comando de EE.UU./OTAN de Kabul que los dos hombres eran terroristas y que las mujeres haban sido halladas amordazadas y atadas. Luego el autntico objetivo del asalto se entreg para que le interrogaran unos das despus y le dejaron en libertad sin acusacin alguna.

Y es solo el comienzo. El asesinato selectivo tal como se practica en Afganistn ser la tctica preferida del Pentgono en todas las guerras futuras.

Psame el condn, querido

Libia fue una importante exhibicin de pornografa blica completa con un ingenioso toque romano del derrotado jefe brbaro sodomizado en las calles y luego ejecutado, directamente en YouTube.

Esto, a propsito, es exactamente lo que la secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, en una visita relmpago a Trpoli, haba anunciado menos de 48 horas antes del hecho. Haba que "capturar o matar" a Gadafi. Cuando lo vio en la pantalla de su BlackBerry solo pudo reaccionar con el terremoto semntico Wuau!

Desde el instante en que una resolucin de la ONU impuso una zona de exclusin area sobre Libia bajo la cobertura de R2P, se convirti en una tarjeta verde para el cambio de rgimen. El Plan A fue siempre capturar y matar a Gadafi, como en un asesinato selectivo al estilo afgano. Era la poltica oficial del gobierno de Barack Obama. No haba un Plan B.

Obama dijo que la muerte de Gadafi significaba la fuerza del liderazgo estadounidense en todo el mundo. Fue tan parecido al lo capturamos!" (ecos de Sadam capturado por el gobierno de Bush) como se podra imaginar.

Con una bonificacin adicional. A pesar de que Washington pag por lo menos un 80% de los costes operativos de esos tontos de capirote de la OTAN (unos 2.000 millones de dlares), era solo dinero de bolsillo. En todo caso, todava era bochornoso Lo hicimos!, porque la Casa Blanca siempre dijo que no era una guerra, era algo cintico. Y no estaba al cargo.

Solo los ingenuos absolutos pueden haberse tragado la propaganda de las ms de 40.000 bombas humanitarias que devastaron la infraestructura de Libia hasta devolverla ala Edad de Piedra como en una "Comocin yPavor" a cmara lenta. Eso nunca tuvo nada que ver con R2P.

Fue tan R2P como el sexo seguro, y la comunidad internacional fue el condn. La comunidad internacional, como todos saben, est compuesta por Washington, unos pocos miembros arrastrados por la corriente de la OTAN y las democrticas potencias del Golfo Prsico de Qatar, y los Emiratos rabes Unidos (EAU), ms la Casa de Saud en la sombra. La UE, que poco antes acariciaba el borde de las tnicas de Gadafi, no tard en excederse con los editoriales sobre los 42 aos de reinado de un bufn.

En cuando al concepto del derecho internacional, qued tirado en una alcantarilla tan sucia como aquella en la que se ocult Gadafi. Sadam por lo menos tuvo un juicio amaado en un tribunal ilegtimo antes de enfrentarse al verdugo (tambin termin en YouTube). A Osama bin Laden simplemente lo eliminaron, como en un asesinato, despus de una invasin territorial de Pakistn (sin YouTube, de modo que muchos no lo creen). Gadafi lo super, eliminado en una mezcla de guerra area y asesinato. Son las Tres Agraciadas Cabelleras de la Pornografa Blica.

Dulce emocin

Siria es una declinacin ms de la narrativa de la pornografa blica. Si no puedes emprender R2P, invntala.

Y pensar que todo esto se codific hace tanto tiempo. Ya en 1997, el War College Quarterly del Ejrcito de EE.UU. defini lo que llam el futuro de la guerra. Lo describi como el conflicto entre los maestros de la informacin y sus vctimas.

Estaban seguros de que ya somos los maestros de la guerra de la informacin. Hollywood prepara el campo de batalla La informacin destruye las tareas tradicionales y las culturas tradicionales; seduce, traiciona, pero sigue siendo invulnerable Nuestra sofisticacin en su manejo nos permitir sobrevivir y funcionar mejor que todas las culturas jerrquicas Las sociedades que temen o que no pueden administrar el flujo de informacin simplemente no sern competitivas. Podrn dominar los medios tecnolgicos para ver los vdeos, pero nosotros escribiremos los guiones, los produciremos y cobraremos los royalties. Nuestra creatividad es devastadora.

La guerra de la informacin que va ms all de todo, no tiene nada que ver con la geopoltica. Como el proverbial producto de Hollywood, tiene que ser engendrada de emociones en carne viva: odio, celos y codicia, emociones, en lugar de estrategia.

En Siria es exactamente el guin que han seguido los medios corporativos occidentales en toda la pelcula; la tcticas de la guerra de la informacin de War College aplicadas a la prctica. El gobierno sirio nunca tuvo muchas posibilidades contra los que escriben los guiones, los producen y cobran los royalties.

Por ejemplo, la oposicin armada, el denominado Ejrcito Libre Sirio (un desagradable cctelde desertores, oportunistas, yihadistas y mercenarios extranjeros) llev a los periodistas occidentales a Homs y luego insisti en extraerlos, en condiciones extremadamente peligrosas y con muertos a travs del Lbano, en lugar de hacerlo mediante la Medialuna Roja. No estaban haciendo otra cosa que escribir el guin para que se abriera un corredor humanitario a Homs, impuesto desde el extranjero. Fue puro teatro, o pornografa blica presentada como un drama hollywoodense.

El problema es que la opinin pblica occidental depende ahora de este tipo de guerra de la informacin. Olvidad incluso la posibilidad de negociaciones de paz entre partes adultas. Lo que quedan son los binarios buenos contra la intriga de los muy malos, en la que hay que destruir al Gran Sujeto Malo a cualquier precio (y para colmo su esposa es una perra snob a la que le gusta ir de compras!)

Solo los ingenuos terminales pueden llegar a creer que los yihadistas incluidos los rebeldes de la OTAN de Libia financiados por el Club Contrarrevolucionario del Golfo, tambin conocido como Consejo de Cooperacin del Golfo (CCG) sean un montn de reformistas democrticos ardientes de buenas intenciones. Hasta Human Rights Watch se vio finalmente obligado a reconocer que esos activistas armados fueron responsables por secuestros, detencin y tortura, despus de recibir informes sobre ejecuciones de miembros de las fuerzas de seguridad y civiles por parte de grupos armados de oposicin.

Lo que oculta finalmente esta narrativa de pornografa blica (blanda y dura), es la verdadera tragedia siria: la imposibilidad de que el tan alabado pueblo sirio pueda librarse de todos esos pillos, el rgimen de Asad, el Consejo Nacional Sirio controlado por la Hermandad Musulmana y el Ejrcito Libre Sirio infestado de mercenarios.

Escuchad el sonido del caos

Este catlogo muy parcial de aflicciones nos lleva inevitablemente al actual exitazo supremo de la pornografa blica, el psicodrama iran.

2012 es el nuevo 2002; Irn es el nuevo Irak, y sea cual sea la carretera, para evocar la nueva consigna neoconservadora, los hombres de verdad van a Tehern va Damasco, o los hombres de verdad van a Tehern non-stop.

Es posible que solo bajo el agua del rtico podamos escapar del cortejo cacofnico de los derechistas estadounidenses y sus respectivos perros falderos europeos salivando por sangre y desplegando el festival usual de falacias como Irn quiere borrar a Israel del mapa, la diplomacia ha llegado al final, las sanciones son demasiado tardas, o Irn est a un ao, 6 meses, una semana, un da, o un minuto de construir una bomba. Por cierto esos perros de guerra no se preocuparan jams de seguir lo que hace realmente el Organismo Internacional de Energa Atmica (OIEA), sin hablar de los Estudios Nacionales de Inteligencia publicados por las 17 agencias de inteligencia de EE.UU.

Porque ellos, en gran medida, escriben los guiones, los producen y cobran los royalties en trminos de medios corporativos, pueden salirse con la suya con una fusin sorprendentemente txica de arrogancia e ignorancia, sobre Medio Oriente, sobre la cultura persa, sobre la integracin asitica, sobre el problema nuclear, sobre la industria petrolera, sobre la economa global, sobre el Resto en comparacin con Occidente.

Como en el caso de Irak en 2002, permanentemente se deshumaniza a Irn. La incesante, totalmente histrica, narrativa para inducir al miedo de debemos bombardear ahora o debemos bombardear ms tarde siembre trata de bombas oh tan inteligentes! revienta bnkeres y misiles de precisin que realizarn un trabajo ultra limpio de devastacin a gran escala sin producir un solo dao colateral. Exactamente como el sexo seguro.

E incluso cuando la voz del propio establishment el New York Times admite que ni la inteligencia estadounidense ni la israel creen que Irn haya decidido construir una bomba (un nio de 5 aos podra llegar a la misma conclusin), la histeria sigue siendo inter-galctica.

Por lo pronto, mientras se prepara -todas las opciones estn sobre la mesa sigue repitiendo el propio Obama para una guerra ms en lo que sola denominarse arco de inestabilidad, el Pentgono tambin encontr el tiempo necesario para redisear la pornografa blica. Solo requiri un vdeo de 60 segundos que ahora est en YouTube, titulado Toward the Sound of Chaos [Hacia el sonido del caos], presentado solo unos das despus de la masacre de Kandahar. Basta con considerar su audiencia objetiva clave, el inmenso mercado de pobres, desocupados y polticamente muy ingenuos jvenes estadounidenses.

Escuchemos la sobregrabacin de la minicinta:

Donde emerge el caos, emergen los Pocos. Los marines se mueven hacia los sonidos de la tirana, la injusticia y la desesperacin con el coraje y la resolucin de silenciarlos. Al terminar el conflicto, imponer el orden y ayudar a los que no se pueden ayudar ellos mismos, los marines enfrentan las amenazas de nuestros tiempos.

Tal vez, en este universo orwelliano, deberamos pedir a los afganos muertos sobre los que orinaron los marines de EE.UU., o a los miles de muertos en Faluya, que escribieran una resea de la pelcula. Bueno, los muertos no escriben. Tal vez podamos pensar en el da en el que la OTAN imponga una zona de exclusin area sobre Arabia Saud para proteger a los chies en la provincia oriental, mientras los drones del Pentgono lanzan una alfombra de misiles Hellfire sobre esos miles de arrogantes, medievales, corruptos, prncipes de la Casa de Saud. No, no suceder.

Ms de una dcada despus del comienzo de la guerra contra el terror, el mundo se presenta como sigue: una audiencia perezosa, virtualmente mundial, hastiada, deslumbrada y entretenida de distraccinen distraccin, impotentemente adicta a la deshonrosa exhibicin de atrocidades de la pornografa blica.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

rCR



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