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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-04-2012

La ecologista y antroploga Yayo Herrero imparte el sexto taller de la Academia de Pensamiento Crtico de Socialismo 21 y El Viejo Topo
La economa ha roto definitivamente con la naturaleza

Enric Llopis
Rebelin


El marco del debate econmico, entre neoliberales y keynesianos, deja poco espacio para otras propuestas ms a la izquierda. Por ejemplo, las que proceden del ecologismo radical, hoy ms necesarias que nunca ya que, como afirma la antroploga, profesora de la UNED y especialista en Ecologa y Feminismo, Yayo Herrero, la economa actual, vinculada a las finanzas y a las bolsas, se ha desligado totalmente del mundo fsico, de la naturaleza.

Yayo Herrero ha impartido el sexto taller de la Academia de Pensamiento Crtico organizada por Socialismo 21 y El Viejo Topo, en la Universidad Politcnica de Valencia. Hombres y mujeres frente a la crisis es el ttulo de la conferencia desarrollada por la ecofeminista.

Ni siquiera, como explica Jorge Riechmann, los indicadores de los modelos econmicos vigentes pueden distinguir lo que nos acaricia de lo que nos aplasta. Cmo decrece el suelo frtil? Hay que producir bombas u hortalizas? Es el crecimiento econmico lo que determina la vida? Yayo Herrero considera que el Producto Interior Bruto (PIB) no contabiliza cuestiones vitales, como el ciclo del agua o las tareas relacionadas con la crianza. Al contrario, contabiliza la destruccin las guerras o las enfermedades como un factor generador de riqueza. Y es con estos indicadores con los que nos pretenden sacar de la crisis.

La crtica ecofeminista del capitalismo considera ste como un iceberg. En la punta afloran las bolsas, los mercados y el sufl financiero. Por debajo, el expolio de recursos naturales, la extraccin de plusvalas y la incautacin de un volumen ingente de trabajo que, en las sociedades patriarcales, realizan las mujeres. De hecho, estos trabajos que realizan las mujeres son los que garantizan la reproduccin social y la existencia de una vida digna.

En la actual coyuntura de crisis hay un argumento inapelable y que, segn Yayo Herrero, es como mentar la bicha: los lmites fsicos de la naturaleza y los de nuestros cuerpos, que por definicin son vulnerables. Por debajo de la actual crisis financiera hay otra ecolgica, de la que no se habla. Por ejemplo, vivimos en un mundo que come petrleo, afirma la antroploga, sin tener en cuenta que se ha llegado a la extraccin del 50% de las reservas mundiales, singularmente, del petrleo ms fcil de extraer y con mayor capacidad energtica. La cantidad de tecnologa y las inversiones requeridas para obtener el combustible fsil hace que cada vez sea menos rentable.

Las mismas limitaciones fsicas del planeta afectan a la energa nuclear, a la que el gobierno del PP pretende dar un impulso. Adems de los habituales argumentos contrarios, centrados en la generacin de residuos y los peligros en s de esta energa, cabe agregar los lmites de las reservas de uranio. Otro tanto sucede con el calentamiento global: Funcionamos con la mentalidad de que el planeta es un mecano sobre el que rigen leyes cientficas, cuando no es as; cuenta con sus propias pautas y ritmos, que ahora estamos cambiando, afirma Yayo Herrero.

La crisis ecolgica tambin profundiza la brecha social entre el centro y la periferia del mundo. Segn la antroploga ecofeminista, mientras el norte se ha convertido en un gran centro consumidor de productos y generador de residuos, el sur pasa a ser una gran rea de extraccin de materias primas y el gran vertedero del planeta. Y este modelo, en ningn caso resulta exportable. No hay ms que considerar los datos de la huella ecolgica: Si todos los habitantes del mundo consumieran lo que un espaol medio, seran necesarios tres planetas como el actual; entre cinco y siete si se toma como patrn un norteamericano medio, y cuatro veces un ciudadano noruego.

Otra crisis silenciada, en el contexto de la gran crisis global, es la de los cuidados. Segn Yayo Herrero, las mujeres en los ltimos aos han salido al espacio pblico y accedido a empleos remunerados; sin embargo, no se ha producido la contrapartida; los hombres no han asumido las tareas domsticas y de cuidados que se requieren para mantener la vida humana. Esto ha dado lugar a que muchas mujeres soporten dobles y triples jornadas en las que afrontan, tras abandonar el centro de trabajo, la crianza de los hijos, de las personas mayores (con una poblacin cada vez ms envejecida) y las labores del hogar. En un contexto, adems, de ciudades cada vez ms hostiles, con un individualismo feroz y las tijeras de los recortes sociales al acecho.

As, justo cuando las tareas del cuidado se vuelven ms insoslayables, hay menos tiempo para realizarlas. Y el sistema responde de manera implacable. A la crisis ecolgica y de los cuidados responde con un proceso de acumulacin originaria de capital, en palabras de Yayo Herrero, que se traduce en recortes en salarios, educacin, sanidad, pensiones y, en suma, en todo lo que la gente tiene. Y el capitalismo verde? Pretende que coincidan el crecimiento y la acumulacin, con la sostenibilidad, y esto es imposible, responde la profesora de la UNED. Y la ecoeficiencia? Ocurre lo mismo; un coche producido hoy consume mucho menos que uno de hace tres dcadas, pero este avance pierde su efecto por la generalizacin del uso del automvil.

Ante la crisis de los cuidados, han aflorado nuevos parches que en ningn caso dan una solucin a la cuestin de fondo. Uno es la transferencia generacional, por ejemplo, cuando muchas mujeres no dan abasto y trasladan la atencin de sus hijos a los mayores (puede surgir entonces el sndrome de los abuelos-esclavo). Otro fenmeno que se produce es la contratacin de mujeres por otras mujeres para que se hagan cargo de los trabajos domsticos y de los cuidados, lo que da lugar a unlumpen femenino dedicado a estas tareas. Son los trabajos ms imprescindibles pero tambin los menos remunerados por el mercado; adems, muchas de estas mujeres proceden de los mismos pases de los que el norte extrae materias primas, explica Yayo Herrero.

Pero la crisis avanza sin freno y los procesos de ajuste y recortes no entienden de alternativas. Por eso, segn Herrero, es ms urgente que nunca el dilogo entre el ecofeminismo y el resto de sectores de la izquierda; la respuesta neokeynesiana de reconstruir el sistema productivo, basado en la economa real, frente a la hegemona de las finanzas no es la solucin. Desde el ecofeminismo se sostiene que la produccin ha de vincularse a la conservacin y la reproduccin de la vida; en otras palabras, hay que repensar qu se produce, cmo y para quin.

Y hay muchas alternativas, slo que falta fuerza poltica para imponerlas, sentencia la profesora de la UNED. Con voluntad poltica y poder para aplicarla, otra economa es posible. Estados Unidos pudo reconvertir su industria militar en slo cuatro aos durante el periodo de entreguerras y despus de la segunda guerra mundial. El gran problema es que, desde una perspectiva ecolgica, ya no hay tiempo. Si no hacemos nada, iremos hacia una deriva ecofascista, en la que se imponga la guerra para apropiarse de los recursos cada vez ms escasos del planeta, sea el agua, el petrleo o cualquier otra materia prima, concluye Yayo Herrero. De nosotros depende.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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