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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-04-2012

Washington gua al mundo hacia la ilegalidad

Paul Craig Roberts
Global Research

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


El gobierno de EE.UU. pretende que vive bajo el imperio del Estado de derecho y que garantiza la libertad y la democracia de sus ciudadanos. La pretensin de Washington y la dura realidad son diametralmente opuestas.

Los funcionarios del gobierno de EE.UU. critican rutinariamente a otros gobiernos por que son antidemocrticos y violan los derechos humanos, Sin embargo ningn otro pas, con la excepcin de Israel, enva bombas, misiles y drones a pases soberanos a fin de asesinar a sus poblaciones civiles. Las prisiones torturadoras Abu Ghraib, Guantnamo y los sitios secretos de entregas extraordinarias de la CIA son las contribuciones de los regmenes de Bush y Obama a los derechos humanos.

Washington viola los derechos humanos de sus propios ciudadanos. Washington ha suspendido las libertades civiles garantizadas por la Constitucin de EE.UU. y declar su intencin de detener indefinidamente a ciudadanos estadounidenses sin el debido proceso legal. El presidente Obama ha anunciado que l, a su discrecin, puede asesinar a ciudadanos de su pas si los considera una amenaza para EE.UU.

El Congreso no reaccion a esos extraordinarios anuncios con procesos judiciales de recusacin. No hubo protestas de tribunales federales, escuelas de derecho o asociaciones de abogados. Glenn Greenwald informa de que el Departamento de Seguridad Interior acosa a los periodistas que se niegan a ser prenstitutas, y hemos vistos vdeos de la brutal opresin policial contra lospacficos manifestantes de Ocupa Wall Street.

Ahora Washington obliga a todos los que puede en el mundo para que desmantelen los tratados internacionales y el derecho internacional. Washington ha emitido un ukase en el que afirma que solo su palabra es derecho internacional. Cualquier pas que comercie con Irn o compre su petrleo, excepto los que reciben la dispensa de Washington, ser sancionado por EE.UU. Esos pases sern excluidos de los mercados estadounidenses y sus sistemas bancarios no podrn utilizar bancos que procesan pagos internacionales. En otras palabras las sanciones contra Irn de Washington no se aplicarn a Irn sino a todos los pases que desafen a Washington y satisfagan sus necesidades energticas con petrleo iran.

Segn el Christian Science Monitor, hasta ahora Washington ha otorgado privilegios especiales a Japn y a 10 pases de la Unin Europea para que sigan comprando petrleo iran. La exigencia de que los pases perjudiquen sus propias economas a fin de cumplir la vendetta de Washington contra Irn, una vendetta que ha tenido lugar desde que los iranes derrocaron al ttere instalado por Washington, el sha de Irn, hace ms de tres dcadas, era ms de lo que se poda permitir EE.UU. Washington ha permitido que Japn siga importando entre 78 y 85% de sus importaciones normales de petrleo iran.

Las dispensas de Washington, sin embargo, son arbitrarias. No se han otorgado dispensas a China, India, Turqua y Corea del Sur. India y China son los mayores importadores de petrleo iran, y Turqua y Corea del Sur se encuentran entre los mximos diez importadores.

Antes de considerar las posibles consecuencias imprevistas de la vendetta de Washington contra Irn, cul es el argumento de Washington contra ese pas?

Francamente, Washington no tiene ningn argumento vlido. Es otra vez el engao de las armas de destruccin masiva. Irn, a diferencia de Israel, firm el Tratado de No Proliferacin (TNP). Todos los pases que firman el Tratado tienen derecho a la energa nuclear. Washington afirma que Irn viola el tratado al desarrollar un arma nuclear. No existe evidencia alguna de la afirmacin de Washington. Las propias 16 agencias de inteligencia de Washington son unnimes al decir que Irn no ha tenido ningn programa de armas nucleares desde 2003. Adems, los inspectores de armas del Organismo Internacional de Energa Atmica (OIEA) estn en Irn y han informado sistemticamente de que no hay desviacin de material nuclear del programa de energa a un programa de armas.

En lasescasas ocaciones en que se le recuerdanestos hechos a Washington, este presenta un nuevo argumento. Afirma, a pesar de los derechos de Irn segn el TNP, que Irn no puede tener un programa de energa nuclear, porque entonces Irn podra aprender lo suficiente para poder, en algn momento futuro, hacer una bomba. El poder hegemnico del mundo ha decidido unilateralmente que la posibilidad de que Irn pueda un da construir un arma nuclear es demasiado grande como para aceptarla. Es mejor, dice Washington, aumentar el precio del petrleo, golpear a la economa mundial, violar el derecho internacional y arriesgarse a una gran guerra, que tener que preocuparse de que un futuro gobierno iran construya un arma nuclear. Es el enfoque tirnico de la ley de Jeremy Bentham que fue repudiado por el sistema legal anglo-estadounidense.

Cuesta calificar de buen discernimiento la posicin de Washington. Adems nunca ha explicado el inmenso riesgo que ve en la posibilidad de una bomba atmica iran. Por qu es tanto mayor ese riesgo que el asociado con bombas atmicas soviticas o con las bombas nucleares actuales de EE.UU., Rusia, China, Israel, Pakistn, India y Corea del Norte? Irn es un pas relativamente pequeo. No tiene las ambiciones hegemnicas mundiales de Washington. A diferencia de EE.UU., Irn no est en guerra con media docena de pases. Por qu destruye Washington la reputacin de EE.UU. como pas que respeta la ley y se arriesga a una gran guerra y a la dislocacin econmica por un hipottico desarrollo futuro, cuya probabilidad se desconoce?

No existe una buena respuesta a esa pregunta. A falta de evidencia para un caso contra Irn, Washington e Israel la han reemplazado por la demonizacin. La mentira se ha establecido como verdad diciendo que el actual presidente de Irn se propone borrar a Israel de la faz de la tierra.

La mentira ha tenido xito como propaganda a pesar de que numerosos expertos lingistas han demostrado que la intencin atribuida al presidente iran por la propaganda estadounidense e israel es un burdo error de traduccin de lo que dijo realmente el presidente de Irn. Una vez ms, para Washington y sus "prenstitutas," los hechos no importan. Lo que cuenta son sus planes y utilizarn cualquier mentira para hacerlos progresar.

Puede ocurrir que finalmente las sanciones de Washington acaben perjudicando ms a Irn que a EE.UU.

Qu har Washington si India, China, Turqua y Corea del Sur no sucumben ante sus amenazas?

Segn noticias recientes, India y China no estn dispuestas a crearse molestinas y daar su desarrollo econmico a fin de apoyar la vendetta de Washington contra Irn. Despus de ver el rpido ascenso de China y de haber observado la inmunidad de Corea del Norte ante el ataque estadounidense, Corea del Sur podra preguntarse durante cunto tiempo debera mantener la intencin de seguir siendo un Estado ttere de Washington. Turqua, donde el gobierno civil y en cierto modo islamista ha logrado independizarse de los militares turcos controlados por EE.UU., parece llegar lentamente a comprender que Washington y la OTAN mantienen a Turqua en un rol de servicio en el cual Turqua es un agente de Washington contra sus semejantes. Parece que el gobierno turco est revisando los beneficios de ser el pen de Washington.

Lo que decidan Turqua y Corea del Sures bsicamente la decisin de si sus pases sern independientes o seguirn cometidos al imperio de Washington.

El xito del ataque estadounidense-israel contra la independencia de Irn depende de India y China.

Si India y China mandan a frer esprragos a Washington, qu podr hacer este ltimo? Absolutamente nada. Qu pasara si Washington, arrogndose en su propia arrogancia, anunciara sanciones contra India y China?

Las estanteras de Wal-Mart estaran vacas y el mayor comerciante minorista de EE.UU. estara golpeando la puerta de la Casa Blanca.

Apple Computer y numerosas poderosas corporaciones estadounidenses, que han subcontratado a China su produccin para el mercado local, sufriran la evaporacin de sus beneficios. Junto con sus aliados de Wall Street, esas poderosas corporaciones atacaran al demente de la Casa Blanca con ms fuerza que el Ejrcito Rojo. El supervit comercial chino dejara de fluir hacia la deuda de EE.UU. Las operaciones bancarias, de tarjetas de crdito, empresariales y servicios al cliente de servicios pblicos en todo EE.UU. dejaran de funcionar.

El caos reinara en EE.UU. Es la recompensa de la globalizacin auspiciada por el imperio.

El imbcil de la Casa Blanca y los belicistas neoconservadores e israeles que lo instan a iniciar ms guerras no comprenden que EE.UU. ya no es un pas independiente. EE.UU. pertenece a las corporaciones deslocalizadoras que han exportado su produccin para los mercados estadounidenses. Sanciones contra China e India (y Corea del Sur) significan sanciones contra corporaciones estadounidenses. Sanciones contra Turqua significan sanciones contra un aliado de la OTAN.

Se dan cuenta China, India, Corea del Sur y Turqua de que tienen el juego de cartas ganador? Comprenden que pueden abuchear al Imperio Estadounidense y producir su colapso, o les han lavado el cerebro como a Europa y al resto del mundo para que crean que no se puede resistir a los poderosos estadounidenses?

Ejercern su poder sobre EE.UU. China e India o rehuirn el problema y adoptarn una pose que salve la cara a Washington mientras siguen comprando petrleo iran?

La respuesta a esta pregunta es: cunto pagar en concesiones secretas Washington a China e India, como la eviccin de EE.UU. del Mar del Sur de China, por su simulacin de que ambos pases reconocen los poderes dictatoriales de Washington sobre el resto del mundo?

Es probable que sin concesiones a China e India, Washington sea ignorado mientras ve cmo se evapora su poder. Un pas que no puede producir bienes industriales y manufacturados, sino que solo puede imprimir instrumentos de deuda y dinero no es un pas poderoso. Es un matn de mala muerte que puede seguirse pavoneando hasta que el nio proverbial diga: el emperador va desnudo.

Paul Craig Roberts fue editor del Wall Street Journal y secretario adjunto del Tesoro de EE.UU. Su ltimo libro, How the economy was lost , acaba de ser publicado por CounterPunch/AK Press.

Fuente: http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=30273

rCR



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