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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-04-2012

Contra la destruccin, la reconstruccin creadora

Mireya P. Ruiz Esparza
Rebelin

El arte no es un espejo para reflejar la realidad,sino un martillo para darle forma (Bertolt Brecht).


Desorganizar la confusin

En la segunda carta a Luis Villoro, el Subcomandante Insurgente Marcos afirm que la guerra pretende que todos empecemos a aceptar ese horror cotidiano como si fuera algo natural, algo imposible de cambiar . Quieren, dijo, democratizar una resignacin que inmoviliza, que conforma, que derrota, que rinde . En el marco de esta reflexin, Gustavo Esteva al apuntar la analoga entre Palestina y Mxico, indic que Lo ms grave, all y aqu, es el silencio, la habituacin: el acostumbrarnos a ver con naturalidad lo insoportable .

En tiempos de guerra, de confusin organizada, es preciso hacer algo para evitar habitua r nos a ella. Y un algo es tratar de desorganizar esa confusin con la reflexin crtica escribi el Sub. La confusin es la incapacidad para sentir y pensar con claridad, por lo tanto, para desorganizar la confusin hay que aclarar y aclararnos. Y develar la s causas de la situacin e n la que vivimos es parte de dar luce s a la realidad para aclararla.

Aqu y ahora , desorganizar la confusin es develar la finalidad de la guerra, porque al develarla se descubre que ese horror cotidiano, pese a ser habitual no es natural, es algo construido por personas con nombres y apellidos que lo que buscan con la guerra es la ganancia. L a guerra es un negocio , afirm el Sub en el Intercambio Epistolar sobre tica y Poltica . P ara que el negocio funcione hace falta conquistar un territorio. La conquista se hace primero destruyendo y despoblando, y luego reconstruyendo y reordenando.

Para destruir y despoblar un territorio es preciso destruir el tejido social que sostiene a las personas que viven en l , es decir, destruir el entramado de relaciones sociales que da identidad a un pueblo. E sta destruccin se opera a travs de la construccin del miedo, de la incertidumbre, de la implementacin de la idea repetida hasta el cansancio de que es necesaria esta guerra . Sin estas relaciones sociales, sin estas redes, la gente est dividida y separada, por lo que no encuentra, ni construye , espacios para construir un discurso crtico y colectivo.

La destruccin del tejido social , escribe el Sub, logra derrotar la capacida d moral de combate de un pueblo , y esta derrota produce inmovilidad , resignacin y conformismo, actitudes que hacen que las personas no luchen . Ya lo deca Brecht Con la guerra aumentan las propiedades de los hacendados, aumenta la m iseria de los miserables, aumentan los discursos del general, y crece el silencio de los hombres . Brecht tambin deca, lo habitual no es natural, en tiempos de guerra nada debe parecer natural; nada debe parecer imposible de cambiar.

La reflexin crtica sobre lo que es la guerra, sus caractersticas e implicaciones , descubre que la guerra impone un sistema de relaciones llamado capitalismo, por lo tanto, el camino para parar la implica necesariamente una lucha anticapitalista. Ninguno de los partidos polticos, ni quienes contienden en ellos son anticapitalistas, luego entonces el movimiento para parar la guerra no pasa por el control del Estado, ni por dejar intacto al sistema capitalista. De qu sirve decir la verdad sobre el fascismo que se condena si no se dice nada contra el capitalismo que lo origina? Una verdad de este gnero no reporta ninguna utilidad prctica afirmaba Brecht.

El movimiento para parar la guerra, s implica algo que los zapatistas no s han demostrado con su caminar: apostar a desorganizar la confusin abajo y crear zonas o tendencias anticapitalistas como las llam Sergio Rodrguez donde las personas construyan relaciones y redes, a travs de sus historias, sus demandas, sus sueos; relaciones y redes que los lleven a recuperar el control de sus vidas.

La reflexin crtica es un medio p ara desorganizar la confusin, o tra forma es el trabajo poltico, el proceso organizativo, como muestra... el territorio zapatista. L@s compaer@s, en los diferentes artculos realizados por Radio Insurgente y publicados por la revista Rebelda , compartieron que uno de los logros fundamentales de la organizacin zapatista ha sido la construccin de la conciencia de cules son las causas de la pobreza.

L@s compaer@s sealaron que al descubrir las causas de la pobreza cambi su modo de pensar, porque se dieron cuenta que la pobreza que existe en la comunidad es por culpa de unos explotadores . A tr avs de esa conciencia se gener tambin la conciencia de que esa explotacin, desprecio y despojo que viven las comunidades indgenas en Chiapas no slo se viven ah, sino que se viven en todo el pas, en todo el mundo; y no slo lo viven los indgenas sino tambin otros sectores del pueblo como los obreros, los estudiante s, las mujeres, los jvenes.. .

Mirar claramente eso es mirar que el dolor que cada uno vive es un dolor compartido con otros hombres y mujeres, es mirar que es un dolor generado por otros hombres y mujeres, es mirar que no es natural y por lo tanto es posible transformarlo, es mirar que la transformacin de un dolor colectivo se da slo a travs de una lucha colectiva. A l@s compaer@s zapatistas les queda claro que a la construccin de esta conciencia, la acompaa la reconstruccin del tejido social, porque la conciencia de cules son las causas de la pobreza, les ha dado las razones para luchar, razones que han fortalecido su voluntad para no rendirse.

Aprender de la lucha zapatista es primordial, el Subcomandante Insurgente Marcos dijo en abril del 2000: La transformacin de una realidad no es tarea de un solo actor, por ms fuerte, inteligente, creativo y visionario que sea... Es un trabajo colectivo. Y no slo en el accionar, tambin en los anlisis de esa realidad, y en las decisiones sobre los rumbos y nfasis del movimiento de transformacin.

Este trabajo colectivo del que habla el Sub no puede ser sin organizacin ; la organizacin es el medio sine qua non para desorganizar la confusin y reconstruir al mi smo tiempo el tejido social, el cual devuelve a los pueblos su capacidad moral de combate, su capacidad de lucha, que no es ms que su capacidad de determinar y decidir su rumbo. La organizacin es el medio para transformar la realidad que se vive . La autonoma zapatista adems de mostrar que s hay otro horizonte que no sea el capitalismo, muestra que este horizonte no es posible vivirlo si no se construye, si no se prepara, si no se organiza.

La construccin de la conciencia de las causas de nuestros dolores , es una tarea vital en el proceso organizativo. Este es un paso fundamental para que las personas nos decidamos a apostar por una participacin poltica y comprometida con los de abajo. La reflexin crtica, enmarcada en un proceso organizativo, es un medio para desorganizar la confusin y reconstruir el tejido social; el arte es otro medio. Ya lo dijo el Sub recordando las palabras de John Berger: No puedo decirte lo que el arte hace y cmo lo hace, pero s que el arte con frecuencia enjuicia a los jueces, clama venganza para el inocente y proyecta hacia el futuro lo que el pasado ha sufrido, de modo que no sea jams olvidado. S tambin que el poderoso teme al arte, en cualquiera de sus formas, cuando hace esto... El arte, cuando funciona as, se convierte en el lugar de encuentro de lo invisible, de lo irreductible, lo perdurable, el valor y el honor.

El arte es un martillo?

Si, el arte es un martillo, pero como toda herramienta, puede ser usada como instrumento para dominar o para liberar. En esto, lo importante es saber quin tiene en la mano ese martillo, ya que ello determina la finalidad de su uso. En febrero de 1996, al hablar sobre fotografa el Sub afirm los actores deben asumir un papel, lo que no es sino una forma elegante de evitar decir que deben tomar partido, asumir un bando, tomar una posicin . El artista, el intelectu al, el carpintero, el campesino como actores de su historia, estn frente a la necesidad de tomar una posicin de cara al mundo en el que viven. Pueden definir la indiferencia, la apata, el desinters y el cinismo, valores que construye e impone el sistema para seguir perpetundose; o pueden definirse por el compromiso a construir un mundo diferente. Y en esta disyuntiva, hay quienes deciden lo uno que obedece , y hay quienes deciden lo otro que se rebela . Esta decisin no es fcil, sobre todo por la confusin generada por la guerra. El uso que se le de al martillo-herramienta, llamado arte, depende de esta decisin.

Hay muchos artistas que han decidido ser lo uno que obedece y hacen un arte que promueve un sis tema de relaciones que sostiene a unos pocos arriba y a la mayora abajo. Tambin hay compaer@s que han decidido ser lo otro que se rebela y hacen uso del arte como un instrumento de liberacin. Revista Rebelda se dio a la tarea de platicar con algun@s de ell@s, especficamente con compaer@s que hacen teatro. Ellos y ellas son artistas militantes o militantes artistas , unos y otros se posicionan desde lo que son para luchar contra el capitalismo: los primeros, son artistas que toman su profesin como trinchera de lucha , y los segundos, son militantes que usan e l arte como herramienta para la lucha.

Sebastan Liera, actor y adherente a la Otra Campaa radicado en Mrida, Yucatn, desde esa posicin que da lo otro que se rebela afirma Yo considero que el trabajo teatral es un trabajo poltico, de principio. Es una cosa pblica y desde ah estamos tomando posiciones polticas . Decirse ser apolticos es parte de un rostro del espectro poltico. No tener una posicin, es una posicin poltica. La indiferencia tambin es una posicin poltica... la de la oligarqua, la de la derecha, la del capitalista. La neutralidad es pues, un invento de los que mandan.

Aclar-arte

Los dueos del dinero organizan la confusin para esconder la imposicin de un sistema de relaciones que los mantiene con un exceso de riqueza y mantiene a la mayora sin lo necesario para vivir dignamente; organizan la confusin para convencer que esa forma de vida es la nica posible, tratando de inducir una actitud de obediencia para conservar sus beneficios. Hay que vencer la ilusin de que es inevitable e inalterable la realidad que se vive , hay que descubrir que esa inevitabilidad de la realidad es falsa. La tica crtica ayuda a est e proceso, en la primera carta el Sub nos recuerda algo dicho por Luis Villoro: La tica crtica empieza cuando el sujeto se distancia de las formas de moralidad existente y se pregunta por la validez de sus reglas y comportamientos. Puede percatarse de que la moralidad social no cumple las virtud es que proclama . A veces, para ver mejor las cosas, para verlas con claridad, debemos mirarlas de lejos, l a distancia p uede permitir una observacin crtica . El distanciamiento es una caracterstica que se vive en el teatro, los actores y actrices dicen que en el teatro los hombres y mujeres se enfrentan a s mismos.

Justamente Bertolt Brecht utiliz en el teatro una herramienta que se ha llamado distanciamiento brechtiano , que us para recordar constantemente a los actores y espectadores que el hecho teatral es una ficcin, en este sentido, el objetivo de los actores es narrar una historia a los espectadores, y pese a la identificacin emocional de los actores o espectadores con la historia, el objetivo del hecho teatral es tomar distancia y sembrar conciencia de las entrelnea s de esa historia . Esto no significa que Brecht rechace la emocin que se vive en el teatro, slo pretende que esa emocin no desve la mirada, ya que no se trata slo de hacer rer o llorar, sino fundamentalmente de pensar y actuar.

As lo comparte Inti Barrios, actriz que radica en el Distrito Feder al, El teatro te pone frente a la realidad. Uno est tan sumido en su ombligo y en sus problemas personales, que de r epente el poner un espejote ah, que te dice mira, esto est pasando, es muy bueno. Porque te obliga a hacer un alto y a repensar lo que est pasando y a repensarte, a ti como individuo , dentro de esa sociedad, qu papel ests jugando. Creo que esa es una contribucin muy grande del teatro .

Expresa Bertolt Brecht que El arte no es un espejo para reflejar la realid ad, sino un martillo para darle forma, sin embargo, para poder usar el martillo, primero hay que mirar cul es la realidad que tenemos enfrente y despus reflexionar sobre la realidad que queremos. Esto se logra abriendo espacios en donde las personas, los grupos, se renan para hablar sobre lo que enfrentan; y el teatro ha sido un espacio que ha permitido eso, el teatro es slo un pretexto para el encuentro. Lo que se narra en el teatro es una historia ; que se convierte en una ventana para mirar la realidad que viven ciertas personas y grupos; que es un excusa para reflexionar, sobre las causas que originan esa realidad y, sobre los vnculos que hay entre esa realidad y las otras realidades vividas por otr@s.

Es t o ha pasado con Mujeres de Arena , obra de teatro escrita por Humberto Robles. En ella, se presentan cuatro testimonios: los de una madre, una hermana, una prima y el diario de una de las mujeres asesinadas en Ciudad Jurez. Estos testimonios estn intercalados con poemas de diversos autores y con datos y cifras sobre el feminicio sufrido en esta ciudad, que lamentablemente se van actualizando. Mujeres de Arena adems de ser una obra, se ha impreso como libro y los fondos de sus ventas van directamente a la organizacin Nuestras Hijas de Regreso a Casa , organizacin que rene a familias que han sufrido por la desaparicin y asesinato de sus hijas y que fue fundada por Norma Andrade y Marisela Ortiz, madre y maestra de Lilia Alejandra Garca Andrade, joven asesinada en 2001

En su lucha, la organizacin Nuestras Hijas de Regreso a Casa se acerc al colectivo Movimiento Cultural Techo Blanco en donde participaban actores, actrices y escritores, entre ellos Hum berto Robles, quin nos platica, ... en el 2001 f ueron a contarnos lo que estaba sucediendo en Ciudad Jurez, lo omos de viva voz de las mams. V inieron a pedirnos ayu da de lo que se nos ocurriera. N o se nos ocurra n muchas cosas. Y o me propuse a hacer una pgina web que todava sigue funci onando, del teatro no me acord. A l ir haciendo la pgina me fueron llegando testimonios, textos, cartas, algunos privados, otros diciendo que lo publicara, en fin, una cantidad de documentos con los que se hizo la pgina . De ah me surgi la idea del teatro, eso no se poda quedar en una pgina web . De cid trabajar los testimonios... testimonios reales de personas a las que tuve que pedirles su permiso, para hacer la dramaturgia.

Mujeres de Arena ha aportado mucho a la lucha de las madres de Ciudad Jurez, les ha ayudado a difundir y develar lo que est detrs de los asesinatos de sus hijas. Afirman en su pgina que El femicidio es un asunto de inters mundial, una cuestin de lesa humanidad, sobre todo cuando es producto del crimen organizado internacional e involucra a autoridades del gobierno . La obra trata de poner fin al desconocimiento y por tanto , a la indiferencia de lo que sucede en Ciudad Jurez, en el blog de la organizacin se puede leer una confesin que hace Norma Andrade: No me gusta definirme como activista. Soy una madre exigiendo que el asesino de mi hija est en la crcel, y que no les pase a otras chicas. Exijo justicia para mi hija, para mis nieto s, mi derecho a saber la verdad. Antes de la muerte de Lilia viva en una burbuja color de rosa . No vea las noticias y no senta la violencia de la ciudad.... La obra enuncia que no hace falta que te suceda para gritar y exigir que no exista Ni una muerta ms.

Mujeres de Arena ha sido montada por ms de 90 grupos en diferentes ciudades del mundo. Humberto Robles considera que el montarla en otros lugares no slo les permite conocer la verdad de las muertas de Jurez, tambin es un pretexto para descubrir los vnculos entre la realidad que se narra en el escenario y la realidad cotidiana de los espectadores , es un pretexto para poner en la mesa la discusin sobre la violencia de gnero y la violencia institucional en sus propias realidades.

Esta experiencia que Humberto Robles vivi muestra el proceso que pone al artista de frente a una realidad en la que tiene que tomar una posicin, tambin revela la posibilidad que tiene un artista de usar su profesin como trinchera de lucha. Lo mismo pas con Mariana Chvez, integrante del Taller Libre de Teatro Callejero Norteo (Taltecan) de Tijuana . Maquila empez siendo un monlogo muy pequeo que hablaba sobre la explotacin de las mujeres en la maquila , surgi de un proceso de investigacin, entrevistas y pl ticas con mujeres trabajadoras. Sin embargo, al ser presentado en espacios donde haba mujeres traba jadoras de maquila en Tijuana, e llas se identificaron de tal manera que compartieron ms y ms historias, haciendo crecer al monlogo.

Nos narra Mariana que Son historias bastante humillante s . Son historias que no se atreven a contar abiertamente, pero que vieron en el teatro la posibilidad de que otras trabajadoras reflexionaran que eso es humillante y que eso no debe de pasar. Las mujeres que trabajan en la maquila y que han visto el montaje, han visto la posibilidad de hablar de lo que viven. Han dicho que no es correcto que trabajen una jornada de tantas horas; han dicho estoy enferma de cncer, porque estoy respirando plomo y porque no hay ningn control de mi salud, han dicho me estn viendo como una mquina, si me enfermo o me muero no importa, pues contratan a alguien ms .

Este tipo de obras que estn completamente involucradas con las organizaciones pueden dar un salto cualitativo, como pasa con el nuevo proyecto de Taltecan que se llama Maquilando, en donde dos mujeres trabajadora s de la maquila suben al escenario para narrar su testimonio en teatro. El teatro pasa del actor de escena al actor de vida. Mariana comparti: Es algo muy padre y es algo muy fuerte, porque ya no vas a ver a una actriz, contando la historia de alguien, sino vas a ver a alguien contando su propia historia. El teatro se convierte en un micrfono, en una forma de denuncia. Quien est trabajando ms fuerte con nosotros se llama Carmen Durn, es una mujer que trabaj en el documental Maquilapolis. Ella se dio cuenta del alcance que tena el documental, pero hay muchas otras cosas que quiere decir. Se dio cuenta que, el estar arriba del escenario, poder terminar la obra y hacer una mesa de reflexin, es bien importante para ella, es una manera de hacer algo, es una manera de seguir luchando.

A partir del teatro l@s trabajadores de maquila encuentran un espacio donde se renen para hablar sobre su situacin. Escuchan y comparten lo que viven en la maquila, se reconocen en las historias de l@s otr@ s, y a partir de escucharse van develando, las races histricas del problema, las condiciones sociales que los empujan a tener que trabajar en la maquila aceptando infames condiciones de trabajo, descubren las condiciones polticas que permiten que esas industrias crezcan en su ciudad, descubren que el juntarse y hablar pueden ser un inicio para juntarse y luchar.

Monlogos de la Maquila de Inti Barrios, tambin es una obra que ha tenido un impacto muy fuerte. Esta obra se ha presentado en el circuito maquilero y ha permitido que obreras y obreros de la maquila tejan sus historias de norte a sur. La han presentado tambin fuera del pas, en Nicaragua lo hicieron ante 1,500 personas, de las cuales 1,000 eran obreras de maquila. Pero tambin se ha presentado con otros sectores, como con las jornaleras agrcolas en el Valle de San Quintn. La invitacin la hizo una organizacin de mujeres mixtecas y triquis que promueven el conocimiento y cumplimiento de sus derechos laborales. C oment Inti que al final de la obra ellas dijeron es que pasa lo mismo en la maquila que en el campo, nosotros estamos maquilando productos del campo, pero es igual a maquila.

Esta experiencia aclara cmo a travs del teatro se descubren los vnculos que hay entre una y otra realidad. Con el trabajo escnico se logr construir un puente entre las trabajadoras de las maquilas y las trabajadoras agrcolas. Las trabajadoras agrcolas se identificaron con el sentir, el dolor y la lucha de otras mujeres que viven en la ciudad, pero con las que comparten la explotacin que el capital hace con ellas. Este cruce entre su vida y la vida de otras mujeres les ayud a identificar la fuerza del teatro. Nos revela Inti que Este fue un encuentro muy fuerte ... las jornaleras agrcolas de San Quintn decidieron que quieren su obra de teatro, porque consideraron al teatro como el medio ms eficiente para transmitir su pensamiento. Decan: es que luego nos aventamos unos talleres muy largos con las otras jornaleras y no explicamos bien lo que les querem os compartir, pero ahora nosotra s entendemos todo con la obra, por eso queremos nuestra obra de jornaleras.

Las jornaleras vieron a las trabajadoras de maquila y se vieron as mismas. El teatro como herramienta que ayuda a darle forma a la realidad, tiene el papel tambin de ser ventana y cristal. Este papel de ser cristal se lleva a cabo aunque haya s lo imagen sin voz. Itzel l Snchez, actriz poblana, coment que con su colectivo tiene un proyecto que se llama "Doce personajes femeninos de la vida cotidiana, mitologa e historia poblana", este proyecto lo trabajan con estatuas vivientes en el centro de la ciudad de Puebla. Tenemos en estatuas vivientes a una campesina, una ama de casa, a Julieta Glockner, etc. Ha pasado que si una campesina va al zcalo y se encuentra con la estatua de la campesina, se queda horas vindola, como en un momento de identificacin.

El teatro como ventana permite conocer historias que no aparecen en los medios de comunicacin oficiales, y que por este motivo estn lejanas a la mayora de la gente. El teatro como ventana permite evidenciar lo que pasa en el mundo, para sensibilizar y llamar la atencin sobre problem as de otros, que el sistema no quiere que se vea n, para que no se descubra que son dolores colectivos que tienen una causa comn. Claudia, Maribel y Josefina, integrante s de la Cooperativa Xbeenotik y /o de Desakatarte comentaron : En Mujeres de Arena, con Claudia Aguirre quien nos estaba dirigiendo, nos toc una temporada en secundarias. La obra no est hecha para adolescentes y sus reacciones fueron de asombro. Hasta ese momento, ellos y ellas no saban lo que estaba pasando en Ciudad Jurez. Ver a los chavos y a las chavas bien interesados en informarse ms, nos anim mucho. Nosotros decamos esto est bien chido, es mejor que darles un pedazo de peridico.

Muchos teatreros han usado este arte como medio para difundir una realidad, pero tambin al mismo tiempo , como medio para protestar, en este sentido , el teatro ha servido para dar respuesta inmediata a cualquier abuso de poder . Edzn Garca, actriz del Distrito Federal, comparti: Uno de los detonantes para que nos pusiramos las pilas a organizarnos fue lo de Atenco. Si bien haba venido haciendo performance en actos polticos, lo de Atenco ya tuvo otra repercusin en m y tambin en otros compaeros con los que armamos un performance. En donde queramos decir que nos doli y que no estamos de acuerdo con lo que haba pasado. Ya no lo queramos decir con el volante, cremos que era mucho ms fuerte como para presentarlo en un papel. Pensbamos que si nosotras sentamos esa rabia que causaba el hecho de toda la violencia ejercida, podamos, a travs del teatro, fcilmente transmitirla a las personas que nos vieran, haciendo que se indignaran o se cuestionaran un poco .

Lukas Avendao, bailarn y adherente a la Otra Campaa, platic: Cuando la PFP estaba por entrar a la ciudad de Oaxaca en octubre de 2006, hicimos una instalacin frente al palacio de Bellas Artes en el Distrito Federal , que se llama El corral. Es una pieza, un ejercicio de esttica, en donde el personaje est en un corral de un metro cuadrado de pas y est de 10 de la maana a 6 de la tarde. Yo estoy con los ojos cerrados, no veo a la gente, pero el registro que hay de esta pieza es que en todo momento est concurrido, en todo momento la gente est reflexiva viendo la pieza. Esta pieza tambin se present en el 2004 en el Jardn de las Esculturas , como respuesta a las declaratorias que haca el presidente George Bush ante la toma de la ciudad de Basora. En esa ocasin la gente abri el corral rompiendo los alambres de pas y escuch una voz de una extranjera que me dijo que disculpara lo que su pas haca en el mundo. Yo creo que cuando la persona que me dice esto ve la pieza, le tienta su corazn.

El grupo Somos Calle, adherentes de la Otra Campaa en Va lle de Chalco, Estado de Mxico,

ante el asesinato de Bety Cario en Oaxaca por paramilitares, deciden junto con compas de Mujeres y la Sexta , montar una obra. La montamos con un poema de Mario Benedetti, y uno de una compa que pirateamos de un peridico feminista. Con esto tratamos de dar el mensaje de que la mujer no debe callarse, no aguitarnos con lo que vemos, sino al contrario luchar ms e irnos sembrando a nosotras mismas. Ir echando la semillita y decir el puo de la mujer atenta contra el poder. Nos da mucho dolor y tristeza lo que pasa, pero lo que intentan decir nuestras obras es que no nos vamos a quedar calladas.

Karina Castro, actriz del Distrito Federal, estuvo trabajando con el grupo Tepalcates Producciones y denunciaron lo sucedido con l os mineros de Pasta de Conchos , nos dijo estuvimos haciendo un trabajo con las viudas , lo s familiares de los mineros de Pasta de Conchos. Hicimos una gira en Coahuila, estuvimos en la mina, en sus casas, se hicieron dos montajes a partir de este contacto . Uno era una endiablada, en donde evidentemente ridiculizbamos a los empresarios de la mina y a Felipe Caldern .

Esas historias nos han llevado a conocer cosas de nosotros y, a otros a conocer una realidad que no tenan idea... Creo que la esenci a del teatro es la transgresin; el provocar al espectador, el hablarle, el sacudirlo, el no ser complaciente expres Inti Barrios . El teatro como cristal, ventana, y martillo, es un modo de verse, ver a otros y transformar lo que no se quiere vivir, es un modo para aclarar, aclararse, aclar-arte.

Mirar atrs

Quienes hacen teatro histrico, por llamarlo de alguna manera, parten de la premisa de que es importante, en un mundo en donde la Historia ha sido sumamente manipulada por los que mandan, tener siempre presente la historia de los de abajo. La lucha, comparten con l@s compaer@s zapatistas, es una lucha por la memoria y contra el olvido. L@s z apatistas han compartido en muchas ocasiones la importancia de la memoria en la lucha. En la Cuarta Declaracin de la Selva Lacandona sealaban: Luchamos para hablar contra el olvido, contra la muerte, por la memoria y por la vida. Luchamos por el miedo a morir la muerte del olvido . Al tener memoria se tiene presente los agravios histricos, pero tambin se tiene presente la resistencia y el ejemplo de l@s compaer@s cados en la luc ha. De la historia se aprende, m irar atrs ayuda a caminar hacia adelante.

Eduardo Gonzlez, integrante del Grupo Saltinbanqui, sobre esto comparti, Nuestro pasado es nuestro presente. Mis abuelos contaban sus historias y eran historias de nosotros, eran cuentos de tradicin oral . En la medida en que yo lo s reproduzca ser el presen te de los que vienen . Ciria Gmez dijo que e l Grupo Saltinbanqui parte de la idea de que un pueblo sin historia no puede sobrevivir. Por eso se ha n comprometido a transmitir; a travs del teatro popular, del teatro con tteres; cuentos de la tradicin oral indgena mexicana. En su pgina electrnica escriben: por medio del cuento se transmiten costumbres, sucesos, creencias, concepciones del mundo... Intentamos dar a conocer esta cultura como lo hicieron nuestros abuelos. A ellos debemos esta flor.

Respetar a los antecesores forma parte de la tica del guerrero, la memoria es su alimento vital (Subcomandante Insurgente Marcos, Dos polticas y una tica, Revista Rebelda , nmero 53). Como parte de la lucha tenemos que recuperar esa memoria colectiva, esa historia de abajo. El teatro , con facilidad, permite reunir calendarios y geografas diferentes en un mismo escenario, forma que ayuda a reconocer tanto las opresiones histricas, como las luchas que se han dado contra stas.

Varios ejemplos compartieron l@s compaer@s que hacen teatro. U no de ellos es la obra Cuando la felicidad as lo requiera... Mxico doscientos aos de memorias insurgentes, sta es una puesta en escena de l@s compaer@s de El Teatrito. Ricardo Andrade, radicado en Mrida, platic: En el 2008 estrenamos una obra que habla sobre Ricardo Flores Magn y Servando Teresa de Mier. Para nosotros era adelantarnos un poco a toda la parafernalia que ya imaginbamos iba a suceder en el bicentenario; y proponer a dos personajes que, como suponamos entonces, iban a estar completamente olvidados de las celebraciones oficiales. Proponerle a la gente que conociera a estos dos sujetos que a 100 y 200 aos de diferencia, parece no haber cambiado mucho, lo que ellos pensaban que tendra que cambiar en Mxico.

Esta obra toma a dos personajes histricos y los rene en el mismo escenario, para que el pblico pueda por un momento escuchar lo que fueron sus ideas revolucionarias, intercaladas unas con otras, como si las estuvieran diciendo los mismos personajes en un mismo momento histrico. Al final de la puesta en escena, ambos personajes mencionan una frase que implica la importancia de recuperar y difundir la historia de abajo: Y si un pueblo cierra los ojos ? D esaparece la esperanza?. Estas preguntas son una provocacin al pblico, finalmente a brir los ojos es tener presente los dolores, pero tambin descubrir sus causas, y en este proceso es preciso no olvidar que La sabidura consiste en el arte de descubrir, por detrs del dolor, la esperanza (Subcomandante Insurgente Marcos, mayo 1996).

Yo, el, ella... Nosotros

Zol, integrante del colectivo Somos Calle comparti que el teatro Es un medio de contacto directo con la gente, con el barrio, para as poder inyectar un poco de conciencia, en nosotros mismos y en el espectador, que no se nos olvide por qu estamos luchando. Muchos de nosotros intentamos comunicarnos por este medio. Al hacer teatro la gente te pone mucha atencin, te escucha, se identifica con lo que ve, y se cuestiona. Empieza a ser un punto de partida de algo ms all que una simple funcin. Es el contacto para empezar a platicar.

Prcticamente tod@s l@s compaer@s despus de presentar sus obras, abren un espacio de reflexin con el pblico. En ese momento, el espejo que construye el teatro se vuelve cristal, que permite mirar a travs de l los diferentes reflejos que se presentaron, tanto en los actores como en los espectadores. Este espacio de reflexin permite abrir el dilogo; permite asimilar e integrar la informacin recibida; permite reconocer el dolor propio que no es ms que el dolor compartido; permite comunicar las formas que hemos tenido de enfrentarlo; permite construir el vnculo, necesario para construir lo colectivo.

Este espacio de reflexin concretiza la creacin de vnculos de identificacin. El teatro genera identificacin rpidamente, porque no llega slo a la razn de los espectadores, tambin llega al corazn, y es cuando abrimos el corazn, que empezamos a reconocer en el l , en la ella esos mismos dolores y esas mismas penas. Y dice el Viejo Antonio que cuando el yo encuentra a l o a ella , y descubre que es lo mismo el dolor que tienen, empieza a construir una palabra que es la ms difcil de construir y difcil de madurar, que es la palabra nosotros (Subcomandante Insurgente Marcos , 3 de febrero de 2006).

Si la labor teatral est enmarcada en un proceso organizativo, puede concretizar en el nosotros lazos de solidaridad y redes de cooperacin, es decir, puede fortalecer la reconstruccin del tejido social. La capacidad moral de combate es la capacidad para resistir y rebelarse a la opresin. La resistencia es un producto social, es el resultado de relaciones sociales, es un producto de la solidaridad de los subordinados (James Scott, Los dominados y el arte de la resistencia). Por este motivo, la finalidad de la guerra es destruir el tejido social, porque sin relaciones sociales no hay resistencia. L a finalidad de la lucha debe ser reconstruir el tejido social , con todos los medios que se tengan a la mano.

ngel Hernndez, integrante de los colectivos Asalto Teatro y Extremo Vaco de Tampico dijo: Me parece que el teatro es un impulso. Es un arma delictiva que tiene la capacidad de penetrar en la conciencia del individuo para generarle preguntas que tengan que ver con la actualidad y su resistencia . Y como dice el viejo Antonio , las preguntas sirven para caminar. La reflexin tiende a volverse accin, p orque tomar conciencia de la realidad es tomar conciencia de su posible transformacin. El teatro refleja pues, la condicin modificable de la realidad , este reflejo se presenta siempre acompaado de una pregunta muy movilizadora Y t qu vas a hacer? . Esta pregunta nos pone de frente a la responsabilidad que tenemos con el mundo, nos pone de frente a la capacidad de decidir nuestro destino . L a tomamos o no? , esta es la respuesta que cada espectador tendr que dar. Y t qu vas a hacer? implica caminos y compromiso, implica accin, organizacin y esperanza.

La claridad de que los dolores son colectivos lleva a entender que la accin necesaria y efectiva que puede lograr cambiar la situacin de opresin es colectiva , es decir, la da el nosotros . Esta es una primera leccin que estn desempolvando las rebeldas que sacuden el mundo afirma Zibechi.

La voluntad de lucha es voluntad de actuar

Restablecer la capacidad moral de combate es restablecer la voluntad de lucha. Y la voluntad de lucha es la voluntad de actuar. Afirmaba Zibechi que si el pensamiento crtico es de verdad, si es sincero y comprometido, pone el cuerpo junto a las ideas y los razonamientos. No piensa y manda a otros al frente ... La crtica nos impele a salirnos del camino, a buscar laderas escarpadas, a embarrarnos hasta las orejas . No hay arte , en donde claramente se ponga el cuerpo junto con las ideas como el teatro. Y en el teatro, el cuerpo no slo lo ponen quienes hacen teatro profesionalmente, existen lenguajes teatrales que promueven una participacin muy activa de la audiencia. Son las personas del pblico quienes ponen las historias que sern representadas en el escenario y ell@s mismos pasan a ser actores en escena. Hablamos del teatro playback y d el teatro del oprimido.

Leticia Nieto , entrenadora de la compaa Pasajer@s en Olympia, WA, comparti a Rebelda que El teatro playback es una tcnica ms o menos fcil de aprender , que sirve para entrenar a gente a dar una escucha profunda y transformativa. Es un teatro donde se improvisan las historias que comparte el pblico, no hay un guin predeterminado. Por este motivo, el saber escuchar es algo sumamente importante para todos los involucrados: para el narrador que cuenta su historia, para el conductor que la recibe y la regresa al grupo de actores, para los actores que la improvisan y para el pblico con quien se comparte. Todos estn aprendiendo a escuchar y a escucharse.

Ella afirm que e l teatro playback si se hace sin gran esfuerzo de conciencia hacia el cambio social, se convierte en un microcosmos del mbito social externo. Es decir, al menos que pongas una intencin y compromiso al cambio social, ests reproduciendo las dinmicas dominantes. Y aunque las personas en el playback no lo quieran hacer, esas dinmicas de supremaca se reproducen muy fcilmente. Hay que interferir bastante para que eso no pase.

Ella y su grupo de teatro playback parten de dos ideas fundamentales: las historias personales tienen lo necesario para hacer una narrativa transformadora y la lucha contra la opresin requiere d el desarrollo de habilidades especficas. En nuestro teatro playback se escucha la historia, se repite al hacer el resumen a los actores, y al repetirse se le va dando una forma antiopresiva. En mi grupo lo que hacemos, tanto la conductora que soy yo como los actores, es un diagnstico de la habilidad que se est describiendo y utilizando en la historia, y al recontarla la hacemos un poquito para adelante, sin manipularla demasiado, para que sea la historia verdica, pero tambin sea una historia que cuente con recursos que le permitan al narrador desarrollar la habilidad en la que se encuentra o pasar a la siguiente habilidad antiopresiva... queremos crear condiciones para que las personas se sientan con necesidad de actua r, en el psicodrama se le dice el hambre de accin . El hambre de accin es cuando ves algo que generalmente est mal y sientes la necesidad de actuar para pensarlo, sealarlo, decirlo y cambiarlo.

El Teatro del Oprimido es un ensayo para la vida. Es un mtodo, un conjunto de ejercicios y tcnicas teatrales , diseadas por Augusto Boal , que tienen como objetivo que los espectadores comprendan las opresiones que viven y busquen alternativas para superarlas. Se parte de la idea de que el teatro es un instrumento para practicar acciones liberadoras. El espectador no coloca en el actor el poder de pensar y actuar en su lugar, al contrario el espectador asume su papel y responsabilidad al subir al escenario para cambiar la accin dramtica, ensayando soluciones a problemas reales. Esta prctica teatral ayuda a preparar acciones para la vida real.

Itzel l Snchez pertenece a un grupo de teatro del oprimido llamado El Taller que trabaja en el mbito de los derechos sexuales y la diversidad sexual. En este tipo de teatro la gente participa y da soluciones a la problemtica presentada. La gente llega, acta, cambia personajes. Partimos de la idea de que en cada cabeza hay una solucin diferente a las problemticas. Hemos trabajado con esta tcnica, diferentes temticas . Nos platica que una de las obra s que han montado se llama El sacrificio de la Rana y habla sobre matrimonios gays. La idea es abrir este tema, porque pese a que en D.F. se estn abriendo estas puertas , en Puebla no, al contrario se van cerrando .

Con los distintos formatos que tiene el arte escnico, hay que reconocer que, usado desde lo otro que se rebela, es un instrumento de liberacin, una her ramienta de lucha con la que se puede co mbatir la opresin y al opresor. A firma ngel Hernndez El teatro nos hace mirar un poco ms adentro y nos enfrenta a la responsab ilidad que tenemos... a nuestra capacidad de lucha para el enfrentamiento . El teatro es una herramienta que ayuda en el proceso de tran sformacin de la realidad, y si est enmarcado en un proce so organizativo, es ms poderoso . Jessica Corts, actri z y adherente a la Otra Campaa en Mrida, Yucatn , afirma que El teatro comprometido es un complemento de la lucha . No slo hay que pelear con armas de fuego, sino tambin hay que pelear desde el arte, pelear desde todas las trincheras .

Yolanda y Genaro, integrantes del colectivo Los Zurdos , comentaban Deca Mario Benedetti que un poema no hace la revolucin, pero la revolucin estara incompleta sino incorpora la poesa. Creemos que hay que ser conscientes de que el teatro no es todo y no resuelve todo lo que quisiramos. En la medida en que nos comunicamos con la gente , el teatro nos da el pretexto para reflexionar , para cambiar . Sobre esto Augusto Boal afirmaba que el ser humano descubre que puede mirarse en el acto de mirar; mirarse en accin, mirarse en situacin. Mirndose, comprende lo que es, descubre lo que no es e imagina lo que puede llegar a ser. Comprende dnde est, descubre dnde no est e imagina a dnde puede ir.

Con el pretexto del teatro la gente se junta. A travs de las historias narradas en accin; se abren ventanas donde las personas se asoma n a mirar las realidades de otr@ s; se construyen cristales-espejos donde pueden mirar sus propias realidades; se fortalece la capacidad de observar y escuchar; se ejercita la habilidad de sentir las alegras y los dolores de l@s otr@s. A travs de las historias narradas en accin; se devela que las causas de las realidades, vistas y vividas, son producto de relaciones injustas; se identifica que los dolores que causan estas realidades son compartidos con otr@s ; y esta identificacin con es@s otr@s los vincula, revelndose el nosotros que son , que somos . Un nosotros que puede vencer el miedo que provoca la guerra, para asumir la responsabilidad de actuar para transformar, la escena y la vida.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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