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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-08-2012

La creciente militarizacin de la polica estadounidense para enfrentar a matones entrenados por los militares no promete nada bueno para los civiles
Neonazis, pandilleros y criminales en las fuerzas armadas de EE.UU

Beln Fernndez
Al Jazeera

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


El periodista de investigacin Nir Rosen escribi una vez acertadamente sobre la tendencia del periodismo dominante occidental de restar importancia a tendencias desfavorables que ocurren en el contexto de las operaciones militares de EE.UU. en el exterior: Los grandes escndalos como Abu Ghraib o el Equipo de la Muerte en Afganistn, terminan por llegar a los medios donde pueden ser descartados como manzanas podridas y excepciones, y se puede ignorar la opresin generalizada de las ocupaciones.

Tal vez se pueda utilizar una especie de argumento similar respecto a incidentes como la masacre del 7 de agosto en el templo sij en Wisconsin, perpetrada por Wade Michael Page, un exespecialista condecorado en operaciones especiales del ejrcito, y neonazi. Aunque cualquier explicacin del evento aprobada por el Pentgono indudablemente se basar en una supuesta manzana podrida, medios como el Christian Science Monitor han cuestionado si la interseccin de entrenamiento militar y de extremismo racista en el caso de Page no apunta en los hechos a un modelo ms amplio.

Sealando que organizaciones de derechos civiles como Southern Poverty Law Centre han advertido de que grupos de odio alientan a sus miembros a unirse [a las fuerzas armadas] para obtener entrenamiento y experiencia que posteriormente pueden utilizar para perpetrar crmenes en EE.UU., Anna Mulrine de CSM escribe:

La Divisin de Investigacin Criminal del Ejrcito realiza una evaluacin de la amenaza de actividad extremista y de pandillas entre el personal del Ejrcito. Cada ao, vuelven con mnima actividad, lo que es inexacto, Scott Barfield, un exinvestigador de pandillas en el Departamento de Defensa, dijo al Southern Poverty Law Centre en su informe de 2006 'A Few Bad Men'. 'No es epidmico, pero hay mucha evidencia de que hablamos de cifras que ascienden a miles, solo en el Ejrcito.

Ejrcito irregular

El servicio militar de Wade Michael Page termin antes de la inauguracin de las guerras de EE.UU. del Siglo XXI, cuando como documenta el periodista Matt Kennard en su libro Irregular Army: How the US Military Recruited Neo-Nazis, Gangs, and Criminals to Fight the War on Terror los insuficientes niveles de alistamiento condujeron a un abandono de ciertos estndares de reclutamiento y a la creciente llegada de elementos desagradables a las fuerzas armadas de la nacin.

Segn un informe de 2005 auspiciado por el propio Departamento de Defensa de EE.UU., los militares tienen una poltica de no preguntes, no lo digas respecto al extremismo. Sin embargo, las investigaciones de Kennard sugieren que incluso revelaciones evidentes a menudo no tienen repercusiones significativas. Para comenzar, informa de que telefone a cinco centros diferentes de reclutamiento del ejrcito, presentndose como candidato a soldado que quera saber si su tatuaje de relmpagos de la SS nazi bloqueara sus aspiraciones. La conclusin: A pesar de que se describe en las regulaciones del ejrcito como un tatuaje que hay que identificar, ninguno de los reclutadores reaccion negativamente y, cuando insisti respecto al tatuaje, ni uno solo dijo que sera un problema.

Incluso ms reveladoras son las relaciones de Kennard con Forrest Fogarty, un veterano de la guerra de Irak y supremacista del tipo que idolatran seriamente a Hitler, con quien Kennard se rene en Tampa y lo acompaa a una excursin al zoo con dos hijos de Fogarty.

Antes de partir a su estada en Irak, Fogarty se inscribi en Hammerskin Nation, descrita por la Liga contra la Difamacin como el grupo de skinheads nazis ms violento y mejor organizado en EE.UU. Aunque su amiga trat de frustrar su partida presentando a sus superiores militares fotografas de Fogarty en mtines neonazis y presentaciones de su grupo de rock nazi, persever rpidamente frente al comit militar asignado para analizar las circunstancias: Simplemente lo negu y dije que mi amiga era una perra despechada, lo que es verdad.

Guerras interiores

Dirigentes del movimiento supremacista blanco consideran el alistamiento como un medio de preparacin para una guerra racial interior. Aparte del entrenamiento general para el combate, las ventajas del puesto incluyen acceso a un laboratorio de iraques y otros susceptibles para deshumanizar los maltratos as como oportunidades de enviar AK-47 e tems relacionados a EE.UU.

Como demuestra Kennard, la guerra racial no es el nico conflicto interior al cual contribuye la decadencia de los estndares de reclutamiento militar. Segn un informe del FBI de 2007, miembros de casi cada pandilla callejera de importancia han sido identificados en instalaciones militares en el interior y el exterior. Los autores del informe advierten de que: Soldados actual y anteriormente afiliados a las pandillas transfieren su entrenamiento y conocimiento militar a la comunidad y los emplean contra agentes del mantenimiento del orden, que normalmente no han sido entrenados para enfrentar a gngsteres con experticia militar.

Veteranos estadounidenses ante creciente riesgo de suicidio

Kennard cita estadsticas obtenidas por el Michael D Palm Centre mediante la Ley de Libertad de la Informacin, que revelan la proliferacin en las filas militares de criminales y otros individuos con una cualificacin semejante. El Palm Centre, una unidad oficial de investigacin de la Universidad de California en Santa Barbara, resumi sus resultados como sigue:

Los datos indican que desde 2003 hasta 2006, los militares permitieron que 4.230 criminales se alistaran bajo el programa de dispensas morales Adems, se permiti que 43.977 individuos condenados por felonas graves como asaltos se alistaran bajo el programa de dispensas morales durante ese perodo, as como 58.561 culpables del uso de drogas ilegales. En el ejrcito, las ofensas permisibles incluyen amenazas terroristas, asesinatos, y secuestros.

Segn Kennard, dos de las amenazas terroristas moralmente dispensadas incluyeron ataques con bombas en el interior del pas.

En cuanto a las dispensas por salud mental, el prestigioso experto en salud mental del ejrcito, el coronel Elspeth Ritchie, justific el envo al combate de soldados con el diagnstico de sndrome de estrs post traumtico sobre la base de que el reclutamiento ha sido difcil. Y por lo tanto hemos tenido que sopesar las necesidades del ejrcito, las necesidades de la misin, con las necesidades personales de los soldados.

Qu es lo que nos espera

Irregular Army comienza con una cita del Siglo V sobre la decadencia del Imperio Romano del observador militar Flavio Vegecio Renato: Un ejrcito alistado sin la adecuada atencin a la seleccin de sus reclutas nunca ha resultado bueno a lo largo del tiempo; y ahora estamos convencidos, por cruel experiencia, de que ste es el origen de todas nuestras desgracias.

Aunque ciertamente la decadencia imperial de EE.UU. no es motivo de lamento, tal vez el establishment militar debera considerar las repercusiones de las decisiones de utilizar y volver a utilizar neonazis, pandilleros, criminales y enfermos mentales con el objetivo ostensible de sostener el imperio.

Aparte de un probable aumento de incidentes como la masacre del templo sij, para no hablar de crecientes casos de suicidios resultantes del servicio militar, es evidente que una creciente militarizacin de la fuerza policial de EE.UU. a fin de enfrentar a matones con entrenamiento militar con planes destructivos en el interior no sera una buena noticia para la poblacin civil.

Kennard seala que funcionarios municipales en Salinas, California, ya han estudiado un enfoque militar frente al problema de las pandillas, asocindose con veteranos de combate y profesores de la Escuela de Posgrado Naval para preparar una operacin de contrainsurgencia comparada por los veteranos con las que se libraron contra los insurgentes en las calles de Mogadishu y Faluya. En vista de que contrainsurgencia es a menudo sinnimo de castigo colectivo, es posible que los no insurgentes no logren comprender los beneficios en situaciones semejantes.

En cuanto a otros grupos que se beneficiaran con la metamorfosis policial, el New York Times escribi en diciembre de 2011: ltimamente las imgenes de protestas de Ocupy que aparecieron en Internet a menudo en tiempo real muestran con qu facilidad los agentes de la polica pueden adoptar tcticas y equipos al estilo militar y parecerse a soldados en sus enfrentamientos con los ciudadanos.

La absorcin de tcticas pensadas para utilizarlas contra enemigos exteriores en los mtodos no solo de extremistas racistas y pandilleros, sino tambin de personal de mantenimiento del orden en su trato con los ciudadanos que ejercen sus derechos civiles, por cierto conducir a tiempos irregulares.

Beln Fernndez es autora de The Imperial Messenger: Thomas Friedman at Work, publicado por Verso en 2011. Es miembro del consejo editorial de Jacobin Magazine y sus artculos se han publicado en London Review of Books, AlterNet y muchas otras publicaciones.

Fuente: http://www.aljazeera.com/indepth/opinion/2012/07/2012711121224166933.html

http://www.aljazeera.com/indepth/opinion/2012/08/2012813114351987126.html

rCR



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