Portada :: Cultura :: Francisco Fernndez Buey: memoria de un imprescindible filsofo gramsciano
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-09-2012

En la muerte de Francisco Fernndez Buey
Un adis a Paco (con ismos)

Carles Muntaner
Rebelin


Francisco Fernndez Buey (Paco) tena a raudales dos virtudes cardinales del pensamiento Marxista: crtica y utopia. Su capacidad crtica la comparta con muchos de su generacin e incluso con las que le sucedieron, pero su capacidad para encauzar la dimensin utpica del pensamiento Marxista era nica. Es una constante en su obra y quehacer poltico. Se puede ver, por ejemplo, en sus escritos sobre Moore, Fourier o el Che, y en su dialogo con los nuevos movimientos sean ecologista, antinuclear, pacifista, antiglobalizacin, socialismo Latinoamericano, o el 15 M.

Lejos de cerrarse en un mundo acadmico mas o menos protegido, como les ocurri a muchos Marxistas en los 80, Paco sigui trabajando con los movimientos anticapitalistas (con los de abajo como a veces deca). Paco tambin era un Marxiologo erudito, es decir le fascinaba la obra y la persona de Carlos Marx. Su palabra era clara, comedida, templada y a la vez intransigente con su crtica de la bestia y con su anhelo de un mundo igualitario.

A pesar de ser conocido internacionalmente (Europa, Latino America, Norte America) y de pertenecer al selecto grupo de expertos en Gramsci con Buttigieg y Rosengarten, Paco tenia un estilo campechano, sobrio, y elegante. Pareca que pensara con detenimiento cada palabra, pero sin asomo de pedantera. Su estilo era a la vez elaborado, exacto y cordial.


Un Marxismo abierto

Conoc a Paco hace ms de tres dcadas cuando era un editor de Mientras Tanto y el discpulo ms allegado a Manuel Sacristn. Mirando atrs me sorprende la buena disposicin que tuvo para ayudarme e interesarse en un tema (la agresin humana) que se encontraba fuera de su mbito de estudio. Cuantos Marxistas de su generacin se hubieran interesado por un texto de un desconocido que atacaba al capitalismo desde un punto de vista cientifista y con una posicin poltica mas cerca al anarquismo que del comunismo? Paco tenia esa virtud poco comn de escucharte y darte su opinin respetuosa, pero sincera.

Esta disposicin intelectual abierta le permiti profundizar en temas nuevos antes que otros intelectuales ibricos. Un ejemplo seria la opresin de los pueblos indgenas, ya aparente en su trabajo sobre Jernimo, y el racismo. Una vez le fui a ver con mi compaera, una india Californiana y se preocupo enseguida por ella ya que no nos poda entender. Su preocupacin por estos temas no era solo terica, era tambin personal.


Un comunismo no sectario

Creo que se senta orgulloso de ser comunista. Tal como deca su apreciada Rosana Rosanda, para ser comunista no hace falta carnet. Hablaba con aoranza del partido antes de la democracia, de lo buena que era su organizacin. Aunque sigui siempre en activo, estaba claramente a la izquierda de lo que nuestro sistema poda encajar. Paco no era sectario, le gustaba conectar a sus amigos y conocidos con intereses comunes sin que personalmente ganase nada con ello. A pesar trabajar en la universidad, daba la impresin que sus objetivos polticos tomaban a menudo precedencia sobre las necesidades de promocin acadmica.


Una generacin dura

Esta como aceptado que la generacin de socialistas que naci antes de la guerra civil, la de Manolo Sacristn, es la que sufri ms con el fascismo durante el pasado siglo. No hay duda que la violencia del sistema en contra suya fue mayor. Sin embargo la lucha de esta generacin tuvo pocas ambigedades, las cosas fueron a mejor, y el contexto exterior fue uno en el cual el Marxismo, cuando no dominante era respetado y se le tomaba en serio.

No fue axial para la generacin de Paco. En los ochenta la izquierda comunista casi desapareci, la promesa de la clandestinidad no se vio realizada. Los marxistas coherentes como Paco tuvieron que enfrentarse con la traicion poltica de parte de su cohorte y con la marginalizacin acadmica. Paco tuvo que trabajar en un ambiente acadmico post franquista dominado por ex comunistas convertidos al neoliberalismo (eg Mas Collell) o por jvenes agresivos de derechas preparados en Norteamrica o Europa (eg Sala i Martin). Estos compromisos y contradicciones han sido duros para nuestra generacin. Ello ha contribuido, al menos hasta hace poco, al sentimiento colectivo de derrota poltica inevitable. Paco lo llevaba bien, mejor que nadie, con sobrio estoicismo.

Pero el compromiso de Paco era profundo y rehus bajarse del tren Marxista aun cuando en los ochenta pocos lo hicieron. Es curioso como ahora muchos vuelven a hablar de clases sociales y citan a Marx cuando en los 80s y 90s a uno le llamaban anticuado al hacerlo. Tuve la suerte de colaborar con el en la critica al marxismo analtico al que veamos como una escuela incongruente que utilizaba los presupuestos individualistas del neoliberalismo (teora de eleccin racional) para adaptarlos a algunas ideas marxistas como la de clase social. Tal como anticipbamos, el tiempo nos dio la razn. Queda muy poco de aquella escuela y la mayora de sus adeptos han dado un giro a la derecha aun mayor, mientras el Marxismo clsico que defendamos no solo no ha pasado de moda si no que esta viviendo un resurgimiento con la Gran Recesin. Paco tampoco era victima del colonialismo acadmico. Consciente de la calidad de la obra de Manuel Sacristn, no dudo en divulgarla en el contexto Anglosajn.


Hasta siempre

Hay que agradecerle a Paco su honestidad ideolgica y su compromiso intelectual. Sin el, muchos no hubiramos visto que era posible, incluso necesario, seguir con la critica radical del capitalismo, pase lo que pase. Tal como estn las cosas su figura adquiere aun mayor envergadura.


Carles Muntaner es Catedrtico de Enfermera, Salud Pblica y Psiquiatra de la Universidad de Toronto, Canad.


Notas:

  1. Fernndez Buey, F, & Muntaner, C. (1995). Marxisms against the current: weighing the decade of the eighties. Science & Society, 58(4), 471-481.

  2. Muntaner C Fernandez Buey F (1998) Manuel Sacristan Spanish Marxist: Breaking the Pact of Silence. Rethinking Marxism Volume 10, Issue 2, June 1998, pages 123-137

  3. Fernandez Buey F and Muntaner C Making Sense of Elster. LSES/NIMH 1996


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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