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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-09-2012

Desde las ruinas del imperio, entrevista con Pankaj Mishra
"El evento central del pasado siglo para la mayora del mundo fue el despertar poltico de Asia"

Beln Fernndez
Al Jazeera

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


En el prlogo de su nuevo libro From the Ruins of Empire: The Revolt Against the West and the Remaking of Asia [Desde las ruinas del imperio: La revuelta contra Occidente y la transformacin de Asia], el galardonado autor y ensayista Pankaj Mishra escribe:

Occidente ha visto Asia a travs de la estrecha perspectiva de sus propios intereses estratgicos y econmicos, dejando sin examinar y sin imaginar las experiencias colectivas y subjetividades de los pueblos asiticos [Este libro] no trata de reemplazar una perspectiva eurocntrica o centrada en Occidente por otra igualmente problemtica centrada en Asia. Ms bien, se propone abrir mltiples perspectivas respecto al pasado y el presente, convencido de que las suposiciones de poder occidental cada vez menos sostenibles ya no constituyen un punto de observacin fiable e incluso pueden ser peligrosamente desorientadoras.

Concentrndose en las trayectorias de dos pensadores y activistas itinerantes, el persa Jamal al-Din al-Afghani (1838-97) y el chino Liang Qichao (1873-1929) as como enotros intelectuales y dirigentes asiticos Mishra cuestiona airosamente la narrativa centrada en Occidente, postulando que el evento central del siglo pasado para la mayora de la poblacin del mundo fue el despertar intelectual y poltico de Asia y su emergencia de las ruinas de los imperios asiticos y europeos.

Esta tesis posibilita perspectivas cruciales y de otra manera inaccesibles de la historia contempornea, incluyendo fenmenos que van de la formacin de al Qaida al ascenso de China.

Tuve la oportunidad de dialogar con Mishra por correo electrnico sobre su libro, y la transcripcin de la entrevista aparece a continuacin.

En cuanto a la potencial fertilidad de las ruinas imperiales de nuestros das, las poblaciones acostumbradas a desviar la acusacin de incivilizados hacia los no occidentales haran bien en reflexionar sobre obvios paralelos entre, por ejemplo, la actual conducta de los militares de EE.UU. en el exterior y la descripcin de Mishra de los soldados franceses de la era de Napolen, quienes mientras repriman la primera de las revueltas egipcias contra su ocupacin, asaltaron la mezquita al-Azhar, ataron sus caballos a los nichos de oracin, pisotearon los Quranes con sus botas, bebieron vino hasta la inconsciencia y luego orinaron en el piso.

Beln Fernndez: Usted explica al comienzo de From the Ruins of Empire:

La forma de este libro en parte ensayo histrico y en parte biografa intelectual es motivada primordialmente por la conviccin de que las lneas de la historia convergen en vidas individuales, incluso a pesar de que estas ltimas tienen su propia forma y dinamismo. Los primeros hombres de Asia moderna que describe viajaron y escribieron prolficamente, evaluando incansablemente sus propias sociedades y otras, meditando sobre la corrupcin del poder, la decadencia de la comunidad, la prdida de la legitimidad poltica y las tentaciones de Occidente. Sus apasionadas indagatorias aparecen en retrospectiva como un solo hilo, tejiendo eventos y regiones aparentemente dispares en una sola red de significado.

Usted ha discutido su propia formacin intelectual y viajes en anteriores escritos, como en su libro Temptations of the West: How to Be Modern in India, Pakistan, Tibet, and Beyond. Qu convergencia de eventos y experiencias lo llevaron a comenzar From the Ruins of Empire?

Pankaj Mishra: Muchas cosas durante la ltima dcada. Solo hablar de dos en esta oportunidad. La primera fue seguramente mi visita al valle de Cachemira de mayora musulmana en el ao 2000, donde presenci una ocupacin militar por una nacin Estado, India, que reivindicaba el prestigio moral del secularismo pero en realidad era en su mayora hind de muchas maneras significativas, as era percibida por los cachemires que haban pertenecido durante mucho tiempo a una cultura cosmopolita y sincrtica.

Entonces me comenc a preguntar por qu muchas naciones Estado asiticas haban resultado frecuentemente ms violentas que los imperios europeos de Asia que haban reemplazado. Y entonces comenc a preguntarme y es un tema importante en el libro si los modelos polticos y econmicos que los asiticos haban adoptado de Occidente en su lucha por la autodeterminacin y la dignidad eran desastrosamente inadecuados.

Tambin me di cuenta de que la versin post-colonial de la historia con la que haba crecido que celebraba la emergencia de la nacin Estado de la dominacin extranjera era profundamente defectuosa y omita muchas cosas.

El otro factor que me influenci fue el clima poltico posterior al 11-S en Occidente. Cmo una variedad tan amplia de polticos, responsables polticos, periodistas y columnistas podan volver a abrazar las falsas ilusiones del imperio que se pensaba que haban sido efectivamente destruidas por la descolonizacin hace 50-60 aos; cmo podan llegar a creer que los afganos y los iraqus solo ansiaban chupar los grandes garrotes que les ofrecan los soldados estadounidenses, como recomend inimitablemente [el condecorado columnista de asuntos exteriores del New York Times] Thomas Friedman

Todo esto fue asombroso para m, y para gente como yo que comparte una sospecha reflexiva respecto a los imperialistas armados que pretenden ser misioneros.

Por lo tanto ni las narrativasneo-imperialistas ni las post-coloniales parecan ser exactas. Ambas haban eliminado o descuidado toda una variedad de ideas y personalidades en el campo asitico, y sent que era hora de volver a considerarlas, para ver lo que nos podan decir.

BF: El ao pasado, usted hizo una resea de Civilisation: The West and the Rest de Niall Ferguson para London Review of Books. Esto provoc un prolongado ataque de clera de Ferguson, incluyendo acusaciones de difamacin y la amenaza de una demanda judicial.

Cmo cuestiona la sustancia de su nuevo libro la visin del mundo de seudoeruditos como Ferguson, quien como usted seala se defini en 2003 como un miembro totalmente remunerado de la banda neo-imperialista, y apoy la evaluacin del neoconservador Max Boot de que EE.UU. debera esforzarse por replicar en Asia el tipo de administracin extranjera ilustrada que sola ser provista por ingleses seguros de s mismos en pantalones de montar y salacots?

PM: En este libro no apuntaba a los neo-imperialistas amantes de los pantalones de montar o a sus argumentos a favor de un imperio occidental renovado. No me interesa involucrarme en ideas tan absurdas y, como hemos visto en los ltimos das, los fetichistas del salacot logran perfectamente desacreditarse a s mismos.

Ciertamente no quera entrar en una discusin sobre si el imperialismo occidental tuvo su lado bueno, los pensadores y escritores asiticos en mi libro comparten la simple suposicin de que un sistema que santifica la violencia en gran escala, la explotacin, la esclavitud y el racismo es reprensible, indeseable y, finalmente, insostenible.

Y lo ms importante, el neo-imperialismo se ha desenmascarado como en bancarrota estratgica y moral. Retiene el potencial de hundir al mundo en una terrible conflagracin un ataque a Irn podra ser la chispa pero no puede preservar los intereses de EE.UU. en un mundo multipolar; solo puede daarlos irreparablemente.

BF: Existe una tendencia, entre miembros del establishment de la poltica exterior y la intelectualidad occidentales, de reducir los fenmenos internacionales a una retrica y conceptos simplistas y no histricos por ejemplo el 11-S = los musulmanes odian nuestra libertad.

Si adquirieran un inters espontneo en el asunto, qu podran aprender estos personajes de un estudio de al-Afghani, Liang Qichao y otros que pudiera posicionarlos para interpretar el terrorismo islmico contemporneo, la Primavera rabe, el ascenso de China?

El embajador de EE.UU. en Afganistn podra presumiblemente ahorrarse por lo menos ms donaciones de 25.000 dlares para la restauracin de la tumba de al-Afghani que, como usted explica en el libro ocurrieron como resultado de una efmera conviccin posterior al 11-S de que el hombre representaba un Islam moderado, liberal y compatible con Occidente. Usted objeta: El voluble y brillante al-Afghani fue cualquier cosa que no sea ese insulso sueo de imaginacin optimista

La dcada del 11-S Choque de civilizaciones?

PM: S, se podra ahorrar mucho dinero, y gastarlo en programas meritorios en Occidente y en Afganistn, si las simples ecuaciones morales minifaldas contra barbas talibanes fueran reemplazadas por un encuentro con la historia de Occidente en Asia, y la no menos atormentada historia de Asia post-colonial.

Uno de los problemas con esos relatos y binarios seudoculturales y cuasi-psicolgicos -esos brbaros odian nuestras libertades etc., liberalismo contra islamofascismo es que desconocen su propia larga historia.

Los asiticos que sienten los filos cortantes de los valores occidentales como el liberalismo y hay muchas personas semejantes en mi libro conocan muy bien esos trucos ideolgicos: extranjeros que justificaban su brutal dominacin y humillacin racial de los pueblos asiticos en nombre de sus supuestamente superiores valores de civilizacin.

Es por cierto, solo una de las numerosas cosas que los responsables polticos occidentales podran aprender si reflexionaran respecto a al-Afghani y Liang Qichao.

Sin embargo, la leccin ms importante y muy simple que contiene para los comentaristas estadounidenses y europeos, quienes durante mucho tiempo han asumido que todos en el mundo solo esperan convertirse en algo semejante a ellos, es la siguiente: cmo los asiticos han concebido durante el ltimo siglo y medio su sitio en el mundo dominado por una pequea minora de hombres blancos.

Es lo que mi libro trata de describir. En esa bsica bsqueda de dignidad e igualdad y de liberacin de la humillacin tan obvia pero tan pocas veces discutida se basan todos los eventos de los que usted habla, sean la Primavera rabe o el ascenso de China.

Por lo tanto, a menos que uno acepte que la gente ha concebido su propia suerte, ha hecho sus propias citas con el destino, sin que importe lo que Occidente quiere o cmo Occidente se ve a s mismo y juzga a los pueblos no occidentales, siempre se sentir un poco desconcertado por todo lo que sucede en el mundo actual, y terminar recurriendo a nociones simples, auto-halageas como deben de odiar nuestras libertades.

El libro encara esta masiva incompatibilidad de la memoria histrica y las auto-percepciones entre Occidente y Asia.

BF: Usted escribe: La globalizacin, es obvio, no conduce a un mundo plano marcado por creciente integracin, estandarizacin y apertura cosmopolita, a pesar de los profundos deseos de algunos comentaristas.

A continuacin usted detalla algunos de sus efectos perniciosos en India contempornea, como cuando esas cosechas fracasadas y la espiral de las deudas llevaron a ms de cien mil agricultores al suicidio en la ltima dcada, un fenmeno que tiene que ver con el libre comercio y las polticas de ajuste estructural del Banco Mundial a favor de corporaciones globales como Monsanto.

Cmo es posible que, ante siglos de evidencia que erradican radicalmente la posibilidad de que el libre comercio sea un catalizador para la prosperidad general, el descubridor del mundo plano [es decir Thomas Friedman] haya convertido su descubrimiento en un extraordinario xito de ventas, en el cual imparte estadsticas de que cualquier aldeano indio confirmar la necesidad de una globalizacin realzada?

PM: Toda poca tiene sus falsos profetas, sus flautistas de Hameln, pero qu nos dice sobre nuestra propia poca el que nuestro ms famoso sabio global crea en el mundo plano? La historia relatada en mi libro deja claro que el libre mercado fue la creacin de poderosas naciones Estado en Europa Occidental y luego en EE.UU. que haban acumulado diversas ventajas sobre otros pases, en gran parte mediante la conquista imperial, y que este supuesto mercado libre fue impuesto a los pueblos asiticos con la ayuda de caoneras (y de elites locales o compradores).

Los suicidios de agricultores aumentan mientras los precios del arroz bajan

Existe por cierto mucha continuidad en el discurso occidental de libres mercados: desde los mercaderes britnicos que cabildearon por un ataque a China a finales de los aos treinta del Siglo XIX, a Woodrow Wilson cuando dijo que debemos cerrar las puertas de pases que no practican el libre comercio, a Friedman quien escribi que la mano invisible debe necesariamente ocultar un puo invisible o no funcionar.

Por lo tanto la coercin y la profunda desigualdad inherentes en esta prctica del libre comercio, o el hecho de que enriqueci a una pequea elite transnacional empresarios extranjeros y sus colaboradores locales y empobreci a muchos otros, siempre han sido evidentes.

Por qu hay tanta gente que se deja engatusar por grandiosas afirmaciones morales, la ridcula nocin, por ejemplo, de que el libre mercado tiene que ver con la eliminacin de la pobreza?

Pienso que para responder hay que examinar, fuera de trayectorias individuales de periodistas como Friedman, las sinergias que se desarrollaron entre polticos, empresarios, acadmicos y periodistas en las recientes dcadas: cmo cada uno de esos personajes lleg a apoyar al otro, cmo la formulacin de polticas y la formacin de la opinin lleg a ser complementaria, cmo losintelectuales llegaron a ser profesionalizados, "davosados" y "aspenizados" y terminaron por susurrar consejos al poder, y cun defectuoso pero lucrativo se produjo el conocimiento para ser luego diseminado ampliamente.

BF: En la seccin de su libro sobre el poeta bengal Rabindranath Tagore en Asia del Este, nos dice: Para Bhudev Mukhopadhyay, tal vez el ms exhaustivo crtico de Occidente del Siglo XIX, la capacidad innata de amor del ser humano se haba detenido, en Europa, ante la puerta de la nacin Estado.

Cul es la situacin del amor en el mundo en 2012?

PM: Nuestra capacidad para el amor acrtico se ha gastadoalocadamente en los ltimos aos en el libre mercado en lugar de enla nacin Estado. Fue el falso dios que nos ensearon a adorar durante la era de la globalizacin y la mayora de nosotros lo hizo en su momento, incluso los pueblos menos emprendedores y econmicamente desfavorecidos, deslumbrados por los nuevos bienes y artilugios, los modelos rutinariamente actualizados de telfonos celulares, etc.

En 2012, despus de cuatro aos de una crisis causada por la incontrolada codicia, y que nadie sabe cmo terminar, podemos ver con ms claridad cmo una nfima minora se ha enriquecido, dejando a muchos otros con el sentimiento de haber sido engaados, y expuestos a la pobreza absoluta y al sufrimiento. Su clera y frustracin tiende a provocar violentos estallidos, ya vemos que esto sucede en sitios como India y China, para no hablar de Grecia y Espaa.

BF: Durante una visita a Persia e Irak en 1932, Tagore observ:

Ah encuentran su fatal destino los desesperados hombres, mujeres y nios por un decreto desde la estratosfera del imperialismo britnico al que les fcil diseminar la muerte por su distancia de sus vctimas individuales. Tan vagos e insignificantes parecen a los inexpertos en las modernas artes de la matanza los que disfrutan de semejante habilidad!

Puede un estudio de los intelectuales asiticos ayudar a combatir la nacin sustentadora del imperio de un otro deshumanizado?

PM: Hay mucho ms en el sitio de donde proviene ese pasaje sobre la santidad del cielo, el significado imaginativo y filosfico que ha tenido durante siglos para los seres humanos pedestres.

El motivo por el cual escog a Tagore, quien no es un pensador sistemtico o un constructor de sistemas ideolgicos y ms bien se le describe como poeta y visionario, fueron precisamente esos escritos, necesariamente ingenuos y no ideolgicos y por ello tan conscientes de los horrores modernos. Solo alguien con una relacin arraigada con el mundo y un profundo sentido del pasado poda ver la forma crecientemente impersonal y brutal de violencia desencadenada por hombres racionales.

No puedo hacer mejor que citar algunos de los propios escritos de Tagore de su viaje a Medio Oriente, que son particularmente relevantes a nuestra Era del Drone:

Hay una base de la Fuerza Area britnica en Bagdad. El capelln cristiano de esa fuerza me dio la noticia de que estaban bombardeando a diario algunas aldeas rabes. Ancianos, mujeres y nios eran asesinados indiscriminadamente desde las regiones ms elevadas del imperialismo britnico; era fcil matarlos porque el principio del imperialismo oculta al individuo. Cristo ha reconocido a los hombres como hijos de Dios; pero para el capelln cristiano de la Fuerza area el Padre junto con su Hijo se han vuelto irreales, ya no pueden ser discernidos desde la altura del imperialismo Adems, es tan fcil matar desde el aire a los habitantes del desierto y sus poderes para tomar represalias son tan inadecuados que la realidad de su muerte tambin se confunde. Por ese motivo, los hombres armados de Occidente son muy propensos actualmente a olvidar la humanidad de los que an no han aprendido sus mtodos cientficos de asesinato.

Por cierto y ese era el horrible escenario contra el cual adverta Tagore mucha ms gente ha entendido ahora los mtodos cientficos de homicidio y los terroristas de Oriente mostraron el 11-S cun fcil es matar a miles desde el aire.

BF: Hubo algo que lo sorprendi durante su investigacin para el libro?

PM: Sobre todo, cun poco saba sobre mi tema. En particular, de esos mundos cosmopolitas pre-coloniales de Asia cuando lagente, ideas, religiones, bienes, viajaban vastas distancias. Esos mundos fueron destrozados por los imperialistas occidentales, pero la primera generacin de pensadores asiticos que describo todava tena un buen recuerdo de esa poca, y se basaron en esa larga experiencia en sus crticas de los modelos occidentales de poltica y la economa.

BF: Por qu titula el eplogo de su libro Una venganza ambigua?

PM: Bueno, precisamente porque el ascenso de Asia y su reivindicacin de dignidad e igualdad frente aOccidente, dominante durante tanto tiempo, no significa nada si los pases asiticos como India y China e Indonesia siguen el mismo guin: conquista, explotacin, una actitud utilitaria hacia la naturaleza, el desposeimiento y la rebatia mundial por recursos que produjeron atroces conflictos en los ltimos siglos.

El modelo de la nacin Estado imperial que hizo que unos pocos pases occidentales sean tan singularmente poderosos y prsperos solo puede significar un desastre poltico y ecolgico en una gigantesca escala si es adoptado por pases tan populosos como India y China. Pero eso es lo que vemos en el nuevo siglo.

Beln Fernndez es autora de The Imperial Messenger: Thomas Friedman at Work, publicado por Verso en 2011. Es miembro del consejo editorial de Jacobin Magazine y sus artculos se han publicado en London Review of Books, AlterNet y muchas otras publicaciones.

Fuente: http://www.aljazeera.com/indepth/opinion/2012/09/2012928329663179.html

rCR



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