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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-09-2012

Reedicin de las vietas publicadas en la revista Triunfo hace 40 aos
Prlogo a Massius y Pressus

Santiago Alba Rico
Rebelin

Massius y Pressus, de Francisco Soro. Pol-len edicions, Barcelona 2012. Prlogos de Manuel Vzquez Montalbn (1971) y Santiago Alba Rico (2012)


El hombre gordo con el sombrero de copa persigue a los pobres: eso es correcto. () El hombre gordo domina al hombre pobre dentro del marco de un sistema determinado, pero l no es el sistema. Ni siquiera lo domina. Al contrario: el hombre gordo tambin lleva cadenas que no estn representadas en el dibujo. () El capitalismo es un sistema de dependencias que van de dentro a fuera, de fuera a dentro, de arriba abajo y de abajo arriba. Todo depende de todo. Todo est atado. El capitalismo es un estado del mundo y del alma. Esto escriba Franz Kafka en 1924, poco antes de morir, a la vista de una caricatura poltica que le haba mostrado su amigo Gustav Janouch. Me acordaba yo de esta frase recorriendo las vietas dibujadas por Francisco Soro muchos aos despus y pensaba precisamente en la dificultad para ordenar el tiempo que nos impone el vaivn licuefactor del capitalismo. Kafka escribi sobre el hombre gordo en 1924; Soro dibuj al mismo hombre gordo en torno a 1970; y hoy es imposible saber si sus hombres gordos son recuerdos, acechanzas o anticipos de ciencia-ficcin. Es difcil baarse dos veces en el mismo ro, pero es mucho ms difcil no ver pasar, una y otra vez, las mismas barcas y los mismos cadveres.

Cuando decimos de una obra antigua que es de gran actualidad pensamos que se trata de una obra que no ha muerto nunca. Pero lo ms probable es que haya resucitado. Las obras resucitan. Las buenas obras resucitan en los malos tiempos. Estamos viendo resucitar hoy tantas cosas malas y tan deprisa -discursos, porras, remiendos, ruinas- que no es raro que arrastren con ellas tambin a la vida las voces e imgenes sin las cuales no podramos nombrarlas ni comprenderlas. Espaa tena por delante un futuro de crecimiento perpetuo, de riquezas en danza, de inagotable felicidad plstica. Pero no. Espaa tena por delante todo su pasado y progresamos hacia atrs a tanta velocidad que estos dibujos publicados en la revista Triunfo hace 40 aos retratan el mundo en que estamos empezando a vivir mucho mejor que toda la caduca publicidad de fantasmas-coches y espectros-refrescos que nos chisporrotean en las narices. Claro que hay lucha de clases, declara el multimillonario Warren Buffett, pero es mi clase, la de los ricos, la que ha empezado esta lucha. Y vamos ganando.

El hombre gordo con sombrero de copa reaparece. En el prlogo de 1971, Vzquez Montalbn se felicitaba de la puntera convencional de las vietas de Soro. Hay relaciones, s, que demandan convenciones, que slo se pueden expresar de manera convencional: el amor, la maternidad, la riqueza, la muerte, el poder. Que el poder material se personifique en un hombre gordo con sombrero de copa -una imagen, despus de todo, tan demod- es tan natural como el hecho de que una abeja se pose en una flor o las relaciones ms abstractas, complejas e injustas se materialicen en un fajo de billetes. Pero el hombre gordo con sombrero de copa, que gana casi siempre, es la personificacin, en efecto, de un sistema de dependencias recprocas, como sostena Kafka, y eso supo verlo muy bien el autor de Massius. El hombre gordo con sombrero de copa gana casi siempre no porque use a veces -cuando hace falta- tanques o ltigos sino porque tiene atadas a sus vctimas con cuerdas invisibles; las mata, s, pero sobre todo las compra. El mismo est atado; l mismo se compra a s mismo sin parar, esclavo de sus esclavos, todos por igual -amos y esclavos- hipnotizados por el fetichismo del dinero. En un mundo en el que la compra-venta agota todas las relaciones sociales, lo que se compra y se vende es siempre un estado del alma. La absurda rareza de este sistema es que en l son los esclavos los que compran al hombre gordo del sombrero de copa, el cual les entrega despus pequesimas cantidades de su propio dinero. Y ellos corren entusiasmados a tenderle la cama, a cavarle el jardn, a defender su palacio, a elegirlo libremente como presidente del pas. Para esto -para votar al PP, por ejemplo, despus de haber entregado a los bancos todo nuestro dinero- hace falta un particular estado del alma. El alma de los pobres tiene todava la silueta de la barriga y la chistera de Massius.

El hombre gordo con sombrero de copa reaparece. Y reaparece tambin, corriendo en paralelo, como su efecto colateral inevitable, otra sencilla convencin del pasado: Pressus, el preso del traje a rayas que nos evoca enseguida los mismos aos 20 en los que Kafka conversaba con Janouch. De finales de esa dcada atroz surge Charlot, personaje tallado por otra crisis en otro punto lgido de esta lucha de clases declarada por los sombreros de copa; Charlot, perseguido implacablemente por la polica, culpable de ser pobre, empujado de un lado a otro sin encontrar jams -o robndolo con su circunspecta dignidad- el minuto humano de la libertad, que es sobre todo la libertad de pararse y mirar alrededor sin premuras ni sobresaltos. Este Pressus chaplinesco nunca puede detenerse, pero su venganza, la nica, es que hace tambin correr detrs de l a los policas. Es parte de la misma dependencia atroz. No se puede perseguir a nadie eternamente sin sentirse asimismo preso, sin participar de la maldicin del prfugo. Por eso tambin, una vez atrapado, el polica descarga toda su rabia contra su vctima; no encuentra ms libertad que la de detenerlo definitivamente, de un manotazo, como a un insecto, con alivio y sin compasin.

La postmodernidad ha muerto y enseguida Massius y Pressus han resucitado. Son el ltimo, el ms reciente, el venidero estado del mundo y del alma. Maniquesmo fecundo, deca Vzquez Montalbn: en tiempos de crisis, toda la infinita variedad individual -sometida a una presin comn- se reduce a unos cuantos estereotipos. Somos ya, nos guste o no, estereotipos. Massius o Pressus? Podemos elegir a uno de los dos. E inventar un tercero para salvarnos juntos, al mismo tiempo, del alma y de la crcel.

Vietas del libro: https://www.dropbox.com/sh/sbttjcqfbtolon3/IRBm7XXBi1 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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