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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-09-2012

De olvidos y olvidados
El cancergeno comportamiento individualista

Daniel Sixtos
Rebelin


Nosotros no ayudamos, nosotros no tenemos el problema que el otro

As comenzaba alguna profesora, en algn punto del Estado de Mxico hace ya algn tiempo. As era la manera de impulsar al individuo hacia los otros. Esas eran las palabras de una profesional de la salud (ms exactamente de psicologa) con una perspectiva carente de toda visin comunitaria y lo que es peor, la tristeza de una realidad circundante en algunos de los psiclogos mexicanos: el trabajo individual.

Pero esta realidad parte de un poco atrs: la manera en que la educacin es remitida como enseanza pero, adems, como fundamento de prctica de vida. Una educacin donde an sigue haciendo receptores pasivos, donde existe el mando autoritario como nica forma de ensear. Sin saber, que atentan contra el individuo donde desaparece el respeto, la inclusin y lo que es ms, se asienta el carcter opresivo en cada una de las palabras que habr de plasmar aqul que se supone est al servicio de la nacin. Bueno, quizs al servicio de aquellos, cuya una manera de ver la educacin es en el desenvolvimiento econmico, dinmico de una empresa cuya retroalimentacin son pagars que incrementan las arcas de una institucin. Cuando se crean programas educativos que ms que proponer una alternativa, una solucin hacia la praxis, colocan pseudociencias que tienden caer, irremediablemente en el dogmatismo tan peligroso en la vida social. Al referirse hacia las energas corporales, la lectura del tarot, los procedimientos donde la sensacin puede ms que la lgica y donde est estrictamente el pensamiento crtico. Sera como remontarse al mismo salvoconducto que, de manera irnica, terminara defendiendo lo perdido en el caso de Titchener y el estructuralismo.

Son esos viejos paradigmas que hasta hoy se defienden como primaca de una sistema sobre otro. No importando la contrariedad de sus resultados, mientras el padre del psicoanlisis, los hijos de Gotinga o cualquier otro referente de una coleccin antaa y, por ende deficiente, expliquen una situacin se habr de tomar como autntica veracidad, a pesar de que el progreso en reas como las neurociencias dictaminen a travs de procedimientos cientficos que existen claros sesgos en las formulaciones de aquellos sistemas de principios de siglo XX.

Si el estudiante o el profesional en psicologa cree que lo enunciado con anterioridad no demuestra nada o simplemente otro punto de vista, preguntara Y dnde queda el aporte hacia toda la psicologa latinoamericana que se supone tendran que realizar en aras del beneficio comunitario? Es tan importante defender a sangre y fuego los sistemas que terminan cayendo en una configuracin individual y lo denominan como suyos? Dnde opera la dialctica entre el hacer y el quehacer? Habrn terminando en la conjetura de que para crecer ser necesario pasar por encima de los dems?

Tenemos que hacer un rescate al pensamiento de Martn-Bar, ejemplo del luchador social, del psiclogo social implacable entre la crtica y ms an en la autocrtica, asesinado impunemente por las fuerzas militares salvadoreas entrenadas claro, por el imperio de los Estados Unidos. Que el corazn de todos los psiclogos comprometidos en la accin comunitaria arda perpetuamente en recuerdo de aquel hidalgo de la psicologa que nos dej mucho por hacer. An ms por decir.

Martn-Bar, se refera, a mi parecer a uno de los puntos esenciales en la psicologa latinoamericana: la falta de memoria histrica. Y creo que es importante, aunque existen muchos otros que abordaremos en otro momento, pero esta memoria histrica quizs sea el argumento de mayor esencia, de calidad multitudinaria y que desgraciadamente, bajo el absorto de la historia de la psicologa conservadora, no ha tocado con gran amplitud en nuestras instituciones. Porque el conocer los aspectos dominantes de la negatividad respecto a s mismo, de como los medios de enajenacin juegan un papel importante en la conduccin social, terminar por plantear nuevas herramientas de emancipacin que, en comunin liberaremos de ese proceso pretencioso. En palabras de Fals Borda significa descubrir selectivamente, mediante la memoria colectiva, elementos del pasado que fueron eficaces para defender los intereses de las clases explotadas y que vuelven otra vez a ser tiles para los objetivos de lucha y concientizacin.

Se requiere pues de una praxis comprometida en todo momento, conociendo las condiciones de las mayoras y, en una relacin dialctica, de respeto y solidaridad, crear los senderos de comunidades cada da autnomas, participativas y con una nocin crtica del medio que lo rodea. Adems, los estudiantes debemos de convertirnos en educandos y educadores en todo momento. Debemos de entablar dilogo cada vez que se requiera y visin crtica en las coyunturas que se presenten. Sera irresponsable de nuestra parte omitir las verdades por temor a represalias; hoy, como nunca, el papel que nos corresponde no se limita a las aulas: nuestras familias, los barrios donde nos asentamos, en todos lugares habremos de alzar la mirada y brazo a brazo, avanzaremos hacia una psicologa comprometida con la sociedad, ms humana, ms crtica, ms cercana a los problemas que aqu se viven y no aquellos donde la individualidad lo es el todopoderoso. Como hoy, la accin individualista vista de nica manera de intervenir ya no puede ser preservada, no debe ser preservada, ni ser preservada mientras exista trabajo concientizador que avanza todos los das y que, pese a la capacidad de visin de algunos profesionales, an no se han dado cuenta de que la operatividad de aquellas mximas suyas estn perpetuadas a la desaparicin porque no concuerdan con la realidad social. Ni lo sern. Esperemos que la prxima vez que nos veamos en una asignatura no olvidemos que la modificacin de concepcin histrica es parte de nuestra realidad. De otra manera estaremos hablando de olvidos y olvidados.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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