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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-11-2012

Palestinos que huyen de Siria al Lbano
La dura lucha de los refugiados dos veces desplazados

Dina Amer
Jadaliyya.com

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez.


La historia personal de Misar Lahan representa la de miles de refugiados palestinos que van llegando al campo de refugiados de Shatila, en el Lbano, desde la vecina Siria asolada por la guerra. Su traslado al Lbano representa un segundo desplazamiento (el primero fue desde Palestina) y muchos de estos refugiados han perdido ya la esperanza, algunos incluso estn considerando la idea de volver con sus familias a Siria. El laberinto especfico de discriminacin y segregacin hacia la ya existente poblacin de refugiados palestina del Lbano ha hecho que muchos de los recin llegados sientan que Siria, a pesar de la violencia, les ofrece ms dignidad y mayor capacidad para vivir con los medios econmicos de que disponen.

Entre la violencia y la discriminacin

En los estrechos callejones anegados de aguas residuales de Shatila, uno de los campos de refugiados ms espantosos del Lbano, Misar Lahan mira fijamente con sus cansados ojos el barrio de chabolas verticales que la rodea. A principios de septiembre tuvo que escapar de la violencia que asol su hogar en el Campo de Yarmuk, en Siria, donde vive el mayor nmero de refugiados de los 455.000 palestinos que estn en el pas. Ella dej atrs todos los aspectos de su vida, menos sus nios: Ahmed, de 15 aos, Hayzam, de 10, y Mirna, un beb de dos aos.

En los campos de refugiados de todo el Lbano, estos nuevos refugiados palestinos se estn encontrando frente a frente con las crueles realidades histricas y contemporneas de la discriminacin, segregacin y subdesarrollo de los ya ms de 400.000 refugiados palestinos diseminados por el Lbano. Los nacionales sirios y los refugiados palestinos que huyen de Siria escapan de la misma violencia aniquiladora, pero tan pronto como entran por la frontera del Lbano han de enfrentarse a todo un conjunto completamente diferente de regulaciones. El estatuto de aptrida de los casi 7.000 refugiados palestinos que han escapado de Siria les exige tener que pagar aproximadamente 17 dlares por una visado de quince das, o 33 dlares por un visado de un mes, no renovable, tras el cual se espera que se marchen o que tengan que pagar multas por superar ese plazo de estancia. Se ven tambin sometidos a las mismas leyes discriminatorias establecidas desde hace mucho tiempo contra sus compatriotas palestinos reasentados aqu anteriormente. Esas leyes excluyen la posibilidad de poder acceder a los colegios libaneses, a las oportunidades de trabajo en general (limitndoles a los puestos de trabajo ms duros), a la atencin sanitaria y a otros derechos civiles bsicos.

Amontonados en los doce miserables campos de refugiados oficiales del Lbano, donde solo se dispone de electricidad a ratos y las familias se apilan en apartamentos de una sola habitacin, se ha informado ya en numerosas ocasiones que la vida de los refugiados palestinos en el Lbano puede compararse y ser an peor que la de los que viven bajo la ocupacin israel en Gaza. Las ONG, como American Near East Refugee Aid (ANERA), han citado a los campos palestinos en el Lbano como los peores de la regin en cuanto a condiciones de vida, pobreza, educacin y sanidad. Tal contexto establece un agudo contraste con el de los sirios que tienen pasaporte, quienes aunque experimentan su propio conjunto de penosas condiciones, tienen garantizado un visado de residencia de seis meses que se les concede gratis. Tambin disfrutan del derecho a trabajar sin permisos (segn un acuerdo establecido hace tiempo) y a estabilizarse en el Lbano sin las restricciones que se les imponen a los refugiados palestinos como consecuencia de su estatuto de aptridas.

Adems, los recursos de la ayuda son incluso ms limitados an para aquellos refugiados palestinos que han tenido que desplazarse por segunda vez y que estn ahora cruzando la frontera desde Siria- que para los refugiados sirios. Esto se debe sobre todo a que los refugiados palestinos que residen en Cisjordania, la Franja de Gaza, Jordania, Siria y el Lbano caen bajo la jurisdiccin especfica de la Agencia de las Naciones Unidas para la Ayuda a los Refugiados (UNRWA, por sus siglas en ingls). Los refugiados palestinos en otros pases o los refugiados de otros orgenes en cualquier pas- estn bajo la jurisdiccin del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), puesto que pueden registrarse con la citada organizacin.

Mientras Misar camina silenciosamente a travs de las calles llenas de basura estrechando a Mirna contra su cadera, se mentaliza para volver a adaptarse a Shatila. Las desahuciadas calles no son nuevas para ella. Nacida en la misma Shatila, Misar escap en 1982 durante uno de los episodios ms trgicos en la historia de los refugiados palestinos. La infernal masacre ocurrida en 1982 en Sabra y Shatila, en la que perecieron ms de 800 refugiados civiles palestinos, hizo que abandonaran estos campos desordenadamente despus de que las fuerzas israeles acordonaran las salidas del campo mientras una milicia derechista de la Falange Libanesa perpetraba un asedio criminal. Pocos sobrevivieron para poder contar la historia.

Misar escap pero no ha olvidado. Era casi un beb cuando ocurri la masacre. Misar cavila sobre la irona de haber vuelto con sus propios nios: Escap de este barrio depauperado con mi familia cuando tena la edad de Mirna a causa de la guerra, y ahora estoy volviendo con Mirna para escapar de otra guerra. La vida es una locura. Mirna, una pequea de dbil cuerpecito mira a su madre con aprensivos ojos marrones, invadida por un desesperado ataque de pnico ante el sonido de un ruido muy fuerte, con sus diminutas orejas sacudidas por sonidos demasiado familiares de los bombardeos sufridos cerca de su hogar en Yarmuk.

El creciente coste de la seguridad

Misar tom la decisin de huir del Campo de Yarmuk en Siria cuando se vio atrapada como objetivo de los bombardeos tanto del rgimen sirio como del Ejrcito Sirio Libre. Su marido, pintor brocha gorda, le dio a Misar los ahorros de la familia para que huyera y buscara refugio en Lbano mientras l se quedaba en Siria. Misar y sus tres hijos comparten ahora una habitacin con otra familia de cuatro personas con un alquiler mensual de 250$, el triple de la cantidad que gastaba en albergar a su familia en Siria. Con un cuarto de dlar poda conseguir el pan para toda la familia. Aqu me cuesta cuatro dlares. Sin posibilidad de ganar algn ingreso debido a su condicin de refugiada palestina, Misar cuenta con muy pocas opciones.

Sus problemas actuales de desplazamiento son compartidos por alrededor de 7.000 refugiados palestinos que han huido de Siria, segn la lista de personas registradas de la UNRWA. Confiando en tener mejores condiciones de vida que en la Siria asolada por la guerra, palestinos como Misar luchan para adaptarse a vivir en un campo que tiene muy limitados recursos. Pero la crisis actual de palestinos huyendo del torbellino que asola la regin no es un suceso nuevo, como en el pasado mostraron las guerras en Iraq, Kuwait y el Lbano. Sin embargo, la tragedia ha aumentado an ms, ya que nunca se ha puesto en marcha una solucin autntica a largo plazo, a pesar de la naturaleza cclica de esta catstrofe humanitaria.

La economa libanesa juega un papel en los obstculos a que se enfrentan los palestinos en Shatila. El Lbano disfruta de un PIB ms alto que el de Siria, lo que se traduce en un mayor coste de vida. Mientras Siria tena redes sociales de aprovisionamiento ms fuertes, el Lbano tena una economa orientada hacia el libre mercado y carece de muchos de los beneficios de la seguridad social de los que vivan bajo el umbral de la pobreza en Siria. Adems, bajo el sistema legal sirio, los refugiados palestinos tenan acceso a oportunidades de trabajo, educacin pblica, sanidad y otros servicios gubernamentales.

El violento desplazamiento, junto con la repentina ausencia de muchos suministros bsicos ha dejado a la mayora de estos nuevos refugiados palestinos en estado de shock. Muchas familias estn incluso considerando la posibilidad de volver a la zona de guerra en Siria para escapar de sus nuevos problemas financieros. En el cruce de Masna, en la frontera sirio-libanesa, otra familia de cuatro miembros regresa a Siria, ya que no tienen otra opcin que la de volver a sus hogares arrasados por la guerra. Ahmed Shehata, padre y refugiado, explica: No tengo otra opcin ms que la de volver atrs con mi familia. No se me permite trabajar aqu [en Lbano] por ser palestino y estamos solos aqu. Cmo voy a mantener a mi familia?

La ayuda: un pozo seco

Algunos refugiados palestinos, como Ahmed Kolak, se hacen preguntas acerca de la falta de reciprocidad de los gestos humanitarios. En 2006, durante el conflicto israelo-libans, abrimos nuestras casas a los refugiados libaneses, pero ahora nos han dejado solos. Algunos indicaron que an no haban visto nada de la prometida ayuda de la UNRWA. La UNRWA viene y registra nuestros nombres, pero desde que hemos llegado no hemos recibidos ninguna ayuda de ellos. Una ONG islmica les ha proporcionado colchones.

Los refugiados palestinos en el Lbano son atendidos exclusivamente por la UNRWA, que est luchando con un presupuesto muy limitado para poder ofrecer el necesario apoyo. La portavoz de la UNRWA, Huda Samra, subray la dificultad de los doblemente desplazados palestinos para encontrar trabajo:

Tenemos la experiencia de los palestinos convertidos en refugiados dos veces y dos veces desplazados. Desde el punto de vista humano, es muy duro ver que una humillacin as ocurre una y otra vez. Su gravsima situacin no tiene fin. Esta gente lo ha perdido todo y tiene que empezar desde cero una vez ms.

Pero Samra explica que la Agencia carece de financiacin para poder ofrecer esta vez ms apoyo a los refugiados:

No podemos hacer mucho por ellos. Estamos proporcionando cuidados sanitarios primarios y educacin en nuestros colegios. Estamos haciendo todo lo que podemos pero sabemos que es insuficiente. No podemos hacer nuestro trabajo debido a la grave disminucin del presupuesto.

Un problema al que hace referencia Samra es al nmero de refugiados palestinos que permanecen en el Lbano una vez agotadas las fechas de sus permisos. Si les cogen, deben pagar una multa de 33 dlares para renovar el visado. Esto pone de relieve un importante contraste en relacin con los refugiados sirios. Otro empleado de la UNRWA que prefiere mantener el anonimato explica que hay una diferencia entre el trato a los refugiados sirios y el que se da a los refugiados palestinos que huyen de Siria. Los visados de los palestinos necesitan de constantes renovaciones que acaban pagando hasta que pueden permitrselo y despus pasan a la clandestinidad. No es ningn secreto que las polticas del gobierno libans hacia los palestinos sin inherentemente discriminatorios y marginadoras.

Los refugiados desplazados no tienen ningn sitio adonde trasladarse, y la Agencia no tiene financiacin de donantes internacionales para poder seguir apoyndoles. La posicin de la UNRWA alega que estn intentando incansablemente aumentar los fondos pero que en los ltimos tres aos han tenido que luchar con el dficit de la organizacin, por un valor de cien millones de dlares. Empezamos cada ao sin saber si vamos a poder sobrevivir los tres ltimos meses. Estamos haciendo frente a una crisis crnica y aguda de financiacin, dice el Director de Comunicaciones de la UNRWA, Chris Gunness.

Mientras Misar calma a su nia, caminando an por las callejas entre los refugios de Shatila, nos cuenta que cada vez est ms angustiada. Estoy preocupada por los nios. El colegio ha empezado ya y la UNRWA nos ha dicho que las clases estn llenas. Nos arriesgamos a pagar un precio muy caro de fatalidad si nos quedamos en Siria, pero aqu el coste de la vida hace que la supervivencia sea una lucha tan dura o ms que all.

Miles de refugiados palestinos que han huido de Siria al Lbano se enfrentan a diario a esta horrible paradoja. Para ellos, el destino de discriminacin y desigualdad en el Lbano es tan terrible como el destino de violencia en Siria. Misar se debate para poder asumir este desplazamiento: La vida que establecimos en Siria se convirti en nuestro hogar. El gobierno libans permite que los refugiados sirios trabajen, se queden seis meses y renueven su permiso de estancia gratis. Por qu tiene que ser diferente para los palestinos?

Dina Amer es una periodista independiente que reside fuera de El Cairo. En el pasado ha publicado sus artculos en The New York Times, CNN y PBS.

Fuente original: http://www.jadaliyya.com/pages/index/8322/the-struggle-for-twice-displaced-refugees_palestin



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