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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-11-2012

Bajo las bombas, la tragedia de Gaza

Michele Giorgio
Il Manifesto

Traducido para Rebelin por Susana Merino.


Sami Ajrami llora por su beb. La esquirla de una bomba que explot a pocos metros de su casa ha arrancado dos dedos a la pequea. Sami no tiene consuelo, el desahogo del llanto no alcanza a frenar la mezcla de rabia y desesperacin que le oprime las entraas desde que un raid israel casi ha exterminado a su familia. Un drama humano pero tambin profesional porque Sami trabaja desde hace aos como periodista con los israeles. Su perfecto dominio del hebreo lo ha convertido desde hace aos en un colaborador permanente de un canal de televisin. Trabajo que sin embargo no lo ha inmunizado contra la ofensiva area que comenz el jueves a partir del asesinato del comandante militar de Hams, Ahmed Jaabari.

Tambin Sami se halla bajo las bombas como todos los palestinos. Y ni siquiera el potente nombre de la BBC ha podido proteger a Jihad Misharawi, camargrafo de la emisora britnica. Los mdicos y las enfermeras del hospital Shifa cuentan cmo lleg precipitadamente el jueves por la noche a la guardia llevando en brazos a su pequeo hijo Omar ya sin vida. Tampoco olvidan a la jovencita encinta que tambin lleg muerta al hospital.

Tambin se llora en el otro lado de la frontera. Un edificio de Kiryat Malachi, al sur de Israel, fue alcanzado de lleno por uno de los misiles disparados por los palestinos luego del asesinato de Ahmed Jaabari. Tal vez un grado ms potente que los artesanales Qassam. Murieron tres personas, una pareja de treintaeros y una joven de 20 aos. Muertos en los que Israel podra cebarse para perpetrar un ataque terrestre paralelo al de la aviacin con los que tantas veces han amenazado el primer ministro Netanyahu y el ministro de Defensa Barak.

Las razzias han alcanzado tambin a Holon, Rishon Letzion y uno de los misiles cay en el agua frente a Jaffa, a las puertas de Tel Aviv donde inmediatamente sonaron las sirenas de alarma. La guerra no sirve, evidentemente, para detener los lanzamientos de las razzias como ya se demostr en la operacin "Plomo fundido" de 2008. El problema est, y persiste, en el asedio de Gaza, se trata de un problema poltico, no militar. Y sin embargo Netanyahu y Barak insisten y repiten que quieren garantizar la absoluta seguridad de la poblacin israel y restablecer el "poder de disuasin" de Israel. Han vuelto a convocar a los reservistas, los tanques estn listos para entrar en Gaza en cualquier momento. La aviacin aguarda rdenes de intensificar las incursiones que hasta ayer por la noche haban dejado ya 15 muertos, entre ellos Hanin y Walid, de nueve meses y dos aos y medio respectivamente. Los heridos son otros 150. La israel Michal Vasser dice sin embargo "no" a la guerra. Vive en el kibutz Kfar, Aza donde no pocas veces caen los cohetes lanzados desde Gaza. Pero rechaza el conflicto y los ataques a la poblacin palestina. "Por favor no me defiendan, no de este modo" ha escrito en el diario Haaretz dirigindose a Netanyahu y Barak. Otro israel, Gerhson Baskin, un pacifista que particip hace un ao en las difciles negociaciones para el intercambio del soldado Ghilad Shalit, que estuvo prisionero cinco aos en Gaza, por un grupo de un millar de presos palestinos, revel que hace apenas unos das haba encauzado los pasos necesarios para una tregua que se trunc a raz del asesinato de Ahmad Jaabari, sepultado ayer luego de un funeral al que concurrieron miles de palestinos. Una lluvia de crticas y ataques lo asedi cuando lo revel a los medios informativos.

Hoy llega a Gaza el primer ministro egipcio Hishamm Qandil, junto a otros ministros. Se trata de una evidente manifestacin de apoyo del gobierno de los Hermanos Musulmanes al ejecutivo de Hams, luego de las heladas y difciles relaciones con Israel puestas de manifiesto por el recproco retiro de sus embajadores. La poblacin espera que el primer ministro egipcio se muestre capaz de encarar una mediacin para poner fin a la escalada. La noticia llega tambin al hospital Shifa, pero nadie presta atencin. Desde hace dos das los mdicos y las enfermeras del principal hospital de Gaza se dedican sin parar a auxiliar a los heridos que llegan continuamente.

"Rpido, rpido, dejen pasar" grita un polica tratando de abrir paso entre la multitud de personas, parientes, curiosos y periodistas a una camilla que llevan dos enfermeros. El herido se cubre la cara con el codo. "Llega de Sudaniyeh, es un hombre de 52 aos" dice Maher, un joven pescador que desde hace tiempo se dedica a ayudar a los activistas extranjeros que viven en Gaza. Luego de algunos minutos una ambulancia entra velozmente en el patio del Shifa. Otra carrera de fotgrafos y periodistas. Esta vez es un agente de seguridad herido en Tual, al norte de Gaza. Junto a Maher toman nota Rosa Schiano de Npoles y Alessandro Romano de Matera. Estn en Gaza por solidaridad con la poblacin palestina y vuelcan toda la informacin que obtienen en las redes sociales. "La noche anterior estaba en Jabaliya, como husped de una familia y no pudimos pegar ojo -cuenta Romano- los bombardeos areos eran constantes y la casa temblaba cuando los misiles caan a escasa distancia".

Segn el portavoz militar israel todos los objetivos alcanzados eran bases militares de Hams y de los servicios de seguridad. En Gaza, por el contrario, sealan los efectos del ataque sobre la poblacin civil. Un grupo de una decena de cooperativistas de ONG italianas con proyectos en la Franja de Gaza difundi un comunicado en el que precisa que los civiles palestinos estn sufriendo ataques permanentes de drones, bombardeos, fuego naval de una ofensiva militar indiscriminada y desproporcionada". "Nos dirigimos a las personas conscientes de todo el mundo -aaden los cooperativistas- para que se opongan a esta agresin ilegal a la poblacin civil palestina. La comunidad internacional debe intervenir urgentemente para detener estos violentos ataques". Una noche de pnico y tensin cay ayer sobre Gaza. Y de miedo por la ofensiva terrestre preparada por Israel. Mientras escribamos esto nos lleg la dura toma de posicin del ministro de Defensa israel Barak, enfurecido por un misil palestino que por primera vez cay a las puertas de Tel Aviv, anunciando que ha movilizado a 30.000 reservistas y adems declar que los palestinos lo pagarn muy caro.

 

Fuente original: http://www.ilmanifesto.it/area-abbonati/in-edicola/manip2n1/20121116/manip2pg/01/manip2pz31779/

rCR



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