Portada :: Palestina y Oriente Prximo :: Nueva masacre en Gaza
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-11-2012

El "Derecho a la autodefensa", una victoria tremenda de la propaganda israel

Amira Hass
Haaretz

Traducido para Rebelin por J. M. y revisado por Caty R.


Con el apoyo a la ofensiva de Israel en Gaza, los lderes occidentales han dado carta blanca a los israeles para que hagan lo que mejor saben hacer: revolcarse en su victimismo e ignorar el sufrimiento palestino.

Una de las tremendas victorias de la propaganda de Israel es que le han aceptado como vctima de los palestinos, tanto a la vista de la opinin pblica israel como a la de los lderes occidentales que se apresuran a hablar del derecho de Israel a defenderse. La propaganda es tan eficaz que slo los cohetes palestinos en el sur de Israel, y ahora en Tel Aviv, se cuentan en la ronda de las hostilidades. Los cohetes, o los daos a lo ms sagrado -un jeep militar- se ven siempre como punto de partida, y junto a la aterradora sirena, como sacada de una pelcula de la Segunda Guerra Mundial, construyen la meta-narrativa de la vctima que tiene el derecho a defenderse.

Todos los das, de hecho en cada momento, esta meta-narrativa permite a Israel aadir otro eslabn a la cadena de despojo de una nacin tan antigua como el Estado mismo, mientras que al mismo tiempo se oculta el hecho de que un hilo conductor se extiende desde 1948 cuando negaron a los refugiados palestinos el regreso a sus hogares, la expulsin de los beduinos del desierto de Negev a principios de 1950, la expulsin actual de los beduinos del valle del Jordn, haciendas para los judos en el Negev, la discriminacin en los presupuestos de Israel y los disparos contra los pescadores de Gaza para evitar que se ganen la vida de manera respetable. Millones de estos hilos continuos pueden ligarse desde 1948 hasta el presente. Este es el tejido de la vida de la nacin palestina, tan aislados como estn en la soledad de sus diversos confinamientos. As es el tejido de la vida de los ciudadanos palestinos de Israel y de los que viven en sus tierras de exilio.

Pero estos hilos no son toda la trama de la vida. La resistencia a los hilos que nosotros, los israeles, hacemos girar indefinidamente, tambin es parte de la trama de la vida de los palestinos. El significado de la palabra resistencia se ha degradado para darle el sentido de una competencia muy masculina en la cual los misiles harn blanco en zonas muy alejadas (una competencia entre las organizaciones palestinas, y entre ellos mismos y el ejrcito israel regular). Esto no invalida el hecho de que, en esencia, la resistencia a la injusticia inherente a la dominacin israel es una parte inseparable de la vida cotidiana de los palestinos.

Los ministerios de Exterior y Desarrollo en Occidente y en los Estados Unidos colaboran con alevosa en la representacin mendaz de Israel como vctima, ya sea porque cada semana se reciben informes de sus representantes en la Ribera Occidental y la Franja de Gaza sobre un eslabn ms que se ha sumado en la cadena de desposesin y opresin que Israel impone, o porque sus propios contribuyentes "ponen dinero para algunos de los desastres humanitarios, grandes y pequeos, infligidos por Israel.

El 8 de noviembre, dos das antes del ataque al ms santo de los santos -los soldados de un ejrcito en jeep esos contribuyentes podran haber ledo que los soldados israeles mataron a Ahmad Abu Daqqa, de 13 aos, que estaba jugando al ftbol con sus amigos en el pueblo de Abassan, al este de Khan Yunis. Los soldados estaban a 1,5 kilmetros de los nios, dentro de la zona de la Franja de Gaza, ocupados en "exponer" (palabra para blanquear otra, destruir) las tierras agrcolas. As que, por qu no comenzar a contar la escalada de agresin con la muerte del nio? El 10 de noviembre, despus del ataque del jeep, el ejrcito israel mat a otros cuatro civiles de 16 a 19 aos.

Revolcarse en la ignorancia

Los lderes de Occidente podan saber que antes del ejercicio del ejrcito de Israel la semana pasada, a decenas de familias beduinas del valle del Jordn les obligaron a evacuar sus hogares. Qu curioso que los entrenamientos del ejrcito israel siempre tengan que hacerse en los lugares donde viven los beduinos y no donde estn los colonos israeles, y que eso constituya una razn para expulsarlos! Otra razn. Otra expulsin. Los lderes de Occidente tambin podran haber sabido, basndose en el artculo a todo color en papel cromo donde se reportan las finanzas de sus pases, que desde principios de 2012, Israel ha destruido 569 edificios y estructuras palestinas, incluidos pozos de agua y 178 viviendas. En total, 1.014 personas se vieron afectadas por las demoliciones.

No omos a las masas de Tel Aviv ni a los residentes de las zonas del sur advertir a los administradores del Estado sobre las implicancias de esta destruccin sobre la poblacin civil. Los israeles se revuelcan alegremente en su ignorancia. Esta informacin y la de otros hechos similares estn disponibles y accesibles a cualquiera que est realmente interesado. Pero los israeles optan por no saber. Esta ignorancia voluntaria es una piedra angular de la construccin del sentido de victimizacin de Israel. Pero la ignorancia es ignorancia: El hecho de que los israeles no quieran saber lo que estn haciendo, como potencia ocupante, no niega sus actos ni la resistencia palestina.

En 1993, los palestinos dieron a Israel un regalo, una dorada oportunidad para cortar la trama de los hilos que atan 1948 hasta el presente, de abandonar las caractersticas del pas de despojo colonial, y juntos planear un futuro diferente para los dos pueblos en la regin. La generacin palestina que acept los Acuerdos de Oslo (llenos de trampas colocadas por abogados israeles inteligentes) es la generacin que conoci una multifactica, hasta normal, sociedad israel que permiti la ocupacin de 1967 (con el fin de conseguir mano de obra barata) con una libertad de movimientos casi completa. Los palestinos llegaron a un acuerdo sobre la base de sus demandas mnimas. Uno de los pilares de estas exigencias mnimas defina la Franja de Gaza y Cisjordania como una entidad territorial nica.

Pero una vez que la aplicacin de Oslo comenz, sistemticamente Israel hizo todo lo posible para que la Franja de Gaza se convirtiera en una entidad independiente, desconectada, en el marco de la insistencia de Israel en mantener y ampliar la trama de 1948. Desde el surgimiento de Hams, ha hecho todo lo posible para respaldar la impronta que Hams prefiere: que la Franja de Gaza es una entidad poltica separada donde no hay ocupacin. Si esto es as, por qu no ver las cosas de la siguiente manera: Como entidad poltica independiente, cualquier incursin en el territorio de Gaza es una violacin de su soberana e Israel hace esto todo el tiempo. Acaso el gobierno del estado de Gaza no tiene derecho a responder, contrarrestar, o al menos el derecho masculino -un gemelo del derecho masculino del ejrcito israel a asustar a los israeles como hacen ellos con los palestinos?

Pero Gaza no es un Estado. Gaza est bajo ocupacin israel, a pesar de todas las acrobacias verbales tanto de Hams como de Israel. Los palestinos que viven all son parte de un pueblo cuyo ADN contiene la resistencia a la opresin.

En Cisjordania, los activistas palestinos tratan de desarrollar un tipo de resistencia distinta de la resistencia armada masculina. Pero el ejrcito israel destruye toda resistencia popular con celo y determinacin. No hemos odo hablar de los residentes de Tel Aviv y de las zonas del sur quejarse de la simetra de disuasin que el ejrcito israel est construyendo contra la poblacin civil palestina.

Y as otra vez Israel ofrece ms razones a ms jvenes palestinos, para quienes Israel es una sociedad anormal de ejrcitos y de colonos, para concluir que la nica resistencia racional es la sangre derramada y el contraterrorismo. Y as todos los eslabones de la opresin israel y toda la ignorancia de la existencia de la opresin israel nos arrastra cuesta abajo en la ladera de la competencia masculina.

Fuente original: http://www.haaretz.com/news/features/israel-s-right-to-self-defense-a-tremendous-propaganda-victory.premium-1.478913



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter