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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-11-2012

La realidad de la aniquilacin de Sirte, la puerta de frica, por la OTAN
Libia y la destruccin creativa

Daniel Kovalik
CounterPunch

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


En su nuevo libro Slouching Towards Sirte, que se publicar en diciembre, Maximilian Forte cuestiona muchas de las ideas que prevalecen, tanto en la izquierda como en la derecha, con respecto a Libia y los motivos tras la intervencin de la OTAN en ese pas que derroc el gobierno de Muamar Gadafi el ao pasado. Como explica Forte, la intervencin de la OTAN se prepar durante muchos aos. La OTAN, dirigida por EE.UU., aprovech la Primavera rabe y las muy reales y legtimas protestas en Libia para realizar un deseo albergado hace tiempo de liberarse de un gobierno nacionalista que haba ayudado a otras luchas por la liberacin nacional (como las luchas del CNA, los sandinistas y la OLP). Adems, Libia bajo Gadafi estaba tomando un rol de liderazgo cada vez ms importante en frica y bloqueaba oportunidades econmica y de inversin de EE.UU. en la propia Libia as como su mayor penetracin en frica en su conjunto.

Por cierto, el ttulo del libro provoca la pregunta de por qu la ciudad de Sirte es tan importante en esta narrativa. Como explica Forte, Sirte, aparte de laciudad natal de Muamar Gadafi y segunda capital de Libia bajo su gobierno, fue durante siglos la puerta de acceso de los potenciales invasores de frica. Forte cita al respecto al propio Gadafi quien salud a los dirigentes africanos de Sirte en la Quinta Cumbre Ordinaria de la Unin Africana de 2005, describindola como ciudad de primera lnea porque se enfrent a los ataques y resisti varias campaas coloniales que apuntaban al corazn de frica desde las eras romana, bizantina, turca y coloniales, junto a otras incursiones de losvndalos que trataban de penetrar profundamente en la campaa africana Sirte fue siempre la primera lnea de defensa frente a esas campaas. Forte relata adems que Sirte, la ciudad en la que se fund la Unin Africana en 1999, en gran parte gracias al propio Gadafi, sigui siendo una ciudad de primera lnea crucial y por cierto la capital prevista de los nuevos Estados Unidos de frica hasta que tuvo lugar la invasin de la OTAN.

Segn la tesis de Forte, Sirte, como ciudad de primera lnea, era una importante presa simblica y un objetivo de la OTAN que, para hacer que su mensaje de que tambin estaba preparando una nueva vuelta de pillaje y saqueo llegara claramente a Libia y a toda frica, trabaj junto a los rebeldes antigubernamentales para arrasar la ciudad. Citando al respecto a David Randall, periodista del Independent de Londres, despus de la intervencin de la OTAN Sirte se qued sin un edificio intacto con casi todas las casas pulverizadas por cohetes o morteros, quemadas, o acribilladas, la infraestructura de una ciudad a la que el lder libio dedic millones simplemente ha dejado de existir".

Adems, aunque la OTAN y su coro de animadores de ciertasorganizaciones occidentales de derechos humanos afirmaron que invada Libia para proteger a los civiles, la poblacin de Sirte result diezmada en la destruccin de la ciudad. Como dice Forte:

Sirte sufri una catstrofe, segn las descripciones de numerosos testigos presenciales, de interminables filas de edificios en llamas, cadveres deejecutados que yacan en el csped de los hospitales, fosas comunes, casas saqueadas y quemadas por losinsurgentes, edificios de viviendas arrasados por las bombas de la OTAN. Es la verdadera cara de la proteccin de civiles y parecen crmenes contra la humanidad. Lejos de la imagen romntica de toda Libia alzada contra el maligno tirano, era la cara de una parte de Libia destruyendo a la otra con la ayuda (por decir lo menos) de fuerzas extranjeras.

Y es un punto clave en la narrativa de Forte: mientras las ONG de derechos humanos como Amnista Internacional (AI) se apresuraron a pedir la accin del Consejo de Seguridad de la ONU para impedir una posible matanza del gobierno libio en Bengasi, esas mismas ONG no pidieron una accin semejante cuando se destruy Sirte, manzana tras manzana, con la ayuda de las mismas fuerzas de la OTAN que ayudaron a desencadenarla. Lejos de semejantes llamados a una accin afirmativa de la ONU, grupos como AI incluso enmudecieron y no criticaron esa matanza, minimizando la cantidad de vctimas civiles en Sirte (y en Libia en general) y tratando con escepticismo los informes de violaciones de los derechos humanos en Sirte.

Mientras AI termin por aplaudir a la OTAN por sus presuntos esfuerzos significativos para minimizas el riesgo de causar bajas civiles, Forte demuestra que la OTAN y sus aliados rebeldes atacaron a los civiles y la infraestructura civil en Sirte, y que el resultado fue muchos ms civiles muertos que solo los montones de civiles libios [muertos] que AI atribuye a la OTAN durante el curso de todo el conflicto. Por cierto, existe buena evidencia de que hubo bombardeos de la OTAN -incursiones que conllevaban la tpica poltica estadounidense de doble golpe en la cual se bombardea una y otra vez la zona para matar a los civiles quellegan a la escena a rescatar a los heridos y muertos despus del primero bombardeo que mataron a numerosos civiles en Sirte y en otros sitios de una sola pasada. Pero otra vez losgrupos como AI se mantuvieron impasibles.

Es esta selectividad en el manejo de violaciones reales o amenazas de los derechos humanos selectividad basada en quin es el agresor y quin el agredido es la que ha debilitado la doctrina de los derechos humanos y el sistema en el que opera. Como dira Noam Chomsky, cuando el agresor es una poderosa entidad occidental como la OTAN, o un aliado suyo, sus violaciones de los derechos humanos no importan, y sus vctimas son, en los hechos, indignas. En realidad, los civiles de Sirte tuvieron la mala suerte de ser ese tip de vctimas indignas, como los civiles de Bani Walid que recientemente han sido atacados y sitiados por el nuevo gobierno pro occidental de Libia y como los civiles que viven en Gaza o los campesinos de Colombia.

Mostrando sus cartas, el principal instigador y lder de la intervencin de la OTAN, EE.UU., no perdi tiempo en llegar a Libia despus de la cada del gobierno de Gadafi para recolectar los despojos de la guerra. As, en septiembre de 2011, incluso antes del violento asesinato de Gadafi en octubre, el embajador de EE.UU. Gene Cretz, particip en una conferencia telefnica del Departamento de Estado con unas 150 compaas estadounidenses que esperaban hacer negocios en Libia. Como subraya Forte en su libro, que postula que el acceso estadounidense a la inversin en infraestructura fue un motivo an mayor para la intervencin que el acceso al petrleo, las oportunidades de negocios discutidas en esa regin fueron ciertamente proyectos de infraestructura.

Forte prueba irrefutablemente que EE.UU. a pesar de una cierta mejora de las relaciones con Gadafi antes del levantamiento de febrero de 2011 mantenasu frustracin por el bloqueo de Gadafi de proyectos de infraestructura de compaas estadounidenses como Bechtel y Caterpillar, proyectos que Libia concedi a empresas rusas, chinas y alemanas. La invasin solucion el problema de dos maneras contundentes. Primero, por supuesto, EE.UU. asegur mediante su intervencin en Libia que una porcin sustancial de futuros proyectos de infraestructura se entregara a las compaas estadounidenses. Sin embargo la parte ms importante, y ms diablica del plan, es que la propia intervencin violenta cre la necesidad de dichos proyectos de infraestructura, qu mejor manera de crear esa necesidad que arrasar ciudades enteras? Y aunque EE.UU. ciertamente tiene una gran necesidad de inversin en infraestructura en su propio pas (por ejemplo para impedir que ciudades como Nueva York se hundan en el mar), una inversin semejante tiene la clara desventaja de que hay que pagarla con dinero estadounidense.

En el caso de Libia, como ocurri en el caso de Irak, EE.UU. devast el pas, creando as una gran demanda de proyectos de infraestructura y despus exigi que los pagara el propio pascon el dinero de susingresos del petrleo. Capitalismo buitre es ciertamente un trmino demasiado elegante para este tipo de destruccin creativa, porque los buitres se alimentan de carroa que ya est muerta; en este caso EE.UU. crea la carroa para que se alimenten sus corporaciones a costa de otros. Brillante!

Solo como ejemplo, hice una rpida bsqueda en Google y encontr un artculo del 31 de mayo de 2012 de una publicacin empresarial llamada Ventures que explica que solo General Electric espera generar hasta 10.000 millones de dlares de ingresos en Libia, ya que el pas norteafricano se propone reconstruir su economa, infraestructura, e instituciones en la era post Gadafi. El mismo artculo explica que en 2011, el Departamento de Comercio e Inversin del Reino Unido calcul que el valor de los contratos para reconstruir Libia, en sectores que van del suministro de electricidad y de agua a la atencin sanitaria y la educacin, ascender a ms de 300.000 millones de dlares en los prximos 10 aos. A continuacin el artculo cita al portavoz de GE quien se alegra por el hecho de que, despus de la invasin de la OTAN, el pas necesita todo, desarrollo del petrleo y del gas, que crear la riqueza para mejorar la vida de la gente, agua potable, energa fiable, un buen sistema de salud, la construccin de un sistema de transporte por riel y por avin para que la economa se pueda desarrollar, y todas esas son reas de concentracin son para nosotros en Libia, como hicimos en Irak.

Adems, una vez eliminado el problema que representaba el lder pan-africanista libio Gadafi, el guila estadounidense y su recin formado Comando Central Africano (AFRICOM) se abatieron sobre otras partes de frica para iniciar la penetracin en el continente.

Citando al periodista britnico Dan Glazebrook, Forte explica:

Al eliminar a Muamar Gadafi AFRICOM elimin en realidad al ms encarnizado adversario del proyecto Gadafi termin su vida poltica como un pan-africanista devoto, e indpendientemente de lo que se pensase sobre l, es obvio que no veafrica como la sometida proveedorara de mano de obra barata y materias primaspara cuya conservacin se cre elAFRICOM.

Adems, apenas un mes despus de la cada de Trpoli yel mismo mes del asesinto deGadafi (octubre de 2011) EE.UU. anunci que estaba enviando tropas por lo menos a otros cuatro pases africanos: Repblica Centroafricana, Uganda, Sudn del Sur y Repblica Democrtica del Congo. AFRICOM anunci adems 14 importantes ejercicios militares conjuntos planificados con Estados africanos para 2012, una cantidad sin precedente de ejercicios semejantes.

Se puede decir mucho ms sobre esta terrible historia de la intervencin de la OTAN en Libia y en frica, y recomiendo encarecidamente que el lector estudie Slouching Towards Sirte para los horrendos detalles. Simplemente terminar este artculo diciendo que en los tiempos que vivimos es fundamental vigilar cualquier afirmacin de las potencias occidentales, especialmente EE.UU., de que van a la guerra a proteger los derechos humanos, porque casi invariablemente la realidad es que la guerra termina violando ms derechos humanos de los que protege. Por desgracia los derechos humanos se han convertido en el Caballo de Troya que EE.UU. y sus aliados de las ONG utilizan para justificar intervenciones violentas en pases extranjeros. Por lo tanto, mientras la historia del Caballo de Troya condujo a la famosa mxima: Temo a los griegos incluso cuando traen regalos, yo aconsejara a la gente del Sur Global ms pobre: Temed a los occidentales incluso cuando traen regalos. Ciertamente Forte nos muestra por qu hay que hacer caso de este consejo.

Daniel Kovalik es un abogado sindical y de derechos humanos que vive en Pittsburgh. Actualmente ensea Derechos Humanos Internacionales en la Escuela de Derecho de la Universidad de Pittsburgh.

Fuente: http://www.counterpunch.org/2012/11/21/libya-creative-destruction/

rCR



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