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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-11-2012

Requiem por un nio palestino

Luz Marina Lpez Espinosa
Rebelin


La poeta murciana y combatiente en la guerra civil espaola del lado justo- Carmen Conde, escribi el poema en prosa Mientras los hombres mueren donde trata de los nios muertos en esa guerra. Y all se pregunta: Ningn aviador enemigo tiene niitos que levanten sus manos al viento de las hlices? No se responde. El enemigo no parece padre, y acaso es hurfano tambin.

Qu mejor descripcin del ser humano que en excusa de la guerra psima excusa-, asesina un nio. En Colombia las gentes del comn, sin pretensiones literarias, han adoptado el mismo concepto cuando frente a una de tantas atrocidades que aqu se cometen, slo atinan a decir: Ese no tuvo madre.

La amiga de Carmen, la premio Nobel Gabriela Mistral, ya haba escrito una bella metfora sobre la madre que lleva a enterrar a su hijo dormido:

Y la tierra ha de deshacerse en suavidades de cuna al recibir tu cuerpo de nio adolorido."

El arte universal y desde siempre, se ha ocupado de esa terrible aberracin, los nios como objetivo militar, las tiernas carnes despedazadas por uno de tantos artefactos mortferos que el hombre invent para aplicarle al que sentencia su enemigo. El cine, la literatura, la pintura entre otros, se levantan y rescatan lo mejor de la condicin humana frente a un hecho que revela lo peor de la condicin humana. Es la dialctica perpetua de la vida confrontando la muerte que campea, el bien tratando de espigar frente al mal que lo aplasta, la justicia esforzndose por descollar frente a la injusticia que se le impone.

Es lo que nos queda. Es el consuelo. Tal la importancia del Arte para la humanidad.

Lo anterior, a propsito de las repetidas imgenes que por estos das laceran ojos, odos y espritu de hombres y mujeres que reivindicndonos humanos y no es un pleonasmo-, nos negamos a aceptarlas: la de los pequeos cuerpos de nios palestinos, con primor y pobreza apretadamente envueltos como un recado navideo, destino a la tumba por un proyectil israel. A veces no es esa imagen rodeada de bocas y ojos abiertos llenos de ira y de dolor que nos remiten al Guernica, sino el tendal sobre el suelo cubierto con un rstico mantel, de cinco, seis o diez nios despedazados.

Nos resistimos a aceptar tan atroces crmenes, cuanto ms cuando vemos la frrea coraza con que los poderes del mundo los ocultan, desmienten, tergiversan. As, esas imgenes no nos llegan desde los poderosos y omnipresentes medios de comunicacin que enlazan en tiempo real al mundo entero, y lo informan al instante. Y cuando con desgana lo hacen cmo se nota que no tuvieron ms alternativa-, esos nios muertos, esas troneras en la cabeza, esas piernas que no estn, no son crimen alguno. Palabras pas, eufemismos, ambigedades, lugares comunes, los justifican. Hablan entonces de enfrentamientos, de conflicto entre dos naciones, de vctimas de lado y lado, de 100 muertos de ambos bandos, sin aclarar claro, que son 100 de uno y uno del otro. Ah! y hablan del terrorismo y de los terroristas, palabra mgica que pretende santificar el terrorismo.

Pero la verdad es que el manejo informativo que los poderes del mundo hacen de ese crimen espantoso, slo consagra una de las ms pavorosas realidades que la humanidad ha vivido desde mediados del siglo XX hasta hoy: el exterminio decretado y aceptado sin oposicin de ninguno de esos poderes, del pueblo palestino. Poblacin a la que no se la reconoce ni admite como titular de derechos, comenzando por el de sentar su planta en lugar alguno de la tierra, menos donde histricamente naci y ha vivido por milenios. Lo nico que se le concede, es que viva como paria en tierra ajena, en carpas en campos de refugiados. Sometida, sin gobierno y extinguida como entidad cultural, poltica y racial.

Y dentro de ese exterminio, hecho demasiado vergonzoso como para admitirlo, el asesinato de nios es propsito prioritario. Si no bastara la tozuda y estremecedora realidad ya est sentado que el principal argumento es la realidad-, remitmonos a las explicaciones de los verdugos de la macabra labor: esos nios son terroristas, o en todo caso lo van a ser, y de cualquier modo, estn en compaa de terroristas. Y para mayor abundancia en la justificacin, aaden, si hubiera algo reprochable en esas muertes, es culpa de los padres por usarlos de escudos en sus propias casas, sus propias calles, propios jardines y colegios.

Son el poder abierto y el oculto que gobiernan el mundo, los responsables de ese estado de cosas y de la infame presentacin que de l se hace. Y estos poderes tienen nombre: son los Estados Unidos de Amrica, la Unin Europea, los estados satlites de uno y otra, sus Bancos de Europa y Mundial, Fondo Monetario Internacional, su ONU con sus organismos, Consejo de Seguridad arrogndose el poder de la vida o de la muerte de cualquier poblador del planeta, su Comisin de Derechos Humanos absolviendo los crmenes de los amigos y condenando toda forma de defensa de los enemigos, la Corte Penal Internacional con su misin dem, la Corte Internacional de Justicia igual, etc., etc., etc. Entidades todas expresin en su ms alto poder decisorio, de la ms agresiva y violenta forma de racismo que haya conocido el mundo: el sionismo. Que en aras de realizar su designio de dominar al mundo entero, ocasionar la tercera guerra mundial. Por eso an en Israel, personas y organizaciones judas repudian la siniestra ideologa.

La verdad es que el territorio palestino, Gaza y Cisjordania, de ser el ms grande campo de concentracin existente en mundo, pas a serlo de exterminio decisin de Israel gobernada por los sionistas y aprobada por los poderes que ya se dijo le son funcionales. La ms contundente muestra de esta aprobacin, es la impunidad absoluta que cubre los mltiples episodios del exterminio. Que a cualquier otra nacin salvo los Estados Unidos para quien es rutina-, le ocasionara inmediata invasin y bombardeo de la comunidad internacional. O si no, que hablen las masacres de Shabra y Shatila, la de Jenin, la operacin contra Gaza en el 2007 con sus 1.500 muertos -casa por casa- el ataque y asesinatos contra la flotilla internacional La Libertad que llevaba ayuda humanitaria a la poblacin en agona, y el horror del bulldozer destrozando el cuerpo de la activista de derechos humanos norteamericana Rachel Corrie que se interpona entre el monstruo y la casa habitada que iba a derribar. Ni siquiera al gobierno de Estados Unidos le import el crimen de la joven herona.

Y si hubiere duda de la confabulacin del mundo -de sus poderes- con ese tenebroso mandato de exterminio de una poblacin y una cultura, pregntenle al premio Nobel de Paz 2011 Barak Obama qu piensa de ello, y les dir que maravilloso. Y despus al premio Nobel de Paz 2012 la Unin Europea qu de ello opinan, y les responder que maravilloso.

Suficiente lo anterior para asumir la certidumbre del abismo infranqueable que nos separa a nosotros que tenemos derecho de llamarnos la Humanidad, de quienes nos gobiernan en nombre de ella. Por eso las calles y las paredes del mundo, desde hace aos gritan el justsimo No en nuestro nombre, cuando esas ONUS, OTANES, OEAS, UNIONES EUROPEAS y hasta pases militarmente insignificantes como Colombia, decidieron arrasar pueblos, naciones y naturaleza, bajo la impostura mil veces desmentida de hacerlo empoderados de nuestros intereses.

Las masacres as las llamen guerra -y en legtima defensa para mayor oprobio- no dejan de ser tales as sea en Gaza. Y aunque los mass media nos digan que all no las hay; sino conflicto ejem y que en estos ejem siempre hay resultados no queridos, y que qu culpa tiene el soldado que dispara ejem.. si la cabeza del nio se atraviesa.

Porque quien haya tenido madre, no puede matar nios. As sean palestinos.

Nuestro corazn y nuestra sangre estn con Palestina!

Alianza de # MediosporlaPaz   # Venciendoelcerco

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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