Portada :: Palestina y Oriente Prximo :: Nueva masacre en Gaza
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-11-2012

Ojal

Santiago ODonnell
Pgina 12


Fue una tregua inesperada, casi abrupta. Era muy difcil imaginrsela horas despus de la explosin de un colectivo lleno de israeles en Tel Aviv, horas despus de que misiles de origen iran lanzados desde la Franja aterrizaran en Tel Aviv y Jerusaln. Haca mucho tiempo que Israel no soportaba semejantes niveles de violencia palestina. Atentados en colectivos no haba desde la segunda intifada de 2001-2002. Cohetes en Tel Aviv hubo en la guerra del 2006, pero lanzados desde Lbano. Misiles en la sagrada Jerusaln, primera vez. Seis israeles muertos. Decenas de heridos de distinta gravedad. Por mucho menos, en 2008 el poderoso ejrcito israel arras Gaza, haciendo tronar el escarmiento por aire, tierra y mar, con resultados esperables: 1600 palestinos muertos, casi mil de ellos civiles.

Tres aos ms tarde se repeta la escalada. Gaza tiraba cohetes, pero Israel vena haciendo lo suyo. Asesinatos firmados de lderes enemigos por primera vez en tres aos como para calentar el ambiente. Despus, ms de mil quinientos blancos bombardeados. Miles de misiles en una franja de cincuenta por diez kilmetros, donde se agolpan ms de un milln setecientos mil palestinos. Matemtica pura. Si tiras equis bombas en una superficie equis con equis habitantes, vas a matar a un montn de civiles, incluyendo muchos nios. En este caso, ms de ciento ochenta muertos y ms de treinta nios. Por ms que hables de escudos humanos no hay suficiente lugar para esconderse. Civiles y combatientes estn todos mezclados. El video israel del asesinato del lder de Hamas lo muestra clarito. La cmara enfoca el techo de un auto en movimiento en una calle angosta con veredas atestadas de gente en el centro de la ciudad de Gaza. Aterriza un misil y explota el auto. Mueren el lder, Ahmed Jabri, su hijo y el chofer. Por la onda expansiva, decenas de heridos quedan desparramados en la calle y la vereda.

Por eso sorprendi que el halcn Benjamin Netanyahu, el duro primer ministro israel, se tragara la represalia por los misiles iranes y el atentado en el micro y, apenas horas despus, aceptara suspender la inminente invasin terrestre, dando lugar a la tregua. Ms inesperado an, Netanyahu habra aceptado tambin, como parte del acuerdo, levantar el bloqueo de la Franja despus de seis aos. Y acept hacerlo en plena campaa electoral, asumiendo el riesgo ante un electorado mayoritariamente mano dura, que votar o no su reeleccin dentro de dos meses.

Israel nunca haba aceptado levantar el bloqueo, ni siquiera despus de las dos invasiones anteriores (2006 y 2008), con gran parte de la opinin pblica mundial indignada por las fotos de los bebs muertos, y en plena crisis humanitaria por la destruccin de la infraestructura a causa del bombardeo. Lo logrado esta semana parece ms de lo que muchos optimistas hubieran imaginado.

El pacto entre palestinos e israeles para dejar de seguir matndose y segregndose incluye el reconocimiento implcito por parte de los palestinos del derecho de Israel a existir. Si no, con quin negocian? Tambin incluye un reconocimiento implcito por parte de Israel de que no puede haber paz mientras la Franja sea una gran crcel. Por eso en principio acepta levantar el bloqueo.

Aunque existe una preocupante falta de detalles sobre cmo y cundo se levantar el bloqueo, los dos principales aliados de Israel, Estados Unidos y Egipto, aparecen como garantes del acuerdo y es probable que el gobierno israel no quiera decepcionarlos. Menos ahora, que estrena relacin con el nuevo gobierno pro islamista de El Cairo y busca recomponer con Obama tras haber apoyado a su rival Romney en las elecciones norteamericanas.

A tres das de la tregua da la impresin de que es una de esas movidas en las que todos ganan y por eso puede ser el principio de algo an mejor. Mientras enterraban a sus muertos en funerales pblicos que convocaban a multitudes enardecidas, Hamas y su lder Ismael Haniy celebraron el alto el fuego como un gran triunfo. Por primera vez en mucho tiempo las distintas facciones palestinas festejaron juntas en las calles de la franja y de Cisjordania. Por la sangre derramada, pero sobre todo por la sangre evitada, Hamas consolid su liderazgo y la unidad palestina sali fortalecida.

A su vez el primer ministro israel, el conservador Benjamin Netanyahu, se mostr como un lder moderado y reflexivo, el perfil ideal para disputarle votos de centro a sus rivales de Kadima y el Laborismo. Si bien Netanyahu tuvo que soportar algunas protestas, sobre todo en las ciudades ms cercanas a la Franja, si mantiene silenciados a los cohetes palestinos, el xito electoral ser su premio.

Ms all de la visin y voluntad de Netanyahu y Haniy, hay factores internos y externos que ayudan a entender el acuerdo y autorizan cierto optimismo sobre un posible fin de la violencia. La Primavera Arabe no fue en vano. Egipto tuvo un rol clave en las negociaciones, en sintona con Estados Unidos. Egipto es gobernado por un gobierno cercano a los Hermanos Musulmanes y Hamas se dice el captulo palestino de los Hermanos Musulmanes. En los conflictos anteriores el dictador egipcio Mubarak no haba movido un pelo en favor de los palestinos. Esta vez Egipto s se movi y adems no estuvo solo. La Primavera Arabe tambin llev a los Hermanos Musulmanes al gobierno en Tnez. El emir de Qatar y la jefe de la Liga Arabe visitaron la Franja. Turqua apoy sin vueltas a los palestinos, Europa hizo saber discretamente que no soportara otra carnicera como la del 2009 y hasta el Mercosur jug sus fichas en apoyo a la creacin del Estado palestino. Egipto es el principal receptor de ayuda econmica de Estados Unidos en la regin y el nuevo gobierno de El Cairo no se la quiere perder. A la vez, los Hermanos Musulmanes son los principales opositores al rgimen sirio y Estados Unidos y Egipto apoyan a la oposicin siria, pas que se halla inmerso en una sangrienta guerra civil. Como si fuera un efecto domin, Egipto se acerc a Estados Unidos, que a su vez se acerc a Israel. Y los tres hicieron lo posible por alejar a Palestina del eje Siria-Irn.

La reeleccin de Obama fue otro factor importante, porque sepult la idea de un ataque israel a Irn con apoyo estadounidense. Poco antes de su reeleccin. Obama abri un canal secreto de negociaciones con Irn para distender un poco el clima explosivo que haba en la regin y para frenar los mpetus belicistas del oficialismo israel y, sobre todo, de la oposicin estadounidense. Cuando empez la escalada a ambos lados de la Franja, la canciller Hillary Clinton viaj de inmediato a Israel para expresar su firme apoyo al gobierno israel y a su derecho a defenderse. Hillary se movi bien, porque ese apoyo en pblico le dio margen para presionar en privado a favor de la tregua, y le dio cobertura a Netanyahu para aceptar esa presin.

La interna palestina tambin jug. Una faccin minoritaria, la Jihad Islmica, chita y cercana a Irn, corra por izquierda a Hamas y ganaba en poder y prestigio con la prolongacin y radicalizacin del conflicto. Su brazo armado, las Brigadas al Quds, desplegaban su arsenal triangulado en Egipto desde Damasco y Tehern, algo que Israel, Estados Unidos y los rabes moderados prefieren evitar. Tambin rondaba el fantasma de un fuerte crecimiento de Al Qaida en Medio Oriente como respuesta a los bombardeos, algo que ya sucedi en las guerras de Siria, Libia e Irak.

En ese escenario, dos viejos rivales, Israel y Palestina, decidieron que haba cosas peores que sentarse a negociar. Ojal sea el principio de algo bueno, de algo que pueda durar.

Fuente original: http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-208559-2012-11-25.html



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter