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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-11-2012

Parturientas encadenadas en EEUU

Anbal Malvar
Pblico


Como todo el mundo sabe, en el planeta Tierra continan existiendo sociedades escasamente culturizadas y como un poco anacrnicas. Esos lejanos pases conservan costumbres atvicas bastante inhumanas. Por ejemplo, en ciertas crceles del mundo incivilizado, a las reclusas que se ponen de parto aun se les ata el vientre contra la camilla de la enfermera. Con cadenas. Se pone un candado sobre la barriguita paridora y se pasa una vuelta de eslabones de acero apretada bajo la camilla. No se vayan a escapar madre delincuente y neonato sospechoso durante el alumbramiento. Bueno. Quizs estoy exagerando y el candado se coloca debajo de la camilla. Pero vaya pases. Deberan ser muy lejanos. Pero no. Esto de la cadena en el vientre de la parturienta convicta suceda ayer mismo en Virginia, uno de los estados que ms contribuyeron a la Declaracin de Derechos de 1789. Hablamos de Estados Unidos. El pas de las libertades.

En todo caso, que no se asuste el atnito lector. La humanizacin del ser humano y del mundo civilizado avanza a un ritmo brbaro, y, ayer mismo, 27 de noviembre de 2012, las instituciones penitenciarias de Virginia decidieron que las presas parturientas ya no tendrn que sufrir el peso de una cadena en el ombligo durante el alumbramiento. Y se les permitir parir mucho ms cmodamente. Solo ser preceptivo colocarles unas esposas en las muecas. Espero que no sea a la espalda. Todo esto, salvo que el fiscal y el gobernador no ratifiquen tan posmoderna propuesta humanitaria. Que puede ser. Todo es posible en el pas de las libertades. No seremos nosotros quienes critiquemos a tan altas autoridades, si al final deciden que quiz se estn precipitando al desencadenar el vientre de las parturientas presas. Algo habrn hecho. Y apenas hemos alcanzado los albores del siglo XXI, y lo de pisar la luna ya todo el mundo sabe que solo fue un montaje. Pero habr que modernizarse. A nuestro pesar. Es de suponer que nuestro viril Pleistoceno se les est haciendo un poco largo a estas mujeres reclusas. Y a las mujeres en general.

Por eso yo creo que, aunque arriesgada y quizs hasta imprudente, esta neolgica ley de los virginianos ha de ser aplaudida por la turbamulta mugrienta. O sea, por el amable lector. Eso s. Sin llegar al vitoreo. No sea que se entusiasmen los defensores de modernidades y otros excesos libertarios. Esto de las cadenas sobre el feto es algo que conviene ser analizado en profundidad. Y sin prisas. De hecho, solo en 18 de los 50 estados del pas de Barak Obama est legislado que las reclusas puedan parir sin estas cadenas ombligueras nada favorecedoras. Y, si en el pas de las libertades y del primer presidente negro, la mayora de ciudadanos decentes considera que las presas tienen que dar a luz con la tripa atada por cadenas, supongo que ser por el bien del nio.

Los progresistas y los perroflautas lucubrarn que esas cadenas sobre el feto son la metfora demostradora de que aun somos el eslabn perdido. Yo nunca he parido. Y, segn mis crticos, apenas he alumbrado. Por eso, quiz, no me parece tan desastroso e hijoptico que la primera imagen que pueda ver mi hijo recin nacido sea la de su madre, o la de su padre, atado por unas cadenas. Ms bien me parece un buen arranque doctoral. Una enseanza. Y no esa mariconada de la educacin para la ciudadana.

Supongo que, en algn siglo que por suerte no veremos, un juececito de progre melenita rebajar la pena a algn asesino con el atenuante de que fue parido por un vientre encadenado en el llamado pas de las libertades. Le rebajarn al asesino diez aos de los cien mil de condena, poque lo primero que vio al nacer fue a su madre atada a una camilla con una cadena carcelaria. Y, dicho juececito, pronunciar en su alegato un anacronismo. La palabra reinsercin. Y nadie la entender. Porque la palabra reinsercin ya solo significar el regreso al campo de un millonario jugador de ftbol que pareca lesionado y volvi alegremente al partido. Como ya he dicho por ah arriba, la humanidad del ser humano es que avanza una barbaridad. Es un hecho incontestable.



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