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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-12-2012

Espaa
Qu suerte la nuestra: trabajamos ms por menos dinero!

Alberto Montero Soler
Financial Red


A Daz Ferrn, el ex-presidente de la patronal espaola recin detenido por alzamiento de bienes y blanqueo de dinero, al menos le debe quedar ese consuelo: esa fue su recomendacin cuando an era presidente de la patronal y embajador del esfuerzo y la honestidad empresarial frente a unos sindicatos y, por extensin, unos trabajadores- a los que implcitamente tachaba de avariciosos y vagos. Esa fue una de sus perlas mientras no pagaba a sus trabajadores ni a la seguridad social y se dedicaba a saquear a sus empresas. Ahora al menos, desde la crcel, podr sentirse orgulloso de lo premonitorias que fueron sus palabras.

Otra cosa es que esa receta sirva de algo para salir de la crisis. Los que piensan como Daz Ferrn y algunos ms no tan a la derecha del espectro ideolgico dirn que s; que como Espaa no puede devaluar su moneda para volverse competitiva tiene que hundir sus costes laborales y controlar su inflacin (lo que se llama una deflacin interna) para incrementar sus exportaciones y sustituir, as, la demanda interna de los espaoles por la demanda externa del resto del mundo. Es decir, y dicho en roman paladino, se trata de abaratar nuestros productos a costa de empobrecer a nuestros trabajadores. De esta forma lograremos que en el resto del mundo compren lo mismo a menor precio y as, adems, las empresas extranjeras se sentirn atradas a invertir en Espaa y a explotar a sus trabajadores, bien disciplinados por el temor a perder el trabajo en una economa con una tasa de desempleo del 25% porque, aunque pueda sonar conservador, ya se sabe que es mejor un salario menguante que ninguno. De alguna manera, estamos haciendo bueno aquello que deca la economista britnica Joan Robinson acerca de la explotacin en los pases subdesarrollados: hay algo mucho peor que no te exploten y es que ni siquiera quieran explotarte o, lo que es lo mismo, que seas absolutamente prescindible, como trabajador y como consumidor, para el capitalismo.

Pero tranquilos, no se alarmen, que no van por ah los tiros sino que vamos por el buen camino: la disciplina del mercado nos est haciendo tremendamente atractivos para la explotacin a costa de empobrecer masivamente a la mayor parte de la poblacin, a los desempleados por razones evidentes y a los que mantienen su puesto de trabajo por la va de reducirles los salarios hasta lmites de supervivencia.

En efecto, los costes laborales en Espaa han cado casi un 10% desde que se inici la crisis y la productividad ha aumentado en un 4%. Qu bien, verdad? Pues s, porque, al parecer, eso nos permite ser competitivos o, lo que es lo mismo, explotables (y es que yo, llmenme clsico si quieren, prefiero esta ltima expresin).

Sin embargo, detrs de esa presunta competitividad se esconden otras realidades que no debemos obviar. No podemos dejar de considerar que estamos siendo competitivos y mucho ms productivos gracias a que tenemos ya, segn estimaciones de Eurostat, seis millones de desempleados que ni tienen trabajo ni en el ao prximo, que tambin ser de recesin, esperan tenerlo.

Pero tambin somos competitivos porque segn datos recientes del Instituto Nacional de Estadstica, en 2011 el 44% de los trabajadores espaoles empleados por cuenta ajena o por cuenta propia era mileurista, es decir, tena ingresos mensuales brutos inferiores a 1.218 euros y la cosa no pinta mucho mejor para el ao que est a punto de concluir. De hecho, este ao, como consecuencia de que los incrementos salariales pactados en los escasos convenios colectivos que se estn cerrando estn muy por debajo de la tasa de inflacin (el 2,9%), estamos siendo sometidos al mayor ajuste del poder adquisitivo de los salarios de la historia democrtica de este pas.

As no es de extraar que, como se denuncia en este estudio de la Fundacin 1 de Mayo, ms del 30% de las personas ocupadas de este pas sean ya trabajadores pobres (working poors), es decir, en estos momentos y en este pas trabajar no es sinnimo de bienestar o de inclusin social sino que es perfectamente compatible con la pobreza. De esta forma, y segn ese mismo estudio, Espaa es el tercer pas de la Unin Europea, tras Rumana y Grecia, con mayor ndice de trabajadores en hogares pobres. Y la cosa ya es de traca si nos centramos en los trabajadores por cuenta propia que viven en hogares pobres: en ese caso, el porcentaje de emprendedores que se encuentran en esa situacin supera el 41% del total.

Lo que es curioso es que, a pesar de que los salarios estn cayendo de esta manera tan abrupta y que, por tanto, ello se traduzca en un crecimiento negativo del ndice del coste laboral, tal y como recoge el INE, la inflacin est aumentando de esta manera. Algo casa mal con el discurso repetido machaconamente de que hay que contener los salarios porque eso repercute negativamente sobre la inflacin y de ah que perdamos, nuevamente, competitividad. La variacin del ndice intertrimestral de coste laboral armonizado con la UE cay en septiembre en un -0,3% y, sin embargo, la inflacin se encuentra disparada en estos momentos en el 2,9%. Sorprendente, no?

O quizs no tan sorprendente si entendemos que, al tiempo que los trabajadores son sometidos a brutales ajustes salariales, laborales y sociales las empresas (llmenlas el capital, si prefieren, en trminos clsicos) estn aprovechando su situacin de poder para incrementar sus beneficios. Que no me creen?

Pues basta con saber que, por primera vez en la historia econmica de este pas, los beneficios superan a los salarios en la distribucin de la renta o, si lo quieren ms claro, este ao pasado los asalariados contribuyeron a la competitividad de este pas perdiendo 26 mil millones de euros mientras que los empresarios lo hicieron ganando 12 mil millones de euros. Pareciera como si los beneficios no fueran, tambin, una parte del precio y no se pudiera ser ms competitivo ajustando los mrgenes de beneficios.

Dicho todo lo cual, qu quieren que les diga: si para que el pas sea ms competitivo sus trabajadores deben ser ms pobres, casi mejor que emigremos a China, que al menos all esos dilemas los tienen ms que resueltos.

Fuente: http://financialred.com/que-suerte-la-nuestra-trabajamos-mas-por-menos-dinero/

Alberto Montero Soler (@amonterosoler) es profesor de Economa Aplicada de la Universidad de Mlaga y presidente de la Fundacin CEPS. Acaba de publicar junto a Juan Pablo Mateo el libro "Las finanzas y la crisis del euro: colapso de la Eurozona", en Editorial Popular. Puedes leer otros textos suyos en su blog La Otra Economa.

 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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