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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-12-2012

Populismo a la francesa

Carlos Gabetta
Perfil


Las 9 de la maana del primer domingo de diciembre sobre el Faubourg Saint Antoine, a un par de cuadras de la plaza de la Bastilla. El termmentro marca apenas 2 sobre cero y finsimos copos de llovizna caracolean al comps de la brisa helada antes de depositarse en la calle, casi desierta a esa hora.

Nadine, 38 aos, acaba de sentarse en el umbral de un negocio cerrado. Su hijo Marco, 5 aos, abrigado como un esquimal, parece dormir con la cabeza apoyada en el vano de la puerta, pero brinca con la mano extendida apenas ve venir a un pasante. Al beb, petit Paul, todava no le ha llegado la hora de aprender el oficio. Por el momento est prendido del pecho de su madre, confundido en los pliegues de un abrigo que conoci tiempos mejores.

Nadine perdi su empleo en un call center hace seis aos. Despus, ejerci diversos oficios precarios y ahora hace lo que hace. No hay otra posibilidad para ella. En los aos de trabajo ocasional perdi su seguro de desempleo y la RSA (Renta de Solidaridad Activa, provista por el Estado a los desamparados franceses), no le alcanza para el alquiler. Su hombre, ayudante de cocina, est desde hace dos meses en Suecia, viendo si encuentra algo. Su oficina es ahora la calle; sus herramientas, los chicos, la mano tendida y una mirada entre triste y avergonzada.

La novedad es que Nadine es francesa. Cada vez ms nacionales se agregan al nmero de inmigrantes extranjeros, legales o no, que se encuentran en el desamparo. Pars ha cambiado en este sentido. Se ve a ancianos pidiendo limosna y hasta durmiendo en la calle, en el subte y en las cabinas telefnicas. El Estado de bienestar francs, ejemplar hasta hace un par de dcadas, cada vez puede menos con eso. Todava no se ve gente hurgando en la basura para comer, pero no he salido de Pars. En el conurbano de la ciudad y en las pequeas ciudades desindustrializadas, se deben ver otras cosas.

Una situacin indita, sobre la que nadie atina a decir nada nuevo. De mayo a octubre de 2012 (desde que asumi Hollande), 240.000 nuevas personas se inscribieron en la oficina de desempleo. Casi un cuarto del alza registrada durante los cinco aos de mandato de Sarkozy, informa Le Monde. En Francia hay actualmente 4,58 millones de desempleados, la cifra ms alta desde que existen estadsticas. El 10%, 476.000 personas, slo cuentan con la RSA. Todava, porque el porvenir del empleo es cada vez ms sombro y el Estado est en crisis. Francia acaba de perder la primera categora internacional como Estado deudor.

En la franja jvenes 15-29 aos, el desempleo alcanz en 2010 el 32,5% entre los diplomados; el 47,7% entre los que no tienen formacin alguna. Total, que el 23% de esos jvenes son considerados pobres. En Francia, uno de cada cinco nios vive actualmente bajo el umbral de pobreza.

La extrema derecha al acecho

En la poltica, esta situacin econmica y social se expresa como en casi todo el mundo: confusin y ausencia de propuestas en las ideas; inmediatismo y personalismo en la accin; deriva populista a derecha e izquierda.

En seis meses, el gobierno de Franois Hollande ha perdido la mitad de su popularidad. Es que al cabo de un paso adelante, da dos atrs. El primero, por ejemplo, la aprobacin del matrimonio gay. Pero eso s, contra toda la tradicin laica y republicana francesa, Hollande autoriz a los alcaldes a abtenerse de casar parejas del mismo sexo. O sea, a no aplicar la ley. El mismo proceder de su correligionario Lionel Jospin hace ms de una dcada, cuando con una mano firm la ley de 35 horas semanales para repartir el trabajo, y con la otra la ley de flexibilizacin del trabajo, que autorizaba a las empresas a todo tipo de tropelas.

Respecto a cuestiones ms estructurales que el matrimonio gay, como el voto a los inmigrantes, la reforma fiscal o la nacionalizacin de Mittal, el ltimo alto horno de Francia, Hollande ni siquiera ensay el paso de baile: esos dossiers estn en carpeta. Peor; en el caso Mittal desautoriz a su ministro de Recuperacin Productiva, Arnaud Montebourg, quien haba asegurado que una nacionalizacin provisoria era la nica solucin viable ante los reiterados incumplimientos del magnate indio Lakshmi Mittal. Hollande prefiri aceptar una nueva promesa de Mittal. Por supuesto la sociedad, sobre todos quienes lo votaron, est lejos de olvidar esos asuntos.

La derecha liberal-gaullista, unida desde 2002, se encuentra por su parte en pleno estallido. Luego de dcadas de alternancia en el gobierno, las dos derechas francesas confluyeron en un programa que se resume en el nombre: Unin para la Mayora Presidencial (UMP). Al poder; luego vemos qu pasa.

Lo que pas fue Sarkozy, sus idas y vueltas, sus escndalos y luego la victoria de Hollande. Ahora, liberales y gaullistas se devoran entre s, en absoluto por cuestiones de ideas o propuestas, sino por puro personalismo. La crisis es tan grave, que luego de la ltima eleccin interna hasta hubo una acusacin de fraude ante la justicia. Se autoadjudic la victoria Jean-Franois Cop, un demagogo de ultraderecha que atiza lo peor de lesprit francs: el chauvinismo y la xenofobia.

Pero Cop es quien parece tener las ideas ms claras, porque al menos propone eso. Su principal adversario, el ex Primer Ministro Franois Fillon, solo atina a sostenerse en la defensa de una institucionalidad que empieza a mostrar peligrosas grietas y a la que l mismo no prest demasiada atencin como primera espada de Nicols Sarkozy.

Sobre esta crisis, que tarde o temprano partir al menos en dos a la derecha republicana, planean las nuevas maneras, la apertura desprit de Marine Le Pen, nueva toile de la extrema derecha francesa y del Front National (FN), fundado por su padre Jean-Marie Le Pen. La extrema derecha de toda la vida se apresta a fagocitar lo esencial de los restos de la derecha clsica, gaullista e incluso liberal. La crisis har que la sociedad siga esos pasos, calcula. En 2002, el FN ya super a los socialistas en la primera vuelta de las presidenciales La lgica de Marine Le Pen es simple: lo que para el demagogo Cop es novedoso, el FN lo viene diciendo desde hace dcadas. En las actuales circunstancias, una prdica tan antigua deja de parecer demaggica; deviene una propuesta.

A la izquierda, el Front de Gauche, fundado entre otros por Jean-Luc Mlenchon, un ex militante socialista y funcionario del gobierno de Lionel Jospin, eurodiputado desde 2009 y con una larga experiencia comarcal, suscita muchas esperanzas. Mlenchon es novedoso por lo que piensa, por la manera en que lo explica y por los llamados que hace a la ciudadana. Es el nico poltico francs que parece tener en cuenta la amplitud y gravedad de la crisis.

Cuarto en la primera vuelta de las ltimas elecciones presidenciales (11.1% de los votos), a la cabeza de un Frente de Izquierdas que incluye a los comunistas, Melenchon se encuentra ahora ante la oportunidad de encabezar una propuesta realmente transformadora. Habiendo tomado nota tanto del fracaso del socialismo en dictadura, como del desconcierto y la impotencia de la socialdemocracia ante los nuevos datos de la realidad, la propuesta de Mlenchon es un socialismo republicano: libert, galit, fraternit. No apela a la guillotina, sino a la conciencia y participacin ciudadanas.

Pero Mlenchon, un analista sitemtico de la realidad global, ha elegido como referentes globales a los populismos latinoamericanos. Cristina Kirchner es la compaera Cristina, y as con Chvez, Evo y Correa. Sin detenerse en distinciones histricas, ni de ningn otro tipo, los pone como ejemplos de gestin. No se sabe an si por ignorancia u oportunismo, o porque en definitiva carece de propuestas propias, Mlenchon pasa por alto en particular en el caso argentino- el estado real de la economa, la fractura social, la altsima corrupcin, el desastre ecolgico, el irrespeto republicano y el desprecio por la ciudadana.

La guinda de esta torta, aleph del desconcierto poltico mundial, es que la otra admiradora del kirchnerismo es la ultraderechista Marine Le Pen, quien como ya inform Perfil- propone que Francia replique los pilares sobre los que se sostuvo el modelo econmico K luego de la debacle de 2001: devaluacin, proteccionismo y rechazo al FMI. Tambin incluy en su plataforma electoral una explicacin sobre la salida de la convertibilidad luego del menemismo, y su equipo de comunicacin difundi un video titulado Argentina, ejemplo de una salida para la crisis.

O sea que los argentinos no solo inventamos el dulce de leche y la birome; tambin un modelo de salida a la crisis mundial, apreciado tanto por la extrema derecha como por la nueva izquierda francesas.

Dios nos coja confesaos...

Carlos Gabetta. Periodista y escritor. Acaba de publicar La encrucijada argentina: Repblica o pas mafioso (Planeta).

www.perfil.com.ar

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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