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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-12-2012

Entrevista a Yezid Arteta, ex comandante de las FARC e investigador de la Universidad Autnoma de Barcelona
Las Farc estn pasando por un periodo de refundacin

Verdad Abierta


Yezid Arteta Dvila fue miembro de las Farc durante trece aos. En 1996 fue capturado por el Ejrcito en una operacin militar en Remolinos del Cagun; estuvo en prisin 10 aos, recuper la libertad en 2006, y dej la guerrilla. Como investigador de la Escuela de Cultura de Paz de la Universidad Autnoma de Barcelona, Espaa, estuvo en Oslo, durante la instalacin formal de la mesa de dilogos del Gobierno de Juan Manuel Santos con las Farc en noviembre de este ao.

En esta entrevista sostiene, entre otras tesis, que para el proceso de paz solo hay tres escenarios finales fracaso, farsa o xito, segn cmo se conduzcan las partes las conversaciones en Cuba. VerdadAbierta.com lo entrevist.

VA: Por qu decidi abandonar la guerra?
Yesid Arteta: Por conviccin me alc en armas. Por conviccin las dej. En algn momento los analistas tendrn que estudiar las razones por las cuales la va insurrecional perdi fuelle en Colombia a pesar de la existencia de hombres y armas. Sigo luchado para que la izquierda ascienda al poder y tengo la absoluta conviccin que, la obtencin de este fin, no ser mediante la va armada. Las posibilidades de un gobierno de izquierda en Colombia hoy son ms crebles que nunca pero eso implica superar varios trabajos, entre ellos, el ms difcil: demoler el muro del conflicto armado. El conflicto armado dispersa fuerzas que estratgicamente deberan estar juntas. Una izquierda resignada por los siglos a mera constancia histrica provoca tristeza. Hay momentos de la historia en los que resistir no significa vencer y eso est pasando en Colombia.

VA: Crees usted que en esta oportunidad se puede alcanzar la paz? Por qu?
YA: Un proceso de dilogo est avocado a tres posibles e inapelables escenarios: fracaso, farsa o xito. No valen las combinaciones. Sri Lanka fue un fracaso, Guatemala una farsa e Irlanda del Norte un xito. En trminos polticos tanto el gobierno como la guerrilla pueden obtener dividendos de esta negociacin siempre y cuando procedan con realismo y sepan reconocer sus limitaciones. Si los protagonistas de La Habana no comprenden estas circunstancias pueden ser testigos de su propia catstrofe y llevar al pas a un error o defecto trgico de consecuencias imprevisibles y, empleando el smil de Marx, desatar unas fuerzas que luego no podrn conjurar.

VA: Cul es su opinin sobre el Acuerdo General para la Finalizacin del Conflicto?
YA: En general, los medios vienen cubriendo las negociaciones en La Habana como mero entretenimiento y por tanto el acuerdo pactado entre las partes pareciera no existir. Si se asumen con seriedad los dilogos y no como una tomadura de pelo, queda claro que de estas conversaciones puede salir un pas distinto al que tenemos ahora. Esto se deduce de los seis puntos del Acuerdo General que llevan la firma de los voceros oficiales y rebeldes. Si las partes se cien al narrativo de lo acordado estaramos a las puertas de una segunda Revolucin en Marcha, pero cualitativamente superior a la promovida por Lpez Pumarejo.

VA: Cul debe ser la participacin de la sociedad civil y las vctimas en el proceso?
YA: Sin la participacin ciudadana y la voz de las vctimas un proceso de paz est condenado al fracaso. Los plenipotenciarios en La Habana no son dioses del Gnesis que pueden crear un nuevo pas en siete das. Por coherencia ideolgica la guerrilla debe asumir que los hacedores de historia son los pueblos. Para un gobierno legtimo la primera leccin democrtica est basada en la participacin popular y para la higiene de las instituciones nada mejor que el constituyente primario.

Para que una guerra no se vuelva a repetir hay que hacer un descriptivo con todas la victimas. La Nacin colombiana requiere de una catarsis colectiva a fin de superar los miedos y erradicar el odio. Hay que dejarle a las nuevas generaciones un pas decente, justo y democrtico y esto slo es posible mediante un nuevo pacto social sin exclusiones.

VA: Cul es su lectura respecto del cese al fuego unilateral anunciado por las Farc?
YA: Las Farc es una organizacin habituada a no realizar concesiones unilaterales. Dicho esto, el cese unilateral por 60 das de los ataques contra las fuerzas militares y la infraestructura pblica y privada es una demostracin palmaria de los vientos que soplan en el interior de esta guerrilla desde los tiempos de Alfonso Cano. La suspensin definitiva del secuestro como arma de guerra es tambin un hecho relevante que puede llevar a pensar que las Farc estn pasando por una fase de refundacin de cara a un nuevo tiempo poltico. Cuando se piensa con la bilis no hay manera de apreciar el valor de estos hechos y desafortunadamente tenemos en Colombia a personas influyentes, dueos de un odio visceral, a los que se les ocurre reprochar un gesto unilateral de paz.

VA: Las Farc cumplirn el anuncio de cese al fuego?
YA: No es fcil verificar un alto al fuego unilateral y seguramente habr fricciones durante este periodo porque las fuerzas regulares continan sus operaciones. La orden del Secretariado de las Farc despejar de una vez por todas las dudas sobre su unidad y esto podr medirse a travs de lo que suceda con la infraestructura del pas entre el 20 de noviembre de 2012 y el 20 de enero de 2013.

VA: Con el anuncio en Oslo de las Farc de que para alcanzar la paz se requiere cambiar el modelo de desarrollo y la respuesta del Gobierno de que eso no est la agenda pactada, no empieza este proceso muerto sin nacer?
YA: Los delegatarios del gobierno suscribieron un Acuerdo con la guerrilla en el que se comprometieron a cambiar muchas cosas y as reza en el papel. No creo que los signatarios hayan cargado las tintas de manera ingenua. Otra cosa es que hayan matado al tigre y ahora le teman al cuero. Es absurdo pensar que una delegacin tan potente y calificada como la presidida por Sergio Jaramillo cayera en una trampa y no supieran los alcances de lo acordado con los voceros de la guerrilla.

VA: Cmo resolver la brecha que hay entre un proceso dinmico y que dure meses, no aos, y el rechazo de la guerrilla de acordar una paz Express?
YA: La nica va posible es que el proceso se convierta en una decisin del Estado colombiano y no dependa de ningn gobierno o partido. Hay que seguir el ejemplo de Noruega en el sentido de que su participacin en ste y otros procesos no est al vaivn de los partidos que gobiernen en Oslo. Las constantes citas electorales en Colombia han contaminado de manera reiterada los procesos anteriores y parece que el actual no ser la excepcin. Un proceso de alta velocidad nos puede llevar a una farsa y comernos entre todos los colombianos un pastel envenenado, tal como sucedi en Guatemala, un pas que vive hoy da una situacin ms violenta e ingobernable que la sucedida en los tiempos de la guerra.

VA: Debe ponerse otra silla en esta mesa para el Eln?
YA: Los elenos tienen su orgullo y es legtimo que tengan derecho a una habitacin propia. Las Farc y el gobierno prendieron motores hace varios meses y el Eln ni siquiera est en el partidero. El gobierno y los elenos pueden acordar una ruta distinta pero que se pueda juntar ms adelante con la emprendida con las Farc. Hay temas como un eventual cese al fuego, la dejacin de armas o los mecanismos de participacin de los alzados en poltica, entre otros, que deben asumirse en conjunto puesto que no son viables las medidas asimtricas para circunstancias similares.


Fuente: http://www.verdadabierta.com/component/content/article/52-farc/4393-las-farc-estan-pasando-por-un-periodo-de-refundacion-yesid-arteta-



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