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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-12-2012

Egipto entra en su da de la marmota

Alberto Pradilla
http://www.naiz.info/es/blogs/cocodrilosebro


La crisis poltica en Egipto ha entrado en un eterno da de la marmota. Manifestacin, amago y descalificaciones. Tambin unas votaciones que, como dice la campaa de Libertad y Justicia, rama poltica de los Hermanos Musulmanes, servirn para que "la rueda siga girando". Los dos principales bloques, el islamista y una oposicin que se define bsicamente por su rechazo a la cofrada, permanecen inamovibles, acuartelados en unos argumentos con los que juegan con maestra a confundir entre lo pblico y lo que se dice en voz baja. Obviamente, no es lo mismo el mensaje oficial que las confesiones cuando se est en confianza. Mientras que, de cara a la galera, todos se presentan como campeones de la democracia y la unidad (como dice un colega, quin no est de parte del bien, la luz y la verdad y en contra del mal, la oscuridad y la mentira?), los reproches coloquiales evidencian que en Egipto hay al menos dos grandes concepciones de Estado y sus respectivas comunidades. Que las desconfianzas mutuas dibujan perfiles caricaturizados. Y que una prrica victoria en las urnas tampoco las reconciliar.

Los Hermanos Musulmanes dicen:

- En pblico: que ellos son quienes defienden la democracia, que el proceso est siendo secuestrado por los "foulul" o antiguos partidarios de Mubarak y que es una minora la que quiere desestabilizar el pas, separndolos de los "egipcios que legtimamente se manifiestan". Como razn de peso para avalar la Constitucin apelan a la "estabilidad que permitir traer inversiones", dejando claras sus adhesiones neoliberales. Obviamente, defienden el Islam como un paraguas en el que todas las confesiones tienen su espacio... bajo las leyes que dictan las mezquitas.

- En privado (o en rabe): sacan a Allah a pasear con el objetivo de tumbar a sus oponentes. Curiosamente, acusan a los acampados en Tahrir de "beber y tomar drogas". Tambin de estar a sueldo de agentes extranjeros. A mi me da que eso ya lo escuch antes. En efecto. Fue a Zine el Abidine Ben Ali, a Hosni Mubarak e incluso a Muamar Gadafi. Todos ellos trataron de descalificar a quienes se les sublevaron haciendo menciones sobre su aparente bajeza moral. Esgrimen el odio sectario, afirmando que son los cristianos quienes estn detrs de las protestas. Frente a los discursos de Estado que lanzan sus lderes, reducen sus consignas a un "Egipto es islmico".

La oposicin dice:

- En pblico: Que defienden el pluaralismo frente a un intento acaparador de los Hermanos Musulmanes. Que no se unen a los miembros del antiguo rgimen sino que esto es un intento de la Hermandad para deslegitimarles. Que aceptarn una victoria de la cofrada religiosa si se produce "de forma limpia". Cuestionan tambin las conscecuencias sociales de una Constitucin que, en la prctica, ha olvidado el lema de "pan, libertad y justicia social" que desencaden las protestas.

- En privado: Que los Hermanos Musulmanes se aprovechan de los pobres, de quienes desconfan ya que los ven como gente manipulable por la religin. Que los seguidores de Morsi son personas de baja capacitacin intelectual que se limitan a seguir rdenes, con descalificaciones marcadamente clasistas en algunos momentos. Que el hecho de que antiguos seguidores de Mubarak sean ahora sus aliados no les desacredita, sino que constituye un xito. Mientras que los movimientos sociales s que tienen un programa para hacer frente a las injusticias, no queda claro cul sera la lnea que adoptar el Frente Nacional de Salvacin, un movimiento heterogneo cuyo verdadero nexo de unin es el rechazo a la cofrada. "Todava estamos debatiendo nuestro posicionamiento social", reconocen algunos de sus miembros.

Entonces, qu ocurrir en el futuro?

La fractura social no cicatrizar en las urnas. No hace falta ms que escuchar cmo muchos opositores te miran sorprendidos cuando les cuentas que vienes de la manifestacin de los Hermanos Musulmanes y que no solamente no has sido agredido, sino que te han agasajado con todas las atenciones posibles. Actualmente en buena parte de Egipto existe un abismo entre dos mundos que no hablan el mismo idioma a pesar de expresarse ambos en rabe. El jueves, en Alejandra, pude comprobarlo fumando una shisha junto a un grupo de amigos. Uno, salafista. Otro, de los Hermanos Musulmanes. El tercero, seguidor de Al Baradei. Y el dueo de la cafetera, cristiano. Tras una agotadora charla en arabenglish llegamos a dos conclusiones:

- Lo que se debate es el encaje de una amplia minora que no acepta el programa de una exigua mayora.

- Teniendo en cuenta que los principios de ambos sectores son irreconciliables, resulta difcil llegar a un consenso de mnimos.

Ante este panorama, todo apunta a que, ocurra lo que ocurra en el referndum (si tuviese que apostar, dira que ganar el "si" por el peso de las reas rurales) el da de la marmota egipcia seguir girando. Quienes ms cmodos se encontrarn en este escenario sern, probablemente, los militares, que podrn seguir entre las sombras mientras la gente agota sus energas y olvida que ellos siguen acumulando poder. El deterioro de las condiciones de vida, que puede agravarse con el crdito pendiente del FMI y sus consiguientes hachazos, puede ser una oportunidad para que la izquierda revolucionaria reubique sus posiciones, marginadas ante esta polarizacin que capitaliza el debate pblico.

PD: Olvidaba que ambos grupos se acusan mutuamente de colaborar con EEUU. Probablemente todos tengan algo de razn y nicamente se salven los jvenes revolucionarios.

Fuente original: http://www.naiz.info/eu/blogs/cocodrilosebro/posts/egipto-entra-en-su-dia-de-la-marmota



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