Portada :: EE.UU.
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-12-2012

Las escuelas en EEUU, de tragedia en tragedia

Lzaro Farias
Rebelin


Durante mis ltimos aos de mi vida laboral, todas las maanas vea llegar a los nios entrar felices a las diferentes escuelas donde yo trabajaba como oficial administrativo de las mismas. Llegaba muy temprano a mi oficina, ms o menos dos horas antes de que el bullicio se apoderara de los pasillos del edificio de la escuela. La inocencia de los nios y nias inundaban el ambiente, mientras estos llegaban a las aulas donde, tranquilamente, los esperaban sus maestras para comenzar el da escolar. En algunas ocasiones, dejaba mi escritorio para ayudar a los que los reciban en las puertas ya que me gustaba verlos llegar con la alegra tpica de alguien que apenas comienza su camino en la vida real. Se rean y jugaban entre ellos creando un aire de felicidad en todos los rincones de aquellas edificaciones, contagiando a los adultos que los cuidaban, envolvindolos en sus deseos de vivir alegremente. Daban los primeros pasos para adentrarse en la sociedad, sin tener ni la menor idea de lo que les poda deparar el porvenir.

 

As, como los nios que hacan felices mis maanas de trabajo, as llegaban a una escuela de Connecticut otros nios el pasado 14 de diciembre, sin tener la menor sospecha de lo que el destino les deparaba a 20 de ellos una hora ms tarde. Cuando el joven de 20 aos irrumpi, armado hasta los dientes y lleno de odio, en dos aulas de la escuela, lo nico que llevaba en su mente era asesinar a esos indefensos niitos que caan ante sus ojos como soldaditos de plomo. La historia se volva a repetir, otra vez las escuelas se convertan en el centro de un espectculo espantoso de horror en donde la violencia regresaba para hacer de las suyas y tomar las riendas del destino de vctimas inocentes.

Desde que en mayo de 1927, en el pueblo de Bath en el norte del estado de Michigan, Andrew Kehoe coloc explosivos en la escuela local, los cuales, al explotar, dejaron a 38 nios y siete maestros muertos, hasta el pasado viernes, 14 de diciembre, han sido decenas de casos similares los que han ocurrido en diferentes aos y en diferentes estados de la unin americana. Centenares de seres inocentes han sido vctima de estos actos irracionales, perpetrados por personas llenas de odio, subproductos de una sociedad en donde ha imperado la violencia desde su misma fundacin.

Desde la guerra por su independencia, hasta la fecha, los Estados Unidos han estado constantemente sumergidos en guerras y conflictos nacionales o internacionales. La Guerra Civil, que se llev a cabo desde 1861 hasta 1865, dej un saldo de vctimas de ms de 600,000 de ambos lados del conflicto y cicatrices que an, hoy en da, no se acaban de sanar.

Las guerras han mantenido un alto nivel de violencia en el subconsciente de la sociedad norteamericana, tanto as, que pululan los juegos de video en donde unos se matan a los otros y que estn al alcance de los nios de cualquier edad.

La Constitucin de Estados Unidos, en su segunda enmienda, da el derecho a los ciudadanos de este pas de comprar y portar armas de fuego. Con mucha facilidad y prontitud cualquier ciudadano puede llegar a cualquier tienda que se dedica a la venta de las mismas y comprar, desde un revolver de menor calibre, hasta un rifle de asalto, con solo llenar un pequeo formulario sin importancia. Esa enmienda que ha sido ampliamente criticada por grandes sectores de la sociedad consiente de la gravedad que representa el hecho de tener un arma de fuego, parece estar escrita en piedra.

La Asociacin Nacional del Rifle, esa poderosa institucin norteamericana que mantiene la presin en el Congreso de los Estados Unidos para que no sea abolida la enmienda, ha logrado, hasta el momento, que cualquier iniciativa en ese sentido sea derrotada por los legisladores.

Mientras se mantenga la facilidad de que cualquiera pueda hacerse de un arma de fuego, mientras se siga con la mentalidad de que los conflictos se resuelven por la fuerza, mientras se permita que los juegos de video inciten a la violencia extrema, me temo que las tragedias, como la que acaba de ocurrir en Connecticut, seguirn repitindose en esta sociedad y que otros pinos nuevos vern sus vidas truncadas y dejarn de ser, como deca el Apstol de la independencia de Cuba, "la esperanza del mundo".

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter